PE-1490 | Autor: Herman Hartwich
Herman Hartwich, pastor en Young, Río Negro, Uruguay, nos habla sobre la sanidad espiritual, basándose en Naamán, mencionado en el libro de 2 Reyes del Antiguo Testamento.
Herman Hartwich, pastor en Young, Río Negro, Uruguay, nos habla sobre la sanidad espiritual, basándose en Naamán, mencionado en el libro de 2 Reyes del Antiguo Testamento.
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío”. Estas palabras las encontramos tres veces en los Salmos. Hay gran ganancia en esperar en el Señor, ¡pues no hay nada imposible para Él!
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío”. Estas palabras las encontramos tres veces en los Salmos. Hay gran ganancia en esperar en el Señor, ¡pues no hay nada imposible para Él!
“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío”. Estas palabras las encontramos tres veces en los Salmos. Hay gran ganancia en esperar en el Señor, ¡pues no hay nada imposible para Él!
Jesucristo nos enseña una oración que podemos hacer solos o como congregación. Es muy popular, pero muchas veces se ha malinterpretado. Debemos presentarla ante Dios con seriedad y de corazón.
Jesucristo nos enseña una oración que podemos hacer solos o como congregación. Es muy popular, pero muchas veces se ha malinterpretado. Debemos presentarla ante Dios con seriedad y de corazón.
Jesucristo nos enseña una oración que podemos hacer solos o como congregación. Es muy popular, pero muchas veces se ha malinterpretado. Debemos presentarla ante Dios con seriedad y de corazón.
En este programa, el Pastor Herman Hartwich habla de cómo es nuestro Señor Jesús. Comparte el pasaje de Juan 14:1-10 y hace un paralelismo con la elección que podemos hacer al permitir que Jesús gobierne nuestras vidas.
Herman Hartwich ofrece un programa evangelístico en el que reflexionamos sobre buscar a Dios mientras Él perdona nuestros pecados.
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?
Jesucristo vive, téngalo por seguro. El hecho de que nosotros vivimos y hacemos lo que hacemos es evidencia de que Él resucitó de los muertos; nuestro testimonio es prueba de esta realidad.
Herman Hartwich, a través de este estudio bíblico, nos muestra que Dios tiene un plan para cada uno de sus hijos. Muestra el ejemplo de Abraham y el llamado a Saulo.
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?
En medio de la oscuridad de la incredulidad, una luz ilumina el camino, brindando confianza. Un hombre, ante la oposición, fue un líder íntegro. Hoy, el Señor requiere líderes firmes. ¿Estás dispuesto?