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1 febrero, 2025¿Existe la amistad entre hombres y mujeres cristianos? ¿Es recomendable? ¿Qué nos muestra la Biblia al respecto? ¿Cuáles son las pautas bíblicas a seguir? Damiana de Olivera nos trae un estudio bíblico sobre este tema que tanto se ha discutido en las iglesias.
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EA 1211 – Entre Amigas – Amistad entre hombres y mujeres
Entrevista a Damiana de Olivera
Victoria: Queridas amigas, es un gusto estar con ustedes, gracias por acompañarnos en un programa más. Vamos a estar hablando de un tema interesante y que en algún momento hayamos tenido dudas, hayamos tenido que aconsejar o consultar con alguien. Para eso nos está acompañando nuestra querida amiga Damiana, desde Argentina. Es un gusto tenerte con nosotros, ¿cómo estás?
Damiana: Hola, Victoria, estoy bien, muchas gracias. Es un gusto para mí estar acá y que me hayan hecho esta invitación.
Victoria: Les contamos, amigas, que Damiana es parte del equipo de Llamada de Medianoche allá en Argentina junto con su esposo Daniel. Hoy vamos a estar hablando acerca de la amistad entre hombres y mujeres cristianos. Quizás podemos empezar hablando de qué es la amistad, ¿te parece?
Damiana: Bueno, la amistad es un afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato. Esa sería la definición tradicional que vamos a encontrar. Pero cuando vamos a la Biblia, la Biblia nombra a la amistad y a los amigos con la palabra filia, en el griego, que significa “mucho amor”. El término se usa, por ejemplo, en Santiago 4:4 para hablar de la amistad con el mundo. Tal vez no todas saben, pero el griego es el idioma original en el que está escrito prácticamente todo el nuevo testamento, y es una lengua muy rica. Entonces la Biblia utiliza diferentes términos para hablar de amigos o del amor entre amigos. Por ejemplo, en Juan 11:3 dice filos, pero en Juan 11:5 dice agapao. Después encontramos en Proverbios 17:17, que está en hebreo, que usa la palabra ahab para hablar del amor entre amigos. Y es un amor profundo, e incluso en otros contextos es un amor sexual. También está rea para referirse a amigos, y se refiere a alguien cercano, a un compañero. Pero cuando lo describe como un hermano, usa aj. Esto puede referirse a un hermano de sangre, a un pariente cercano o a cualquier persona cerca a uno. Y así tenemos muchas maneras de definir la amistad. En conclusión, un amigo es como un hermano, es alguien que nos ama y a quien amamos en sentido fraternal, es alguien que da buenos consejos, según dice Proverbios 27:9, y de quien podemos aprender, según Proverbios 27:17. Jesús nos llama amigos a nosotras, siempre y cuando le obedezcamos.
Victoria: No es menor esto de resaltar que Jesús nos llama amigos. Qué importante tenerlo presente en nuestra relación con el Señor, que además de ser nuestro Señor él se presenta como amigo, justamente si hacemos lo que nos manda, que es si él es nuestro Señor. Es una mirada que cambia la perspectiva.
Damiana: Exactamente, y nos da un indicio de hacia dónde vamos con el mensaje. Y que el Señor nos llame amigos nos tiene que poner en alerta y hacer prestar atención. Pero bueno, a veces hay un poco de controversia con este tema, porque, por ejemplo, en Cantares aparece la palabra amiga dentro de un contexto de romance. Entonces es por este libro que hay gente que piensa que la amistad entre hombres y mujeres no existe, sino que solo puede haber un amor erótico. Porque fuera de este libro, no hay otro lugar en la Biblia en el que un hombre llame amiga a una mujer. Pero bueno, acá es importante aclarar que la palabra amiga es rayah y significa amiga o compañera, con una connotación más íntima o romántica. No es el mismo término que se utiliza para un amigo fraternal.
