El corazón alegre hermosea el rostro

Este programa trata sobre como hermosear el rostro con el gozo que Dios nos da, sin importar las circunstancias. Y de los beneficios que trae el gozo de Dios.


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EA578 – Entre Amigas –
El corazón alegre hermosea el rostro



Receta: Salmón grillado con vegetales asados


Entrevista con Leticia Estártari

Leticia: Un tema hermoso, y más en los días que vivimos que la apariencia física para la mujer es muy importante. La idea de este estudio, es buscar realmente donde se encuentra la verdadera belleza.

Rocío: Que importante que es, ya que a veces uno pierde mucho tiempo en embellecer el rostro pero la clave está en el corazón.

Leticia: Exacto, es la parte más importante de nuestro ser. Y como dice la Biblia, de lo que está en el corazón de ellos habla la boca, pero también de nuestros gestos y nuestros poros.
Este estudio está basado en Proverbios 15:13 al 21.
Hay varios versículos en Proverbios que nos hablan de la belleza, pero no solo de ese corazón contento que va a la belleza, sino también, que se relacionan con los hijos, entre personas, hacia los sentimientos, la manera de hablar, la justicia y por supuesto la salud y la belleza. Ósea la importancia de tener un corazón alegre.
A veces confundimos lo que es el corazón alegre con la alegría momentánea, frívola. Que es esa alegría pasajera, no es realmente el corazón contento. O a veces nos basamos en esa alegría con vicios y prácticas que nos engañan vendiéndonos cosas que pensamos que si nos hermosean el rostro pero superficialmente.
También hay gente que siente un corazón alegre en hacer lo malo, la verdad que eso no es hermosear el rostro. Al menos lo que Dios nos dice de hermosear el rostro. O hay gente que piensa en una riqueza material, que piensa que la felicidad se compra y eso tampoco hermosea el rostro.
Podríamos pensar también en la negación a las circunstancias, pensar que negando lo que nos pasa, hermoseamos el rostro. Pero es una forma errada el pensarlo.
En cambio lo que si nos hace tener un corazón alegre, es empezar una vida reconciliada con Dios. Como dice Proverbios 3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Ese es el inicio para tener un corazón alegre. El pecado nos separa de Dios, y eso hace que nuestro rostro ya no este bello, que no esté contento (alegre), que no sea hermoso. En la reconciliación es desde donde necesitamos, cada una de nosotras comenzar.
Podemos usar todas las cremas, pero cuando nuestro corazón no está confiado en Dios, no podemos empezar.
El pastorcito David, que después fue Rey, en sus noches pastoreando ovejas pensaba en Dios y decía: Purifícame con hisopo y seré limpio, lávame y seré más blanco que la nieve, hazme oír gozo y alegra y se resecaran los huevos que has abatido. Esconde tu rostro de mis pecados y borra todas mis maldades. El conocía perfectamente donde tenía que tener la iniciación para ese corazón alegre. Hay un montón de versículos donde David expresa su corazón y es hermoso ver que todo empieza con una relación con Dios.
También el corazón alegre es el resultado de una vida sabia y esto lo vemos en Proverbios 1:7 que dice: El principio de la sabiduría es el temor de Jehová. La sabiduría para la vida tiene su origen, no en el esfuerzo humano sino en el temor de Dios. Cuando tenemos una vida sabia que va alineada a Dios, nuestra conducción va a ser diferente. Entonces esa tranquilidad en el corazón, se va a ver reflejada en el nuestro rostro. Nuestro rostro va a hacer las cosas contento, porque nada de lo que nos pace, nos va a caer se sorpresa porque sabemos que Dios tiene el control.

Rocío: Que importante que es recordar eso, ya que a veces con los problemas de la vida diaria, uno olvida esa confianza en Dios y en que podemos transmitir esa confianza. Por ejemplo, como venimos viendo una de las opciones es a través del rostro.

Leticia: Claro, así es. Un corazón alegre es el fruto de tomar las decisiones correctas en la vida. Y esas decisiones correctas van alineadas a Dios, así que volvemos a lo que hablábamos al comienzo, Dios es el que genera ese corazón alegre.

Rocío: ¿Cómo obtener un corazón alegre?

