Nunca Claudique

Nunca Claudique

Autor: William MacDonald

  La palabra discípulo ha sido por demás utilizada, y cada usuario le ha dado el significado de su conveniencia. El autor de este mensaje nos lleva a examinar la descripción de discipulado que presentó Jesús en sus enseñanzas, la cual se halla también en los escritos de los apóstoles, para que aprendamos y descubramos más acerca de este concepto.


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PE1939 – Estudio Bíblico  – Nunca Claudique



Estimados amigos, en Hebreos 12:1 al 6 leemos: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; y habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo”.

Perseverar no es la mera aceptación de la prueba y el sufrimiento, sino triunfar en dichas circunstancias. No es la paciencia frente al fatalismo, sino la paciencia que domina sobre las circunstancias. La perseverancia no se detiene ni por el desánimo interior, ni por la oposición exterior. Es la resistencia que lleva a la persona a proseguir hasta que, al final, llega a su fin.

Resumiendo: Perseverar no es la aceptación fatalista de las circunstancias, sino la resistencia de continuar hasta el fin.

Perseverar no es tampoco el camino de salvación, pese a que hay dos versículos que parecen así decirlo. Por ejemplo, Mt. 24:13:“Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. El tema aquí es el Período de Tribulación. Los creyentes no deberían pensar que la seguridad radica en no ceder al enemigo. Son quienes perseveran los que serán salvos para entrar al Milenio.“Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”(dice Lc. 9:62). El tema aquí es el servicio, no la salvación.

Quienes claudican, no son aptos para el servicio.

Veamos cuáles son las áreas en las cuales necesitamos perseverancia.

La necesitamos en la vida familiar y al educar a nuestros hijos. La necesitamos para obtener una educación. La necesitamos en la iglesia local donde “la condición normal es… la dificultad” (según J. Alexander Clarke). La necesitamos en el campo misionero, con sus constantes conflictos interpersonales. Y la necesitamos en tiempos de enfermedad e incapacidad, cuando el espíritu está dispuesto pero la carne es débil: “La vida cristiana no debe ser un impulso inicial seguido de una inercia crónica”.

Centrémonos, ahora, en los aspectos que hacen que la gente claudique o se vuelva atrás.

Una relación amorosa incorrecta, o un matrimonio con el que el cielo no concuerda. El pecado en la vida del individuo:“La insensatez del hombre tuerce su camino, y luego contra Jehová se irrita su corazón”(nos dice Pr. 19:3). O como dice la Biblia en lenguaje sencillo:“El tonto fracasa en todo y luego dice: ¡Dios tiene la culpa!”Una profesión de fe falsa, como se ve en los cuatro suelos de Mateo 13. La semilla que cayó junto al camino, la semilla que cayó en pedregales, y la semilla que cayó entre los espinos son los falsos profesantes. Únicamente la semilla que dio fruto era genuina. Hoy en día, la gente se vuelve atrás debido al materialismo, la codicia, las falsas expectativas, el desengaño de las personas, el desánimo, y la persecución. El costo es demasiado alto.

Veamos algunos ejemplos bíblicos de perseverancia.

Job sufrió más pérdidas materiales en un día que cualquier otra persona en la Biblia. No siempre fue paciente, pero sí perseveró.

Cuando leemos sobre el apóstol Pablo, las aflicciones, los peligros, las persecuciones y los sufrimientos que sobrellevó por amor a Cristo (como se menciona en 2 Co.11:23 al 28), podemos llegar a preguntarnos si nosotros mismos somos cristianos.

Jesucristo, por supuesto, es el ejemplo máximo de permanencia (como leemos en He. 12:1 al 4). Las peores pruebas que los demonios y los hombres pudieron amontonar sobre Él, no lo detuvieron en su camino hacia la cruz.

Mencionaremos, a continuación, algunos ejemplos de permanencia física.

Robert Bruce sufrió seis derrotas militares, en sus esfuerzos por lograr que Escocia fuera independiente. Estando escondido en una cueva, vio a una araña tratando de conectar su tela de una punta a la otra. Falló seis veces, pero la séptima triunfó. Esto le habló a Bruce y lo animó a volver a intentarlo. Esta vez triunfó.

