Lo que el apóstol a los gentiles nos dice sobre Israel (1ª parte)

Lo que el apóstol a los gentiles nos dice sobre Israel
(1ª parte)

Autor: Norbert Lieth

Pablo, el apóstol a los gentiles, explica en la carta a los romanos la posición de Israel en el plan de salvación de Dios. Ningún apóstol a los judíos (como, por ejemplo, Pedro) proclama la posición de Israel en el decreto de Dios, como lo hace él.

 


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PE2102 – Estudio Bíblico
El significado de la interpretación literal



¿Cómo están, estimados amigos oyentes? Veamos: Lo que el apóstol a los gentiles nos dice sobre Israel

Justamente el apóstol a los gentiles, Pablo, quien también dice ser “maestro de los gentiles” (en 1 Ti. 2:7; y 2 Ti. 1:11), explica en la carta a los romanos la posición de Israel en el plan de salvación de Dios.

Martín Lutero decía que la carta a los romanos era “la parte principal del Nuevo Testamento”.

En la misma, el apóstol presenta el maravilloso plan de salvación, a través del cual un Dios justo justifica a pecadores impíos. La carta muestra que el ser humano no es justificado por medio de las obras de la ley, sino en base al sacrificio de Jesucristo; y que la obra de Jesucristo da mayor gloria a Dios y más bendición a los seres humanos, de la que han perdido a través del pecado de Adán. Y sigue explicando que la gracia hace posible una vida santificada, la cual nunca había sido posible en el contexto de la ley.

La carta a los romanos es el fundamento neotestamentario de nuestra fe y, justamente en ella, Pablo habla extensamente sobre Israel. En los capítulos 9 al 11 explica, en un ensayo especial, el proceder de Dios, es decir Su decreto para Israel y las naciones. Y en medio de su exposición sobre la reprobación no definitiva de Israel, el apóstol enfatiza, en Romanos 11:13: “Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio.”

El apóstol a los gentiles testifica a las naciones (o gentiles), en una quinta parte de la carta a los romanos, que Israel ha sido elegido en forma permanente.

Ningún apóstol a los judíos (como Pedro, por ejemplo) proclama de esta manera la posición de Israel en el decreto de Dios, como lo hace Pablo, el apóstol a los gentiles. Es como si les quisiera inculcar esto muy especialmente a los gentiles, a quienes él es apóstol y maestro. En ninguna parte Pablo dice que las promesas del Antiguo Testamento para Israel hayan sido transferidas a la iglesia.

Por eso, deberíamos avergonzarnos de que, con el correr de los siglos, hayamos perdido de vista la doctrina de Pablo sobre Israel. Si bien nosotros, los cristianos evangélicos, mantenemos en alto todas las profundas verdades de la carta a los romanos, prácticamente no hacemos lo mismo con las afirmaciones de los capítulos 9 al 11, con respecto a Israel.

Especialmente en Romanos 11, Pablo cita argumentos muy diversos para comprobar que Dios no ha desechado a Su pueblo, y llama la atención el esfuerzo que hace el apóstol por demostrar que Israel no ha sido descartado definitivamente.

OP – PAUSA MUSICAL

Veamos el: Primer argumento

“¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció…” (nos dice en Ro. 11:1 y 2).

La pequeña frase “En ninguna manera”, en griego expresa el espanto en cuanto al hecho de que uno siquiera pudiera considerar una idea de ese tipo.

Pablo usa esta frase diez veces en la carta a los romanos, también en cuanto a temas muy diferentes a éste. Si quisiéramos poner en duda el “En ninguna manera” en cuanto a Israel, también tendríamos que hacer lo mismo en cuanto a los demás temas, como por ejemplo en cuanto a Romanos 6:15: “¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.”

Luego, Pablo se utiliza a sí mismo como argumento. Después de todo él también es judío, de la tribu de Benjamín. Si Israel hubiera sido desechado, él no podría haber hallado la fe en el Mesías.

Si bien Pablo, en Romanos 11, también dice que algunos israelitas fueron endurecidos y que algunas ramas fueron quebradas y quitadas del noble olivo Israel, a causa de su incredulidad, eso también tendría su objetivo, con respecto a la salvación para las naciones. Y aun en este tiempo, el “tiempo actual”, Dios ha reservado un remanente. A este remanente creyente, Pablo, en el pasaje de Gá. 6:16, lo llama el “Israel de Dios”.

Veamos, ahora, el: Segundo argumento

En Romanos 11:11, Pablo explica que Israel no habría tropezado para caer, es decir, para quedarse caído, o para ser descartado totalmente y no poder ser restaurado. ¡También acerca de eso dice “en ninguna manera”! El significado más profundo, más bien, está en que, a través de eso, los gentiles han sido hechos partícipes de la salvación: “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos”.

El: Tercer argumento

El apóstol continúa con la explicación de que Dios no se ha rendido con respecto a Israel.

Ya en Romanos 3:3 y 4, Pablo menciona el hecho predominante, que la infidelidad de Israel no anula la fidelidad de Dios. Dios no paga uno por uno: “¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? De ninguna manera”. Y en Romanos 11:12, enfatiza: “Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?” Y en el versículo 15, el apóstol vuelve a enfatizarlo, diciendo: “Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?

– Tan cierto como que ocurrió la caída pasajera de Israel, volverá a haber una plenitud restaurada de Israel.
– Tan cierto como que existió un descarte, debido a las circunstancias, habrá también una readmisión.

Ningún otro experimentó el fruto entre las naciones, causado por la caída de Israel, como Pablo, y proféticamente él vio la bendición que conllevará para las naciones la restauración espiritual de Israel, en el futuro reino de mil años de Dios en la tierra.

Ahora, el: Cuarto argumento

Pablo no para de argumentar, sino que continúa, y explica en Ro. 11:16: “Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas”. Con primicias se refiere al Israel de los primeros días, del tiempo de los patriarcas, y al Israel que surgió en Egipto, que Dios escogió y separó para Sí, diciendo en Ex. 19:6: “Y vosotros me seréis… gente santa”. Eso significa que: Si Israel fue santo en el pasado, también lo será en el futuro (o sea: separado para Dios).

Del mismo modo lo expresa, también, la comparación de la raíz y las ramas, en cuanto a que existió un comienzo bendecido de Israel, y que también habrá un fin bendecido de Israel, que terminará en santidad.

Zacarías 14:20 habla sobre el futuro de Israel, en el reino mesiánico de Dios en la tierra, y dice: “En aquel día estará grabado sobre las campanillas de los caballos: SANTIDAD A JEHOVÁ”.

El significado de la interpretación literal
Lo que el apóstol a los gentiles nos dice sobre Israel (2ª parte)

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