Pablo se gozaría en el Señor y sería confortado en Cristo, porque el poder del evangelio de Jesús se manifestaría a través del perdón de Filemón. Podemos beneficiarnos mutuamente y alegrarnos al dar lugar al amor que no toma en cuenta el pecado.
¿Cuántas veces usamos palabras rimbombantes? ¿Estamos dispuestos a poner en hechos nuestras afirmaciones sobre fidelidad, amistad y amor? ¿O nos engañamos a nosotros mismos? ¡Hechos, NO PALABRERÍAS!
Debemos aprender a mirar con confianza, por encima de las circunstancias adversas, a Aquél que puede cambiar todo para el bien de quienes lo aman. El Señor, en Su sabiduría, puede utilizar caminos humanos equivocados para alcanzar Su meta.
¿Sabe cuáles son los tres enemigos más grandes de la utilidad? 1. Falta de sinceridad 2. Vida religiosa egocéntrica 3. Discordias y peleas. También escuche cómo actúa el evangelio restaurador.
¡El poder del evangelio transforma a las personas! No solo eso, sino que las salva y hace nuevas vidas, como a Onésimo. Por eso, es nuestra motivación seguir difundiendo la Palabra de Dios.
El fruto del Espíritu es una característica de un cristiano genuino. Este fruto era visible en la vida de Filemón, y su amor llegaba hasta Pablo en la prisión de Roma, proporcionándole gozo y consuelo.
El Mesías es el único siervo de Dios contra quien no se presentó acusación de infidelidad. Se rebajó a sí mismo y fue obediente hasta la muerte, incluso la muerte de cruz.
En la actualidad, la existencia de Israel es un escándalo; muchas veces, para esa actitud de rechazo no hay un fundamento racional. La razón parece estar en que la sola existencia de Israel es prueba de la verdad de Dios y de Su Palabra.
Dios ha llamado a Su Mesías para algo mucho más sublime que ser solo Salvador de Israel, pues eso sería un honor insignificante para el Hijo de Dios. Él también fue llamado para ser luz de las naciones.
No todas las personas respondemos igual al amor de Jesucristo. ¿A qué se debe? Tiene usted la respuesta a esta interrogante. No deje de escuchar a Herman Hartwich.
Las características que diferencian a los dos no permiten aplicar las promesas divinas para Israel a la Iglesia de Jesús, ya que esas promesas son para un grupo étnico que vivió en una región determinada.
Un interesante programa de Dave Hunt en la voz del pastor Herman Hartwich, donde se comentan versículos de Apocalipsis 12 y 13. Este pasaje ilustra la intención del diablo de destruir al Mesías.
En un mundo donde las cosas van de mal en peor, la buena noticia es: ¡Jesucristo viene otra vez! Por eso es importante tomarse a pecho estas palabras: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”.
El tercer programa de la serie "La situación del mundo antes de la segunda venida de Jesús", de Norbert Lieth, en la voz del Pastor Herman Hartwich, trata temas como terremotos, disturbios y persecución.