El Señor Jesús, como dijimos, nos llama amigos y nos da un lugar mucho más importante que el de un simple siervo o hermano de la iglesia. Y Jesús tenía amigas, como es el caso de Marta y María, y también sabemos por la Palabra que había varias mujeres que la seguían. Había una relación cercana que iba más allá de una hermandad cristiana, y nosotros sabemos muy bien que no tenemos la misma afinidad con todas las personas de la iglesia. Podemos llevarnos muy bien, compartir ministerios, pero es más natural tener una relación más estrecha con unos que con otros. Y justamente esa confianza estrecha que genera otro tipo de relación es la amistad. Con algunas personas no solo somos hermanos sino también amigos. Pero bueno, si vamos a la Palabra es cierto que es difícil encontrar muchos ejemplos de amistades mixtas porque culturalmente los hombres y las mujeres no tenían este trato más cercano, ni mucho menos puro, con personas fuera de la familia. Había otro contexto de la mujer.
Y una de las cosas que el Señor vino a cambiar fue justamente eso. Él trajo igualdad entre hombres y mujeres. No eliminó las diferencias que existen entre ambos ni tampoco desdibujó los roles que debemos ocupar, pero sí nos posicionó ante él como iguales. Sin embargo, aunque no encontramos ejemplos tan claros, si podemos ver el trato afectuoso que existía entre hombres y mujeres, como por ejemplo el trato de Pablo con Priscila, que vemos que en 2ª Timoteo 4:19 la llama Prisca, un término cariñoso, familiar. O cuando llama “amada Pérsida” en Romanos 6:12, por ejemplo. acá la palabra es agapetos, no tiene ningún tipo de connotación sexual o romántica. La Biblia, es decir, el Señor por medio de ella, nos manda continuamente a amarnos los unos a los otros, a cuidarnos, a animarnos, todos términos relacionados a lo que es una amistad. Y a veces decimos cosas como “no es mi amigo, es un hermano de la iglesia con el que me llevo bien”, pero bueno, justamente de esto se trata la amistad entre creyentes.
Y bueno, comentamos los términos en el original brevemente, pero quizás podemos conversarlo un poco más. El amor agape es el amor incondicional, sacrificial. Es el que busca el bienestar del otro sin esperar nada a cambio. Éste termino está profundamente asociado con el amor de Dios por la humanidad y el amor entre creyentes. Es el más difícil de lograr, porque es desinteresado y las personas no somos desinteresadas. Después tenemos filia, que es el amor de amistad cercana y afectuosa, y representa el cariño entre amigos que comparten un vínculo emocional. tenemos también storge, que es el amor familiar, natural y afectuoso, como el amor entre padres e hijos. Es ese amor que brota naturalmente por el simple hecho de ser familia. Y, por último, tenemos el eros, que tal vez es el más conocido, porque nos suena mucho la palabra erótico, que este es el amor romántico o pasional, y muchas veces está relacionado incluso con el deseo físico o sexual. No es un amor sucio.
Victoria: Sí, normalmente es muy confundido, ¿no? Cuando uno habla de algo erótico tiene una connotación que no es buena.
Damiana: Sí, está distorsionado, tal cual.
Victoria: Sin embargo, es una manera de amar creada por Dios.
Damiana: Sí, entre parejas. Es normal tener amor erótico en un matrimonio. Conociendo estos términos, es importante conocer que el amor que se menciona cada vez que se mencionan estos mandatos es agape o fileo. Nunca vamos a leer eros. El amor entre hermanos, que también puede ser de amigos, no tiene nada que ver con el romance. Que después, con alguien en particular, pueda existir un amor romántico, es otra cuestión. Pero la relación de amistad es el entorno apropiado para ejercitar este amor fraternal del que el Señor nos habla. Por eso es por lo que no hay nada malo en tener amistades entre hombres y mujeres. Pero bueno, esto también trae otras cuestiones, y me imagino que muchas se pueden estar preguntando cómo es posible mantener la amistad con alguien del sexo opuesto dentro de estos límites.
Es importante, para no causar confusiones, aclarar que la amistad con personas del mismo sexo es muy distinta a la que podemos tener con personas del sexo opuesto. Y acá entramos en un terreno complicado porque hay un montón de opiniones diferentes al respecto y siempre son respetables, porque son la forma de ver que tiene cada hermano. Pero hablando con las chicas jóvenes en mi iglesia surgía esta duda de saber si está bien o está mal. Incluso sé de mujeres que les molesta que su novio o marido tenga amigas. Y bueno, es comprensible la molestia, sobre todo si la otra persona no es capaz de poner los límites correctos en sus relaciones de amistad. Los hombres a veces no se dan cuenta de cosas que hacen, tal vez sin mala intención, y las mujeres sí las percibimos mucho. Entonces eso puede traer problemas.
