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Elí Morales nos invita a comenzar el año con gratitud, confianza en Dios, esperanza y paz, recordando sus promesas y afrontando desafíos con fe en que nuestro buen Dios es siempre fiel.


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EX 2 Año Nuevo 2025 – Entre Amigas – Un año nuevo comienza



Entrevista a Elí Morales

Victoria: ¿Qué tal? Es un gusto encontrarnos con ustedes nuevamente. Una vez más, estamos entre amigas en esta etapa del año. Hoy nos acompaña Elí Morales para hablar de cara a lo que se viene, el comienzo de un nuevo año. Bienvenida, Elí.

 

Elí: Muchísimas gracias, Victoria. Es un placer compartir este tiempo contigo y con la audiencia. Espero que sea de bendición para todas.

 

Victoria: Elí, tu nos vas a hablar de equiparnos para el año que comienza, ¿verdad?

 

Elí: Claro. Equiparnos implica un equipo que sea positivo, alentador, una postura entusiasta para comenzar este nuevo año en el que estamos ahí, en el umbral, muy próximos a dar nuestros primeros pasos. Y le podemos decir a Dios “gracias por este nuevo año”, porque es algo nuevo, un nuevo comienzo, un nuevo despertar. Y esto nos abre un abanico de oportunidades, de desafíos, y podemos agradecer por esas nuevas bendiciones que nosotros sabemos que Dios tiene preparadas de antemano para nuestras vidas y para otras. Cuando estamos con el Señor como nuestro compañero en este momento de comienzos, sabemos que, contando con Él a nuestro lado, en base a sus promesas y a las experiencias de vida que hemos tenido con Él, sabemos que no nos va a faltar nada, que vamos a tener lo necesario, lo imprescindible. Porque sabemos que es un Dios bueno, amoroso, misericordioso. Me viene a la mente una expresión de David en el Salmo 65: “tu coronas el año con tus bienes”, y en otra versión dice “tu colmas el año con tus bendiciones”. Cuando algo está colmado está satisfecho, porque hay en abundancia. Entonces que haya también esa actitud, que es tan importante para que nos vaya bien, en nosotros. Esa actitud de estar agradecidas a Dios por ese año nuevo que llega, que es producto del amor de Dios, ese amor incomparable, infinito.

 

Victoria: Sí, hablamos de un Dios bueno, amoroso y misericordioso. Y podemos confiar que lo que viene de su mano no nos va a hacer daño. Puede ser que a veces tengamos que extirpar algunas cosas, a veces no es fácil, pero siempre es para nuestro bien y para dirigirnos a poder estar cada vez más estar en confianza con Él.

 

Elí: Sí, es como que vamos a comenzar un nuevo libro de nuestra vida, de 365 páginas, donde día a día escribiremos historias de vida, momentos de alegría, sueños que se van cumpliendo, pero también van a aparecer otras cosas. Momentos difíciles, especiales, momentos de tristeza, momentos también de angustia, y momentos de ansiedad.

 

Victoria: Sobre todo al empezar el año, ¿no?

 

Elí: Sí, suele haber mucha ansiedad ante esas expectativas, ante lo nuevo.

 

Victoria: Ahora están de moda los propósitos de principio de año, como que fuera algo físico, ¿no? Pareciera que es un umbral material.

 

Elí: Sí, son situaciones que nos movilizan pero que nos hacen bien. Debemos ver la parte positiva, que vamos a tener la dicha de avanzar en esta travesía de la vida con la compañía fiel del Señor. Su presencia va a estar resplandeciendo sobre nosotros, iluminando nuestro camino, dándonos la fuerza que necesitamos. Una cosa que necesitamos es sabiduría, la sabiduría que viene de lo alto. La Biblia en Santiago nos habla de que, si sentimos que nos falta, le pidamos sabiduría a Dios, porque Él nos da, y nos la da abundantemente.

 

Victoria: A veces podemos mirar el año y tener un paso a paso de cómo vamos a hacer las cosas. Pero qué importante que es saber que más allá de eso, el simple hecho de caminar con el Señor y caminar en la victoria del Señor hace que nuestras cargas puedan ser depositadas en Él. Entonces Él colma el año de bienes, como decías, porque lo que Él hace es bueno, aunque las personas muchas veces solo se acuerdan de Dios cuando pasa algo malo, pero Él está ahí y nos ofrece a veces reordenar nuestro transitar. A veces es un camino difícil, a veces es diferente al camino en el que veníamos transitando, y no siempre lo vamos a entender. Pero qué lindo comenzar el año confiando en que Dios es bueno y que lo fue desde la eternidad y hasta la eternidad.  

 

Elí: Así, es. Cuando hablabas recordaba una canción que cantamos a veces: “y en novedad de vida, continuamente andar” eso nos lleva a estar expectantes, porque Él hace todas las cosas nuevas. Es bueno esperar cosas buenas. Al estar en el umbral, en ese escalón, a punto de entrar al año nuevo, si nosotros en nuestra relación con Él le hemos entregado el año, y eso viene de nuestra actitud y de nuestra relación con Él, y de reconocer que nosotros somos débiles y no todo lo podemos, pero tenemos un Dios que es todopoderoso y que está ahí, atento a lo que nosotros le entregamos, Él nos va a tomar de la mano y nos va a invitar a pasar por ese umbral, porque Él nos conoce plenamente, nos conoce a la perfección, tiene esa paciencia y ese amor para escuchar nuestro corazón, a pesar de que ya lo conoce, y que lo sabe todo, Él nos llama y espera nuestra respuesta pacientemente.