Leticia: Veníamos hablando de la sabiduría de Dios, así que podemos ver que un corazón alegre, es el resultado de una vida guiada por Dios.
Unos versículos en el Salmos 16 nos dicen Bendeciré a Jehová que me aconseja; Aun en las noches me enseña mi conciencia. A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma…
Y el versículo 11 nos dice: Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre.
Casi que no tenemos que explicar estos versículos, porque David nos lo explica muy bien. En este Salmo nos nuestra que la búsqueda del gozo del corazón, nos va a llevar a buscar a Dios. Esa vida guiada por Dios (esa vida sabia) nos hace ser dóciles a la enseñanza y tener buenos rostros.

Rocío: Me gusta mucho ese Salmo que nos compartiste, sobre todo cuando dice; En tu presencia hay plenitud de gozo. Porque es muy importante recordar que en la presencia de Dios tenemos ese gozo que perdura. No ese gozo rápido, efímero, fugaz.

Leticia: Claro, tenemos que aprender que nuestra plenitud como mujeres, como damas, madres, hijas, como mujer en si la tenemos en Dios. No la tenemos en nada circunstancial. Ósea no está en esposos, hijos, ni en nuestro físico, ni belleza. Sino que es en Dios, cuando nos sentimos plenas en Dios ahí marcha todo bien.

Rocío: ¿Que beneficios trae el gozo, la alegría?

Leticia: Hermosea a la persona, la hace mas bella. Como veíamos el corazón alegre hermosea el rostro. Pero el dolor del corazón el espíritu lo abate. Asíque cuando un corazón esta alegre, esto hace que la persona este alegre y que los demás que lo miren lo vean como una persona hermosa. Cuantas veces vemos que el aspecto físico no es tan ideal pero el gozo que refleja cautiva. Como a veces yo les digo a mis hijas la hermosura no está afuera, está adentro. Otro buen beneficio que nos da tener un corazón alegre es tener remedio a nuestro ser y Proverbios 17:22 nos dice: El corazón alegre constituye buen remedio. Mas el espíritu triste seca los huesos. Es muy importante tener un corazón alegre en la forma correcta porque no solo hermosea el rostro, sino que hermosea el cuerpo, el alma y el espíritu. Cuando el corazón esta triste, llega a afectar todo nuestro ser. Por ejemplo, el 85% de nuestras enfermedades son sicosomáticas y es porque nuestro corazón no está bien. Recordemos que la risa y el buen humor rejuvenecen.
Esta vida tan estresada hace que en vez de tener arrugas de sonrisa, tengamos arrugas de estrés y enojo. Asíque empecemos a levantar el espíritu caído, la risa reduce las tensiones. También estimula la creatividad. La alegría aumenta la resistencia física, así que les propongo que se tomen un tiempo para reírse y van a ver cuánto se oxigenan los pulmones y hasta hace que tu cerebro funcione mejor. Asíque vemos cuantas cosas trae el tener un corazón contento, de modo que si la ciencia avala la palabra de Dios, cuan importante es tener, conservar, cuidar y buscar tener ese corazón alegre y cuidadoso. Para que nuestro rostro, ser y persona sea hermoso.

Rocío: Es muy importante tener presente los beneficios que nos da tener un corazón alegre, porque en los momentos de problemas o con las preocupaciones que siempre están, nos cuesta recordarlos y alegrarse pero tenemos que tener esa confianza que con Dios si se puede.

Leticia: Si, recuerden que esa alegría solo proviene de Dios, no podemos fabricarla. Por lo que nos tenemos que relacionar cada día con Dios, buscar ese tiempo especial. El nos va a ir sanando si hay heridas. El nos va a ir animando, si estamos desanimados, fortaleciéndonos, guiándonos, dándonos sabiduría y creatividad en cada cosa de nuestra vida. Y nuestro placer va poder hacernos sonreír alegremente

El Difícil Mensaje del Profeta (4ª parte)

El Difícil Mensaje del Profeta 
(4ª parte)

Autor: Marcel Malgo

  El mensaje de los profetas no siempre es fácil de leer. Predicaban, según el caso, la gracia para los creyentes en Dios, o el juicio para los incrédulos. No obstante había una gran diferencia: el pueblo de Dios recibía el mensaje de juicio porque se había apartado, las naciones lo recibían porque habían despreciado a Dios.