Cinco pescadores de Costa Rica quedaron atrapados en una tormenta. Su bote estaba peligrosamente dañado. Entraba el agua, por lo cual continuamente tenían que evacuarla. Se habían quedado sin radio. Luego de algunos días, se quedaron sin comida y sin agua. En cierta ocasión un petrolero se acercó y les dio agua, luego se fue. Cuando finalmente fueron recogidos, descubrieron que habían establecido el récord mundial de permanencia en alta mar. Sobrevivieron ciento cuarenta y dos días viviendo del agua, la pesca, y un estimado de 200 tortugas. Habían viajado más de 3.600 millas y habían atravesado cuatro zonas de tiempo.

Pese a que es parapléjico, Mark Wellman escaló El Capitán, el monolito más grande del mundo. Le llevó siete días y cuatro horas ascender a 3.000 pies, haciéndolo en escalas de seis pulgadas. Por momentos los vientos fuertes lo apartaban 10 pies del precipicio. Luego escaló la ladera del Half Dome, que también está en el Parque Nacional Yosemite. Le llevó aproximadamente dos semanas escalar 2.200 pies.

La vida cristiana es una maratón, no una carrera de cien metros. Recuerde las palabras de Winston Churchill. “Nunca claudique. Nunca claudique. Nunca, nunca, nunca, nunca, (en nada, grande o pequeño, enorme o diminuto) nunca claudique, excepto frente a convicciones de honor y de sentido común”.

Coleman Cox dijo: “Incluso el pájaro carpintero debe su éxito al hecho que usa su cabeza, y continua golpeando hasta que termina el trabajo que ha comenzado”.

Un líder prominente ha dicho: “La mayoría de las personas claudican justo cuando estaban a punto de alcanzar el éxito. Claudican muy cerca de la meta. Abandonan en el último minuto, justo cuando estaban a punto de apuntar el gol de sus vidas”.

Hubo un hombre que fracasó en su negocio. Se postuló para tener un lugar en la legislatura y perdió. Luego experimentó otro fiasco empresarial. Después, cuando finalmente fue elegido para la legislatura, sufrió un ataque de nervios. Durante los siguientes diez años fracasó al postularse para orador, oficial territorial, elector y congresista. Finalmente, fue elegido para el Congreso, pero fue derrotado en la reelección. Se postuló para el Senado de los Estados Unidos, pero perdió. Un año más tarde, fue derrotado en su postulación a la Vicepresidencia. Y, una vez más, no pudo alcanzar el Senado de los Estados Unidos. Finalmente, después de todos estos reveses, fue elegido Presidente de los Estados Unidos. Su nombre era Abraham Lincoln.

El Señor Jesucristo soportó una inefable contradicción contra Sí mismo (como leemos en He.12:3). Soportó la cruz, menospreciando el oprobio (nos dice He. 12:2). Culminó la obra que el Padre le había dado para que hiciera (así está escrito en Jn. 17:4). Nunca tuvo la más mínima intención de volverse atrás. Para Cristo, culminar la obra que el Padre le había dado para hacer era como su propia comida (como él mismo dice en Jn. 4:34).

Si queremos ser como Jesús, debemos permanecer.

 

Quien permanece en mí, éste lleva mucho fruto (5ª parte)

Quien permanece en mí,
este lleva mucho fruto


El último programa de una serie muy interesante, de la mano de Sonja Maag. Bajo el título: quien permanece en mí, este lleva mucho fruto, y basada en la palabra de Dios, nos muestra de manera práctica cómo las mujeres podemos ser…


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EA550 – Entre Amigas –
Quien permanece en mí, este lleva mucho fruto



Receta: Pinchos de Pollo al Orégano


Entrevista con Sonja Maag

Sandra: Amigas nos encontramos en nuestra casita, en nuestro espacio; con un estudio que hemos seguido paso a paso sobre la Biblia: de Permanecer y llevar fruto. Nos encontramos en el punto culminante de este estudio.

Sonja: Podemos hacer un breve repaso. El Señor Jesús dijo: el que permanece en mí y yo en él, éste lleva mucho fruto. Fue en un contexto muy especial, cuando habló estas palabras; a manera de herencia para sus discípulos pues sabía que su hora había llegado. Y nuestro estudio se ha basado en los capítulos del Evangelio según San Juan 13 – 17.