Qué importante que es acercarnos a la Palabra con la dirección del Espíritu Santo, que es el que nos guía, que intercede por nosotros, que hace esa tarea. Hay una promesa de Dios que nos dice en Isaías 41:10: “No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa”. Ý esta promesa nos da seguridad, alienta nuestra confianza, porque sabemos que la mano de Dios es una mano victoriosa. Su presencia es una garantía de que podremos transitar el nuevo año contando con Él, con su presencia, con su apoyo, con su fuerza, con su dirección. Y esto es muy alentador.

 

Victoria: Es alentador saber que si alguna persona nos dijera esas palabras que el Señor le dijo a Isaías, sería quizás con las mejores intenciones, pero no podría cumplirlas. Porque nosotros somos falibles, finitos, no tenemos alcance. Pero, precisamente, el Señor habla acerca de eso. Empieza diciendo “no temas”, y ya que estamos por comenzar un nuevo año está bueno compartir una curiosidad, que la frase “no temas” en la Biblia se repite 365 veces. Entonces tenemos un motivo para no temer cada día. Así como la misericordia de Dios se renueva, así también echa fuera el temor. Su amor echa fuera el temor que podamos tener ante lo incierto y mientras estamos pasando por algo de lo que no sabemos cuál será el resultado. A veces vivimos cosas de las que no sabemos el resultado, que son una incertidumbre para nosotros. Pero Él nos promete estar sosteniéndonos con su mano victoriosa.

 

Elí: Sí, y es muy importante eso. Porque quizás, hay cosas que nos salen como lo imaginábamos. Pero recordemos el “no te desalientes”, porque si Dios no lo permite es porque no está en sus propósitos y porque Él tiene algo mejor. Entonces eso nos lleva a enfrentar las situaciones de la vida de una manera diferente. Por eso es tan importante apropiarnos y tener en nosotros, para esos momentos, promesas de Dios guardadas en nuestra memoria. Porque eso nos ayuda muchísimo. El conocimiento de Dios.

Estas cosas podemos disfrutarlas aquellos que hemos tenido un encuentro con Dios. Pienso en quienes nos están escuchando y aún no disfrutan de este tipo de cosas, que no cuentan con esa presencia, con esa ayuda que les da paz y tranquilidad, en el Salmo 9 dice que conocer a Dios genera confianza, los que conocen Su nombre confían en Dios, porque Él no abandona a aquellos que lo buscan. Entonces es muy importante esto. Él nos está buscando y nos llama, y está esperando que nosotros queramos ir a Él, que pasemos por esa puerta.

 

Victoria: Sí, como el hijo pródigo, como la oveja perdida, como tantas veces el Señor nos habló de Dios como el Padre que nos espera, que nos recibe con un abrazo, como el pastor que va y busca a la ovejita, que limpia las heridas. El Señor nos está buscando y también dice el propio Jesús que hay fiesta en el cielo cuando un pecador se arrepiente.

 

Elí: Sí. Si la ovejita está muy herida, muy lastimada, débil, él la toma y la pone sobre sus hombros, la carga y ella puede recuperarse hasta que se reponga y pueda asimilar la salvación tan grande que ha recibido, y que pueda disfrutar de esa relación que comienza. Tuvo que quedarse quieta en algunos momentos, y al estar quietos, al estar tranquilos, se va generando la fortaleza. En la quietud y en la confianza en Dios esta esa fortaleza que solo da el Señor.

La confianza es muy importante porque va de la mano con otra cosa, que es que nosotros tenemos esperanza.

 

Victoria: Exactamente, tenemos esperanza. Y la quietud es algo que se ha devaluado en los últimos años. Y no solamente la quietud de las actividades, sino la quietud en el alma y en la mente. Porque a veces uno está quieto pero la mente está recorriendo kilómetros. Entonces poder tener esa quietud y esa confianza en la esperanza que se nos dio es fundamental.

 

Elí: Sí. Hay unas palabras que Jesús les dejó a los discípulos previo a su sacrificio en la cruz que hacen mucho bien: “Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón.” (Juan 14:27). Cuando tu hablabas de la mente y de la parte física de nuestro ser, me recordabas esto. Hay momentos y experiencias de nuestra vida que son sumamente difíciles, pero podemos tener paz. Esa paz que viene de Dios es algo muy hermoso, que uno podría decir que hasta en esos momentos difíciles uno disfruta de ella.

 

Victoria: Sí exacto. En situaciones límite y en momentos dolorosos que nos toman por sorpresa, el tener paz no es algo que proviene de nosotros. Viene de alguien que nos rodea, que nos cuida y que está más allá de el suceso por el que nosotros estamos pasando, que aquello que, frente a nuestros ojos, quizás en algún momento parece un gigante, pero en ese momento experimentamos la paz de Dios, la paz en la mente y en el corazón. Además de la salvación de la que ya hablamos, nuestro final es un final victorioso, para la gloria de Dios.

 

Elí: Es que por algo la Palabra dice que la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento. Sobrepasa el entendimiento humano porque es algo divino, es muy especial.

 

Victoria: Y la mayoría de los discípulos que estaban con Jesús fallecieron martirizados y tantas cosas increíbles, pero Él les dejó paz en la mente y en el corazón, es decir que trajo desde la eternidad algo externo. No la da como el mundo la da. “así que no se turbe vuestro corazón ni tengan miedo”. Si tendremos para aferrarnos en la Palabra de Dios. Elí, ha sido un gusto conversar en este tiempo contigo y compartir este programa. Preparémonos, equipémonos en oración y confiemos en las promesas de Dios. Primero, en la promesa de la vida eterna a través de recibir al Señor Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, y también para caminar con Él.

 

Elí: Sí. Muchas gracias por este tiempo y un saludo a toda la audiencia. Que tengan un muy buen año y con mucha esperanza.

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