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PE1956 – Estudio Bíblico
El Difícil Mensaje del Profeta (4ª parte)



Estimados amigos oyentes, la gran responsabilidad que tenían los príncipes del pueblo en la época de Miqueas, también la tenemos los creyentes del nuevo pacto. ¡Porque usted y yo, todos nosotros, somos príncipes y sacerdotes! Apocalipsis 1:6, explica que Jesucristo nos ha hecho reyes delante de Dios, Su Padre. Pedro nos llama “linaje escogido, real sacerdocio” (en 1 P. 2:9). En la eternidad reinaremos como reyes (según Ap. 22:5), y este alto llamado ya lo llevamos dentro nuestro. Como creyentes, hemos sido hechos sacerdotes en Jesucristo. Nuestro servicio sacerdotal neotestamentario consiste en que cada uno de nosotros se entregue totalmente al Señor, se dé a sí mismo como sacrificio a Dios. Y, como iglesia, tenemos la tarea sacerdotal de proclamar la luz de Dios a un mundo perdido.

¿Es usted consciente de su servicio sacerdotal real? Su responsabilidad no es en nada menor que la de los príncipes y sacerdotes del tiempo del profeta Miqueas. El Señor Jesús explica, en Lc. 12:48, que: “a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá”. Por eso, deberíamos cuidarnos de no oprimir, mentir y pecar como los líderes de aquel tiempo, mencionados en Miqueas 3. Más bien, deberíamos tomar en serio lo que explica Pablo en 1 Co. 3:17: “Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. Aquí, en un solo versículo, se describe toda la responsabilidad que tenemos nosotros como siervos del nuevo pacto.

Veamos ahora que pasaba con:El corazón de Miqueas.Contrariamente a los líderes del pueblo, Miqueas se daba cuenta de su responsabilidad. En el capítulo 3:8 dijo de sí mismo: “Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado”. ¿No era un poco arrogante este testimonio que Miqueas daba de sí mismo? ¡De ninguna manera! Era una alabanza, un glorificar al Señor en el sentir de Jeremías 9:22 y 23. Él quería mostrar que había un Dios fuerte que le daba fuerza, valor y fortaleza.

En el versículo 7, Miqueas habla de que ya no habría más Palabra de Dios por los pecados de los profetas incrédulos. Y en el versículo 9, él tuvo que reprender a los príncipes de la casa de Jacob, porque ellos pervertían la justicia. Pero, justo en medio de esos dos versículos, en el versículo 8, encontramos su exclamación de victoria. A pesar de toda la miseria, Miqueas proclamó que él conocía a un Dios grande. Del mismo modo, nosotros tampoco deberíamos quejarnos con los que se quejan, ni entonar un lamento en vista de las condiciones de esta tierra, sino que más bien deberíamos glorificar y alabar el poder y la majestad de nuestro gran Dios.

A pesar de todo, las palabras que Miqueas proclama que, en parte, son de duro juicio, también lo afectan a él personalmente. Es más, lo perturban de tal modo, que comienza a lamentar en voz alta. Por eso, explica en el capítulo 1, vers. 8: “Por esto lamentaré y aullaré, y andaré despojado y desnudo; haré aullido como de chacales, y lamento como de avestruces”.

¿No era exagerado este modo de actuar, esta expresión de tristeza? El hecho era que Miqueas debía anunciar cosas espantosas y terribles. La floreciente ciudad de Samaria, por ejemplo, se convertiría en un montón de piedras (como dice Mi. 1:6). Esta profecía se cumplió literalmente en el año 722 a.C. Miqueas sabía exactamente lo que sucedería, de modo que no es de asombrarse que él llorara, y buscara palabras para poder describir todo el espanto de la futura invasión enemiga.