Pero también es importante entender que cada pareja tiene sus propias reglas, y está en ellos decidir si quieren o no tener amigos del sexo opuesto. Esa decisión es del matrimonio y debe respetarse. Pero bueno, tenemos que saber también que los hombres y las mujeres pensamos diferente. Y yo no soy especialista en el tema como para abordarlo, hay muchas mujeres profesionales, psicólogas, que han estado en el programa anteriormente, pero la forma en la que vemos las cosas los hombres y las mujeres son distintas. Por eso es importante tener los límites claros. Es más común que los chicos piensen que no es posible tener amistades de hombres con mujeres, sin embargo, es más frecuente que las chicas piensen lo contrario. Y esto es justamente lo que nos tiene que alertar sobre la forma en la que ellos ven las relaciones con las mujeres.
La Palabra es muy clara cuando habla de no ser de tropiezo al hermano, de cuidar a nuestros hermanos, y eso habla también de no causar confusiones en las amistades con ellos. Al tratarse de una relación más especial que las demás, es necesario establecer límites claros en cuanto al afecto que se ofrece. Con una amiga podemos charlar de todo, vos le podés contar sobre el chico que te gusta, sobre un problema de salud íntimo, sobre nuestros anhelos y sueños, en general no hay límites en las conversaciones siempre que estén en los marcos del Señor, o que no caigan en el chisme o en la crítica. Pero bueno, a una amiga la podemos invitar a dormir a casa, podemos salir de vacaciones juntas, hacer un montón de actividades sin que haya riesgos de sobrepasar los límites de la amistad, por lo menos en personas sanas psicológicamente. Pero bueno, ya estarán pensando que, obviamente, con un amigo no se pueden hacer todas esas cosas. Es muy distinto y cada persona tiene que saber poner sus propios límites.
Yo voy a compartir los límites que me parecen más cruciales, siempre basándome en principios bíblicos y en experiencias propias y de otros, por lo que no significa que sean siempre así, tajantes. El consejo que yo le daría a cualquier chica o mujer que me pregunta sobre el tema es no abrir demasiado nuestro corazón con un amigo. Podemos contarle sobre un deseo a realizar, podemos hablar de estudio, trabajo, o incluso cualquier cuestión que no tenga que ver con lo sentimental, pero es importante que podamos compartir hasta ahí con ellos. No podemos tal vez malestares matrimoniales o cuestiones muy íntimas con un amigo, porque tenemos que cuidar también su mente, entendiendo que no pensamos igual.
También tenemos que tener cuidado con el contacto físico. No es que tiene nada de malo darle un abrazo a un amigo, pero siempre se evita el exceso de contacto físico. Lo mismo al revés, a veces en el saludo está la mano en la cintura, por ejemplo, y eso también son detalles que siempre hay que cuidar en las amistades entre hombres y mujeres. Obviamente es importante el sentido común para saber qué sí y qué no.
Hay que cuidar la cantidad de tiempo que compartimos con un amigo, también. No es aconsejable pasar largas horas charlando o verse varios días a la semana. Si además de ser nuestro amigo coincide que es un compañero de estudio o de trabajo que vemos a diario, cuidemos la cantidad de tiempo que charlamos y lo que compartimos con él. Otra cosa es nunca quedarse solos en lugares privados, y esto para mí va remarcado, corre para cualquier situación entre hombres y mujeres, desde amistades hasta la consejería. Sabemos todos los casos que sucedieron por dar lugar a cosas que no deberían darse, por no tener cuidados básicos, sobre todo en momentos de vulnerabilidad emocional. siempre es recomendable que los encuentros con amigos se den en grupo o en lugares públicos, a la vista de todos. Por otro lado, si estamos casadas o de novias es importante escuchar a nuestra pareja con respecto a su visión sobre nuestra amistad con un varón. Si hay algo que está causando malestar, sobre todo en el caso de las casadas, mejor replantearse los límites, porque posiblemente hayamos sobrepasado alguno. Tengamos en cuenta que yo siempre hablo en términos generales y de situaciones emocionales, espirituales y psicológicas sanas. No vamos a ir hacia los casos enfermizos.
