Perdón (2ª parte)

Este programa trata sobre el perdón, tomando como ejemplo la vida de José. También nos brinda diez pasos prácticos para poder perdonar.


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EA601 – Entre Amigas –
Perdón (2ª parte)



Receta: Panqueques salados


Entrevista con Susana Beitze

Sonia: Seguimos hablando del perdón, preguntándonos si se puede perdonar. Estamos con Susana Beitze, ella nos hizo pensar en que cosas nos cuesta más perdonar a cada una de nosotras. Además de compartirnos la historia Bíblica de José, que es un gran ejemplo sobre este tema. ¿Podrías hacer un breve repaso sobre la historia? Para así poder descubrí a través de su vida que si se puede perdonar.

Susana: Si Sonia, así es se puede perdonar, aunque a veces nos cuesta mucho. Me encanta ver la historia de José. Porque el apesar de todo lo que su familia le hizo, el pudo perdonar. En lo último de su vida, en Génesis 50:19 el le responde a sus hermanos y les dice: No temáis; ¿A caso estoy yo en lugar de de Dios? También les promete que el va a cuidar de ellos porque su padre ya no estaba. Aunque ellos habían hecho tanto mal contra el. José les perdona, les da una nueva oportunidad. Me gusta pensar en que si José perdono todo el mal que le hicieron, ¿Como no podemos perdonar nosotras?

Sonia: Fue una decisión que el tomo.

Susana: Claro, el perdonar es una decisión que cada una de nosotras debemos tomar.

Sonia: Así es, no es un sentimiento, ni un deseo, sino una decisión que muchas veces va en contra de lo que sentimos.

Susana: Si, muchas chicas me han dicho que siente que no pueden perdonar “x” situación. Como un maltrato o un abandono. Nuestros sentimientos no van a poder perdonar, pero podemos ver a la luz de esta historia que si podemos perdonar. La Biblia nos lo dice en muchos pasajes. Es una decisión, que cada uno debe tomar. José siguió algunos pasos para poder perdonar.
El primer paso que tomo José, fue no olvido lo que sus hermanos habían hecho, pero si decidió perdonar.
Segundo: José no pudo cambiar su pasado, pero si pudo cambiar su futuro. El elijo que su futuro no fuera amargado, triste, deprimido y buscando venganza. Sino que acepto que Dios lo había llevado hasta ese lugar.

Sonia: Es importante recordar que cuando no perdonamos el que sigue sufriendo es uno y muchas veces la persona que nos ofendió ni lo sabe o ya lo olvido. Por eso es tan importante saber que es uno el que puede cambiar el presente y el futuro.

Susana: Claro, así es. En tercer lugar vemos que José no podía cambiar a sus hermanos, pero si podía confiar en Dios. José sabía que Dios se iba a ocupar de ellos. Como cuarto punto, José tampoco podía ver lo que Dios tenía planeado para él. Pero si temía a Dios lo suficiente como para no pecar contra él a pesar de estar viviendo esa injusticia.
Quinto: José no se amargo, sino que decidió vivir en libertad. Esto es lo que cada una de nosotras debemos decidir ¿Queremos vivir en libertad o vivir encadenados a la amargura?
El sexto punto fue que José no pudo volver a su casa nunca más, pero pudo crear un nuevo hogar para su familia. Pudo volver a ver a su padre, y a sus hermanos como hermanos y no como enemigos. Les dio una nueva oportunidad y también pudo salvar a toda una generación. Todo eso porque decidió perdonar.

Sonia: Nos deja mucho para pensar la historia de José, sobre que queremos para nuestra vida. Pero ahora queremos ver algunos pasos muy prácticos para nuestra vida, ¿Cuáles son esos 10 pasos?

Susana: Son 10 pasos sencillos, prácticos, pero es decisión de cada uno. Si tomamos la pregunta del programa pasado, sobre ¿Que nos cuesta perdonar de otras personas y de ti misma? Debes preguntarte ¿Realmente quiero salir de esta situación? ¿Quiero seguir el ejemplo de José? ¿Quiero vivir en libertad o vivir amargada? Esto solo tú lo puedes elegir.
Veamos los 10 pasos bien fáciles para poder perdonar.

Primero: Reconocer que has sido perdonada por Dios. Cada una de nosotras ha hecho muchas cosas en contra de Dios, y debemos reconocer que el nos perdono, sino somos unas ingratas. Así que ¿Por qué no perdonar yo a otras personas?

Segundo: Tomar la decisión de perdonar. El perdón es un acto de voluntad propia, solo tu podes tomar la decisión de perdonar. No es un acto de hipocresía tomar la decisión de perdonar cuando las emociones gruñen pidiendo venganza.

Tercero: Corrige tu manera de pensar a la luz de la palabra de Dios. Al comenzar nos preguntamos si se podía perdonar, y muchas debemos haber pensado en cosas que no podemos perdonar. Pero mirando lo que Dios nos enseña vemos que si se puede perdonar.

Cuarto: memoriza versículos que hablan acerca del perdón. Hemos visto que nuestros sentimientos no pueden perdonar. Que es una decisión, así que si en nuestra mente tenemos versículos que nos hablen de cómo Dios nos perdono y nos enseña a perdonar va a ser más fácil perdonar al otro.

Quinto: Ora todos los días, pidiendo la ayuda de Dios para poder perdonar. Ora hasta que sane tu corazón, hasta que la puedas ver a esa persona con tranquilidad a pesar de las cosas que te han hecho.

Sexto: Pide ayuda a personas espirituales que tengas a tu alrededor. En la iglesia, algún amigo, algún familiar para que te ayude a orar, te acompañe, te anime a seguir tratando de perdonar hasta que lo logres. No para “chusmear” sobre el asunto, sino para que puedan orar, ver versículos bíblicos y te pueda aconsejar en forma práctica.

Séptimo: Agradece a Dios por lo que están pasando. Este punto es muy difícil. Pero debemos agradecer a Dios por lo que nos está permitiendo aprender. Por darnos la oportunidad de tratar de seguir el ejemplo de Cristo porque el nos perdono.

Octavo: Pide al Señor que puedas considerar y aprender la situación de la otra persona. Cuando nos enojamos pensamos solamente en nosotras, en lo fue que nos hizo y no podemos comprender en qué situación estaba la otra persona.

Noveno: Pide la bendición de Dios para tu ofensor. Esto va de la mano al punto anterior. Es algo difícil, pero posible. Muchas veces oramos que el Señor cambia la forma de ser de la persona que nos está ofendiendo, pero nos no pedimos que nos cambie a nosotros a través de esa persona.
Por eso debemos pedirle al Señor que bendiga a esa persona que nos está haciendo daño. Tal vez si no es creyente pueda a través de mi perdón terminar conociendo tu perdón. El perdón es muy difícil, pero si lo aplicamos muchas personas podrán conocer el perdón de Dios.

Décimo: Demuestra tu reconciliación, en una forma práctica.
Por ejemplo interésate en lo que la otra persona está pasando, si por ejemplo tiene un problema económico ayúdale con lo que este a tu alcance.

Sonia: Eso me hace acordar a la del Señor cuando nos dice que no paguemos mal con mal.

Susana: Exactamente, el perdón se demuestra. Por ejemplo al verla la debo saludar como si nada hubiera pasado, puedo ayudarle en lo que necesite. Hasta incluso esta persona puede volver a ser mi amiga, porque la he perdonado. El perdonar como Cristo nos perdona, nos da libertad.
Si se puede perdonar, pero depende de nuestra decisión.

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