Puesta de limites (2ª parte)

Este programa trata sobre la etapa de los niños preescolares, y su desarrollo. Sobre la importancia de poner límites y marcar pautas claras.


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EA583 – Entre Amigas –
Puesta de limites (2ª parte)



Receta: Budín de frutas cercas


María Eugenia Goyret

Natalia: Estamos con María Eugenia Goyret que es maestra, psicopedagoga y psicóloga social, también es mamá de dos varones. Seguimos hablando de la crianza y un punto fundamental que es la puesta de límites. Ya aprendimos a sacarnos el miedo sobre esta palabra y poder enfocarlo bien. Pero ahora estaremos aprendiendo sobre los preescolares y escolares chicos. ¿Que es lo fundamental que debemos saber sobre esta etapa?

Mª Eugenia: Retomando algunas cosas que vimos en la instancia anterior, recordemos que esto es un camino largo, desafiante, sumamente enriquecedor y positivo. Pero que nos demanda paciencia, resistencia, el ser tenaces y cada tanto pensar hacia donde estamos caminando, Cuales son la cosas que creemos que son esenciales para la vida de nuestros hijos. Y como dice la Doctora Natalia Trenchi, tener claro cuáles son las batallas que si vamos a pelear y cuáles son las otras que vamos a tener que dejar a un costado, porque todo no podemos exigir a los niños. Entonces necesitamos poder reconocer que es lo esencial en la etapa preescolar, este escolarizado o no. Cuando hablamos de preescolar, hablamos de ese niño que está terminando los 2 años y está entrando a los 3 hasta los 4 o 5 años. Es una etapa de enormes cambios. Desde que el niño nace hasta los 2 años, (es la etapa donde nos referimos al niño como bebe) se van generando muchos cambios, hay una revolución en ese ser. Su cuerpo va desarrollando muchas habilidades, además de la independencia con nosotros. Esta es una etapa donde hay un pequeño distanciamiento, este niño comienza a ganar en autonomía porque ya puede caminar, desplazarse por sí mismo. Comienza adquirir el habla, va adquiriendo otros anclajes con el mundo, pero todavía requiere mucho de nosotros. Es una etapa donde el juego es el lenguaje por excelencia. El niño sano, es el niño que puede alimentarse bien, descansar bien y el niño que tiene la capacidad de jugar. En el juego está la creación, desarrolla la inteligencia, el conocimiento del mundo. Es como intermedio, él a través del juego se conoce a si mismo y conoce la realidad. Es allí donde empiezan a aparecer esos juegos de cómo que son la mamá, el papá, la maestra. Esos juegos de “como si fuera” lo van formando como personas y por eso es tan importante darle tiempos al niño para jugar libremente.

Sin necesidad de juguetes comprados, porque muchas veces lo más sencillo es lo que el niño mas disfruta. ¿Cuántas veces le regalamos un juguete enorme y lo que más disfruta es la caja? También debemos dar tiempos para jugar con él. Para jugar a lo que nosotros realmente sintamos que es bueno, sea jugar con maderitas, imaginar una historia o jugar a la pelota. Lo importante es dar tiempos para jugar con él. Es una etapa donde la imaginación está ampliamente desarrollada, a veces los niños nos cuentan algo y nos parece que nos está mintiendo pero no lo está haciendo. A esta edad no podemos hablar de la mentira, ya que el niño imagina y realmente cree que está jugando a lo que esta imaginando.