Hemos dicho que esta herencia fue una preparación para los discípulos para que puedan seguir después cuando él había ido a la cruz, pero también resucitando y yendo al cielo con su padre. Él les daba esta esperanza, les daba esta enseñanza con un propósito.

Por otro lado, hablamos de servir a Jesús con una vida íntegra y contagiosa para justamente, cumplir con la gran comisión, y ahí, entra el tema de la capacidad.

Hablamos de 4 “C”, sobre elConocimientode la Biblia, enfocado mucho al saber de la Palabra de Dios. Hablamos de lasConviccionesa través de la oración que sostiene a nuestra fe; también hablamos de laComunicación, en la cual Dios nos manda a nosotros, receptores, un mensaje y nosotros respondemos a través de nuestras oraciones a nuestro Señor.

En el programa pasado hablamos mucho de nuestro carácter y del fruto del Espíritu Santo. A nuestro ser Jesús lo quiere transformar más a su imagen.

Es un desafío que ese fruto del Espíritu Santo pueda ser visible en todas nuestras áreas de la vida. El tema de laCapacidad, también entra en esto de llevar mucho fruto. Hemos dicho que llevar fruto es algo natural y lógico de esta unión con el pámpano y la vid. Es el Señor mismo que nos capacita para poder hablar de él. Él mismo dijo: “Nada hago por mí mismo”, él estaba totalmente pendiente de su padre. Él mismo da el querer y el hacer. Nunca nos va a pedir algo para lo que no nos haya capacitado para hacer.

En cada uno de nosotros es diferente esa capacidad, ese don. Al menos un don tenemos todos. Si sabemos cuales son nuestras capacidades, entonces, ¿Ejerces ese don en tu vida personal? ¿Usas ese don en la Iglesia? Es la pregunta y el desafío con el pámpano y la vid. Hay un versículo que dice: andar en las obras que él ha preparado de antemano. A mí me consoló mucho este versículo cuando yo me preguntaba mucho si estaba bien lo que hacía, si tenía que esforzarme más. El señor dice que debo andar en las obras que él ha preparado para mí.

Sandra: Hay un trato especial del Señor para cada una de sus hijas.

Sonja: Haciendo un paréntesis, yo sé que hay muchos cristianos que están pasando por problemas de depresión. Y hay muchos factores que pueden causarla pero yo descubrí que muchas veces los factores que causan este estado sea que una cristiana no busca permanecer a él y también no le sirve a él.

Su vida se transforma en una vida egocéntrica. De esta manera hay mucho desánimo, hay muchas emociones asociadas y no se puede enfocar a lo que nos enseña la Palabra de Dios. No usan esa capacidad que Dios les ha dado, no usan ese don para servirle a él.

Aquí tenemos entonces los pasos para conocer la palabra de Dios, afirmarnos en nuestras convicciones y permitir que el Señor transforme nuestro carácter egocéntrico en un carácter que agrada al Señor.

Algunos pasajes Bíblicos nos hablan acerca de la necesidad de testificar a los demás. Hay un versículo muy importante en la carta a los Romanos eso está en el capítulo 10, del versículo 14 al 17.

“¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

La gente tiene que saber y oír de la Palabra de Dios y nosotros tenemos muchas oportunidades en nuestro diario vivir en Cristo. No como cristianas “super santas” que andan de manera poco natural hablando de Cristo ¡No! Debemos aprovechar las oportunidades que Dios nos da. Donde él prepara las situaciones para que nosotros demos una palabra de consuelo, para que de el evangelio, la palabra de Dios para los demás.

Colosenses, nos invita a andar sabiamente con los de afuera redimiendo el tiempo. No podemos ser un muro para los demás sino un puente. No podemos ser un muro que choca para los demás sino que podemos ser un puente que lleva a los demás a Cristo.

En efesios 5:15 al 17 también dice que debemos aprovechar el tiempo que tenemos todavía para ser un testimonio para Cristo y usar esta capacidad que nos ha dado!

Podemos redondear el tema de las 4 C, conocimiento, carácter, convicciones y capacidad.

Y, somos responsables del tiempo que Dios nos da sobre esta tierra y este tiempo es limitado, y debemso aprovecharlo en todos los momentos y oportunidades que él nos da para testificar de él. ¿Tengo amor por las almas? ¿Voy a encarar mi vida Diaria escuchando, orando? Aprovecho las oportunidades que Dios nos dá? De esta manera somos bendecidas y llevamos mucho fruto.

