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Autor: Mark Hitchcock

El nuevo testamento habla en varios pasajes del tribunal de Cristo. ¿Qué es? ¿Quiénes comparecerán?


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PE2811- Estudio Bíblico
El significado del tribunal de Cristo (1ª parte)



Estimados amigos, hoy comenzaremos una serie de 3 programas sobre “El significado del tribunal de Cristo”. Hemos escuchado muchas veces que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Este acontecimiento tal vez traiga algunas preguntas que muchos cristianos se hacen, y se hicieron en el correr de los siglos.

Algunas de ellas son:

  • ¿Pero qué significa «comparecer ante el tribunal de Cristo» ?
  • ¿Veremos nuestros pecados?
  • ¿Qué juzgará Cristo?

A continuación, le presentaré algunos análisis sobre estos asuntos. Quisiera comenzar diciéndoles que me gusta la historia de Cotton Fitzsimmons, el frustrado entrenador de básquet que tuvo una idea singular para motivar a su estresado equipo. Antes de uno de los juegos, les hizo un apasionante discurso que los invitaba a “fingir”, él les dijo algo así:

«Señores, cuando salgan allí, en lugar de recordar que estamos en último lugar, ¡finjan que somos líderes de la clasificación!; en vez de estar en una racha de juegos perdidos, ¡simulen que estamos ganando un juego tras otro!; en vez de considerar este como uno juego más, ¡imaginen que se trata de un juego de eliminatorias!»

Con ánimo renovado, el equipo corrió hacia la cancha, y lamentablemente, fue vencido por completo por los Celtas de Boston. El entrenador se encontraba visiblemente molesto por la derrota, pero cuando uno de sus mejores jugadores le dio una palmadita en su hombro, le dijo “Ánimo, entrenador. ¡Finja que hemos ganado!”

El profesor de Biblia Erwin Lutzer comenta acerca de esta historia: «Muchos de nosotros parecemos estar ganando en la carrera de la vida, pero quizá solo estamos fingiendo. Cuando estemos delante de Cristo, reconoceremos la diferencia entre una verdadera victoria y una ilusión. Veremos qué nos hizo falta para ganar y qué para perder. Solo allí veremos realmente qué cosas tomábamos en serio» 

Llegará el día en el que cada creyente en Jesucristo estará delante del Señor. Allí se verán las pretensiones o las obras agradables para él. La Biblia llama a este evento venidero “el tribunal o béma de Cristo”. Nunca comprenderemos lo que la Palabra de Dios enseña acerca de una recompensa futura, mientras no entendamos las cuestiones básicas de este evento en el calendario profético de Dios. Por esta razón, trataremos con algunos detalles esenciales del tribunal de Cristo.

Primeramente queremos preguntarnos

¿Qué es el tribunal de Cristo?

Para contestar esta pregunta, primero debemos plantearnos ¿qué es un tribunal? en las Escritura. En la Biblia la palabra béma, traducida como ‘tribunal’, significa “un paso” o “un pie”. En la antigua cultura grecorromana, “béma” hacía referencia – en la mayoría de los casos – a una plataforma o escenario elevado, donde se tenía que subir por medio de escalones y desde allí se anunciaban las sentencias.

Al encontrarse a una altura del suelo, la gente reunida a su alrededor podía presenciar y escuchar las decisiones y dictámenes. Esto es similar a lo que conocemos en la actualidad como «tribunal» , hoy en día sería donde el juez se sienta para dictar sentencia, en algunos países ese lugar está en una plataforma elevada y en otro no.

En el Nuevo Testamento, la palabra “béma” aparece en diversos contextos:

  • En los evangelios es utilizada para nombrar el tribunal de Pilato (Mateo 27:19; Juan 19:13).

En Hechos es por ejemplo:

  • Es utilizada para el tribunal de Herodes (Hechos 12:21).
  • También el apóstol Pablo, estando en la ciudad de Corinto, compareció ante el béma de Galión, el procónsul de Acaya (Hechos 18:12, 16-17
  • Y el béma de Porcio Festo, en el que alegó Pablo (Hechos 25:6, 10 y 17).

En la antigua cultura griega, el término “béma” era utilizado, en esencia, de tres maneras diferentes.

En primer lugar, hacía referencia a un procedimiento judicial, en el que los jueces impartían justicia. Como hemos visto, esta era la manera más usada en el Nuevo Testamento.