Por ejemplo, si el niño está jugando con piratas, el realmente cree que está jugando con piratas. Por eso es bueno el poder entrar en ese juego, lógicamente que sabiendo distinguir entre lo que está bien y lo que no. Por ejemplo si pinto toda la pared, debemos explicarle que eso no está bien y el entiende.
Es un tiempo donde el cuerpo tiene otro lugar importante, donde son muy activos, donde disfrutan del movimiento. En ese movimiento nosotros tenemos que marcar “la cancha”, tenemos que determinar pautas, por ejemplo la pelota se usa afuera, adentro no. Debemos marcar cuales son los juegos de desarrollo físico que vamos a poder hacer dentro de casa y cuales en el patio. También es un tiempo donde la concentración es más breve, vamos a darnos cuenta que los niños de repente están 20 o 30 minutos jugando a algo y rápidamente cambian. Esto forma parte de su desarrollo, el tiempo de focalización es breve y poco a poco se va incrementando, por ejemplo un niño a los 5 años ya lo podemos ver jugando 1 hora. Es una etapa en donde el niño está en ese juego y muy centrado en si mismo. Por eso a algunos niños de 3 años o 3 años y medios, les cuesta compartir. Por ejemplo le pedimos que compartan sus juguetes cuando vienen sus primos y les cuesta. Esto también forma parte de su desarrollo, eso no quiere decir que vaya a ser así de por vida, sino que debemos estimular que comparta algunas cosa, pero debemos respetar sus lugares, sus juguetes preferidos. Y debemos siempre ponernos en el lugar del niño, pensemos nuestras cosas más preciadas, ¿Las compartimos rápidamente o nos cuesta un poco? Asíque debemos ayudarlo a ser una persona generosa poco a poco.

Natalia: ¿Hay plazos para que los niños cumplan las distintas etapas?

Mº Eugenia: Es importante recordar que estamos hablando de una etapa, de entre los 2 a 5 años, que tiene enormes cambios. Estos cambios conllevan exigencias buenas, que son las que ayudan a crecer, que llevan a ganar autonomía, para las cuales el niño está preparado. Pero también hay presiones externas que a veces en lugar de ayudar a hacer esa conquista, lo presionan tanto que lo inhiben. Debemos recordar que es una etapa en donde el niño va dejando el chupete, que fue un compañero importante, empieza a tomar la leche en taza o en vaso, donde comienza a controlar esfínteres y dejar los pañales. Comienza a alimentarse de manera más autónoma, son muchas cosas que el niño tiene que lograr.

Por eso podemos pensar ¿Todas las personas pueden lograr hacer todas esas cosas al mismo tiempo? Si bien hay pautas generales, y si bien una puede decir que el niño está preparado fisiológicamente para retener esfínteres a partir de los 2 años, no es que se cumple exactamente. Ósea el día del cumpleaños le saco los pañales y listo. Porque para todo en la vida necesitamos frecuentación, exposición, algunos aprenden más rápido y otros más despacio. Debemos reconocer la diferencia entre cada sujeto, las fortalezas y las debilidades que nos van a acompañar toda la vida. Hay quienes van a ser muy hábiles motrizmente y otros que van a ser hábiles desde el punto de vista del desarrollo de su lenguaje. Tratemos de no angustiarnos. Tratemos de no comparar, porque nos genera mucha ansiedad y eso no ayuda a crecer. Por supuesto que debemos darle importancia al valor de la intuición, a las experiencias previas, o el valor de tener una familia con quien conversar y compartir esas preocupaciones. También podemos compartir con nuestra comunidad de fe y buscar consejos, donde hay otras personas que han pasado por lo mismo o por experiencias similares. Y por supuesto los técnicos que acompañan el proceso de crianza, el pediatra de referencia. Lo importante es que ante la duda, cuando realmente nos está preocupando, hacer estas consultas que nos ayuden a volver a la realidad y al poseso de desarrollo.

Lo mismo sucede en la puesta de límites, decíamos hoy que es una etapa en donde si bien ellos ganan en autonomía, todavía necesitan de nosotros. Todavía tienen poca noción del riesgo. En esta etapa el NO, ya aparece como una palabra importante. Tanto el No como el Sí. Tenemos que empezar a explicitar, porque más vale poco y claro, que muchas normas que son incumplibles, o muy explicadas que no se entienden.

Entonces debemos marcar aquello que como familia priorizamos, por ejemplo los hábitos, la hora de comer, la hora de bañarnos, etc. También las maneras en que nos hablamos, las maneras en que resolvemos los conflictos y ayudarlos, a veces debemos ser mediadores, por ejemplo en una pelea con el hermano. Esas cosas forman parte del desarrollo, por ejemplo cuando pasa una situación así, preguntarle al niño en vez de pegarle a tu hermano, ¿Cómo lo podríamos haber arreglado? Debemos explicitar que para Mamá y para Papá es importante que puedan hablar y no pelear, que nos pidan ayuda y no se golpeen. Debemos ir marcando pequeñas afirmaciones, donde ellos van empezando a conceptualizar, porque su psiquis ya está preparada y puede empezar a decir esto está bien y esto está mal. Claro está que no en todas las familias será igual.

