Cristianos audaces

¿Conoces la historia bíblica de Daniel? Ante tantas adversidades ¿Cómo se mantuvo fiel?… queremos compartir algunos pensamientos sobre cómo sobrellevar las tempestades que la vida nos presenta día a día.


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EA613 – Entre Amigas –
Cristianos audaces



Receta: Pollo a la provenzal


Entrevista con Sandra & Natalia

Natalia: Hoy vamos a estar hablando de Daniel, un personaje bíblico que está en el antiguo Testamento. El libro de Daniel tiene una gran importancia en las profecías que se cumplirán aún el futuro. Hoy traeremos unos pensamientos sobre los primeros capítulos.
El libro de Daniel comienza contándonos que se encontraban bajo el reino de Joacim, rey de Judá. En esa época Nabucodonosor, rey de Babilonia, sitió Jerusalén y Dios se la entrego en sus manos.

Nabucodonosor eligió de la casa real judía a los mejores jóvenes y se los llevó a su palacio. Allí los dejaron al cuidado de un Eunuco (hombre que era castrado y estaba al cuidado de las doncellas del rey y administraba algunas de sus pertenencias). Es allí donde vemos ese pasaje tan conocido que Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la comida del rey (porque eran dedicado a sus dioses) y comer verduras. Hicieron una prueba por 10 días para ver qué les pasaba. Esta narración la encontramos en el capítulo 1.
Tan solo 4 muchachos hicieron este desafío, estaban en una tierra extraña y hasta el nombre les cambiaron, pero no se olvidaron de su Dios, de ese Dios que habían aprendido desde chicos, y se mantuvieron fieles.

Sandra: Es interesante, porque a veces se dice que cuando una persona pierde la referencia geográfica o familiar, como que se desestabiliza emocionalmente, pero ellos pudieron aferrarse a Dios.

Natalia: Claro, habían quedado desprotegidos y eso tal vez haya activado el mecanismo de aferrarse mas a Dios. Y Dios no los desamparo.
Ellos se presentaron ante el rey, hablaron con él (Daniel 1:19) y la palabra de Dios nos dice que no fue hallado jóvenes como ellos. Ósea como Daniel, Ananás, Misael y Asarías. Eran los mejores estudiantes.

El tiempo fue pasando, pero un día el rey Nabucodonosor tuvo un sueño que lo hace despertar turbado, recordaba exactamente su sueño, así que consulta a los sabios del palacio, pero al no poder revelar lo que el Rey había soñado, Nabucodonosor hace un edicto de matar a todos los sabios y hechiceros. Al enterarse de esto Daniel y sus amigos buscan en oración a Dios para que les dieran a conocer que era lo que el Rey había soñado. En el capitulo 2:19 este secreto fue revelado a Daniel en una visión de noche. Daniel bendijo mucho al Dios del cielo y fue a contárselo al Rey antes que comenzara a matar a los sabios y hechiceros. El rey quedo maravillado, porque pudo ver el poder del verdadero Dios a través de Daniel. Nabucodonosor había desafiado a Dios, porque creía que había sitiado Jerusalén por su propia fuerza olvidándose que Dios era el que le había dado la victoria. Nabucodonosor fue uno de los grandores reyes de Babilonia y donde fue el tiempo de más esplendor.

Nabucodonosor termina humillándose ante Daniel, lo podemos ver el libro de Daniel 2:46 y 47 “Al oír esto, el rey Nabucodonosor se postró ante Daniel y le rindió respeto, ordenó que se le presentara una ofrenda incienso, y le dijo:—¡Tu Dios es el Dios de dioses y el soberano de los reyes! ¡Tu Dios revela todos los misterios, pues fuiste capaz de revelarme este sueño misterioso!” Aquí podemos ver cómo Dios obra a través de la vida de Daniel para llegar a personas tan importantes como lo era el Rey. Lo otro importante es que se salvaron de la muerte todos los sabios y hechiceros de la misma forma que Daniel y sus amigos. Más adelante la palabra de Dios nos cuenta otro episodio, lo podemos ver en el capítulo 3. A Nabucodonosor se le ocurre hacer una estatua de oro en honor a los dioses. Y se olvida de quien es el Rey de reyes y Señor de Señores, otra vez él se creer el mejor de todos. Así que manda llamar a todo el mundo para que se postren delante de esa estatua. Pero Daniel y sus amigos fueron fieles a Dios y no se postraron.

Aquellos sabios y hechiceros que habían sido salvadas por Daniel ante el rey, lo traicionan. Maliciosamente se acercaron al Rey a contarle que Daniel y sus amigos no se habían postrado. En Daniel 3:8-12 nos dice “Pero algunos astrólogos se presentaron ante el rey y acusaron a los judíos: —¡Que viva Su Majestad por siempre! —exclamaron—. Usted ha emitido un decreto ordenando que todo el que oiga la música de trompetas, flautas, cítaras, liras, arpas, zampoñas y otros instrumentos musicales, se incline ante la estatua de oro y la adore. También ha ordenado que todo el que no se incline ante la estatua ni la adore será arrojado a un horno en llamas. Pero hay algunos judíos, a quienes Su Majestad ha puesto al frente de la provincia de Babilonia, que no acatan sus órdenes. No adoran a los dioses de Su Majestad ni a la estatua de oro que mandó erigir. Se trata de Sadrac, Mesac y Abednego.” Nabucodonosor se enojó mucho y olvidó quienes eran esos jóvenes. Y los manda echar al horno de fuego.

Sandra: Yo pensaba que en esos sabios lo que primo fue el celo de haber interpretado el sueño del rey más que el agradecimiento por haberles salvado la vida.

Natalia: Siguiendo con la historia…Daniel y sus amigos fueron llevamos al horno de fuego y allí no les pasó nada. El Rey otra vez tuvo que reconocer nuevamente al verdadero Dios. Y lo podemos ver al finalizar el capítulo 3:29 y 30 “Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste. Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia”
La vida de estos muchachos que sirvieron a Dios y confiaron en él nos inspira en los momentos de persecución que tenemos en nuestras vidas.

No solemos estar delante de un Rey siendo perseguidos pero hay momentos en nuestras vidas o en nuestras familias que podemos ser perseguidos por nuestras creencias. Romanos 8:28 dice: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”
Esto nos da paz y tranquilidad. Pero no todas las cosas tienen un final feliz, no siempre nos libramos del horno de fuego, la Biblia nos da una muestra de lo que muchos sufrieron por causa del evangelio, en Hebreo 11:35 – 38 leemos “Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra”. Esto me hace pensar en las promesas de Dios, esas promesas que seguramente estas personas tendrían en mente cuando sufrían, cuando eran perseguidos. Hoy en día tal vez no nos toca vivir esa situación, pero sí tenemos que pensar cuál será nuestro galardón. Tenemos que pensar en esa glorificación que Dios nos promete, en esa recompensa que nos habla 1ª Pedro 4:13 “Al contrario, alégrense de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que también sea inmensa su alegría cuando se revele la gloria de Cristo”.
Si pensamos en cuanto padeció nuestro Señor por nosotros, sabemos que podemos tener esas promesas de bendición. Hoy en día ( la mayoría de nosotros) tal vez no suframos tanto, pero podemos ser perseguidos con risas, burlas, entre otras cosas por nuestra fe. Así que los ¡ánimo! a no ser cobardes y seguir adelante. Al frente de la batalla porque el más fuerte está con nosotros.

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