Compromiso total X (2ª parte)


Autor: William MacDonald

Cuando Cristo está en control, Él nos libra de desperdiciar nuestras vidas en trivialidades. Y, a veces, el tipo de compromiso que se asume, lleva al cambio en la carrera de una persona.


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PE2238 – Estudio Bíblico
“Compromiso total” X (2ª parte)



Hola amigos! Cómo están? A veces, el tipo de compromiso que hemos estado describiendo lleva al cambio en la carrera de una persona. Dios puede llamar a alguien a salir del trabajo secular para servir a tiempo completo en el Reino.

Cada hijo de Dios es un ministro. Técnicamente no es acertado decir que sólo parte de la iglesia está en el ministerio a tiempo completo. Es una función de todos los miembros. Dios llama a algunos a dedicar su tiempo exclusivamente a predicar, enseñar y pastorear, y son sustentados por las ofrendas de otros creyentes

Hay muchas ideas confusas acerca del ministerio cristiano. Cuando un joven muestra un interés fuera de lo común en estudiar la Biblia, o un don especial para predicar, la conclusión inmediata es que debe ir al seminario y convertirse en ministro. Y ahora que hay otras denominaciones que están nombrando mujeres, esta idea también se ha volcado a esa dirección. Esta forma de pensar, antes que nada, no es bíblica. Si el entrenamiento en el seminario fuera un requisito para el servicio cristiano, tendríamos que eliminar a Jesús, a los discípulos y al apóstol Pablo. La iglesia primitiva no sabía nada de tal sistema clerical impuesto por los hombres, o del ministerio de un hombre solo. Y ciertamente el clero femenino está prohibido por la Palabra (según lo que leemos en 1 Ti. 2:12).

Además, este pensamiento provee una visión escasa de lo que significa el ministerio. Restringe la palabra a la predicación o enseñanza detrás de un púlpito. Lo cierto es que la Palabra abarca cualquier forma de servicio para el Señor. Todos los creyentes que sirven de acuerdo con la Escritura son ministros, sin importar la edad o el sexo.

A veces el Señor llama a hombres y mujeres a que salgan de la fábrica, la tienda o la oficina para que puedan servirle sin distracciones o limitaciones de tiempo. Las personas pasa por un período de búsqueda del alma. Lo que los profetas llamaron “la carga del Señor”, está sobre ellos. Están conscientes de que el Señor les ha hablado y están depositando en Él una pasión espiritual creciente. Sienten una palmadita divina en el hombro. No pueden resistirlo – y tampoco quieren. James Stewart describe esta experiencia así:

Una vez que cualquier persona ha mirado los ojos de Cristo y ha sentido el magnetismo de Su estilo de vida, nunca más estará conforme con los ideales y estándares que antes que llegara Cristo parecían adecuados. Cristo lo ha desviado a otra cosa. Los viejos estándares de valores se han convertido en cenizas y polvo.

Pedro, por ejemplo, abandonó su carrera un día que su red estaba tan llena de peces que se estaba rompiendo. Tuvo que pedir ayuda a otra barca. Ambas barcas estaban tan llenas que comenzaron a hundirse. Ahí fue cuando Jesús dijo: “No temas. De ahora en adelante pescarás hombres.”

He aquí otro ejemplo de alguien que sintió que debía curar almas y no cuerpos.

La dirección de Dios viene de maneras diferentes. Un cristiano puede sentirse gradualmente frustrado por la forma inútil en que está viviendo su vida. Cuando el Dr. Martin Lloyd-Jones abandonó la lucrativa y prestigiosa práctica médica para predicar el evangelio, sus amigos no lograron entenderlo. Pero, dejemos que él mismo nos cuente su historia:

“La gente me decía: ‘¿Qué razón hay para abandonar un buen trabajo – una buena profesión – después de todo, la profesión médica, por qué abandonarla? Si hubieses sido un apostador, por ejemplo, y hubieras querido dejar eso para predicar el evangelio, entenderíamos y estaríamos de acuerdo contigo en que es algo grandioso. Pero la medicina – es una buena profesión – ¡que sana enfermos y alivia el dolor!’ Un hombre hasta me llegó a decir: ‘Si fueras un abogado y abandonaras eso, te daría una palmada en la espalda, ¡pero dejar la medicina!’ ‘Bueno’, sentí de decirles, ‘si supieran más sobre el trabajo de un doctor, entenderían.’ Nosotros… pasamos la mayor parte de nuestro tiempo mejorando a la gente para que vuelva a su pecado. Vi hombres enfermos en sus camas, les hablé de sus almas inmortales, y prometieron grandes cosas. ¡Luego mejoraron y volvieron a su antiguo pecado! Me di cuenta que estaba ayudando a estos hombres a volver a pecar, así que decidí no invertir más en eso. Quiero sanar almas. Si un hombre tiene el cuerpo enfermo pero el alma sana, estará bien siempre; pero un hombre que tiene un cuerpo sano y un alma enferma, estará bien por más o menos sesenta años y luego tendrá que enfrentar una eternidad infernal. ¡Ah sí! A veces tenemos que dejar esas cosas que son buenas, por lo que es mejor – el gozo de la salvación y la renovación de la vida”.