A los 4 o 5 años cuando empiezan a ir a las casas de los amigos y empiezan a ver otras realidades, los niños van a empezar a comparar modelos. Por eso es importante marcar normas y mantenerlas por que las mismas le dan seguridad y le ayudan a saber qué es lo que se espera del él. Otro tema muy importante en esta espata es el desarrollo sicosexual, ellos empiezan a tomar otra conciencia de su propio cuerpo, empiezan a descubrir que están las nenas y que están los varones. Comienzan a notar las diferencias y a preguntar por las semejanzas. A veces como padres nos agarra desprevenido, pero desde que son bien chiquitos debemos tratar al cuerpo como creación de Dios, como regalo precioso que el nos dio y nombrar con naturalidad. Explicitar acerca de las distintas partes, así como nombramos al codo o a la rodilla poder nombrar los genitales con el nombre que tienen, para que ellos también lo puedan nombrar con naturalidad. Siempre debemos conversarlo con nuestra pareja, o con quienes están en nuestro entorno para generarnos confianza a la hora de criar a los niños.

Natalia: ¿Qué pasa cuando los niños van a la escuela, los padres deben reforzar algunos límites? ¿Cómo se está mejor preparado?

Mº Eugenia: Es importante reconocer que en este tiempo la escolarización de los niños suele ser mucho más temprana que hace un tiempo atrás. Debemos pensar que hay niños que con 1 año o año y medio ya están escolarizados, eso es muy personal y depende de cada familia, pero debemos destacar que si esperamos a los 3 años para envíalo no pasa nada y es bueno también. Porque él niños necesita un tiempo para su desarrollo, necesita seguir de sus propios ritmos y es más difícil cuando se institucionaliza. Es una etapa muy importante la de empezar la escuela, sea a los 2, 3 o 4 años porque ese núcleo fuerte de base que es la familia de manera exclusiva en las primeras etapas pasa a ser compartido con otra institución. El niño comienza a conocer otros adultos, otros pares que no viene acompañando en ese desarrollo. Ahora veremos algunas cosas que son muy importantes.

Primero la confianza, que la familia realmente sienta confianza en ese centro educativo, que se haya tomado el tiempo en pensar cuál es el mejor lugar para el niño. Compartir valores, maneras de educar, perspectivas, porque eso también va a ser una fortaleza para el niño. Porque si nosotros caminamos hacia un lado y la escuela hacia otra es muy difícil porque el niño es el mismo. O si nosotros no confiamos en esa escuela y estamos para cuestionar o para dudar, es preferible hacer otra opción y esperar hasta encontrar el mejor lugar. Porque los niños necesitan de modelos para crecer, con los cuales se van a ir identificando, reconociendo y es importante que en las grandes ideas, en las grandes líneas compartamos. Que cuando dejemos a ese niño, lo dejemos con alegra, con confianza, sabiendo que va a aprender, que va a crecer, para que el también lo viva así. Va a ser muy importante el proceso de socialización que allí se va a establecer. Manteniendo lo que decíamos que a los 3 o 4 años aun les cuesta compartir, el juego es en paralelo, no necesariamente va a estar la interacción con el otro, eso va llegando con el tiempo, o sea a finales de los 4 o 5 años. El los preescolares se retoma el comenzar a conocerse como varones o como niñas, el ver quien es quien, quien soy yo. La sexualidad pasa por mucho procesos desde si usan colita en el pelo, si usan pollera o no, pero es parte del identificarse, y así vamos llegando al final del preescolar y comenzando con las primeras etapas del escolar. Donde allí hay una gran presión social por los aprendizajes. Empieza a tener otra relevancia, el hecho de aprender a leer o poder escribir, conocer los números y poder calcular.

