PE-0880 | Autor: Norbert Lieth
Puntos a tratar: salvación del remanente palestino, causa del conflicto y su solución, paralelismo con Israel y la gran diferencia.
Puntos a tratar: salvación del remanente palestino, causa del conflicto y su solución, paralelismo con Israel y la gran diferencia.
Al tratar el tema “Cómo resuelve Dios el conflicto palestino-israelí”, debemos saber que se trata del regreso del Mesías para Israel y el establecimiento de su reino milenial.
En cuanto a los palestinos y las organizaciones terroristas palestinas, son una continuación espiritual de los filisteos de antaño. Aquí se comparte el primer paso de cuatro sobre el juicio que se va abriendo paso en forma de una tremenda guerra.
El conflicto palestino-israelí es una continuación de las discordias entre judíos y filisteos. La lucha por Jerusalén se convertirá en un conflicto mundial que culminará en guerra.
Caminar con Dios: Ser natural. Seguir en obediencia. No esquivar la voluntad de Dios.
Dos días = dos mil años: 1. representación profética del restablecimiento de Israel. 2. consecuencias personales: vivir completamente para el Señor Jesús hasta que Él venga.
Ocho puntos sobre el significado de Daniel 9:25 y 27. ¿Qué tan cerca estamos de la última semana de años? ¿Será la misma generación que verá la restauración de Israel y la Gran Tribulación?
La entrada del sumo sacerdote al lugar santísimo una vez al año representaba proféticamente la obra de Jesucristo. Seis puntos sobre la profecía de Daniel 9:24-27.
Los temas principales de este mensaje son: 1. la actitud frente a un precioso regalo y 2. la obra de preparación para el regreso de Jesús.
Tres cosas intercederán por la redención futura de Israel y por la seguridad de salvación de los creyentes del nuevo pacto: 1. La elección 2. El tizón arrebatado del incendio 3. El socorro de Jesús.
La elección depende única y exclusivamente de una decisión divina y es absolutamente independiente del mérito humano. Cuando Satanás intenta tocar a los escogidos, batalla contra la voluntad de Dios y por eso nunca vencerá.
Satanás es el gran opositor de la historia de la salvación. Él quiere impedir el restablecimiento de Israel y la venida del reino mesiánico. ¿Cómo combatir sus acusaciones?
Si vivimos con los ojos abiertos, nos damos cuenta de que Satanás, por todos los medios, quiere impedir el regreso de Jesús. Como sabe que no tiene ninguna oportunidad en la lucha directa contra Dios y Jesucristo, intenta lograrlo de otras maneras. Quiere aniquilar, o quitarle sus tierras, al pueblo al cual se refieren las promesas de Su regreso, que está inseparablemente relacionado con la existencia del pueblo judío en su propia tierra.
Satanás arde en furia por las promesas de Isaías 2:2-3, y transmite su odio a quienes se unan contra Jerusalén e Israel. No debería sorprenderle que el enemigo también ataque su vida de fe con tanta vehemencia.
La situación mundial ha cambiado dramáticamente y es interesante constatar que toda la humanidad lo percibe. En este programa se tratarán dos puntos clave: 1. Israel, punto conflictivo; 2. El conflicto desde la perspectiva bíblica (según el profeta Zacarías).
Nuestra culpa puede que esté perdonada, pero nuestra naturaleza pecaminosa y corrupta nos aqueja a diario. ¿De dónde provienen el enojo, la envidia y las constantes discordias? Todo esto proviene de la afirmación del yo y de eludir la cruz. Estas verdades serán desarrolladas en este estudio bíblico.
Estamos analizando el aspecto descuidado de la cruz de Cristo y su efecto práctico en nuestra vida: respecto a Dios, a satanás, a nuestra culpa, al mundo que nos rodea, a la muerte y a nuestra naturaleza pecaminosa.
La muerte expiatoria de Jesucristo en la cruz del Gólgota tuvo efectos en diferentes aspectos. A menudo, solo contemplamos un lado de la cruz. En este estudio, escucharemos sobre el “otro lado de la cruz de Cristo”.
Si quieres ver el futuro con claridad, concéntrate en el presente. Si realmente deseas seguridad para el futuro y claridad sobre la vida eterna, enfoca tu mirada en tu vida actual y vívela de tal manera que a Dios le agrade.
La oración constante y perseverante es esencial para reflexionar sobre nuestro futuro y hablar con convicción. Un futuro confuso puede aclararse con fidelidad en la oración. ¡No deje de escuchar!