Otro doctor dijo que dejó el bisturí para concentrarse a tiempo completo en el instrumento que es más acertado, confiable, y agudo que el más moderno bisturí láser, la Palabra de Dios.

El encargado ejecutivo de una cadena de supermercados le contó a un amigo cristiano que iba a dejarlo todo. Cuando se le preguntó por qué, él contestó: “En la noche nunca me voy antes de las seis, y todavía tengo que llevar trabajo a casa. Cuando mi día de trabajo termina, no tengo tiempo ni energía para las cosas de Dios. El precio respecto a lo eterno, es demasiado caro.”

Otro caso de alguien que quedó fuera de la Fuerza Aérea

Jerry White dejó el prestigioso mundo de la ciencia y la tecnología espaciales, para entrenar discípulos cristianos. Él declaró: “La obra cristiana a tiempo completo era una carrera en la que no tenía interés, o por la cual no tenía inclinación alguna. Al comienzo de mi vida cristiana no me sentí guiado hacia ella, ni me resultaba atractiva. Sin embargo, alrededor de la medianoche de una noche de mayo de 1972, me encontré de rodillas diciéndole a Dios que estaba dispuesto, y que dejaría mi carrera como oficial de la Fuerza Aérea para servir a tiempo completo en la obra del Señor”…

… “Muchos criticaron mi decisión. Algunos estaban escépticos. Un oficial retirado me dijo que estaba ‘loco’. Mi abuela lloró. Mi esposa al principio estaba temerosa. La mayoría de mis parientes estaban en shock. Otros pensaron que era un gran paso de fe. El paso parecía ilógico, porque me quedaban sólo 6 años y medio de servicio para jubilarme. Muchos pensaban que debía esperar hasta entonces”.

Cuando White abandonó su carrera en la Fuerza Aérea para servir al Señor a tiempo completo, estaba marchando al compás de un percusionista diferente. “No era que el pasto fuera más verde,” escribió luego, “aunque sí lo era. No era que había mayor seguridad – aunque la había. Sólo era una profunda convicción de que Dios estaba llamando”.

Jenny Lind, la famosa cantante de ópera sueca, se convirtió en Nueva York y, poco después, decidió abandonar el escenario para siempre. Un día, una amiga la encontró sentada en la playa con una Biblia abierta en su falda. La amiga le preguntó por qué había dejado una carrera tan brillante. Jenny contestó: “Cada día que pasaba, el negocio me hacía pensar menos en mi Biblia y en casi todo lo que hay más allá de esta vida – ¿qué más podía hacer?”

Un artista cristiano había estado pintando un cuadro de una joven escasamente vestida, que cargaba un bebé contra su pecho, sin techo, en una calle oscura, en medio de una tormenta. De pronto, tiró el pincel sobre la paleta y dijo: “En vez de sólo pintar a los perdidos, saldré a salvarlos.” Esa decisión lo guió hasta Uganda como misionero.

Siempre tengo que reír cuando pienso en lo que los amigos de C. T. Studd le dijeron cuando Dios lo llamó al campo misionero: “Estás loco, vas a dejar el cricket para ser misionero. ¿No podías esperar hasta terminar tus días de cricket? ¿No crees que sería posible causar un mayor impacto para Dios siendo un jugador de cricket? ¿Por qué irás como misionero a un lugar en el que ni siquiera han oído hablar del cricket?” Pero Studd estaba abandonando la inutilidad, para encontrar la plenitud. Estaba dejando la fantasía, para encontrar la realidad.

Compromiso total X (1ª parte)
Compromiso total X (3ª parte)

Un pensamiento acerca de “Compromiso total X (2ª parte)

  • 10 septiembre, 2017 at 02:08
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    Doy gracias al señor por haberme despertado a la 1.30 de la madrugada llevarme a la oracion y luego a leer estos hermosos temas compromiso total ha impactado mi alma .soy de la comunina de villa alemana ciudad de peñablanca quinta region chile .Este glorioso Señor que nos ciñe y nos ha llamado a predicar este santo evangelio de nuestro señor jesucristo les bendiga grandemente

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