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Hoy hablamos con Sonja Maag acerca de la soberanía de Dios. Respondimos preguntas tales como: ¿Qué es la soberanía de Dios? ¿Qué significa eso para mí? ¿Es Dios un Dios tirano? ¿Qué debe producir en nosotros el saber que Dios es soberano? Te invitamos a responder estas preguntas y más en el programa de hoy, y conocer más sobre la soberanía de Dios y su voluntad, que es buena, agradable y perfecta.


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EA742 – Entre Amigas –
La soberanía de Dios – Parte 1



Entrevista a Sonja Maag

Victoria: Queridas amigas, continuamos en Entre Amigas. Hoy, con un tema muy interesante e importante: La soberanía de Dios. Vamos a estar conversando con la querida hermana Sonja Maag. Que Dios te bendiga, Sonja, y bueno, te escuchamos.

Sonja: Muchas gracias, ¡me estás animando! Para preparar este tema yo tuve que leer muchos libros y artículos, pero, sobre todo, por supuesto, la Biblia. Ahora, Dios es soberano. Este es un atributo de Dios. Lo hemos escuchado mucho, pero no se si lo tenemos claro. Nosotros tenemos que saber que el pensar de Dios y el obrar de Dios, para nosotros muchas veces es inconcebible e inexplicable, porque Él es soberano.

Tenemos solo 15 minutos de entrevista, es poco tiempo para tratar un tema tan amplio e inagotable, pero vamos a raspar un poquito la superficie.

Victoria: Y seguramente nuestras amigas se queden con muchas ganas de investigar y ahondar más.

Sonja: Esa es la idea. Nosotros vamos a raspar un poquito, e invitarlas a las que escuchan a seguir estudiando en la Biblia este tema.

Lo primero que quiero hacer es abrir nuestros ojos. Si pensamos que Dios es soberano, este conocimiento nos tiene que llevar a la adoración a Dios. Esto lo podemos ver en el apóstol Pablo, porque en 1era Timoteo 1:17 alaba la inmensa gracia de Dios, y dice: “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.” Es así. Es una cosa muy real, porque tanto el apóstol Pablo como Pedro, después de haber sido intimidados y amenazados, ellos oraban y alababan a Dios. Y lo podemos leer en Hechos 4:24 “(…) Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay” Después de todo lo que habían sufrido alababan la mano de Dios, la soberanía de Dios, que los había salvado de aquellos que los habían detenido.

Victoria: Y además en épocas como hoy en día, donde hay tanto cuestionamiento hacia Dios por determinadas cosas, ¡qué importante es reconocer la soberanía de Dios, y ver en estos ejemplos prácticos cómo estas personas trascendieron, cumplieron un propósito que era mucho más grande que ellos!

Sonja: Exactamente. Y yo salí a hacer una encuesta, y puse dos preguntas: Primero, ¿Qué entiendes por “soberanía de Dios”? Y segundo, ¿Qué significa esto para ti?

Y las respuestas que obtuve fueron muy interesantes. A la pregunta ¿Qué entiendes por “soberanía de Dios”? Me respondieron, por ejemplo: “Dios es la autoridad sobre el universo.” “El derecho que Dios tiene, sin rendirnos cuenta” Interesante, ¿no? Otra respuesta fue: “Dios es la autoridad suprema”, o “Dios hace lo que se le antoja hacer” Bueno, este pensé que puede tener una connotación negativa, pero volvemos al tema. Otra respuesta fue: “Dios está sobre todas las cosas, ordenando todo”, muy interesante.

A la pregunta ¿Qué significa esto para ti? Respondieron: “Dios puede hacer conmigo lo que quiere, pero igual me deja elegir.” “Si pasa algo que no tiene sentido para mí, saber que Dios es soberano es un alivio, una respuesta parcial, un respaldo y una garantía para mí.” Qué bueno, ¿no? Después, “Aceptar lo que Él tiene para mí.” “Dependo de Dios en todo lo que hago.” “No soy mía, soy de él, y tengo que someterme a su soberanía.” Esas fueron las respuestas, y yo pensé enseguida en el Salmo 138, donde el salmista dice: “Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh, Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos.
” Y me gusta mucho cómo lo dice la Nueva Traducción Viviente. Allí dice: “El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh, Señor, permanece para siempre. No me abandones, porque tú me creaste”. Y me gusta que, en este pasaje, el fiel amor de Dios está relacionado con la soberanía de Dios.

Victoria: ¡Qué interesante! Y qué interesante saber que un Dios soberano se relaciona con nosotros. Todos los pasajes que hemos leído tienen que ver directamente con nosotros.