Invito a las mujeres a ponerse la siguiente meta: AGRADAR AL SEÑOR CRECIENDO ESPIRITUALMENTE PARA LLEVAR FRUTO, SIENDO DE BENDICIÓN Y NO DE TROPIEZO.

Caminando por la playa ví un montón de peces muertos a la orilla del mar y me acerqué más y dentro de las olas, donde generalmente se ve a los peces nadando vi más peces muertos. Y pensé: estos peces muertos están en el mar y entonces hice la siguiente comparación. Podemos andar en el mundo, pero, sin vida espiritual y no estamos cumpliendo con nuestros propósitos. Estamos cumpliendo como estos peces muertos. Pero no cumplimos con nuestros propósitos. Los peces muertos en la arena: sin fruto, sin propósito. Así puede pasar con nosotras, si no permanecemos en él.

Debemos tener una vida en la que creemos, pensamos y queramos sentir el hecho de funcionar, y en la que el centro sea Dios y que andemos en la obra que él ha preparado de antemano y esto es un proceso que se va a terminar cuando estemos con el Señor Jesús.

Galatas 2:20 dice:Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

 

Quien permanece en mí, este lleva mucho fruto (4ª parte)

Quien permanece en mí, este lleva mucho fruto

Sonja Maag, nos entrega el penúltimo programa y estudio sobre permanecer en Él, la vid. Trata específicamente el tema del carácter definiendo sí cada uno de los frutos del Espíritu Santo y planteándonos preguntas a modo de desafío.


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EA549 – Entre Amigas –
Quien permanece en mí, este lleva mucho fruto



Receta: Fideos de Remolacha caseros


Entrevista con Sonja Maag

Sandra: Llegó el momento de la entrevista, con una amiga de la casa, ¡Sonja Maag! Y hemos estado hablando acerca de Llevar mucho fruto.

Sonja: Hemos estado hablando de Permanecer en él. Permanecer en el estudio de la Palabra, de la lectura bíblica, sobre fortalecer el vínculo de ese pámpano con la vid (Un ejemplo que Jesús usa en el capítulo 15 del evangelio de San Juan) La pregunta planteada ahora es: Llevar mucho fruto: ¿De qué habla el Señor Jesús con esto? Enseguida podemos pensar en los Frutos del Espíritu Santo ¿no? Es como un resultado de tener una relación directa con el Señor. Gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.

Esto se enfoca más bien en nuestro carácter, en en nuestro ser. Se trata de llevar fruto a nuestro ser y por otro lado a nuestro hacer. Para poder hacer conforme a la voluntad de Dios, también tenemos que ser conforme a la voluntad de Dios.

El diccionario, define a la palabra CARÁCTER de esta manera: Modo habitual de pensar y obrar en una persona. Todo va primeramente por nuestra mente y luego en nuestro actuar. 2ª Timoteo 3:5 dice: Tener apariencia de Piedad pero negar la eficacia de ella. que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella. Aparentar ser una cosa pero mi conducta lo destruye lo desmiente.

Los cristianos no somos solamente desafiados a pensar, meditar y disfrutar de la riqueza que tenemos en Jesucristo en su palabra, en comunión íntima, sino que también involucrar esto a nuestra vida diaria. Nuestra vida debe ser digna de una cristiana en actitudes y acciones para glorificar al Señor Jesús

Esto es muy práctico. Ya que Jesús quiere transformarnos más y más a su imagen. Si permitimos que el Espíritu Santo obre en nosotros, entonces, el fruto de su Espíritu se va a poder manifestar cada vez más.

Justamente, el Apóstol Pablo, escribió a los Colosences, que estaba orando por eso:“… para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de DIos”Una cristiana es como una vidriera: la gente para y mira lo que hay adentro, lo que tiene a ver cuánto cuesta, a ver cuánto sale. La gente tiene que ver o quiere ver qué es lo que hay y qué sale de nuestra vida. Y la pregunta que nos queda es:¿Qué es lo que ellos ven cuando miran?¿Ven el fruto del Espíritu Santo? Queda un desafío muy grande.