En Miqueas 1:10-15, el profeta usa diversos juegos de palabras para describir toda la miseria de la futura invasión. Para cada lugar que Miqueas nombraba, Hermann Menge dio una traducción literal. Esto nos muestra claramente lo que Miqueas quiso decir con sus juegos de palabras: lo triste que él estaba y cómo le oprimía la condición de su pueblo. Así leemos en el cap. 1, vers. 10 al 15: “No lo digáis en Gat, ni lloréis mucho; revuélcate en el polvo de Bet-le-afra. Pásate, oh morador de Safir, desnudo y con vergüenza; el morador de Zaanán no sale; el llanto de Betesel os quitará su apoyo. Porque los moradores de Marot anhelaron ansiosamente el bien; pues de parte de Jehová el mal había descendido hasta la puerta de Jerusalén. Uncid al carro bestias veloces, oh moradores de Laquis, que fuisteis principio de pecado a la hija de Sion; porque en vosotros se hallaron las rebeliones de Israel. Por tanto, vosotros daréis dones a Moreset-gat; las casas de Aczib serán para engaño a los reyes de Israel. Aun os traeré nuevo poseedor, oh moradores de Maresa; la flor de Israel huirá hasta Adulam”.

Miqueas se sentía totalmente abatido ante la violencia de esa enorme amenaza de castigo. Buscaba palabras, expresiones e imágenes para describir el juicio que se estaba acercando. Con esta actitud, el profeta era un ejemplo del profeta más grande de Israel, o sea de Jesucristo. Unos 800 años después de Miqueas, también nuestro Señor Jesucristo expresó palabras de juicio sobre Su ciudad, Jerusalén, porque ella Lo había desechado. También Él, al igual que Miqueas, luchaba para encontrar las palabras al expresar su profundo dolor. Así leemos en Lc. 13:34 y 35: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, y no quisiste! He aquí, vuestra casa os es dejada desierta; y os digo que no me veréis, hasta que llegue el tiempo en que digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor”. Más adelante, cuando el Salvador se acercaba nuevamente a Jerusalén, hasta lloró a causa de ella: “Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, diciendo lo que leemos en el cap. 19, vers. 41 al 43: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán”.

¿Cómo están las cosas con nosotros? Conocemos unas cuantas e inequívocas amenazas de disciplina que Dios proclamó, también para nuestro mundo actual. ¿Cómo tratamos con tales declaraciones del Señor que anuncian consecuencias graves? ¿Llegan a lo profundo de nuestro corazón? ¿Nos perturban una y otra vez? ¿Nos impulsan a orar? Necesitamos un corazón como el de Miqueas, quien tuvo que anunciar el juicio del Dios que ama, pero al mismo tiempo quedó profundamente perturbado y perplejo. Tomemos como ejemplo también a nuestro Señor Jesucristo, quien lloró por Su ciudad de Jerusalén, y de quien se dice también en Mr. 6:34: “Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor”.

También hoy, Dios busca este tipo de corazones que lloran, corazones llenos de compasión. Ya en el Antiguo Testamento, en Ez. 22:30, Dios explicó – y también allí se trataba nuevamente de un juicio: “Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese”.

¿Quiere dejarse llamar a esa tarea, dejando que Dios le dé un corazón que arda por los perdidos? Miqueas tenía un corazón de ese tipo, y eso caracterizaba a este hombre en forma especial.

 

¡Busca a Jesucristo!

¡Busca a Jesucristo! 

Autor: Herman Hartwich

 Laspersonas esperan momentos difíciles de su vida, complicados de solucionar, osituaciones complejas para acudir a Dios. Sin embargo, es importante saber queno hace falta esperar tales cosas. Pues Jesucristo siempre espera a que lebusques.


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PE1947 – Estudio Bíblico  – ¡Busca a Jesucristo!



 Mis queridos amigos, me alegra encontrarmecon ustedes. Tengo una palabra preciosa acerca de Buscar a Jesucristo.  Es lo más hermoso

En el evangelio de Lucas, capítulo 4, senos dice que  la gente estabamaravillada. Iba tras Jesús, buscándole por todos lados,  y se decían: qué palabra es esta, que conpoder manda a los espíritus  inmundos ysalen. Y su fama se difundía por  todoslos lugares de los contornos. El ministerio público de Jesús  había dado inicio haciendo lo que nadie antesde él  y después de él, se había hecho nise hará.

