PE-2666 | Autor: Wim Malgo
Tres razones por las cuales el Señor Jesús podía pedir todo de Su Padre y recibirlo: Jesús estaba en el mundo, pero no era del mundo; ya era rico en Dios antes de orar.
Tres razones por las cuales el Señor Jesús podía pedir todo de Su Padre y recibirlo: Jesús estaba en el mundo, pero no era del mundo; ya era rico en Dios antes de orar.
La oración del Señor Jesús en Juan 17 contiene adoración, intercesión y agradecimiento. La pregunta de hoy es: ¿Por qué podía pedir todo al Padre y recibirlo? ¡Descubrámoslo en este estudio bíblico!
La palabra “sacerdote” significa “el que lleva hasta la presencia de Dios”. En Juan 17, vemos a Jesús como Sumo Sacerdote dirigiéndose al Padre desde los discípulos. ¿Cuáles son los pedidos que lleva ante Él?
Se trata de acercarnos al foco de este secreto divino mediante preguntas como: ¿Por qué queremos orar? ¿Por qué es la oración un poder? ¿Quién experimenta el poder de la oración?
No se habla mucho de la oración propiciatoria de arrepentimiento. Aquí se tratan las características de la oración de Daniel y el poder de la oración. Dios se revela a quien ora.
La mano de Dios está dispuesta a bendecir ricamente, pero debemos elevar nuestras manos en oración hacia Él para recibir. Los creyentes son exhortados: “sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo…”. Pero, ¿dónde está hoy la gloria del Señor en este templo? ¿Dónde está el poder de Dios en la Iglesia de Jesús?
En este mensaje, el autor explica que la reunión de oración es el corazón de una iglesia. Leemos en Hechos 1:14: “Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego”. ¿Y el resultado? ¿Por qué funcionó en aquel entonces y hoy tan pocas veces? Estudiemos la Palabra de Dios.
Éxodo 17:8-14 da la base para el estudio bíblico de la oración en la lucha. Moisés, apoyado por Aarón y Hur, oró y la victoria fue de Israel. Cada bendición en el reino de Dios procede de manos levantadas hacia el cielo, como las de Moisés.
Contemplemos la manera de orar de Abraham y nuestras vidas serán prosperadas, llenas de victoria, alegría y fe. La oración de Abraham siempre estaba inspirada por la Palabra de Dios.
La oración intercesora es un “trabajo” cerca del corazón de Dios. La Biblia nos inspira con ejemplos para seguir sus pasos y ver la mano poderosa de Dios en las vidas por las que oramos.
En este capítulo del libro de Wim Malgo, se desarrollan las 5 consecuencias de la oración perseverante a través del ejemplo de Abraham: produce confrontación, manifiesta la soberanía divina, pone bajo presión, salva y produce separación.
Aprendemos acerca de la oración que transmite vida a través del ejemplo que encontramos en 1 Reyes 17:17-24. Este tipo de oración es solitaria, hecha con una carga personal y dispuesta a sacrificarse.
¿Cómo debemos orar? A través del ejemplo del profeta Elías, aprenderemos a orar victoriosamente. La oración de Elías venció al enemigo y engrandeció a Dios. ¡El Dios de Elías vive hoy!
¿Cómo debemos orar? Después de escuchar sobre orar con fe, perseverancia y sumisión a la voluntad de Dios, se añaden más respuestas: la oración en Espíritu y orar insistentemente.
¿Cómo debemos orar? Esta es la pregunta del programa y se responde: con fe, perseverancia y sumisión, según la voluntad de Dios.
En este programa se explica la garantía de la respuesta a nuestras oraciones: la palabra confiable de Dios, el precioso nombre de Jesús y nuestra sinceridad.
¿Cuál es la actitud interior correcta? ¿Cuál es la condición para la oración victoriosa? En este programa, se desafía al oyente a examinar su vida a la luz de la Palabra de Dios.
En este estudio bíblico titulado «Llamado a la oración», se abordan los obstáculos para orar y cómo vencerlos, basándose en las Sagradas Escrituras.
Hay seis armas terribles que utiliza el diablo para paralizar las alas de la oración de los creyentes: el cansancio, la distracción, la inquietud interior, el apuro, el desánimo y la pereza.
A lo largo de la historia, la eternidad y los sucesos de Apocalipsis han sido objeto de estudio y especulaciones. En esta segunda parte, se especifican algunas denominaciones en la Palabra.