Dicha presión esta en nuestro entorno, entonces los niños comienzan a ponerle mucha energía a eso, porque sienten que es importante para los adultos. El juego sigue siendo fundamental. Cuando un técnico o un maestro mira a un niño, las pistas que tiene para saber si es un niño sano es sabes si come saludablemente, si duerme bien y si tiene capacidad de jugar. En esta etapa de apoco van incorporando los juegos más sociales, van a incorporarse los juegos de reglas, van a jugar más al futbol o más a la mancha y va a ser ellos muy fuertes en la marcación de los limites, de las reglas porque empiezan a necesitar estas certezas que se fueron dando a lo largo de su proceso de crecimiento. Comienzan a ponerlas en juego y son mucho más exigentes que nosotros. Empiezan a disfrutar de lo colectivo, empiezan a ganar autonomía y a tener otro nivel de reflexión. La imaginación permanece pero hay un puente o una conexión con la realidad más importante, comienzan a hacer otro tipo de preguntas que tienen que ver con la existencia, pero con el conocimiento. Recordemos que vivimos en un mundo de muchísima información, asique es importante poder ayudarles a ordenar esa información o disfrutarla, sin enloquecerse y caer en un consumo de información. Acá también podemos ver un límite claro, que como padres debemos ayudar a los niños a comprender que el valor esta en el ser y no en el tener. Y el límite para el consumo también es un límite importante.

El poder explicitar a los niños que a veces podemos comprar, a veces podemos tener determinadas cosas materiales pero lo que nos define como personas son otras cosas. Esto es difícil porque hay mucha presión del entorno, por lo que tiene mi amigo, o por lo que desea. El deseo es importante y que haya un espacio entre el deseo y la obtención también es una fortaleza para la vida, porque crecemos cuando postergamos. Crecemos cuando nos frustramos, cuando aprendemos a enfrentar ese conflicto y saber que el mundo no se acaba. Que hay otros caminos, que hay otras alternativas, que hay un tiempo de espera. Y que el esfuerzo también tiene un lugar. No podemos entrar en esto de por haber logrado algo, le hacemos un regalo. La satisfacción tiene que estar dada por la habilidad lograda. Por el desarrollo conquistado. Podemos felicitarlo, estimularlo, acompañar y claro que podemos premiar debes en cuanto pero no puede ser la moneda de cambio permanente. Porque podemos caer en grandes errores, porque puede quedar asociado la buena acción al premio yeso no fortalece a la persona.

Puesta de limites (1ª parte)

Este programa trata sobre cómo poner límites a nuestros hijos en la primera etapa de la vida, desde que son muy chiquitos. Sobre la diferencia entre el castigo y la disciplina. La importancia de crear rutinas.


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EA582 – Entre Amigas –
Puesta de limites (1ª parte)



Receta: Sopa crema de Brócoli


Entrevista con María Eugenia Goyret

Natalia: Estamos con Maria Eugenia Goyret que es maestra, psicopedagoga y psicóloga social. Además es mamá y está casada con Alberto Vázquez. Estaremos hablando sobre la educación de los niños y un punto muy importante, que es como ponerles limites.

Mª Eugenia: En este programa queremos tratar y compartir un poco, lo que hace al desarrollo de los niños, cuales son las distintas etapas que los niños a medida que van creciendo van desarrollando. Esto es importante tanto si somos mamas, papas, abuelos, tíos o docentes porque nos da pistas o señales de cómo debemos realizar ese acompañamiento en la crianza de esos niños para que cada día sean mejores personas.
Uno no nace persona, se hace. Para ello depende de quién nos acompaña, para poder desarrollarnos con mayor plenitud. Por eso el tema de los límites, lo que limita define. Nos definimos como sujetos, como personas cuando hay un marco. Cuando hay un encuadre claro, cuando aprendemos a distinguir lo que está bien, de lo que está mal. Que es lo que quiero para mi vida y que es lo que no quiero, porque no es bueno para mí o para mi familia y para Dios. Pero por supuesto que estos límites o estos tiempos de crianzas, han sido diferentes a lo largo de la historia y nos exigen como familia. Debemos tener en cuenta en que momento estamos en relación a la historia. Porque el concepto de niñez tal como lo entendemos hoy, es un concepto relativamente nuevo. Podemos decir hace 100 o 150 años como mucho que existe esta idea que nosotros tenemos de la niñez y su desarrollo. De reconocerlo como en una etapa especial y diferente. Hubo un periodo en el que los adultos casi no se cuestionaban sobre la crianza de los niños, se hacía tal como lo había hecho su bisabuela, o su madre. Podemos decir que los padres reproducían un mecanismo de blanco y negro, de esta bien o está mal.
En los últimos 50 o 60 años hubo un proceso importante de investigación, estudio y conocimiento acerca del desarrollo, que fue muy bueno. Pero también hubo malas interpretaciones en relación al desarrollo y sus distintas etapas. Y se interpreto desde algunas corrientes teóricas y filosóficas que si los adultos interveníamos podíamos llegar a interferir o a traumatizar su desarrollo. Cuando en realidad hay sabemos que si no interferimos, si realmente no educamos los niños quedan solos, abandonados. Porque como decíamos hoy, la persona se construye en comunidad.
Hay un proverbio africano que habla que para criar a un niño, se necesita de una aldea entera. La crianza es un proceso que involucra a todos, a los padres, a los educadores para juntos ir construyendo. Pero hay determinadas pautas que debemos tenerlas claras. Quizás no son las mismas en una familia que en otra, pero es importante que como familia, como padres podamos tener claros algunos referentes que nos ayuden a acompañarlos en esos distintos momentos.

