Segunda venida de Jesucristo (3ª Parte)

Segunda venida de Jesucristo 
(3ª parte)

Autor: Thomas Lieth

  ¿Falta aún mucho para que vuelva el Señor? ¿No es ésta una pregunta que todos nos hacemos? Ya nos encontramos en la segunda década del nuevo milenio y el arrebatamiento aún no ha ocurrido. Seamos sinceros, ¿Estamos desilusionados por eso? O quizás peor: ¿estamos  enojados con el Señor? ¿Nos molesta que hasta ahora la venida del Señor haya sido postergada? Escuchemos qué tiene para decirnos acerca de todo esto el autor de este mensaje, basado en la Palabra de Dios!  


DESCARGARLO AQUÍ
PE1885 – Estudio Bíblico  –  Segunda venida de Jesucristo (3ª Parte)



¿Cómo están amigos? Les saludo cordialmente en el nombre de Jesús. En el programa anterior estábamos hablando de la exposición de Grant Jeffrey, quien dice que: El Apóstol Pedro advierte acerca de una tendencia predominante en los últimos días: y es que cada vez se cuestionará más la promesa de nuestro Señor con respecto a Su segunda venida. En 2ª P. 3:3 y 4 leemos:“Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación”.

Comencemos, pues, con la siguiente pregunta con la que concluimos el programa anterior: ¿Qué enseña la Biblia sobre la actitud correcta de un cristiano, en cuanto al regreso del Señor?

En 1ª Corintios 1:7, Pablo da la siguiente recomendación:“… de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.”Un rasgo sobresaliente de un verdadero seguidor de Jesús es la postura de un siervo fiel, que espera y vela.

El Dr. Klink, un experto significativo en el área de la temprana historia eclesiástica, escribió lo siguiente al respecto: “La constante espera del regreso de nuestro Señor es una importante característica del cristianismo temprano.” Y, en Filipenses 3:20, Pablo también se expresa a favor de una constante espera del arrebatamiento, al decir:“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.”

Ahora, acerca de la importancia central de esta esperanza, en la vida de un cristiano, el Dr. Klink se expresa de la siguiente manera: “La forma correcta de esperar la venida de Cristo no da lugar al ocio o a la improductividad, sino que nos llena de gran motivación para constantemente aprovechar y mejorar cada don espiritual de manera adecuada.”

El reformador Calvino, también, escribe lo siguiente acerca de esta esperanza: “El deseo más importante de los creyentes debería consistir en dirigir la totalidad de sus pensamientos hacia Su segunda venida.” Y Martín Lutero, en un sermón sobre el consuelo, predicó diciendo que la esperanza del regreso de Cristo para un cristiano era una absoluta necesidad.

Él dijo lo siguiente: “Si tú no estás lleno de una ardiente añoranza por ese día, nunca puedes orar el Padre Nuestro, ni puedes repetir de corazón el credo. Porque, ¿puedes decir de buena conciencia ‘yo creo en la resurrección del cuerpo y en la vida eterna’, si no añoras eso en tu corazón? Si lo creyeras, entonces necesariamente deberías desearlo de todo corazón y añorar ese día. Pero, si tú no tienes esa añoranza aún no eres cristiano, ni puedes jactarte de tu fe”.

  En todo el Nuevo Testamento, una y otra vez se nos exhorta a sostener la esperanza en el regreso de nuestro Señor, como punto central de nuestra vida espiritual. La esperanza gloriosa del arrebatamiento no debería ser sólo un tema interesante para el estudio de la Palabra profética, sino un pilar de nuestra vida espiritual.

El mensaje de esperanza, con respecto al inminente regreso de Cristo para el arrebatamiento de los santos, cumple con los siguientes objetivos:

– Nos invita a vivir en constante alerta con respecto a Su venida (como leemos en 1ª Ts. 5:4 al 6).

– Motiva a los cristianos a testificar de su fe a los incrédulos, ante el trasfondo de Su inminente venida (como vemos en Jn. 9:4).

– La iglesia es llamada a una vida en santidad, en un mundo de inmoralidad (según 1ª Jn. 3:3), ya que espera el regreso del Señor.

– Los santos son consolados al recordar su destino eterno en Cristo (lo vemos en Jn. 14:1 al 3).

– Es para nosotros, también, una advertencia del venidero juicio sobre aquellos que han rechazado la salvación en Cristo (como advierte 2ª Ts. 1:8 y 9).

– A través de este mensaje, los cristianos son llamados a resistir a pesar de toda oposición y a poner su mirada en el galardón (como menciona 2ª Ti. 4:1 al 8).

– Y, los pecadores son llamados a arrepentirse y a aceptar al Señor, mientras haya tiempo para hacerlo (como está escrito en Hch 3:19 al 21).

La promesa bíblica sobre el cercano regreso del Mesías, Jesucristo, es la última y más grande esperanza de la humanidad. Se trata de la promesa de la definitiva entrada en vigencia del plan divino, para la liberación de la humanidad y de la tierra de la maldición del pecado y de la muerte.

Esa definitiva entrada en vigencia del reclamo de Jesús de ser el Mesías prometido, al igual que el cumplimiento definitivo de las profecías del venidero reino de Dios, alcanzarán su punto culminante en aquel día, cuando se abra el cielo durante la batalla de Armagedón para revelar a Cristo en toda Su gloria. La Biblia enseña claramente que, independientemente de esto, otro acontecimiento ocurrirá antes de ese momento en el cual Cristo, al final del tiempo de siete años de tribulación, vencerá al Anticristo y a los ejércitos del mundo en la poderosa última batalla de Armagedón.

Este acontecimiento, a menudo, es denominado como “arrebatamiento”. El marco del tiempo, los participantes y el objetivo del arrebatamiento, se diferencian, en todo sentido, del segundo evento, es decir, de la manifestación de Cristo durante la batalla de Armagedón. En la Biblia entera, los textos sobre la manifestación de Cristo al final de la tribulación, describen un acontecimiento totalmente diferente al descrito por los textos sobre la venida de Cristo en el aire, para recibir a los santos en el cielo.

La añoranza del arrebatamiento y del regreso de Cristo, ha conmovido a generaciones de lectores de la Biblia a buscar, en las Sagradas Escrituras, indicaciones exactas del tiempo de Su gloriosa venida.

A pesar de que en la Biblia hay advertencias claras acerca de establecer una fecha, lamentablemente, una y otra vez han habido especulaciones sobre el momento exacto de Su regreso. Entre otros, Harold Camping, en un bestseller con el título¿1994?,estableció que Cristo regresaría el 17 de setiembre de ese año. Millones de sus seguidores quedaron profundamente decepcionados cuando vieron que esas imprudentes predicciones estaban equivocadas. A pesar de todas las decepciones, no debemos abandonar nuestra esperanza de un pronto arrebatamiento.

Simplemente debemos atenernos al mandamiento de Cristo, de Lucas 21:28:“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca”.

John Wesley de Fletcher le escribió una carta fascinante a Charles Wesley, en 1755, en la que expresó la actitud correcta frente al regreso de Cristo, de la siguiente manera: “Yo sé que muchos han errado en cuanto al año de Su regreso, pero ¿seremos imprudentes a causa de las declaraciones apresuradas de esas personas? ¿Sólo porque ellos digan ‘hoy’, deberíamos decir ‘nunca’ y ‘paz, paz’, cuando tendríamos que estar expectantes y llenos de añoranza?”

 

Segunda venida de Jesucristo (2ª Parte)
La Cena del Señor

Déjanos un mensaje!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>