Su fama empezó a crecer de manerasorprendente.  No había nadie quiensupiese quién era Jesús.  La gente oía delo que Jesús hacía e iban tras Jesús desde el lugar en que estuvieran.  Lo buscaban los pobres.  Lo buscaban los enfermos, lo buscaban lospecadores,  los extranjeros, losdesahuciados, los ancianos, las mujeres, los hombres.  Todos buscaban a Jesús.  Los únicos que no lo buscaban eran losreligiosos.  Cuando lo hacían era parabuscar una oportunidad para acusarle. Los que le hemos buscado, por alguna causa, le hemos encontrado. Él nosha recibido. Esto es porque  nadie nuncanos ha puesto tanta atención como Cristo lo ha hecho.  Yo puedo dar crédito de esto porque nadienunca me ha tratado como Cristo lo ha hecho. Por eso, si nunca has tratado a Cristo, quiero preguntarte: ¿Por qué nolo has hecho?  Por qué no has buscado aCristo todavía?  ¿Qué esperas parahacerlo?

Puedo decirte una cosa:  que si buscas a Cristo con todo tu corzón, lovas a encontrar.  Esto será lo mejor quehayas hecho en tu vida.  Quisiera tomaralgunos ejemplos de los evangelios: En Juan: capítulo 6 versos 22 al 24:  Eldía siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar vio que no había habidoallí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con susdiscípulos, sino que éstos se habían ido solos. Pero otras barcas habíanarribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haberdado gracias el Señor. Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estabaallí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscandoa Jesús.

La gente busca a Jesús en los momentostristes, en los momentos de angustia. No pierdas tu tiempo buscando la soluciónen alguien fuera de Jesucristo. Estas personas no buscaron a sus familiares enese momento de necesidad. Estas personas no buscaron a sus gobernantes, no buscaron a los religiosos. En ciertamanera, estos tenían recelos con los religiosos, porque hacían mucha diferenciay discriminación con el pueblo. Estas personas buscaron a los apóstoles,  a los discípulos de Jesucristo. Hicieron loque tú y yo debemos hacer.  Esto es:buscar a Jesús personalmente.  En estosmomentos de necesidad, tu  tienes quebuscar a Jesús.  En Lucas capítulo 5,versículos 17 y 18 dice así: Aconteció un día, que él estaba enseñando, yestaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido detodas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señorestaba con él para sanar. 5:18 Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estabaparalítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él.

Amigos, este hombre tenía una profundanecesidad, estaba paralítico. No manejes algunas posibilidades, mientras más tetardes, menos posibilidades tendrás derecuperarte  pronto. Nadie te ama más que Cristo, nadie segozará en verte bien y saludable como Jesucristo. Jesús premió la fe de estosamigos,  que subieron a la azotea ybajaron con cuerdas a este paralítico en frente de JESÚS. Ellos no mezquinaronesfuerzos para  ir al encuentro conJesús. Lo mismo pasa con las alegrías Lucas, capítulo 17:15 al 19 dice: Entoncesuno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a granvoz, y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste erasamaritano. Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueronlimpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diesegloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fete ha salvado.

Amigo, si Dios ha hecho un milagro en tuvida, no dejes que la alegría te evite el darle las gracias a Cristo. Que laalegría que  tienes no te enfermes ybusques a Cristo.  Haz lo mismo quehiciste cuando le buscaste para pedirle. Acércate para agradecerle.  Hagamos lo que miles han hecho  después de ser beneficiados por Cristo.Yo  lo he hecho. Lo hago cada día y es loque tenemos  que hacer. Debemos buscar aJesús.  En todos estos pasajes, la gentebuscaba a Jesús. Él es nuestra esperanza, Él es la esperanza viva como dijoPedro. Él no es una esperanza muerta.  Nopongas tu esperanza en cosas muertas. En personas muertas, Jesucristo es elúnico que murió en la Cruz del calvario. Fue sepultado conforme a la escrituray, fue resucitado. Ese mismo poder  quelevantó a Jesús de entre los muertos  esel poder que actúa en los que creen, es el poder que actúa  en los que le buscan de corazón. Esta vez tebuscamos para agradecerte.  No dejes queCristo simplemente pase por tu vida. Búscalo y únete a él. Debes ser una persona con él.  No se trata de estar cerca, se trata de estaren Cristo. Pídele lo que le tengas que pedir, el milagro más grande es elperdón de tus pecados, el cambio de tu vida, pídele un nuevo corazón, nuevospensamientos y ya dale gracias porque él lo hace al que se lo pide. Que Dios tebendiga.