Natalia: Cuando mencionabas ese cambio que hubo en la historia sobre la interferencia de los adultos, a la palabra limite, se le comenzó a tomar como una mala palabra. Ya que la palabra límite se toma como cuarta.

Mª Eugenia: Claro, sería bueno distinguir dos conceptos que están muy mezclados en el tema de la crianza y la puesta de límites. Son los conceptos de disciplina y el concepto o idea de castigo. La disciplina es necesaria. Es ese proceso por el cual el niño va incorporando de su entorno cuales son las reglas, normas y pautas que son necesarias para una convivencia armónica. Porque somos sujetos que vivimos en sociedad. Disciplinar es cuando la mamá le dice que comemos todos juntos y no comemos solos mirando la televisión. Disciplinar es cuando le decimos, nos bañamos a tal hora o nos bañamos todos los días. Bien diferente es este concepto de disciplinar, de poner un límite, de dar una pauta, de organizar una conducta al concepto de castigo. Porque cuando yo estoy disciplinando, estoy enseñando, le estoy aportando a este niño para que pueda desarrollarse en comunidad, y hay una intención detrás de ese acto de educar. Ejemplo, yo madre quiero que mi hijo pueda aprender, los modales a la hora de comer, o como es la manera en que dialogamos o resolvemos los conflictos en casa. Pero cuando yo castigo la intención tiene más que ver con el humillar al otro. Con el lastimar, eso que el otro es o hace.
Es bien importante destingir, que cuando yo disciplino, cuando yo rezongo, estoy señalando que la conducta realizada es incorrecta, no es sujeto. Eso es muy importante aclarar, desde que los niños son muy chiquitos, debemos aclarar. Por ejemplo que mamá o papá te quiere mucho, y te van a querer siempre pero esto que tu hiciste esta mal y esto no puede volver a suceder. Poder ser claros, poder tener una intención en ese desarrollo, pero diferenciar el castigo.
El castigo reprime una conducta sin explicar el por qué. Sin señalar que es lo correcto. El castigo surge desde el impulso y no desde la reflexión. El castigo la mayoría de las veces está cargado de mi propia ira, de mi propio cansancio. Y no esta focalizado en el niño y en eso que quiero ayudar a desarrollar en el otro.
Claro está, que todos nos cansamos, que a veces levantamos mas las voz de lo debido, porque somos seres humanos. Pero lo importante es tenerlo claro y poder pedirle disculpas al niño, cuando en una puesta de limites uno siente que lo que salió fue mi enojo y no la reparación de una norma infringida.

Natalia: ¿Desde cuándo es importante ponerle límites a los niños?