En segundo lugar, era la forma de mencionar la plataforma elevada donde los atletas recibían sus condecoraciones en las competiciones olímpicas de aquel tiempo.

En cuanto a esto, Pablo, en su segundo viaje misionero, hizo de la ciudad de Corinto su cuartel general durante dieciocho meses, en ese tiempo enseñó a los corintios la Palabra de Dios. A unos pocos kilómetros, en Istmia, se realizaba cada segunda primavera los Juegos Ístmicos. Es casi seguro que Pablo visitó estas competiciones mientras trabajaba en Corinto fabricando carpas y predicando el evangelio. A menudo, el apóstol utilizó para sus mensajes la imagen de los atletas y sus condecoraciones, por eso muy probable que haya presenciado estos juegos.

En tercer lugar, el término “béma· se relacionaba con una tarima elevada del cuartel militar, donde un soldado recibía sus medallas y condecoraciones por su heroísmo y valentía en el combate.

Inspirado por el Espíritu Santo, Pablo utilizaba ilustraciones que por su cercanía ayudaban a su público a comprender el significado del “béma celestial o el juicio de Dios” en los últimos tiempos. Romanos 14: 10 y 12 dicen Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo […]. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”.

2 Corintios 5:10 dice Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo Con esto ya hemos puesto en contexto cuando en la Biblia habla de “Tribunal”.

Ahora vamos a la segunda pregunta:

¿Quiénes comparecerán en el Tribunal de Cristo?

Todas las personas, sin excepción, que están oyendo este programa participarán de uno de los dos tribunales futuros. Tanto los creyentes como los incrédulos un día deberán rendir cuentas. La Biblia dice en Hebreos 9:27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio. Cada ser humano tiene una fecha de audiencia, por ende, la pregunta no es si compareceremos ante el tribunal, sino cuándo y dónde: el juicio es ineludible.

Según Romanos 14;10 y 2 Corintios 5:10, quien haya creído en esta vida en Cristo como su Salvador, comparecerá ante el tribunal de Cristo. Podemos llamar a este suceso, el primer juicio. Por el contrario, según Apocalipsis 20:11 al 15, aquel que haya rechazado a Cristo comparecerá ante el juicio del gran trono blanco, al final de los últimos tiempos, más precisamente antes de la creación de un cielo nuevo y una tierra nueva. A este segundo acontecimiento lo llamaremos “el último juicio”.

Solo los creyentes en Jesucristo irán ante su tribunal. Segunda Corintios 5:10 dice: Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”. Una mirada al contexto de este pasaje nos deja ver que Pablo hablaba de sí mismo y de otros creyentes. La palabra “nosotros” hace referencia a los creyentes en Cristo. En conclusión, no habrá ningún incrédulo presente en este juicio.

En 2 Corintios 5:10 las palabras “es necesario que todos nosotros” revelan que este juicio alcanzará a todos y será de naturaleza obligatoria ya que dice “es necesario”. El tribunal no es opcional, sino imperativo, lo que hace que la asistencia a este evento resulte inevitable. En la palabra “nosotros”, Pablo se incluye también a sí mismo. Ningún creyente está excluido. Si usted reconoce a Cristo como su Salvador, sin ninguna duda estará presente.

La pregunta que quiero hacerte antes de terminar:

  • ¿Conoces a Cristo como Salvador personal?
  • ¿Has creído en su sacrificio en la cruz?
  • ¿Te has arrepentido de tus pecados y de haberle rechazado?

Si no es así, hoy tienes la oportunidad de hacerlo, entrega tu vida a Cristo, porque las consecuencias de no hacerlo, son consecuencias eternas. Estarás eternamente separado de Dios y eso significa una eternidad de sufrimiento.

Por otro lado, ¿conoces a Cristo como Salvador personal?

  • ¿Cómo está tu vida ahora?
  • ¿Le honras con tu vida diaria?
  • ¿Le obedeces?
  • ¿Le sirves a él?
  • ¿Estás utilizando los dones que te dio para edificar a Su Iglesia?
  • ¿Estás esperando la venida de tu Salvador?

Si eres un hijo de Dios te exhorto a que analices tu vida y te preguntes:

  • ¿Cómo me encontrará el Señor si viniera hoy?

Estimados hermanos y amigos, les espero en el próximo programa para seguir desarrollando este tema ¡Dios les bendiga!

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