Las parábolas son imágenes de la vida diaria que el Señor aplicaba espiritualmente para transmitir verdades importantes. ¡Escuche este estudio bíblico lleno de enseñanzas!
¿Por qué lloras? Es el título de esta meditación bíblica donde el Pastor Herman Hartwich comparte las palabras del capítulo 7 del evangelio según San Lucas, versículos 36-50. ¡No te la pierdas!
Los judíos, como nación, son enemigos del evangelio de Cristo y son "rechazados" durante esta dispensación. Su rechazo a nivel nacional fue profetizado, y ambos eventos evidencian la verdad de las Escrituras y la calidad del Mesías Jesús.
La incredulidad parcial y la consiguiente ceguera de los judíos es un misterio revelado que, si se ignora, producirá arrogancia. La ceguera no es causa, sino consecuencia de la incredulidad. Dice la palabra: "Por su incredulidad fueron desgajadas." Esta incredulidad ha sido parcial, por tanto el endurecimiento también lo es.
Este programa radial nos anima a no ver a los judíos no creyentes como ramas secas, sino a ser obedientes y, en el espíritu de Cristo, traer estas ramas desgajadas a su olivo. Dios es poderoso para volverlos a injertar.
El pecado de crucificar a Jesús fue grande, pero no solo fue de los judíos. El pecado de los judíos, como el de los gentiles, es rechazar la salvación a través de la sangre derramada.
Es duro ver cómo las crueldades e idolatrías de una falsa cristiandad han endurecido el corazón de millones de judíos. Debemos procurar, mediante nuestra bondad, compensar siglos de mal comportamiento y ganar a muchos a la fe.
Al judío, primeramente, es un asunto de orden, no de preeminencia. Israel es el primer hijo de Dios entre las naciones y tiene mayores privilegios y responsabilidades. El evangelio fue establecido por los sufrimientos de judíos antes de que los gentiles fueran admitidos.
El apóstol Pablo, misionero ejemplar, cuyos movimientos parecieron ser dirigidos por el Espíritu Santo, presenta uniformemente el evangelio "a los judíos primero" y luego a los gentiles. Mientras se respetó este curso, ambos fueron grandemente bendecidos.
En este programa radial se observa cómo Saulo de Tarso fue elegido por el Señor para liderar el trabajo misionero entre los gentiles y revelar el misterio de la presente dispensación electiva.
Al evangelizar el mundo durante esta dispensación, en la cual el Espíritu Santo reúne a la iglesia, debemos observar y obedecer las instrucciones de nuestro resucitado Señor para tener Su presencia y bendición.
No es el propósito revelado de Dios convertir al mundo en esta dispensación. Si fuera la última, Israel debería convertirse primero y ser el instrumento de la bendición universal. Dejar a los judíos de lado para asegurar el propósito de Dios es desobedecer a Jesucristo; asegurar su conversión en esta dispensación sería frustrar su propósito.
En este programa, Herman Hartwich comparte sobre una mujer que acudió a Jesús con fe y experimentó una maravilla en su vida. ¿No le gustaría experimentar una maravilla también? ¡Escuche este programa!
En esta audición, compartimos el quinto punto a favor de la futura restauración de Israel. Las Escrituras enseñan que los judíos serán restaurados en incredulidad.
En este programa radial se tratan 4 puntos sobre la futura restauración de Israel. Primero, se profetiza la restauración. Segundo, se pronostica. Tercero, se predice una restauración sin más dispersión. Cuarto, la tierra prometida sigue siendo prometida.
"Los tiempos de los gentiles" es un período de dominio por parte de los gentiles, comenzando con Nabucodonosor y terminando con la destrucción del anticristo. Sabemos que será destruido antes del milenio y que Israel recuperará Palestina.
El propósito de la dispensación presente, la dispensación del Espíritu, es la salvación individual de los pecadores de todas las naciones, primero de los judíos y luego de los gentiles.
Las obras maravillosas de Cristo no convencieron a la nación de Israel de que Jesús era el Mesías. Las obras del Espíritu Santo se manifestaban en la conversión de millares de judíos, pero las autoridades se adhirieron a la decisión de sus antepasados, quienes no aceptaron a Cristo y persiguieron a sus hermanos que creyeron, prohibiendo el evangelio a los gentiles.
Israel es una nación electa, con un pueblo terrenal y con la tierra de Israel como heredad en este mundo. Los judíos rechazaron a Jesús como un acto nacional. Así como los pecados nacionales acarrean juicios nacionales, también los pecados individuales acarrean juicios individuales. La idolatría fue la causa del rechazo como nación y alejó a Israel de su comunión con Dios.