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22 febrero, 2025Yanina Cossime nos trae datos sorprendentes acerca de las enfermedades de transmisión sexual, muchas de las cuales están en aumento en los últimos años. ¿Cómo educar a los niños al respecto? ¿Cuál es nuestro rol como adultos y padres? Te invitamos a conocer más en el programa de hoy.
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EA 1214 – Entre Amigas – Enfermedades de transmisión sexual
Entrevista a Yanina Cossime
Victoria: Bienvenidas, queridas amigas. Es un gusto compartir con ustedes el programa de hoy y recibir a la orientadora familiar y columnista del programa Yanina Cossime para conversar acerca de las enfermedades de transmisión sexual. Yanina, bienvenida. ¿Cómo estás?
Yanina: Hola, Victoria, hola para toda la audiencia. Como siempre es un gusto estar acá con ustedes.
Victoria: Si te parece yo quiero compartir algunos datos que hablan de la realidad de Argentina pero que podemos adaptarlos a la zona desde donde nos estén escuchando porque el tema de las enfermedades de transmisión sexual es un tema mundial. Quiero contarles que, en Argentina, el ministerio de salud anunció que hay una creciente en casos de sífilis, la cual llegó a un pico histórico y mantiene una curva ascendente, convirtiéndose en la infección de transmisión sexual que más casos en aumento reporta. Por ejemplo, en 2023, que es la última cifra que tenemos, se constataron 32.293, lo cual fue la mayor cantidad de casos de estas últimas tres décadas.
Pero, antes que nada, Yanina, me gustaría aclarar de qué hablamos cuando hablamos de enfermedades de transmisión sexual.
Yanina: Las enfermedades de transmisión sexual son aquellas infecciones y enfermedades que se transmiten casi de forma exclusiva a través de las relaciones sexuales, aunque también se pueden transmitir por el contacto con fluidos o de la sangre debido al uso de jeringas, por ejemplo. Hay algunas que son las más comunes y que son frecuentes, por ejemplo, el HPV, el cual puede generar cáncer de cuello de útero. Existe una vacuna, en Uruguay están ofreciendo la vacuna a partir de los 11 años porque cada vez es más baja la edad del inicio de las relaciones sexuales. Otro ejemplo es el HIV, la sífilis, que es el tema que está más preocupante a nivel global, y no solamente trae úlceras en la zona genital o en la boca, sino que también puede provocar otro tipo de enfermedades graves y permanentes como lesiones cerebrales y parálisis.
Y creo que es importante hablar de este tema porque últimamente no se habla más de enfermedades de transmisión sexual. No sé cómo es en Uruguay, pero en Argentina no se habla. Otro ejemplo es la gonorrea, y todas estas enfermedades, con excepción del HPV y el HIV estaban desaparecidas hace unas décadas atrás. La gonorrea está siendo una enfermedad frecuente, y aparte de producir molestias y dolores en la zona genital, puede producir infertilidad o ceguera. Después tenemos también el virus del herpes, que además de traer dolor y molestia en la zona genital hace que se aumenten tres veces más la posibilidad de tener otras enfermedades de transmisión sexual, como el HIV, porque al ser ampollas que se ulceran en la zona genital, hacen que sea una puerta de entrada para otras enfermedades. Las ladillas, que son como los piojos, pero en la zona genital, la clamidia, que es otra enfermedad sobre todo común en las mujeres, y otros parásitos. Pero hay otra enfermedad súper grave que es la hepatitis B. Y aparte de ser grave, puede llevar entre 2 semanas y 4 meses antes de que empieces a tener síntomas. Eso quiere decir que, si tenés varias parejas sexuales y estás enfermo, estás llevando esa enfermedad, sin saberlo y sin tener síntomas, a un montón de otras personas. La hepatitis B crónica es peor, pueden pasar hasta décadas sin que la persona tenga síntomas. De hecho, conozco un caso de una persona mayor que le detectaron la enfermedad ya siendo jubilado, y habían pasado años desde que él estaba enfermo. Cuando le detectaron la enfermedad ya lo llevaron de emergencia para un trasplante hepático. Se le manifestó la enfermedad ya a ese nivel de gravedad, no le alertó antes.
