28 octubre, 2008
¿Quién de nosotros puede decir que no tiene rencor? Más allá de que intentemos no tenerlo, de un modo u otro, en nuestro corazón muchas veces lo atesoramos, como veíamos en el programa pasado, y cuidamos ese sentimiento que nos hace mucho daño, que nos perjudica y que repercute en nuestra vida diaria.
