Organizaciones Paraeclesiásticas

Organizaciones Paraeclesiásticas 

Autor: William MacDonald

  La palabra discípulo ha sido por demás utilizada, y cada usuario le ha dado el significado de su conveniencia. El autor de este mensaje nos lleva a examinar la descripción de discipulado que presentó Jesús en sus enseñanzas, la cual se halla también en los escritos de los apóstoles, para que aprendamos y descubramos más acerca de este concepto.


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PE2020 – Estudio Bíblico
Organizaciones Paraeclesiásticas



Estimados amigos: Una organización paraeclesiástica es un ministerio que trabaja en conjunto con las iglesias. Normalmente está organizada como una sociedad de tipo empresarial, y no está comprometida en prácticas tales como el bautismo y la Cena del Señor.

Una considerable controversia ha rondado estas organizaciones. ¿Existe lugar para ellas en la comunidad cristiana, o la iglesia es la agencia exclusiva de Dios para llevar a cabo su obra? Quizá lo mejor sea considerar los argumentos a favor y en contra de estas organizaciones:

Veamos, en primer lugar, las: VENTAJAS

1. Las organizaciones paraeclesiásticas llevan adelante ministerios que la iglesia no puede realizar, o que debería estar haciendo pero no hace; por ejemplo, traducción, publicación, radio, televisión, trabajo carcelario, evangelismo, discipulado, consejería, etc. Es difícil ver que una iglesia local pueda cumplir con el trabajo que hoy en día es manejado por las sociedades bíblicas.

2. Alcanzan segmentos vastos de la población que las iglesias ni siquiera han tocado. No podemos negar que millones han oído el evangelio a través de ellas.

3. Los ministerios paraeclesiásticos pueden alcanzar de manera efectiva a mucha gente apartada de la iglesia. Ellos parecen estar por fuera del hiriente refrán: “todo lo que quiere la iglesia es tu dinero.”

4. En cuanto a misiones, servicio social, evangelismo y plantación de iglesias, las organizaciones paraeclesiásticas llevan la delantera. Éstas sirven a las iglesias como un aguijón estimulante, motivándolas a tener mayor celo por la obra del Señor.

5. Mientras que la iglesia organizada requiere entrenamiento formal para sus obreros de tiempo completo, estas organizaciones entrenan personas laicas y las ponen a trabajar.

6.  Proveen lugares de servicio que los cristianos no encuentran en la iglesia local. Aquellos que las iglesias han dejado atrofiar por causa del ocio, finalmente encuentran un lugar para sus anhelos y talentos.

7. Proveen empleos honrados y asalariados para algunos. En muchos casos, llega a ser un ingreso familiar principal.

8. Ellos están llevando fruto de manera efectiva, y Dios les está bendiciendo. Los Gedeones, por ejemplo, pueden documentar la conversión de miles que han sido salvos a través de las Biblias que depositan en los hoteles.

9. Las iglesias tienden a priorizar los edificios antes que las misiones. El dinero que se gasta en ladrillos y cemento, puede que sea mejor usado en la distribución de literatura evangelística.

10. Las iglesias son poco flexibles, generalmente se resisten al cambio. Las organizaciones paraeclesiásticas son una respuesta a esta falta de flexibilidad.

Ésta es una de las áreas del cuadro total. Veamos ahora, después de la pausa, algunos de los problemas vinculados a este tipo de ministerios.

Como dijimos antes de la pausa, vamos a ver algunos de los problemas vinculados a este tipo de ministerios. Veamos, entonces, las: DESVENTAJAS

1. Las organizaciones paraeclesiásticas no son bíblicas. En ningún momento se las encuentra en los Hechos, o en ninguna otra parte en el Nuevo Testamento. La iglesia es la unidad de Dios en la tierra para la propagación de la fe. Dondequiera que iban los apóstoles plantaban iglesias; dondequiera que vamos nosotros plantamos organizaciones paraeclesiásticas.

2. El tiempo y los talentos de hombres y mujeres son desviados de su iglesia local. Predicadores, maestros y líderes son quitados de su ministerio primario para sentarse detrás de un escritorio como administradores.

3. El dinero es desviado de la iglesia local, ya que estas organizaciones dependen de las iglesias para su sustento.

4. Las personas que sirven en una organización de este tipo no pueden llevar a cabo la Gran Comisión: “enseñando… que guarden todas estas cosas.” Como dependen de un amplio espectro de iglesias que las apoyen, no pueden declarar los consejos de Dios en su plenitud. Al tratar de relacionarse con varias iglesias diferentes, tienden a debilitar su posición doctrinal.

5. Existen muchos ministerios arteros y competitivos, con desórdenes, celos y rivalidades. Esto llega a ser inevitable cuando las organizaciones hacen públicos sus logros y hacen alarde de sus éxitos.

6. No rinden cuentas a nadie más que a sí mismos. A menudo sucede que muchos de sus líderes son muy individualistas, lo que puede llevar a problemas morales, administrativos y doctrinales.

7. Algunas personas de estas organizaciones tienden a ser antieclesiásticos, ven su propio trabajo y el de la organización como superior al de la iglesia.

8. Otros, poseyendo una mentalidad paraeclesiástica, frecuentemente encuentran difícil adaptarse a la congregación de la iglesia local, y a su vez funcionar en la amplia mezcla que ofrece la mayoría de las mismas. Se consideran a sí mismos (y a veces lo son) un grupo selecto de personas comprometidas.

9. Usurpan las funciones y responsabilidades que les corresponden a las iglesias.

10. En lugar de derivar a los convertidos a las iglesias locales, la organización tiende a tomar el lugar de la iglesia en las vidas de las personas. Se les encomiendan tareas que los alejan de las responsabilidades de la iglesia.

11. Promueven el profesionalismo, la ascensión de la escalera corporativa, etc.

Pero también existen algunos argumentos en contra de las organizaciones paraeclesiásticas que son igualmente ciertos para las iglesias:

1. No mueren con facilidad, y frecuentemente son perpetuadas luego que expira su vida útil.

2. Existe el peligro de enfocarse en un líder carismático, y así establecer una secta personal.

3. No satisfacen todas las necesidades de las personas.

4. A veces son el resultado de la incapacidad que una persona tiene para trabajar con otras. Motivada por su frustración, comienza una obra en la que puede ser independiente.

Ahora, ¿cuál es la conclusión de este asunto? Quizá la encontremos en Lucas 9:49 y 50. Un día, los discípulos le dijeron a Jesús:“Hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.”El Señor les contestó:“No se lo prohibáis, porque el que no está contra nosotros, por nosotros está.”Las organizaciones paraeclesiásticas evangélicas están comprometidas en la misma guerra espiritual que nosotros, por tanto no deberíamos prohibirlas. Están de nuestro lado.

 

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