Ahora, lo que está pasando es que no se habla de esto. En argentina, por lo menos, en líneas generales cuando se habla de educación sexual lo que se intenta evitar es el embarazo y, peor aún, el nacimiento de niños, pero no se intentan evitar las enfermedades de transmisión sexual. Entonces se promueve el uso de métodos anticonceptivos que no son de barrera, sino, por ejemplo, las pastillas anticonceptivas, los parches, las inyecciones hormonales, la píldora del día después, la vasectomía o la ligadura de trompas, y el aborto casi como método anticonceptivo. Entonces, ¿por qué aumentan las enfermedades de transmisión sexual? Porque no hay una educación sexual integral.
Entonces, como resultado tenemos esto. no es la única razón, hay investigadores que hablan de otras razones, pero la más fácil en cuanto a buscar una estrategia, es esta. Si la intención realmente fuera educar, sin imponer ideologías, y dando una educación integral, con valores que respeten los derechos de los niños y sus familias, preventiva del abuso sexual, de las relaciones violentas, las enfermedades de trasmisión sexual, la discriminación y el embarazo no intencional, no estaríamos hablando seguramente de una emergencia no solo a nivel nacional sino a nivel global.
Pero no es el único factor. Los investigadores hablan del cambio en las conductas sexuales. Sodoma y Gomorra quedan chicos al lado de lo que está sucediendo, especialmente por el uso de estupefacientes que promueven las fiestas sexuales, el uso de la medicación que permite a los varones tener erecciones más largas, lo que permite también el intercambio de parejas, el consumo de alcohol, etc. Y hoy en día, como para algunas enfermedades como el HIV hay tratamientos que parecen ser más efectivos, se ha perdido un poco este miedo que se le solía tener. Y todo este libertinaje con respecto a las prácticas sexuales se promueve culturalmente. Después nos sorprendemos de que hay indicadores que hablan de la cantidad de niños que nacen con cegueras, con malformaciones, con problemas pulmonares y hasta nacen muertos o mueren en los primeros días de nacidos a causa de estas enfermedades que no han sido detectadas en sus mamás. Es un problema de salud pública importante.
Victoria: Eso es un apunte también, porque a veces nos olvidamos de que la transmisión no se da solo en la relación sexual sino también en la gestación.
Yanina: Sí, y en la lactancia. En Argentina 1,14 de cada 1000 nacidos vivos tenía sífilis. Hay muchísimos niños que nacen con esta enfermedad. Los que nacen vivos a veces mueren a los pocos días por los problemas que tienen. Otro dato preocupante es la edad donde están más concentradas las personas enfermas. ¿Qué edad te imaginás vos?
Victoria: Yo pienso más en adolescentes y jóvenes.
Yanina: Exactamente. Entre 15 y 35 años está la mayor concentración de personas enfermas de sífilis y HIV. Es impresionante la cantidad de personas muy jóvenes que sufren de esta enfermedad. Más del 75% de la población que tiene estas enfermedades tienen entre 15 y 34 años. Pero de esto no se habla. Yo, como maestra de escuela bíblica en una iglesia, estaba hablando con los chicos sobre el autocuidado desde lo emocional, y yo de alguna manera relacioné el autocuidado con las enfermedades de transmisión sexual, y los chicos, que tenían entre 14 y 17 años, no sabían de lo que estaba hablando. La única que sabía era una chica que iba a una escuela religiosa. El resto de los chicos, que iban a una escuela pública, no sabían de lo que estaba hablando. No sabían que existían enfermedades de transmisión sexual. Y alguien me dijo tímidamente “¿es algo así como el sida?” Esa era la única información que tenían. Es gravísimo.
Victoria: Esa educación, esa prevención, ¿por dónde pasa? Vos hablabas de métodos de barrera, ¿qué elementos podríamos mencionar para dar algunas herramientas?
Yanina: Primero por casa, y después, en teoría, por la escuela. A mi lo que me enoja de esta situación es que vivimos en una cultura donde se promueve la actividad sexual, pero sin responsabilidad y sin autocuidado. Entonces se los empuja, de alguna manera, a padecer una enfermedad que en algunos casos los van a acompañar por toda la vida, como el HIV, sin avisarles. Y se la venden con la excusa de la libertad. Entonces primero, los adultos tenemos que aprender, tenemos que bajar tabúes, porque muchas veces en los ámbitos religiosos no se enseña porque como nosotros como cristianos creemos que el plan de Dios para la sexualidad es entre varón y mujer y dentro del matrimonio, entonces dicen que no hay que enseñar. Pero ahí nos estamos olvidando de tres cosas: primero, que la cultura general no le hace mal a nadie. Qué bueno saber qué son las enfermedades de transmisión sexual y los métodos anticonceptivos para no ser ignorante. Segundo, tu hijo puede ayudar a otro chico que sí elija tener relaciones sexuales. Si tu hijo conoce, y es llamado a ser luz y sal, por lo menos puede llegar a un amigo, a enseñarle los métodos de cuidado para cuidarlo de un mal mayor. Y tercero, mi hijo o mi hija pueden elegir no seguir el camino de Dios. Es una realidad dura, pero es una realidad. Entonces, si no eligen el camino de Dios y tienen relaciones sexuales, ¿se tienen que arreglar y embromar? Yo le tengo que enseñar, así como le enseño la Palabra de Dios y le enseño muchas cosas, le tengo que enseñar. Obviamente, siempre desde los valores cristianos, pero lo tienen que saber.