Victoria: Damiana, hay algo que yo estoy viendo dentro de todo lo que estamos desarrollando que es el tema del diálogo. Es muy importante tener un diálogo franco y abierto, ya sea con en esposo o novio, pero también con el amigo, y poder ser claro en algunas cosas, y si en algún momento llega a haber alguna confusión poder aclararlo. Porque hay veces que esas cosas las dejamos pasar, y después, tanto de un lado como del otro, las personas se pueden sentir como defraudadas y son heridas que hacen que sea compleja la convivencia como hermanos en Cristo.
Damiana: Sí, tal cual. El diálogo siempre es primordial. Con nuestros amigos varones especialmente para poder dejar en claro esto. Y bueno, en resumen, la amistad es una relación afectiva más cercana que la que tenemos con cualquier otra persona, y el nivel de cercanía es lo que tenemos que cuidar, siempre dependiendo de la persona que tengamos delante. Es importante recordar que al Señor le importa mucho nuestro testimonio. Esa frase “no me importa lo que piensen los demás” no es bíblica. Es verdad que no nos podemos hacer cargo de los malos pensamientos o los prejuicios de las personas, pero sí es nuestra responsabilidad, como hijas de Dios, no causar tropiezo a nadie siempre y cuando se pueda evitar, como dice 1ª Corintios 8:13.
Los jóvenes suelen tener dificultades para formar amistades mixtas siendo grandes. Normalmente los amigos varones que tienen las chicas son los mismos que traen desde la infancia o son las parejas de sus amigas que se van incorporando al grupo. Pero cuando les planteo el hecho de incorporar amistades sanas con varones, de poder charlar con un chico sin intenciones de formar pareja ni nada, aparece ese miedo al qué van a pensar de mí. Recuerdo que una vez, hablando con una hermana sobre la dificultad de las mujeres para encontrar a su compañero de vida, le comentaba que las chicas normalmente no hablan con los chicos cuando hay oportunidades para hacerlo, como por ejemplo cuando nos visitan de otra iglesia o en campamentos cristianos. Porque si solamente permiten la charla cuando alguien les interesa es muy obvio cuando les gusta un chico, quedan muy expuestas. Pero lo que ella me respondió me quedó resonando. Me dijo: “el problema es la condena social que existe en la iglesia”. Y comentándolo con otras chicas también me sorprendió que estuvieron de acuerdo con esto. se trata de esa mala costumbre que tenemos a veces de hablar de más y ponerles un cartel en la frente a los chicos que están charlando abiertamente en la iglesia. En seguida los relacionan sentimentalmente con la otra persona, o llaman la atención de los demás.
Victoria: O incluso hacerles bromas a las personas.
Damiana: Claro, y eso los pone incómodos, porque no todos reaccionamos igual ante esas situaciones. Hay personas que se ríen y ya está, no pasa nada, y otros que se sienten muy mal, al punto de sentir que eso fue un trauma vivido e incluso no quieren relacionarse más. Entonces inevitablemente se me viene a la mente el pasaje de Santiago sobre la lengua, y el mal que podemos hacer con algo tan pequeño. A la vez, es muy triste que esto lo provoquemos los mismos hermanos.
El otro problema que también causa dificultades para relacionarse sanamente entre varones y mujeres es lo que llaman la responsabilidad afectiva. Yo no sé si en Uruguay se habla tanto como acá en Argentina, pero es ese compromiso de actuar con empatía, honestidad y respeto en nuestras relaciones, reconociendo el impacto emocional de nuestras palabras y distintas acciones. Y acá surge otra vez la diferencia en la forma de pensar entre hombres y mujeres, sobre todo en edades donde falta la madurez, como puede ser la adolescencia, o en personas con ausencia de ella. Las encuestas, por ejemplo, muestran que es más fácil que los valores confundan el buen trato de sus amigas como señales de un interés que va más allá de la amistad y no en cambio las chicas. Nosotras somos más propensas a mirar a nuestros amigos como tales y a no pensar en la posibilidad de que pueda haber otro tipo de relación con ellos. Incluso podemos llegar a verlos como hermanos, cuando en la mayoría de los casos ellos no lo ven así. Por eso puede ser difícil entablar una nueva amistad siendo adultos y se evita hacerlo, que es la salida fácil. No lo hago y ya está.
