Filemón II / Lo que hace posible el amor 1/3

Titulo: Filemón II / Lo que hace posible el amor 1/3
  

Autor: NorbertLieth 
Nº: PE1180

El  poder del evangelio transforma a las personas! Y no solo eso, sino que las salva y  hace nuevas vidas, como a Onésimo. Por eso es la motivación de seguir difundiendo más de la Palabra de Dios.


 


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Filemón II / Lo que hace posible el amor 1/3

Como ha sido anunciado, en esta ocasión, estaremos compartiendo acerca de El poder transformador del evangelio.

En los versículos 11 al 16 de esta carta, antes de continuar con la intercesión, Pablo se nos presenta el poder transformador del evangelio. – El conocimiento de este poder transformador es la motivación más grande para la intercesión.

Veamos estimado amigo que el evangelio es provechoso

Versículo 11:“…el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil”

El apóstol Pablo utiliza en este versículo un juego de palabras, para otorgar fuerza a la expresión de una verdad espiritual y resaltar el poder del evangelio.

Onésimo significa: “El útil”. Evidentemente, este esclavo era totalmente otra cosa para su señor, antes de convertirse en cristiano. Aparentemente, era malvado, mentiroso y ladrón.

Así, pues, que detrás del significado de este nombre se esconde una tragedia – y quizás hasta una tragedia familiar. Sabemos que, en aquel entonces, los padres les daban nombres a sus hijos, a través de los cuales expresaban una esperanza o un deseo. ¡Y de qué manera Onésimo había deshecho esta esperanza y decepcionado a sus padres! El se convirtió en algo totalmente opuesto a lo que se había esperado de él. – Pero ahora había hallado a Jesús. Y, desde ese momento, hizo honra a su nombre. Se volvió útil.

• Onésimo, un esclavo inútil y ladrón, se transformó en un fiel y amado hermano en Cristo:“con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros”(Col. 4:9).

• Un pescador (Pedro), que en vano lanzaba sus redes, se transformó en un hombre cuya sombra era suficiente para sanar a las personas:“… tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos”.

• Un desasosegado endemoniado se transformó en un calmo discípulo de Jesús:“Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo”.

• De Juan, un discípulo sediento de venganza, Dios hizo un apóstol del amor:“Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?”(Lc. 9:53-54). –“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios”(1 Jn. 4:7).

• De una mujer samaritana que tenía una mala reputación, Dios hizo una testigo de la verdad:“Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad”(Jn 4:17-18).“Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho”(Jn. 4:29,39).

• De Saulo, un sanguinario perseguidor de los cristianos, Dios hizo un Pablo de tierno corazón y un abogado para Onésimo:“Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras”(Hch. 26:11). –“más bien te ruego por amor, …por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, …el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo”(Fil. 9-10,12).

• De un insensible carcelero, Dios hizo un amigo compasivo:“Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo”(Hch. 16:23-24). –“Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas”(Hch. 16:33).

Estimado amigo, El evangelio es poder de Dios, que salva, que transforma, sí, que hace nuevas personas: “Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos”. – “Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo”.

Ahora bien, querido amigo, veamos un ejemplo de nuestro tiempo.

Un ex-drogadicto al servicio de Jesucristo.

Franz Huber, murió a los 52 años de un derrame cerebral. El fue delincuente, drogadicto, y más adelante un ayudante sin igual para los que se encontraban en su misma condición.

Estuvo en la cárcel cinco años (por asalto y robo). En 1980, las fuerzas del joven se habían agotado. Viaje a Holanda, una porción más de heroína, una sobredosis, no le importo a nadie, ya no puedo más!

Estando en esta depresión, Franz encontró en Holanda a un viejo amigo llamado Ulf, que lo llevó a un café de una comunidad cristiana. Sus integrantes lo invitaron a ingresar en un programa de desintoxicación, en un ex – convento, … y pudo lograr dar este primer paso. Después trabajó durante un año en el convento, en la cocina, en el jardín, y en el aseo.

Regresó libre a su ciudad natal, Munich. Y allí realizó algunos trabajos temporarios, como quitar la nieve de las calles, de empleado en una pizzería, como guardia de seguridad en los campos de juego de la liga alemana, o en eventos comunales.

El trabajador ocasional buscó la cercanía de los cristianos que le habían ayudado. Así llegó a una iglesia que tenía su sede junto a la plaza Gollier. Cerca de allí, Franz Huber, alquiló un apartamento de 30 metros cuadrados. En la pared, colgó un cuadro que decía: “Número de emergencia 5015″. Esto se refiere a las palabras del Salmo 50:15:“E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.”

Franz Huber vivía como los cristianos primitivos, en entrega total a su prójimo: No existió ningún drogadicto en Munich para quien no tuviera una palabra bondadosa o una ayuda material. La puerta de su habitación estaba abierta las 24 horas para cualquier persona que estuviera buscando ayuda. Incluso daba charlas acerca de la drogadicción, en colegios y centros juveniles en toda Bavaria.

Desde 1982 hasta su muerte, viajó en el nombre de Jesucristo, predicando el mensaje del evangelio a las personas sin esperanza. Oraba con ellos, y con su propia vida comprobaba que la fe puede mover montañas.

Un drogadicto convertido en misionero, ¿habrá algo más bello que esto?

Estos ejemplos nos animan a seguir poniendo toda nuestra confianza en el evangelio de Jesús, y nos impulsan a seguir predicándolo, sabiendo y creyendo que solamente el evangelio puede transformar vidas. – Pero también nos deben impulsar a alabar y a glorificar, y a ser agradecidos, de que el evangelio tenga todavía hoy ese poder transformador.

El pecado produce, en el ser humano, todo lo contrario del propósito para el cual había sido creado: Una deformación, o una horrible caricatura de un bello cuadro. – Pero la Palabra de Dios y Su Espíritu Santo, a través del evangelio, transforman nuevamente al hombre, para cumplir con el propósito al cual originalmente había sido llamado, o sea, para lo que debería haber sido a los ojos de Dios, y ahora – por Su gracia – puede ser:“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”(2 Co. 5:17).

Los ejemplos anteriores también nos exhortan a llevar fruto y a ser útiles. En el reino de Dios no debe haber ningún “inútil”, porque cada cual ha recibido un don espiritual y cada uno es necesario.

Onésimo, por ejemplo, desde el momento de su conversión fue de utilidad para Pablo como también para Filemón. Con referencia a la utilidad, Pablo escribe a Timoteo respecto a Marcos:“Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio”. Los hijos de Dios de ninguna manera han sido renacidos para agradarse a sí mismos, o sacar provecho, sino que deben ser útiles en el reino de Dios y de provecho para todos:“Dios nos enseña que cuando el Espíritu Santo nos da alguna capacidad especial, lo hace para que procuremos el bien de los demás.”(. Algunos sinónimos de utilidad son “ganancia”, “provecho”, “beneficio”. – ¿Somos realmente una ganancia, somos de provecho, de utilidad para el reino de Dios? ¿Somos de beneficio para otros?
Que así sea!

Filemón I / Lo que hace posible el amor 4/4
Filemón II / Lo que hace posible el amor 2/3

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