¿Cómo podemos hacer para andar en el Espíritu? A veces nos parece muy complicado. La Biblia nos da un imperativo, pero, a la vez nos da la solución. En primer lugar,no podemos satisfacer los deseos de la carne.Este fruto lo leemos en Gálatas 5 en los versículos 22 – 23 y los versículos 19 – 21 nos explican cuáles son los deseos de la carne que no debemos satisfacer. De manera resumida lo podemos ver en el libro de Efesios, en el capítulo 4, en el versículo 31 dice: “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”.Tengamos en cuenta que el Apóstol Pablo le escribe esto a creyentes. Y, estos deseos de la carne no deben tener lugar en nuestra vida. Y así la Biblia, la Palabra de Dios es que lo pide. Entonces podemos decir que Andar en el Espíritu es no satisfacer los deseos de la carne. En segundo lugar,debemos vestirnos con el sentir de Cristo. Y, ¿Cómo es esto? Dice la palabra: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”Es así de fácil. No satisfacer los deseos de la carne. Y, luego, vestirnos con el sentir de Cristo. De esta manera, se va formando este carácter, este fruto del Espíritu que Cristo quiere ver en nosotros.

Muchas mujeres de la fe, hermanas dicen: ¡ESTE ES MI CARÁCTER, YO SOY ASÍ NO PUEDO! Pero la palabra dice que ésto, éste carácter Dios lo quiere transformar.

Lo hace a través de la unión con el pámpano con la vid y lo hace también a través de las convicciones que recibimos orando y escuchando al Señor.

En el diccionario busqué los componentes del fruto del Espíritu Santo. Es muy interesante lo que dice el Diccionario en cuanto a cada uno de estos.

AMOR: afecto por el cual el ánimo busca el bien verdadero del otro.

GOZO: Emoción causada por la contemplación de algo que nos gusta.

PAZ: Virtud que pone en el ánimo, la tranquilidad y sociego no turbado por molestias, trabajos etc.

PACIENCIA: Espera o sosiego. Es una virtud que se opone a la ira.

BENIGNIDAD: La calidad de Benigno, templado, moderado.

BONDAD: Calidad de bueno, inclinación a hacer el bien.

FE: Creemos firmemente por la autoridad de la Palabra de Dios todas las verdades que él nos ha revelado y lo que la Biblia nos enseña.

MANSEDUMBRE: La suavidad, benignidad, apacibilidad, tranquilo, suave.

TEMPLANZA: todas las cosas con moderación.

Nos queda la pregunta:¿Qué tal tus actitudes?Si tú eres una cristiana íntegra, frente a todas estas enseñanzas de la Biblia vale la pena meditar en esto y pensar porque la integridad significa: Semejanza a Cristo. Es una semejanza, en la unión de la vid con el pámpano.

¿Es el fruto del Espíritu Santo visible en todas las áreas de tu vida?Podemos pensarlo en cuanto a nuestra vida personal, en cuanto a nuestra vida matrimonial en las relaciones interpersonales, en todas estas áreas, de nuestras vidas. También lo podemos pensar en el área ministerial. Y no tenemos que desanimarnos, porque en este capítulo 15 de Juan: “Lo limpiará para que lleve más fruto” Y en la carta de Juan, dice: “si confesamos nuestros pecados él es fiel y Justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”

Insensatos por Amor a Jesús (3ª parte)

Insensatos por Amor a Jesús

(3ª parte)

Autor: Marcel Malgo

El mensaje del profeta Oseas es el del increíblemente paciente amor de Dios. Usted quedará asombrado con los aspectos personales, que tienen que ver con nuestra vida, que serán mencionados en este estudio. Se tratarán temas específicos que nos conducirán, cada vez, a un nuevo desafío.


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PE1573- Estudio Bíblico
Insensatos por Amor a Jesús (3ª parte)



> Hola amigos, les saludo cordialmente, y les invito a recordar que en este capítulo 9 de Oseas, estamos hablando de estar preparados para ser insensatos por amor a Cristo, lo cual no significa que debamos comportarnos como insensatos. No deberíamos exhibir una exagerada devoción, los cual, tal vez, produzca daños irreparables. Sin embargo, esto es lo que sucede cuando uno quiere ser más devoto que Jesucristo mismo.

Jesús fue considerado un insensato y por eso lo insultaron.