Los métodos anticonceptivos orales, el parche, las inyecciones o el DIU nos previenen un embarazo no intencional. Aunque ninguno es 100% efectivo. Pero no me previenen de enfermedades de transmisión sexual. Los métodos que me previenen de enfermedades de transmisión sexual, como lo dice la OMS son: la abstinencia.
Victoria: Ese el seguro.
Yanina: La abstinencia es el único método 100% efectivo. La segunda forma es tener una pareja estable, en un vínculo seguro donde no haya infidelidad, que es lo más parecido que hay al matrimonio. Y el tercer método en efectividad, pero ellos mismos aclaran que no es 100% efectivo, sino que reduce las posibilidades de tener una enfermedad de transmisión sexual, es el uso de métodos de barrera. Es decir, los preservativos femenino y masculino, desde el primer contacto. Desde el primer momento, el uso de preservativo femenino o masculino. Teniendo en cuenta que se pueden romper, teniendo en cuenta que hay zonas de los genitales que no quedan cubiertas por el preservativo entonces siempre hay un riesgo, menor, pero un riesgo al fin, de contagiarse. Entonces bueno, esto es lo que nosotros le tenemos que enseñar a nuestros hijos. Como cristianos, esto tiene que estar englobado en el proyecto de Dios para la sexualidad.
Victoria: Cuando hay una infidelidad, de parte de cualquiera de los dos, ¿debería haber un control porque hubo una pareja sexual por fuera de la relación formal?
Yanina: Son opiniones personales, pero yo diría que sí, por una cuestión de autocuidado. Porque está eso, cuando yo hablo con los chicos del plan de Dios, hablamos de que Dios nos cuida de estas cosas. Porque al haber una relación de fidelidad uno sabe todo lo que tiene que saber. Pero cuando entra alguien más, uno no sabe cuántos entran en la relación. Porque si vos tenés una pareja sexual que tiene otras parejas sexuales, y esas parejas tienen otras y otras y otras, en el lecho hay muchas personas en realidad en cuanto a la posibilidad de una enfermedad de transmisión sexual. Entonces bueno, más allá de la situación está bueno saber y cuidarse. Es duro, obvio, pero bueno.
Victoria: Sí, es necesario. Hablaste más temprano del HPV y de la vacuna que se empieza a dar en niñas de 11 años. En Uruguay está el dilema ético para muchos padres creyentes si dar o no esta vacuna, porque se entiende que es de prevención, pero hay padres que entienden que es estimular hacia una apertura a la vida sexual. ¿Qué pensás cuando hay autoridades de la salud que están recomendando esta vacuna, pero hay padres que tienen cierta reticencia a vacunar a sus hijas?
Yanina: Lo mismo que te decía de los métodos anticonceptivos. La vacuna está dentro del calendario de vacunas y se la van a poner. No por eso le estoy incitando a tener una relación sexual. Es, dentro del calendario. No es lo mismo que hacen otros papás, que llevan a la hija a los 15 años al ginecólogo para que le recete pastillas anticonceptivas por si empieza a tener relaciones sexuales. Eso es empujar sí, pero otra cosa es cumplir con el calendario. Porque yo no sé si el día de mañana mi hija puede elegir un camino que no sea el del Señor, o se case, tenga una pareja sexual que justo tiene la enfermedad de HPV. A mi no me parece, en lo personal, que es empujar a tener una relación sexual. Yo me sentí incómoda cuando fui porque sabía para qué era. Pero uno tiene la responsabilidad de amar y cuidar a los hijos.
Victoria: Yanina, te agradezco mucho por estos conceptos, por hablar tan frontal y claramente.
Yanina: Gracias por la invitación. Un abrazo para todas y que Dios las bendiga.