Mª Eugenia: Desde el útero, desde la gestación misma. Ese ser que está creciendo, en el vientre de la madre, se va construyendo. Primero mucho más ligado a lo biológico y a medida que pase el tiempo haciéndose este sujeto social en la construcción con el entorno.
Entonces ya desde ese dialogo que uno puede tener con el intrauterino va voy construyendo. Ni que hablar cuando ese niño nace al mundo, ve la luz y a todos los que lo quieren. Una idea que es importante, es que tenemos que pensar en grandes momentos o en grandes etapas.
Si hablamos de edades es porque necesitamos referentes para comprender, pero siempre cada día va transitando las etapas. Y es con diferentes edades en las que llega a las diferentes etapas. Por ejemplo, a veces las madres dicen, mi hijo tiene 2 años y medio y todavía no controla esfínteres. Debemos poder respetar los tiempos, lo que funciono con un hijo no necesariamente tiene que funcionar con el otro. Es importante conocer las características de las etapas porque en la crianza uno va haciendo un proceso permanente de ir buscando el equilibrio entre, lo que el niño necesita de nosotros y lo que el niño puede por sí solo.
Durante muchos años, casi podemos decir que hasta los 25 nuestros hijos necesitan de nosotros, pero va siendo diferente esa necesidad, el tipo de vínculo que vamos estableciendo. La primera etapa, cuando el niño nace, es esa etapa en donde de alguna manera nosotros somos el mediador y el interlocutor con el mundo para el niño. El eje está en que nosotros podamos darle a ese niño la alimentación necesaria, las condiciones de descanso, de reparación, de contención y de afecto para que el pueda empezar a conocer el mundo. Desde los sonidos, la luces, desde todo lo que hace aprender a respirar, a comer a conectarse. Así comienza el primer vínculo, la complexión del apego. El apego como ese vinculo fuerte, que es muy importante que pueda darse con la mama biológica. Pero también sabemos que puede darse con otras figuras que con amor, con cariño, con comprensión logran ocupar ese lugar cuando la realidad así lo demanda. Ese es un vínculo fortalecedor para esa primera etapa y para todo el resto de la vida. El vinculo de respuesta a la necesidad, de descodificación del llanto, de las miradas, de la búsqueda. Desde que el niño es chiquito es muy importante el poder establecer ese contacto, ese vínculo entre el niño y nosotros para poder empezar a conocerse mejor. Es un tiempo donde la mamá, (o esta figura que ocupa el lugar de la mamá) representa el mundo para el niño. Por eso muchas veces las mamas se repliegan a su bebe, ya que los niños necesitan de ese tiempo especial para poder construir ese vínculo. Es una etapa de enorme dependencia, somos todo para él, su puente, su anclaje con el entorno.
Pero a medida que va pasando el tiempo, en la misma familia, vamos descubriendo que ese niño empieza, aparte de establecer contacto con esa mamá, a ser receptivo a otros estímulos, desde la música, los ruidos de la casa, el papá que el habla con un tono de voz diferente. Comienza a ser receptivo a las voces de los hermanos, los tíos, familiares. Es muy importante no hacer un ambiente artificial, si crear un clima de afecto, de cariño, pero que sea el ambiente de la casa, para así poder comenzar a tomar contacto con ese entorno y desarrollar otras habilidades. Por ejemplo, comenzar a mirar los objetos de la casa, a tocarlos, a jugar con ellos. Así ya estamos en el según o tercer mes. Podemos ponerlo en distintos lugares de la casa, no enfrente de la televisión, porque eso no es bueno. Sabemos que tiene efectos negativos desde el punto de vista neurológico. Si en contacto con sus hermanos (si es que los tiene) o incluyo en el living donde llegaron la visitas. Poder ponerlo no solo en el cochecito, sino también con una alfombrita en el suelo, ir acercando los juguetes, estimular que se pueda mover, a darse vuelta. Para de esta forma poder habilitar un gateo, una exploración, el reconocimiento de su cuerpo, de su entorno, del mundo que lo rodea y así estimular los primeros pasos, el habla. Todo aquello que va haciendo el ir reconociendo su propio potencial. Ese contacto que antes era casi exclusivo del bebe con su madre, va cambiando y se va estableciendo con su entorno. De esta forma le va permitiendo desarrollar otras habilidades. Ahí ya puede ir apareciendo el no. El niño lo comprende de una manera diferente que a los 2 años. Ejemplo hay un momento en que el niño llora, a pesar de que ya le hemos dado de comer, ya descanso y durmió, ahí le podemos explicar con mucho amor que se debe quedar en el lugar donde está. Lógicamente que no lo vamos a dejar solo al niño. Puede haber una demanda, un llanto. Pero ahí hay una primera instauración de un límite, estamos comenzando a marcar determinadas pautas. Tenemos que confiar mas en la intuición, en este tiempo los papas hemos desestimado el valor de la intuición, y creemos que tenemos que debemos tener un doctorado en infancia para ser buenos papas. Pero la intuición nos guía y es muy importante. Además de las charlas con las madres, las suegras toda esa transmisión de conocimientos es fundamental en estas primeras etapas, donde el niño todavía no habla y yo todavía soy el interlocutor del niño.
Digamos que hasta los 2 o 3 años, a pesar de que el niño va ganando autonomía, porque van gateando, comenzando a caminar, al poder hablar siempre la libertad es paulatina y vigilada. Porque uno puede llegar a confundirse, al ver que ya se sienta solito entonces ya puede hacer x cosa. Pero ojo porque es un equilibrio frágil, donde tenemos que estar con una mirada atenta, por los riesgos del entorno, el niño todavía no tiene conciencia que hay un riesgo.