Pero, Él no se dejó desconcertar sino que, con perseverancia, siguió con su misión: ¡rescatar a los perdidos! Él se preocupó por las personas con un amor inefable. Un amor que no huía de los cobradores de impuestos, de las prostitutas, ni de los pecadores, es decir, de los más despreciados entre el pueblo.

Vamos a continuar hoy con:Algunos ejemplos prácticos

A veces escuchamos a los creyentes decir: “¡No puedo ir al casamiento de mi hija, ella es incrédula y eso va a ser una cueva de pecadores!”, o:”Mis nietos van a ser confirmados en la iglesia católica, imposible que yo pueda participar…”, y así sucesivamente. Al pronunciar este tipo de declaraciones, muchos cristianos corren el peligro de destruir mucho, o de estar cerca de cometer una acto destructivo, a causa de una devoción carnal mal entendida.

Ellos mismos no se dan cuenta, por decirlo de alguna manera, que se comportan como insensatos. Ya que sus parientes inconversos seguramente no dirán: “Esta persona es consecuente en su vida de fe”, sino que, seguramente, manifestarán incomprensión.

¿Por qué Jesús podía convencer a la gente incrédula a que creyera? En primer lugar, porque poseía un poder especial; pero, además, se dirigía a ellos con amor dando, de esta manera, su testimonio, de modo que muchos le entregaron su corazón y su vida. Por favor, comprenda bien esto: Él nunca se hizo partícipe de sus pecados, para Jesús los límites eran claros; pero sí se hacía partícipe de sus corazones; siendo esto ¡una gran ventaja!

Lo mismo debería suceder en nuestras vidas: ¡si algo es claro en la fe, es que no podemos participar de todo y que debemos decir que no a ciertas cosas; pero, no nos olvidemos, que deberíamos amar a las personas como son!

En la práctica, esto podría verse de la siguiente manera: “Sí, voy a ir al casamiento de mi hijo incrédulo; lo voy a estrechar en mis brazos y le voy a desear lo mejor; y voy a beber un vaso de vino con él. Pero ya no voy a estar cuando la fiesta se degenere en un festín escandaloso; cuando el nivel de la fiesta baje drásticamente; o cuando se empiecen a comportar de manera pecaminosa”.

Si trata de vivir así, entonces nunca cerrará definitivamente la puerta al corazón de sus seres queridos. Cuántas veces los padres se hunden en una profunda tristeza porque se ha roto la comunicación con sus hijos. Sin embargo, si conocemos un poco las causas, sacamos como conclusión que fue a causa de las faltas agravantes, y de las decisiones equivocadas que se han tomado a lo largo de los años.

Si tiene personas incrédulas en su familia, entre sus parientes o en su círculo de conocidos, entonces, por favor, considere lo siguiente:

Preocúpese de que sepan que usted cree en Jesucristo y que Él le dio vida eterna.
Procure también informar a estas personas acerca del significado de su fe. El significado de creer en Jesucristo; el significado que tiene la sangre de Jesús y el Gólgota; el significado de la vida eterna.

Cuando las personas incrédulas en cuestión tengan conocimiento de su fe y su significado, entonces, por favor, no empiece a llenarlos de sermones, o a“matarlos con sermones”.

¡Nunca ignore o deje a un lado a las personas inconversas, debido a que su “devoción” se incomoda en presencia de ellos!

¡Haga lo que hizo Jesús! Leemos en Marcos 2:15:“Aconteció que estando Jesús a la mesa en la casa de él(en la casa de Leví, el cobrador de los tributos públicos),muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús…”
Ore cada día por estas personas, construya un muro de oración alrededor de ellos. Leemos en el libro de Santiago:“La oración eficaz del justo puede mucho”(Santiago 5:16).

¿Cómo podemos llevar a la práctica el ejemplo de Jesús:“Aconteció que estando Jesús a la mesa… muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús…”?

¡Si, por ejemplo, ve que su esposo, el cual es inconverso, está mirando un partido de fútbol en la televisión, deje que lo vea! – ¡y mientras él mira el partido, llévele a su sillón una cerveza, si es que le gusta!

O si su esposa inconversa desde hace tiempo anhela participar en un curso de manualidades, entonces encamine todo para que lo pueda realizar.

