PE-1331 | Autor: Samuel Rindlisbacher
La vida de un cristiano renacido es como caminar en equilibrio sobre la cuerda floja. Un hijo de Dios no puede ir ni a la derecha ni a la izquierda; debe concentrarse en mantener el equilibrio.
La vida de un cristiano renacido es como caminar en equilibrio sobre la cuerda floja. Un hijo de Dios no puede ir ni a la derecha ni a la izquierda; debe concentrarse en mantener el equilibrio.
¿Hay alguna semejanza entre la droga y la religión? Es el título de este programa que Herman Hartwich comparte con la audiencia. Escuche cómo se desarrolla esta interesante reflexión.
Herman Hartwich nos comparte un programa que plantea un desafío triple: negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y seguirle a Él.
David resolvía sus problemas encomendándose a Dios. A pesar de ser culpable, oraba y confiaba en que Dios tenía la solución, como muestra el Salmo 55.
Todos luchamos con diferentes problemas y cargas en nuestras vidas, ya sea en el trabajo, en nuestras familias o en los matrimonios. ¡Cuántos ya no pueden con sus propias vidas! Por eso, la Biblia nos invita a depositar nuestras cargas a los pies de Jesucristo: “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo” (Sal. 55:22).
Podemos comparar Capernaúm, adonde viajaban los discípulos, con la patria celestial. Solo el camino angosto lleva allí, pero hay peligros como el «espíritu de Laodicea». Veremos ejemplos bíblicos para la iglesia hoy.
¡El Espíritu Santo trabaja de esta manera! Usa la Palabra de Cristo – o sea, la Biblia completa – para hacer Su obra en los hijos de Dios.
El autor muestra, basándose en la Palabra de Dios, qué espera el Señor de los Suyos en esta última etapa.
Es de suma importancia reconocer la santidad de Dios. Quien es consciente de este rasgo del Supremo tiene oídos aguzados para Su perfecta voluntad, manifestada en Su Ley: “No matarás”, “No cometerás adulterio”.
¿Sabe usted que, por sus pensamientos de odio, es un asesino de hermanos o hermanas, y que la santidad de Dios es violada por ello? La tragedia de la cristiandad son los santos poco santos. Desde el punto de vista de la Ley de Dios, los pecados secretos son tan dañinos para la causa de Jesucristo como los actos públicos de los impíos.
Es de suma importancia reconocer la santidad de Dios. Quien es consciente de este rasgo del Supremo, tiene oídos aguzados para Su voluntad, manifestada en la Ley. ¿Cuándo se llora en la Iglesia sobre pecados cometidos?
Es crucial reconocer la santidad de Dios. Quien es consciente de este rasgo del Supremo tiene oídos aguzados para la santa y perfecta voluntad que el Señor manifestó en Su Ley. Quien no es consciente puede manifestar características anticristianas que lo lleven incluso a cometer asesinato.
El Pastor Herman Hartwich nos invita a revisar 4 aspectos de nuestra vida: 1) honrar a los hombres 2) amar a los hermanos 3) temer a Dios 4) honrar al rey. Hacemos juntos una autoevaluación.
“Limpiando las corrientes de la vida”. Un intrigante título para una meditación en la cual seremos desafiados por la Palabra de Dios. Herman Hartwich partirá de un claro ejemplo para hacer un paralelismo con el ser humano y su condición.
¿Se ha preguntado alguna vez en qué consistió el autoengaño de los cristianos de Laodicea? En este programa lo descubrirá, con ejemplos de la vida cotidiana.
El significado práctico del mensaje a la Iglesia en Laodicea. El mensaje de la tibieza y cómo se llega a ella. Hablaremos del autoengaño de Laodicea y de cómo revertir esta situación.
Engañar a otros es grave y ser engañado es doloroso. Pero peor aún es engañarnos a nosotros mismos. El Señor utilizó las cuatro cosas cotidianas de Laodicea para crear un mensaje sobre su estado.
Nuestra culpa puede que esté perdonada, pero nuestra naturaleza pecaminosa y corrupta nos aqueja a diario. ¿De dónde provienen el enojo, la envidia y las discordias? Todo esto proviene de la afirmación del yo y de eludir la cruz. Estas verdades serán desarrolladas en este estudio bíblico.
La muerte expiatoria de Jesucristo en la cruz del Gólgota tuvo efectos profundos en diferentes aspectos. A menudo, solo contemplamos un lado de la cruz. Escucharemos sobre el “otro lado”: su efecto práctico en nuestra vida.
Muchas veces, la profecía bíblica entrelaza eventos cercanos con eventos de un futuro lejano, sin indicar el cambio de época. A veces, una profecía cercana se refiere también a otra más lejana. Es muy importante saber dónde hacer la separación. Se comparan Jeremías 50 y 51 con Apocalipsis.