Continuando con el comentario sobre el reconocimiento de nuestros pecados. Eduardo Cartea continúa acompañándonos para encontrar, en la Palabra, los procesos y el orden que Dios utiliza para la restauración.
Al hablar de reconocimiento de nuestros pecados, podemos tomar el ejemplo en la Parábola del Hijo Pródigo, para encontrar los procesos y el orden que Dios utiliza para la restauración.
El reconocimiento del pecado es mirarlo de frente y no omitirlo. Admitiéndolo delante de Dios, pero también debe haber un profundo entendimiento de cómo se llegó, cometió y las consecuencias del pecado.
Nada de esto condiciona que la sangre de Jesucristo nos limpia y nos libra de todo pecado, pero en nuestra caminata con el Señor fallaremos muchas veces y con todo Él prometió estar con nosotros hasta el fin del mundo.
Conversamos con Andrea Latini sobre la identidad que tenemos en Cristo: Somos hechura Suya, creadas en Cristo Jesús para buenas obras. ¿Cómo debería verse afectada nuestra vida por esta verdad? ¿Cómo enseñarles a nuestras hijas que son valiosas por lo que Cristo hizo en la cruz? No te pierdas de esta entrevista.
La Palabra de Dios, habla acerca del Señor borrando el pecado. Y el pedido del rey David: “… lávame más y más de mi maldad” y la promesa de que si nuestros pecados fuesen como la grana serán como blanca lana. Pero, ¿cómo Dios actúa para borrar nuestros rasgos de maldad y rebelión?
Lili de Cartea Millos nos acompaña para reflexionar sobre el Salmo 23. Tenemos 3 pilares de fortaleza cuando necesitamos un descanso espiritual: La Palabra de Dios, la obediencia y la fe.
En nuestro estudio de esta serie, hemos estudiado cómo Dios restaura lo que pasó, tomando como ejemplo el Salmo 51. Esta oportunidad nos reúne para ver en profundidad la capacidad restauradora de Dios.
¿Cuál es la importancia de los límites? ¿Cómo podemos implementarlos? ¿Qué sucede cuando no los hay? Estas son algunas de las preguntas que nos responde Yanina Cossime, orientadora familiar y columnista de Entre Amigas en el programa de hoy.
A esta altura del estudio que venimos desarrollando, habiendo hablado del pecado en el creyente y la acción de Dios. Estudiemos junto a Eduardo Cartea, las consecuencias del pecado y lo que el Creador ideó y otorgó, desde la eternidad mediante el sacrificio de Jesús.
¿Qué características tiene esa cosa llamada “pecado” y de la que el Señor vino a salvarnos?, ¿Cuáles son sus implicaciones y sus consecuencias?, ¿Cómo podemos detectarlo? Los grises en este tema no tienen lugar, por lo que es necesario trazar una línea y pedir discernimiento al Señor. Sobre estos temas trata el siguiente programa.
El Señor nos dice en su Palabra: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Hay 3 cosas que podemos analizar de este versículo, y es lo que haremos en esta entrevista a Andrea Latini, quien actualmente sirve en Palabra de Vida Argentina.
Para confrontarnos con el pecado hoy el Espíritu Santo está y obra el arrepentimiento en nosotros. También puede usar a hermanos que comuniquen y acompañen en el proceso. Pero en el Antiguo Pacto, los profetas de Dios tuvieron la responsabilidad de denunciar, aconsejar y alertar a que no se desviarse o permaneciese en el camino de la rebeldía contra el Creador. ¡Cuán necesaria es la valentía y la fe para anunciar el mensaje de Salvación!
El Salmo 51 narra la confesión y restauración de David tras su pecado, mostrando que Dios restaura vidas, ofrece perdón y misericordia, y es poderoso para transformar las consecuencias del error en oportunidades de gracia y crecimiento espiritual.
Elí Morales nos invita a comenzar el año con gratitud, confianza en Dios, esperanza y paz, recordando sus promesas y afrontando desafíos con fe en que nuestro buen Dios es siempre fiel.
El ejemplo de la caída más notoria de David, puede dejarnos muchas enseñanzas, sobre cómo actúa el pecado en el hombre. Pero también cómo la misericordia de Dios ofrece perdón y restauración a quienes se arrepienten sinceramente.
Dios restaura vidas y corazones. Esto lo prueba el ejemplo de David en el Salmo 51. Este cántico con su letra profunda forma el centro de 7 Salmos penitenciales, y muestra cómo, a través del arrepentimiento y la confesión, tú también puedes hallar perdón y completa restauración.
Especialmente en este tiempo de Navidad, cuando recordamos la primera venida de nuestro Señor Jesucristo y esperamos su venida para buscar a su Iglesia, recordemos las cualidades que queremos buscar, para la gloria de Dios, en nuestras vidas.