Único Dios Verdadero (1ª parte)


Autor: William MacDonald

En Deuteronomio 6:4, leemos: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”. La Biblia enseña que desde el mismísimo comienzo Dios reveló que Él es uno –y el único Dios verdadero.


DESCARGARLO AQUÍ
PE2243 – Estudio Bíblico
Único Dios Verdadero (1ª parte)



¿Cómo están amigos? Stephen Charnock, dice: La existencia de Dios es el fundamento de toda religión.

El hecho de la existencia de Dios significa que nosotros, como seres humanos, somos responsables. Si hay un Creador y Sustentador Supremo, las criaturas son responsables ante Él. Daniel Webster, el estadista americano, dijo que el pensamiento más profundo que tenía era el de su responsabilidad para con Dios.

Si la evolución fuese verdad, no habría normas morales para la sociedad. Si fuésemos el producto de una casualidad ciega, de una mezcla de moléculas al azar, nadie vería como algo malo las guerras, los crímenes, los robos, o cualquier otro comportamiento antisocial. Nadie sería responsable ante otra autoridad más alta.

El apóstol Pablo señala en Romanos 1 que todos saben que hay un Dios. Su existencia se revela en la creación; la creación demanda un Creador, como un diseño demanda un diseñador. También se revela en la conciencia; todos tenemos un conocimiento innato del bien y del mal. Las obras que la ley requiere están escritas en nuestro corazón.

Los paganos no quieren retener al Dios verdadero en su conocimiento. Saben que el creer en un Dios así pondría trabas a su estilo de vida, y por ello se vuelven a la idolatría. Se hacen imágenes de personas, aves, mamíferos y reptiles, y las adoran. Ya que cada imagen sucesiva representa un escalón más bajo en la escala de la creación, lo que ocurre es que se sienten cada vez menos responsables de vivir de una manera limpia. Si su Dios es una serpiente, no importa realmente cómo vivan. Esto aclara el estrecho lazo que hay entre la idolatría y la inmoralidad. Los ídolos hechos por seres humanos no hacen demandas morales a los adoradores.

Todos llegamos a ser como lo que adoramos. Ya sea que adoremos al dinero, la humanidad pecaminosa, los placeres carnales, las posesiones materiales o imágenes talladas, comenzamos a representarlas y nos hacemos como ellas. Por otro lado, cuanto más adoramos a Dios, más somos transformados a Su imagen (de lo cual nos habla 2 Co. 3:18).

La creencia determina el comportamiento. Y ahí está la importancia de tener una visión verdadera y correcta de Dios. Cuanto más altos sean nuestros pensamientos de Él, más exaltadas, santas y gloriosas serán nuestras vidas.

Algunos de los atributos de Dios son únicamente Suyos. Estos son intransferibles, esto es, que no pueden ser compartidos con nosotros. Por ejemplo, Dios es el único omnipotente, omnisciente y omnipresente. Nosotros no seremos nunca inmutables o infinitos. Aunque los creyentes vivirán para siempre, no son eternos, porque han tenido un comienzo. En la primera parte de este mensaje trataremos estos atributos únicos e intransferibles.

Pero Dios también comparte algunos de Sus atributos, y a éstos se les llaman atributos transferibles. Trataremos de ellos en la segunda parte del mensaje. Por supuesto, nunca podremos tener estas cualidades en sus formas perfectas. Las nuestras siempre serán reflejos débiles y pálidos de las Suyas. Pero nosotros podemos amar, ser santos y mostrar misericordia. Podemos ser justos y verdaderos, y mostrar gracia y piedad. Y ya que podemos, debemos hacerlo. Así es como somos imitadores de Dios (como nos exhorta Ef. 5:1).

El propósito de nuestro estudio, entonces, no es meramente saber acerca de los atributos de Dios, sino cultivar en nuestra vida cristiana diaria los que son compartidos o transferibles. Ahora tenemos que ponernos a estudiar los atributos de Dios. Normalmente definimos a Dios recitando Sus atributos. Por ejemplo: “Dios es Espíritu, infinito, eterno e inmutable en Su ser, sabiduría, poder, santidad, justicia, piedad y verdad”. Inevitablemente, esto nos lleva a adorarlo de una forma más sincera, a confiar en Él más completamente, a servirlo con más fidelidad, y a buscar el conformarnos más a Él en todos nuestros caminos.

Ahora, comencemos a estudiar los Atributos Únicos de Dios

En Éxodo 15:11, dice: ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses?¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?

Dios es: Un Dios Verdadero

En Deuteronomio 6:4, leemos: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”.

La Biblia enseña que hay un, y sólo un, Dios verdadero. Éste es el Dios que se reveló a Abraham y a sus descendientes. Pero, también era conocido desde el principio por aquéllos que se opusieron al politeísmo y la idolatría.

El concepto moderno acerca de esto es que la gente creía en muchos dioses, y que sólo gradualmente, debido al impacto de los profetas hebreos, llegaron a creer en el monoteísmo. La Biblia enseña todo lo contrario: desde el mismísimo comienzo Dios reveló que Él es uno –y el único Dios verdadero.