Si sus hijos inconversos, en la adolescencia, desean ir un día al “Parque de Diversiones”, entonces, por favor, no se los impida. ¡Págueles un día entero en el mismo ¡Si vive de esta manera, se sorprenderá de todo lo que pueda pasar!

Ahora, al igual que antes, seguirá siendo un insensato por amor a Cristo, ya que para los demás su fe sigue siendo una necedad. Pero, si demuestra su amor hacia los demás, entonces habrá empezado a sembrar la semilla que algún día, con seguridad, germinará!


¿Qué hacer cuando alguien tiene que sufrir a causa de las personas incrédulas?

Veremos brevemente un problema serio. Existen casos en los cuales el cristiano sufre a causa de las personas incrédulas, a tal extremo que a veces no sabe qué hacer. Por ejemplo, puede suceder, lamentablemente, que el esposo incrédulo golpee a su esposa creyente. En ese caso, de nada sirve darle a ella una palmadita en la espalda y decirle:“Bueno, tienes que portarte bien ahora y ser insensata por amor a Cristo”.Éste sería un remedio demasiado amargo. ¿Qué hacer en un caso como ése? – ¡He aquí tres respuestas posibles!


Primero: Tenga presente que todo sólo puede llegar hasta el punto que Dios permite. Muchas veces le resultará muy difícil; tal vez por algunos días sienta que el sufrimiento casi la aplasta y que ya ha perdido toda esperanza. Pero aun así, puede tener la certeza de que su sufrimiento está bajo el control equilibrado y total de Dios. Esto significa que nunca llegará al punto en el que no logre sobrellevarlo, o que no lo pueda vencer. Sino que, como está escrito en 1 Corintios 10:13:“… fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”.

Créame, nunca se hundirá por completo. ¡No, porque el Señor guarda la medida exacta! Referente a esto tenemos un magnífico pasaje en la Biblia: “Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día sobrelleva nuestras cargas” (así nos dice el Salmo 68:19, en la NVI). Pedro, en relación a esto, dice:“Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos…”(2 Pedro 2:9). ¿No es esto alentador? ¡Aférrese a esta maravillosa verdad: el Señor regula la medida de su sufrimiento! ¡No está abandonado a su destino, sino a un Dios piadoso!


En segundo lugar: ¡Si Usted ya no sabe qué hacer a causa de que sus familiares incrédulos lo acosan demasiado, entonces piense en Jesús y en lo que Él sufrió! La carta a los Hebreos dice en el cap. 12, vers. 2, acerca de Jesucristo,“el cual por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio”.Y, en el versículo siguiente, se nos exhorta: “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”.

¡Así que si se encuentra en grandes aprietos y el ánimo lo está abandonando, como dice la carta a los Hebreos, puede pensar en Jesús, el que “sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo”! Cuando sufra, piense en Su sufrimiento; o como dice el apóstol Pablo, en 2 Tesalonicenses 3:5:“Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo”. ¡Si usted hace esto de manera consciente, tiene un gran potencial en sus manos, para no estar abatido ni desalentado!


En tercer lugar: ¡Si su sufrimiento a causa de sus familiares incrédulos se le hace muy pesado y si ya casi no lo puede soportar, entonces vuelva a reflexionar sobre el motivo de estos sufrimientos! ¿Por qué es usted un insensato? ¡Por amor a Cristo! ¡Esto quiere decir que en primer lugar, no es usted el atacado, sino Cristo! ¡Él es el que sufre – a través de usted!

Una vez, el Señor dirigió estas especiales palabras a sus discípulos:“Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas”(así leemos en Lucas 22:28). Reflexionemos en estas palabras:“permanecido conmigo en mis pruebas”.Él fue hostilizado, considerado un insensato, abandonado, sufrió grandes tentaciones; pero sus discípulos permanecieron con Él.

Además, observe desde este ángulo los sufrimientos que debe soportar a causa de los incrédulos que residen en su cercanía. Es Jesús quien, en primer lugar, es impugnado y hostilizado. Sólo se trata de Él. ¡Es Él a quien consideran insensato, pero al igual que sus discípulos, usted puede permanecer con Él!

Puedo asegurarle algo: si usted ve sus sufrimientos desde este ángulo, un día escuchará también de la boca de Jesús estas maravillosas palabras: ¡tú has“permanecido conmigo en mis pruebas”!