En su Angustia me Buscarán

En su Angustia me Buscarán

Autor: Herman Hartwich

Cuando todo parece estar bien, es fácil olvidarse de Dios. Él nos habla suavemente a través de su palabra, luego, un poco más fuerte a través de la consciencia, pero lo útlimo y más fuerte es a través de la conciencia. ¿Cómo te está hablando a tí?



DESCARGARLO AQUÍ
PE1746 – Estudio Bíblico – En su Angustia me Buscarán



Amigos, es un gusto estar con ustedes a través de este medio de comunicación.

Dios habla suavemente por la palabra y nosotros no escuchamos. Entonces, Dios tiene que hablar un poco más fuerte, a través de la conciencia, pero, como suele pasar, muchas veces la consciencia está cauterizada o dormida. De esta manera, Dios tiene que hablarnos a gritos a través de la tragedia. Y es una triste realidad que encontramos a diario en nuestra sociedad.

Está claro que deseamos vivir de espaldas a Dios, para no sujetarnos de los valores morales y éticos que él ha establecido en su palabra. De esta forma no vivimos bajo el dominio absoluto, que, en definitiva, sería el estado ideal de dicha, de paz, y de felicidad. Qué triste es que seamos tan insensatos. Qué triste que teniendo todo a la mano para ser felices y gozar de paz total y de bienestar en el interior, no lo tomamos. Qué triste que nuestro gran Dios y creador, sea desechado por todos nosotros.

Está claro que en definitiva, somos conscientes de nuestra suciedad, de nuestra hipocresía, de nuestra falsedad. Por ello huimos, dice la Biblia:“huye el pecador sin que nadie lo persiga”No queremos vernos ante la santidad de Dios, pues, sino tenemos que arrepentirnos y eso sería muy difícil, humillante. La gente no quiere pasar por una experiencia de este tipo, sino fácil, agradable.

Dios es maravilloso, el se interesa por tí. En este momento el Señor se acerca a tí. Tal vez estés solo; esta es la oportunidad de sincerarte contigo y con Dios.

El pueblo de Israel, en reiteradas ocasiones tenían experiencias vivas, reales, sobre el amor de Dios y sus poderosas obras; victorias extraordinarias, que escapaban a la posibilidad de ser humanas. Estas se correspondían con el poder y amor de Dios. A pesar de tener ese contacto con Dios, de ver, de palpar, de participar de esas obras extraordinarias con DIOS se alejaban de él. Cuando todo les iba bien, cuando parecía que habían conquistado cierto estado, entonces, se alejaban de Dios. Dios entonces, entristecido, tenía que llamarles la atención. Este, solo podría ser a través de pruebas, solo podría ser a través de cosas que les hicieran volver en sí, que reaccionaran. ¿Conoces esto en tu propia vida? Que Quizás cuando todo te va bien dejas a Dios a un lado, confías mucho en tu poder, en tu capacidad, en tu profesionalidad, en tus recursos, entonces, Dios tiene que hacer un llamado de atención. A veces sobre vienen a nuestras vidas tragedias, pruebas duras, cosas que nunca soñábamos ni las esperábamos. La historia de Israel se repetía de generación a generación. ¿Te resulta conocido esto?

Hay un versículo muy interesante que habla acerca de esta apostasía acerca de Israel. El profeta Oseas que transitó entre 600 y 7600 años antes de Cristo, culminando el capítulo 5 de su profecía, Dios dice, a través de él:“Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.”¡El viene a tí! ¿Cuántas veces viene Dios a tí? Cuantas veces sean necesarias; y, en cuanto al pueblo de Israel, hasta que reconozcan su pecado. Querido amigo, querida amiga, él se va a acercar a tí, tantas veces como sea necesario, hasta que tú reconozcas tu pecado. Yo lo viví! Esto es: hasta que Irsael busque su rostro. Cuando queremos hablar con una persona, entonces buscamos su rostro. No hay cosa que nos moleste más, que cuando hablamos con alguien, nos evite la mirada. Que nos de vuelta el rostro. Porque cuando nos dan vuelta el rostro tenemos la conciencia mala, no podemos dar la cara. Hoy algo que interfiere en nuestra relación con Dios. Ese algo, es nuestro pecado. Si nosotros nos arrepentimos de nuestros pecados, podemos mirar cara a cara a Dios, podemos poner nuestro rostro delante del Señor. Si no lo haces hoy, si no lo puedes hacer, quizás tienes que llegar a lo que tú no quieres y es como lo dice el versículo de Oseas:“en su angustia me buscarán”.Muchas veces la gente se da el lujo de postergar y dejar pasar su decisión por Dios, esa reconciliación con Dios y llegar al punto en el que Dios tenga que llamarlos a través de la angustia. ¿Quién quiere y desea la angustia? No hay dinero, posición social, ni religiosidad inclusive, ni profesionales capacitados que puedan quitar la angustia. Solo lo puede hacer el poder de Dios y el arreglo de nuestras cuentas con él.

Es maravilloso como dice Dios a través del profeta Isaías cuando les dice: Ustedes están cubiertos de pecado, ustedes están enfermos, desde la cabeza hasta la punta de los pies. Ustedes están realmente contaminamos pero… vengan a mí. Les estaba ofreciendo el perdón gratuito y total de sus pecados. Jesús vino a esta tierra como él mismo lo declaró:“Vine a esta tierra a buscar y a salvar lo que se había perdido”.Quién de nosotros no estaba perdido? ¿Quién de nosotros puede decir: Yo no necesito de Jesucristo? Él mismo también afirmó que quien en él cree no es condenado pero, el que no cree en él, ya ha sido condenado.

Puedes creer en él. Creer es más que consentir que Cristo vino y murió en una cruz. Es apropiarse de esa obra redentora en la cruz. El apóstol pablo dice: Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de Jesucristo. ¿Tienes esta paz en tu corazón, este estado de decir “estoy bien con Dios”? Acércate al Señor ahora en una sencilla oración, acércate a él, pídele perdón por tus pecados y prométele ser fiel a él.

Zambúllete en el amor de Cristo
Relación vs Religión

Déjanos un mensaje!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>