Josué: Confiar en Dios (12ª parte)
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Josué había consagrado su vida al Señor. Estaba completando las expectativas que Dios tenía para su vida en el momento; le obedeció en todo.
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PE3115 – Josué: Consagrarse a Dios (13ª parte)
Consagrarse a Dios
Sabemos que el cada creyente está llamado a servir al Señor. Nadie se puede excusar (1Ts.1:9; Hb.9:14). Ahora bien, para que esto se pueda dar en forma eficaz y pueda contar con la ayuda de Dios, el siervo tiene que aprender ciertos conceptos. Estas lecciones las estamos aprendiendo a la par de un estudio sobre los preparativos de Dios formando a su siervo Josué. A lo largo de varias audiciones estamos analizando este aprendizaje. Hoy nos toca ver dos lecciones más.
Josué…
APRENDIÓ ACERCA DEL ACTUAR DE DIOS
Por medio de los eventos recién narrados en Números 13 y 14, Josué también pudo aprender unas valiosísimas lecciones acerca del actuar de Dios para con aquellos que confían en Él o los que en incredulidad le desobedecen.
Después de que Caleb y Josué casi fueran linchados por el pueblo influenciado por el reporte de los 10 espías incrédulos, Dios juzgó a éstos que habían hecho acobardar al pueblo haciéndolos morir en el acto pues dice que “aquellos varones que habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehová”. (Nm.14:37). La consecuencia para el resto del pueblo, toda la generación que había visto los hechos milagrosos de Dios desde la salida de Egipto moriría en el desierto, sin poder entrar a la tierra prometida. Dios dice: “todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la ver” (Nm.14:22,23). La única excepción la hizo Dios con Josué y Caleb. Ellos quedaron con vida de entre los que habían ido a espiar la tierra, y también fueron los únicos de toda aquella generación, que luego cruzaron el Jordán para poseer la tierra.
Si algo le quedó claro a Josué de esta trágica experiencia fue sin lugar a dudas el hecho que, Dios premia a los que en Él confían y están dispuestos a ser obedientes a toda costa. Pero, por otro lado, también le quedó una seria advertencia acerca de las consecuencias que originan la incredulidad y la desobediencia. Dios le había dado muchas oportunidades al pueblo a demostrar su deseo de obedecerle, pero llegó el momento, dado que no quisieron seguir a Dios, que Éste los tuvo que dejar de lado y continuar con aquellos que sí le eran fieles.
En Hebreos 11 leemos de aquellos que decidieron seguir al Señor confiando en Él. Aunque tuvieron que sufrir mucho, aunque tuvieron que enfrentar grandes problemas, algunos inclusive fueron muertos por amor al Señor, pero la nota que los hace trascender es que Dios los halló dignos.
La pregunta que nos tenemos que hacer también es, si nosotros somos hallados dignos. ¿Seguimos en fidelidad y confianza a Dios obedeciendo lo que Él nos hace saber por medio de su Palabra? Si lo hacemos, aún cuando tengamos grandes pruebas y enfrentamientos, podemos estar seguros en la mano del Señor. Es así cuando Él nos puede utilizar para su gloria.
Pero aquellos que no siguen el llamado del Señor, aquellos que no confían en Él, aquellos que desobedecen a claros requerimientos del Señor, tendrán una gran pérdida. Una de las más tristes es que el Señor los tenga que poner a un costado y seguir con otros. ¡Cuántos se lamentan hoy lo que han perdido por no confiar, obedecer y rendir sus vidas al Señor en el momento que lo pedía de ellos! ¡Ay de aquellos que frenan la obra del Señor!
(Para una mayor profundidad sobre este punto lea el libro: “Verdadero liderazgo espiritual – Caleb” del mismo autor y misma editorial).
Aparte de esta lección, también necesitamos comprender y aplicar a la vida otro concepto fundamental. Josué…
APRENDIÓ LA NECESIDAD DE LA CONSAGRACIÓN A DIOS
En Números 32:12 leemos que: “…Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová”. El término “perfecto” que se utiliza para definir la actitud con la cual Caleb y Josué seguían a Dios tiene como significado primario “llenar” e incluye una serie de conceptos entre los cuales se destaca colmar, completar, consagrar, cumplir, etc. Dios los ve a ellos como personas que llenaron las expectativas que Dios tenía para ellos. Estaban completando la voluntad de Dios para sus vidas, estaban cumpliendo con lo propuesto por el Señor y le consagraron sus vidas. Al observar estar realidad, no quedan dudas acerca del por qué, el Señor pudo usar a estos hombres y Josué en particular, de una forma tan excepcional.
Josué había consagrado su vida al Señor. Estaba completando las expectativas que Dios tenía para su vida en el momento; le obedeció en todo.
Éste es el tipo de personas que busca el Señor también hoy en día. Son los creyentes que están dispuestos a obedecer a Dios sin dudar. Son los que lo siguen sin claudicar; son los que rinden su voluntad al Señor sin retenciones. La vida de Josué es un magnífico ejemplo de lo que Dios puede hacer con aquél que está dispuesto a rendir su voluntad a Él, de consagrarse por completo a lo que Él desee.
No te imaginas lo que Dios podría hacer en y con tu vida, si te encuentras dispuesto a ser “perfecto en pos de Jehová”. Deja que Dios obre por su palabra en tu vida para que se cumpla en ti lo dicho por Pablo: “a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2Ti.3:17). Por esto te invita el Señor por las palabras de Salomón: “Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos” (Pr.23:26).
Una vez escuché la historia de la consagración de Dwight L. Moody. Él vivía en el norte de Nueva York donde trabajaba de vendedor de zapatos. Un día fue invitado a una reunión donde predicaba el misionero escocés Robert Moffat, que servía en África. Éste dijo: “El mundo está por ver lo que Dios puede hacer con una persona completamente consagrada a Él”. Estas palabras le impactaron mucho. Al salir y volver a su casa, se arrodilló y oró: “Con la ayuda de Dios quiero ser este hombre”. Solo tenemos que leer su biografía para ver lo impresionante que Dios pudo hacer por este consagrado a Él.
Que esta también sea nuestra oración y actitud. Que podamos cumplir con las obras que Dios tenía previsto hacer por nuestro medio (Ef.2:10).
Después de todo lo visto, creo que queda claro porque “Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes…” (Nm.11:28) fue elegido por Dios como sucesor de Moisés. No era un joven más. Fue uno que aprendió importantes lecciones en la vida. Fue uno que se diferenció de todos los demás y aprendió a ser un siervo, a trabajar en equipo, a enfrentar sus enemigos, a tener comunión con Dios, a esperar a Dios, tener la percepción de Dios, a ser cambiado por Dios, a tener confianza en Dios, aprendió acerca del actuar de Dios y la importancia de la consagración a Dios. Si quieres que Dios pueda usarte o hacerlo en mayor medida de lo que hasta ahora lo hizo, tienes que aprender estas lecciones con Josué. El Señor busca más obreros en su mies.