Natalia: ¿Cuales serian las “piedras” fundamentales que debemos colar en estas primeras etapas para el desarrollo de estos niños?

Mª Eugenia: Es importante tener claro que este es un tiempo de siembra. Es un tiempo donde como padres vamos haciendo muchas cosas que no tiene una devolución concreta del niño, porque no lo puede verbalizar y nos queda la duda si lo que estamos haciendo está llegando. Hay aspectos que son muy importantes en esta etapa porque vamos ayudando a organizar a ese niño, a ordenar, a ponerle ritmos a su vida, esto también tiene que ver con disciplinar. Aun desde muy bebe, el niño pueda reconocer que se debe respetar el tiempo de la comida, que quizás después puede venir el tiempo del baño y que luego viene el tiempo de cambiarse y quedar prontos para acostarse. El niño puede reconocer que todos los días siguen determinadas rutinas y pautas, apesar que lógicamente haya excepciones. Porque esto es lo que nos da seguridad, de alguna manera esas constantes son las que habilitan la creación, el desarrollo de la inteligencia, el desarrollo de la creatividad.
Cuando el niño sabe que su mama lo va a acompañar en el baño o que después de esto viene la comida, tiene la capacidad de esperar. O cuando el niño sabe que el quiere algo pero la madre le dice que no y le explicita, por ejemplo: esto lo vamos a hacer pero después de dormir y en la medida que esto es constante nos va a dar seguridad. Nos va a abonar el terreno, podríamos decir que es una piedra fundamental. Este tiempo es un tiempo precioso para poder hablar con el niño, ellos van comprendiendo, claro que de manera diferente de lo que pueden comprender un niño a las 5 años. Pero nos escuchan, van internalizado las palabras, lo que ellas representan. Van internalizado los tonos, los timbres de voz. Es un tiempo ideal para contar historias, para poder leer libros y mirar imágenes. Para poder escuchar música y cantar. Todo esto lo vamos a poder ir descubriendo juntos, es probable que al papa le guste mas hacer determinada actividad que a la mama, y al revés. Lo importa es compartir ese disfrute, el momento de estar juntos para poder tener placer compartido, y así nos ayuda a reconocer los momento que tenemos que hacer las cosas que no nos gusta tanto. Desde bien chiquitos, ya al año, año y medio, cuando comienzan a dejar tirados los juguetes poder ayudarlos a juntar, poder juntar juntos, para aspirar que a los 2 o a los 3, al menos a algunos los pueda juntar solito.

La Disciplina de los Hijos (1ª Parte) | entrevista a Bill Hill

 Entrevista a Bill Hill
 Ladisciplina de los hijos (1ª  parte)

 El pastor Bill Hill, nos da fundamentos y consejos firmespara llevar la educación de nuestros hijos. A la luz de la Palabra de Dios nosguiará a lo que el Señor desea de padres e hijos. Aquí la primera parte de laentrevista.

Le agradecemos a María Teresa Rodríguez y Alejandro Huerta por el trabajo de traducción.


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 TA 181 – TemasActuales
La disciplina de los hijos (1ª parte)



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