El ejemplo de Juan el Bautista como precursor de Jesús, su humildad y misión de preparar el camino del Mesías invita a la Iglesia a seguir su ejemplo: testificar, anunciar y preparar la segunda venida de Cristo, con fe y humildad.
En el final de la serie de estudio a la carta a los Romanos, repasamos el sentir del apóstol Pablo, y los destaques que realizó en cada segmento. Conociendo a la distancia y amando a los hermanos.
Todos necesitamos la instrucción de Dios para nuestras vidas para caminar con Él. Pero imaginemos, la Iglesia naciente en el corazón del Imperio Romano. Cuyas escrituras eran las del antiguo pacto y los relatos del Evangelio eran por el oír… ¡Qué papel fundamental el de los apóstoles! En nuestro caso Pablo no, escatima en ordenar los valores y la autenticidad del Evangelio a los hermanos.
Los tiempos difíciles para la Iglesia de Cristo, fueron anunciados desde el inicio por el propio Jesús. No obstante, Él instó a confiar en medio de la aflicción. Y como consecuencia los frutos del Espíritu surgirían.
Romanos 12:12.
La epístola a los romanos, habla de la libertad en Cristo que los hijos de Dios tienen. Pero también, el comportamiento de la Iglesia y los objetivos del Reino y los acontecimientos que tendrá que enfrentar.
Algo que diferenció a la fe cristiana de las religiones paganas, fue el sentido de familia en Cristo. El término “Hermano en la fe”, e hijos de Dios, es algo que comenzó a usarse desde el paso por Jesús en la historia y hasta hoy.
En la iglesia naciente en Roma, se presenta una comunidad de judíos y gentiles. Pero ambos grupos eran además, miembros de una sociedad completamente diferente a lo que podemos imaginar en el día de hoy. Y como cristianos la conducta frente a ella, debía estar regida por principios que se muestran a partir del capítulo 13.
En el tiempo en que el apóstol Pablo escribió la carta a los Romanos, no solamente existía una comunidad judía que había recibido a Cristo como el Mesías. Sino que el Evangelio corría y se multiplicaba con rapidez entre los gentiles.
En este programa estudiaremos el capítulo 9 versículo 14 al 16 de Romanos. En el encuentro anterior, se planteó la elección de Jacob por sobre Esaú pero hablando desde una mirada a la completitud de la vida de cada uno. No porque fuera exactamente el desarrollo que Dios quisiera, sino de quién vivió al abrigo de su Misericordia.
En el pasado y actualmente ha habido una mayoría del pueblo judío, que no vio en Jesús al Mesías anunciado durante miles de años. Pero existe un remanente entre los tiempos que ha abrazado la fe en Él. Escucharemos lo que la carta a los Romanos tiene para decir sobre esto.
En el pasado y actualmente ha habido una mayoría del pueblo judío, que no vio en Jesús al Mesías anunciado durante miles de años. Pero existe un remanente entre los tiempos que ha abrazado la fe en Él. Escucharemos lo que la carta a los Romanos tiene para decir sobre esto.
Estamos en el recorrido de la carta a los Romanos, estudiando junto a Gerardo Latini, y procederemos a escuchar cómo Pablo explica la Justicia de Dios y la incredulidad de Israel.
Dios estableció sus leyes firmes y claras desde la creación. Esto dio orden a todo lo que después fue y también a la forma en la que hizo posible que nos acerquemos a él. Pero esas mismas leyes pueden ser peligrosas, si ocupan en sí mismas, el lugar de Dios.
En el programa que se presenta a continuación, se hace un llamado a meditar sobre la muerte al pecado. ¿Realmente vivimos, muertos a él? ¿Nuestras intenciones y condiciones, son fundamentadas en la Nueva Vida en Cristo?
Dentro de las descripciones de quienes componían los llamados círculos de fe de la época, el apóstol Pablo escribe a los hermanos en Roma, advirtiéndoles sobre una manera camuflada de una fe falsa. El legalismo.
En la continuación de la serie sobre la carta a la iglesia en Roma, vemos una insistencia en la clarificación de la fe salvadora en Jesús. Para que no haya confusión, ni agregados; sino una columna firme sobre la que vivir nuestra vida cristiana.