PE-2884 | Autor: Eduardo Cartea
El Señor llamó a Pablo en el camino a Damasco: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dios lo baja del caballo en sentido literal y figurado. Dios humilla y levanta.
El Señor llamó a Pablo en el camino a Damasco: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dios lo baja del caballo en sentido literal y figurado. Dios humilla y levanta.
Marta, su hermana María y su hermano Lázaro vivían en Betania, donde Jesús amaba hospedarse. Marta tenía un don de servicio, pero recibe un doble llamado de Dios: un llamado a la devoción.
Marta, su hermana María y su hermano Lázaro vivían en Betania, donde Jesús amaba hospedarse. Marta tenía un verdadero don de servicio, pero recibe un doble llamado de Dios: un llamado a la devoción.
El profeta Samuel es un ejemplo para todo líder espiritual, por su cercanía a la gente, su integridad, consejo, intercesión y habilidad para alentar a otros. Dejó una huella indeleble para la gloria de Dios.
En el profeta Samuel descubrimos condiciones para escuchar la voz de Dios. Su conducta nos da ejemplos de un pastor y líder espiritual.
El pequeño Samuel recibió un doble llamado de Dios, pero antes de esto, permanecía en Su presencia. Dedicó su vida al Dios que servía de corazón.
El pequeño Samuel, antes de recibir el doble llamado de Dios, fue dado como respuesta a la oración y dedicado a Dios, convirtiéndose en un nazareo.
La historia del llamado de Samuel comienza contra el triste trasfondo del tiempo de los jueces: la palabra de Dios escaseaba y no había líderes espirituales. Pero Dios sigue fiel y llama a la consagración.
… Querido oyente, lo invitamos a conocer algunos de los paralelismos que hay entre los diferentes actores del tiempo de la primera Navidad y el lugar en el que la Segunda Venida nos puede encontrar a cada uno de nosotros…
… En la actualidad, hablar de Navidad para muchos significa una temporada acelerada, una fiesta de la familia, una fecha más y hasta una víspera difícil de sobrellevar. Pero ¿cómo fue el comienzo de esta celebración? ¿acaso fue un acontecimiento histórico estruendoso y que fue notorio a todo el mundo?…
Al recibir el llamado de Dios, Moisés presentó varias excusas: «No soy nadie», «¿cómo les explico quién eres?», «no me creerán», «me cuesta hablar», «envía a otro». En vez de mirarse a sí mismo, tuvo que aprender a mirar a Dios; Él puede.
Al recibir el llamado de Dios, Moisés presentó varias excusas: «No soy nadie», «¿cómo les explico quién eres?», «no me creerán», «me cuesta hablar», «envía a otro». En vez de mirarse a sí mismo, tuvo que aprender a mirar a Dios; Él puede.
Moisés oyó el llamado de Dios: “Moisés, Moisés”. Dios te llama a ti, a conocer Sus propósitos y a obedecer. Moisés tenía excusas, ¿tú también?
Cuando Moisés oyó el llamado de Dios: “Moisés, Moisés”, estaba pisando tierra santa. Al venir a la presencia de Dios en oración, adoración o culto, entramos a un lugar santificado porque Dios está allí.
Para Moisés, la educación en la corte fue útil, pero estar en el desierto fue indispensable. Nada reemplaza la escuela de Dios: estar con Él y escucharle en silencio.
Aunque el impetuoso intento de ayudar de Moisés terminó en fracaso, el Alfarero celestial se encarga de tomar vasijas rotas y rehacerlas según el diseño de Su mente. El llamado de Dios no fue frustrado.
Luego de ver el llamado a la obediencia y a conocer a Dios, vemos en la vida de Moisés el llamado al servicio. Él fue preparado como líder en la cúspide del poder, pero tuvo que aprender en la escuela de Dios a servir.
Vemos en la vida de Jacob cómo Dios guía. Nos muestra su voluntad en la Biblia, en oración, a través de consejos de hermanos y dirige las circunstancias. Él da paz y bendición al que le sigue. ¿Estás dispuesto?
Vemos en la vida de Jacob que la voluntad de Dios es clara: hacer lo que Él dice. Su voluntad es progresiva y te guía paso a paso. No es obediencia decir: “Dime primero todo y luego yo veré si lo hago”.
Jacob no solía consultar a Dios, pero lo aprendió con los años. Descubrió que Dios tiene un plan que se manifiesta cuando estoy dispuesto a entregarme a él. ¿Aprenderás más rápido que Jacob?