Josafat cae en la trampa del diablo, quien pone sus lazos e intenta hacerlo caer. Leemos sobre los logros del rey, pero el pecado de la humanidad es el mismo hoy que en sus tiempos.
“El Señor está cerca”. Su venida es una realidad. También es maravilloso que el Señor está presente en nuestra vida, en cada momento. Cuando escucha nuestras oraciones e interviene, entendemos que todo viene de Él. Por eso es tan importante adorar y alabar a Dios en medio del conflicto.
2ª de Crónicas 20 nos revela los pilares del éxito cuando el enemigo ataca: la comunión y la oración. En la gran oración de Josafat, de los versículos 5 al 13, descubrimos reconocimiento, reafirmación de la fe y ruego. La respuesta de Dios no tarda.
El enemigo de nuestras almas utiliza tres recursos para derrotarnos: la culpa por pecados del pasado, el fracaso por nuestra debilidad en el presente y el miedo por lo que puede suceder en el futuro. 2 de Crónicas revela los pilares del éxito: comunión y oración.
El capítulo 20 de 2ª Crónicas nos introduce en un fascinante episodio de la vida de este héroe con pies de barro, que nos muestra cómo Dios actúa cuando le damos lugar y confiamos en Su poder y sabiduría. Ya no nos dominan la culpa, el fracaso ni el miedo, sino el Señor en Su poder.
En 2 Crónicas 19 encontramos la segunda acción positiva de Josafat tras volver en paz a Jerusalén. ¿Desaparecen la fidelidad, integridad y temor reverente en tiempos de apostasía?
¿Puede ser la iglesia virtual, como tantas cosas en nuestra vida diaria? ¿Cuáles son las tareas en la congregación y sus marcas de amor? Cristo es la piedra angular; la doctrina apostólica, el cimiento estable.
En 2 Crónicas 19:1 leemos: “Volvió en paz a su casa en Jerusalén”. En la vida del rey Josafat, la inutilidad se ha convertido en utilidad. La buena obra que Dios comenzó en nuestra vida se cumplirá.
Entre el último versículo del capítulo 18 de 2 Crónicas y el primero del capítulo 19, algo sucedió. El Espíritu Santo no lo ha comentado, pero, sin duda, algo muy serio pasó por la mente, los sentimientos y la voluntad de Josafat. Estaba en manos del alfarero para aprender una gran lección.
En 2 Crónicas 18 se describen los peldaños descendentes en la vida del rey Josafat, quien vivió victorias y dirigió al pueblo de Dios al avivamiento. Ahora lo encontramos con una identificación equivocada, independiente de la voluntad de Dios, insensible y en una actitud insensata.
El capítulo 18 de 2 Crónicas nos muestra no solo un acto, sino un proceso: la caída. Hay en este relato cuatro peldaños en la caída de Josafat, su descenso espiritual. Este descenso ilustra no solo una acción física, sino una experiencia moral y espiritual basada en una decisión errónea.
El avivamiento bajo el liderazgo del rey Josafat nos impresionó, pero también los peldaños descendentes que encontramos en el capítulo 18 de 2 Crónicas. Todo comienza con una decisión mal tomada: hacer alianza con Acab.
No duermas en los laureles, o pagarás las consecuencias. En la vida de Josafat, las relaciones peligrosas lo llevaron a ser influenciado por el mundo y a sufrir mucho dolor.
Victoria después de la prueba: estas pruebas pueden presentarse con consecuencias. Aprendemos de la vida de Josafat, según 2 Crónicas 18, algunas reglas para repetir la victoria.
La vida de Josafat nos da testimonio de un avivamiento, resultado de volver a Dios. Después de una victoria, muchas veces viene la prueba, que puede presentarse a través de relaciones peligrosas.
Existen tres elementos clave en cualquier avivamiento espiritual, reflejados en el relato del reinado de Josafat. Profundizamos en la limpieza y el retorno a Dios.
Existen tres elementos clave en cualquier avivamiento espiritual, reflejados en el relato del reinado de Josafat. Hablaremos de dos de ellos: el santo entusiasmo y la limpieza profunda.
Una de las características de la vida de Josafat fue que el Señor estaba con él. Consideremos este hecho como un “secreto” de su éxito como gobernante. En este programa vemos otros dos: su decisión de apartarse de la idolatría y su disposición a obedecer a Dios.
Al estudiar la vida de Josafat, descubrimos que siguió los pasos de hombres fieles. Vemos que la vida del Rey David aparece una y otra vez como referencia en el comportamiento de otros reyes. ¿A quiénes debemos imitar y seguir sus pasos?