El versículo que encabeza este capítulo es el credo del judaísmo, el Shema (se pronuncia sh’MAH); quiere decir “oír” en hebreo, y es la primera palabra del credo.

Cuando decimos que Dios es uno, decimos que es un ser espiritual puro, que no está compuesto por partes como nosotros (espíritu, alma, y cuerpo). De todas maneras, al decir que Dios es uno, debe señalarse que en el hebreo hay dos palabras para describir unidad; una sugiere la unidad numérica absoluta, y la otra es un tanto parecida a nuestra palabra unidad. La segunda es la que se usa para Dios.

Los versículos del Antiguo Testamento que subrayan la unicidad y unidad de Dios incluyen las siguientes palabras, que encontramos en 1 R. 8:60, de la bendición del rey Salomón en la dedicación del templo: “A fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que Jehová es Dios, y que no hay otro”. Y uno de los profetas menores, Zacarías, predice en el cap. 14, vs. 9, de su libro:
Y Jehová será rey
sobre toda la tierra.
En aquel día Jehová será uno,
y uno su nombre.

Dios es único. Él es uno – el único. Nadie debe compartir Su gloria; ni un arcángel, ni la Virgen María, ni ningún santo, profeta o apóstol.

El Nuevo Testamento continúa el monoteísmo absoluto del Antiguo Testamento, tal como lo indican los siguientes versículos.

Marcos 12:29 y 30 nos muestra que Cristo consideraba el Shema como el fundamento de la verdadera religión, al igual que Sus compatriotas judíos. Allí dice: “Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas”.

Y En Juan 17:3, en la oración sumosacerdotal de nuestro Señor, Él menciona la unidad del único Dios verdadero en relación con el hecho de que Él envió a Su Hijo, y que la vida eterna consiste en conocer a Dios a través de Cristo. Esto se hace por fe, tal como lo enseña el resto de la Biblia. Por ejemplo, Gn. 15:6 y Ef. 2:8 y 9.

Compromiso total XI (3ª parte)
Único Dios Verdadero (2ª parte)

2 pensamientos acerca de “Único Dios Verdadero (1ª parte)

  • 28 octubre, 2016 at 21:24
    Permalink

    .Amados hermanos les saludo en el amor de nuestro bendito Salvador. Por sean tan amables de contestarme esta pregunta: hace poco con unas personas q niegan la trinidad de DIOS y los confronte con la escritura sobre el error en q se encuentran. Bueno ellos lo negaron y me dijeron q el q estaba en error era yo. por ultimo me preguntaron q cuantas personas esperaba ver en el cielo; q si luego esperaba ver tres personas alla en el cielo. Estas personas son los de doctrina unitaria. Por favor espero su respuesta pues quede un poco cunfundido. Que el Señor les conceda de su abundante Gracia. Muchas gracias.

    Responder
    • 2 noviembre, 2016 at 16:26
      Permalink

      Estimado hermano Henry,

      La pregunta que nos hace es una de las preguntas bíblicas difíciles de contestar. No difícil porque no hubiera fundamento para apoyar la respuesta, sino porque nuestra mente humana limitada rehúsa aceptar que haya un ser tanto más grande que nosotros que no esté limitado a nuestra limitaciones.

      ¿Cómo puede Dios ser al mismo tiempo un solo SER y a la vez tres personas distintas?
      No se lo puedo explicar, sólo puedo decirle que acepto lo que Dios dice acerca de Sí mismo en la Biblia.

      Le enviaremos un correo con un archivo adjunto que encontrará algunos de los muchos versículos que prueban que el Dios de la Biblia es un solo Dios (un solo ser) y que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Al final del documento transcribo un comentario de un apologeta que concluye que la doctrina de la Trinidad es la mejor explicación para entender la realidad.

      En cuanto a su segunda pregunta comento lo siguiente:
      Dios es espíritu, nadie puede ver a Dios, pero Dios se ha dado a conocer en el Hijo,
      Jn 1:18 “el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.”
      El Señor Jesús dijo a Felipe: El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? Jn 14:9

      Por eso creo que en el cielo veremos a Dios en la persona de Cristo. Veremos al Hijo en la Gloria del Padre. Y así contemplaremos a Dios. El que le hizo la pregunta quiso hacerle caer en la trampa de imaginar a Dios como tres Dioses. Cuando Dios se quiere revelar, nos muestra al Hijo. El es glorificado en el Hijo Jn 14:13 y Filipenses 2:9-11 (por eso es una mentira descarada la aseveración de los mormones de que su fundador vio a Dios Padre e Hijo)

      Es mi oración que estas explicaciones y las del archivo adjunto les sean de mucha utilidad y bendición.
      Le saluda cordialmente en Cristo,

      Juan Eisses
      LlamadaWeb.org

      Responder

Déjanos un mensaje!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>