Sonja: Exactamente. Ahora quiero invitarlas a ampliar un poco nuestra mirada. Leemos en Daniel 4:34y35, un pasaje acerca de las palabras del rey de Babilonia. Es muy interesante la historia del rey Nabucodonosor. Debemos tener presente que era el monarca absoluto del Imperio Babilónico, el Imperio más grande en el momento. Y este hombre, al volver a la razón después de haber sido humillado por Dios por su soberbia, habla sobre la autoridad soberana de Dios diciendo lo siguiente: “(…) Su dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?” Entonces, hasta este rey gentil comprendió que Dios es soberano en el cielo y en la Tierra, que no puede ser impedido, y que no tiene que dar cuenta.

Yo investigué mucho sobre este tema, y encontré al autor William McDonald. Él escribió muchos libros muy interesantes, y estudió mucho la palabra de Dios. Él escribió: “Dios es soberano. Él es el gobernador supremo del universo. Y como quien está en completa responsabilidad, puede hacer lo que le plazca. Y lo que le place es siempre bueno, aceptable y perfecto.” Cuando leí eso enseguida pensé en Romanos 12, cuando habla de que nuestra manera de vivir tiene que ser transformada por Dios, en nuestro entendimiento. Ahí entenderemos cual es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Victoria: Hoy cuando leíamos las respuestas acerca de qué significaba para uno la soberanía de Dios, había alguien que había contestado que Dios hacía lo que se le antoja. Qué importante lo que acabás de leer. Él está en suma responsabilidad y por eso puede hacer lo que le parece.

Sonja: Y nosotros, como seres humanos, empezamos a dudar. Pero si vivimos bajo su dominio, si permitimos que Él sea el Señor y Rey de nuestras vidas, tenemos que saber que lo que a Él le place, siempre es lo bueno, lo agradable, y lo perfecto para nuestras vidas. Qué interesante, ¿no?

Después encontré un pasaje en Efesios, en el cual el apóstol Pablo dice: “Él, que hace todas las cosas según el designo de su voluntad” Otra vez, esa voluntad que es perfecta, buena y agradable. Me gustaría también citar Isaías, porque ahí Dios mismo habla y les dice a los judíos: “Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios, y no hay otro Dios. Y nada hay semejante a mí. Que a anuncio lo porvenir desde el principio y desde la antigüedad lo que aún no era hecho. Que digo: mi consejo permanece y haré todo lo que quiero.” Ahora, tenemos que ver que muchas veces cuando uno escucha todo esto, enseguida viene una palabra a su mente: tirano. Uno piensa que una autoridad sobre todo es un tirano, porque hace lo que se le antoja.

Victoria: Y en nuestra cabeza lo humanizamos.

Sonia: Ese es el punto. Exactamente. Con cuánta facilidad llevamos a Dios a nuestro nivel. Pero Él quiere que nosotros crezcamos y que lleguemos a su nivel, aunque estamos en el camino permanente, nunca vamos a llegar, pero siempre estamos creciendo y pareciéndonos un poquito más a Él. Entonces quiero señalar que Dios no es un tirano. Su voluntad soberana no es un capricho, sino que Él gobierna por su infinita sabiduría, que busca dirigir todas las cosas para la manifestación de su infinita gloria. Y ahí llegamos a un punto que más adelante quiero tratar más a fondo, que es que todas las cosas que acontecen tienen que pasar para que la obra de Dios se pueda manifestar y para que la gloria de Dios sea visible, para que Él sea alabado. Como lo hacían Pablo, Juan, Pedro y tantos otros. La soberanía de Dios está segura en las manos de Dios, y solamente en sus manos. Mientras sea Él el que la ejerce, no hay peligro ninguno. ¿Por qué? Porque Dios también es amor. Para los cristianos, los hijos de Dios, es maravilloso saber que Dios está sobre todas las cosas, y esta verdad nos protege, nos da seguridad, y sabemos que no vivimos por casualidad por azar, no es esa nuestra razón de vivir, sino que nuestra vida está bajo su control.

Victoria: Y qué importante también saber que no es únicamente la sabiduría de Dios, sino también su amor. La garantía es el amor de Dios.

Sonja: Exactamente. Es esa combinación que nos asegura. Y esta combinación funciona de manera perfecta.

Victoria: Además es invariable, no va a cambiar.

Sonja: Exactamente. Todo esto me hizo pensar en Romanos 8:31 “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” Y los versículos que siguen hablan acerca de que nadie ni nada nos puede separar del amor de Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. Y esa es la seguridad que tenemos. Y claro, ahí viene la pregunta: ¿Es Jesús realmente tu señor y salvador? Si la respuesta es sí, todas estas verdades que hemos mencionado sobre el Dios soberano son para ti, querida oyente.

Victoria: Qué lindo ver a un Dios soberano sobre todas las cosas, pero además cercano, y en quien podemos tener garantía y podemos acercarnos confiadamente. Vamos a continuar hablando de la soberanía de Dios, así que invitamos a todas nuestras amigas a que escuchen el próximo programa para seguir aprendiendo de este tema tan importante.

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