Pero las amistades entre sexos opuestos son muy buenas y enriquecedoras. Y las que tenemos amigos varones lo sabemos. Al ser diferentes podemos tener de los dos lados nuevas perspectivas de la vida y de las cosas. O sea, los hombres son menos emocionales que las mujeres, por ejemplo. Y esto a veces hace que resulte más fácil pedirle ayuda a un amigo frente a una problemática que estemos enfrentando, sin que los sentimientos están más involucrados que la razón. Seamos honestas, mujeres, con una mano en el corazón. Porque nosotras generalmente empatizamos mucho con la amiga y a veces es difícil dejar el corazón a un costado y dar un consejo sabio, bíblico y objetivo. Bueno, los hombres tienen menos dificultad para esto en términos generales.
Victoria: Sí, más el tema de la resolución de un conflicto. Nosotras muchas veces solemos dar más vueltas sobre el eje del asunto.
Damiana: Sí, van al grano, van al hueso. Cuando le decimos a un amigo “decime la verdad que no me ofendo”, cuidado porque te va a decir la verdad. Nosotras somos más cuidadosas con eso. muchas veces resultan más confidentes, no son de hablar tanto como nosotras y eso es un atributo. No existen esas cuestiones de competencia que a veces pueden existir entre amigas, por muy cercanas que seamos, muchas veces comparamos nuestra vida con la de nuestra amiga y con un varón difícilmente exista eso. Funcionan más como un cable a tierra, es más fácil distenderse con ellos, pasar un rato haciendo cualquier cosa divertida, sin hablar de problemas. Y bueno, muchas características que ellos tienen, como, por ejemplo, no tender a enojarse si pasamos mucho tiempo sin comunicarnos. Las mujeres somos más perseguidas con este tema, somos sensibles. Somos mucho más celosas cuando se incorpora una nueva amistad al círculo, en fin, hay muchas razones por las que es bueno tener amigos varones t siempre todo lo que estoy diciendo es en base a lo que yo pude ir charlando y observando en diferentes amistades.
Pero bueno, también sucede que en cualquier momento en el que uno de estos límites se rompa, porque se pueden romper y confundir, o que empiecen a exigir reclamos indebidos o celos que no pertenecen a una relación de amistad, ya cuando vemos que el otro no está entendiendo que somos amigos y nada más, hay que tomar una distancia. Siempre es necesario orar por cada decisión que tomemos, porque no hay una regla general para tratar con las personas. Además, cuando hay sentimientos involucrados, y en especial cuando se trata de relaciones entre hermanos, hay que ser muy prudentes para actuar. La Palabra dice en Colosenses 4:6 que nuestras palabras tienen que ser justas y amables, sazonada con sal. No es solamente tirar la verdad como viene también hay que tener empatía y cuidado. Así que bueno, yo espero que todas puedan ver lo lindo que es, realmente, tener amigos de ambos sexos y lo mucho que se fortalecen los lazos entre hermanos cuando podemos generar estas situaciones, porque en la iglesia misma se ve.
Victoria: Sí, tal cual. El rol de las mujeres en el nuevo testamento es algo que se ve en colaboración y no únicamente en el servicio. Nosotras comentábamos antes de hablar al aire, que por tener a mi hermano cerca siempre tuve más amigos varones, porque los amigos de mi hermano eran mis amigos, y con 10 años más, pero era así. Y de verdad, es algo que cuando uno lo ve es un privilegio. Incluso me ha pasado con hermanos mayores de la iglesia, lo que puede a llegar a ser abuelos, y es una bendición porque todas estas cosas que a veces podemos tener como nuestros cambios emocionales o nuestro sobre pensamiento, nuestra preocupación, o nuestra dificultad para quedarnos “pensando en nada”, es algo necesario para nosotras, en nuestra vida espiritual también, el tema de poder tener cierto reposo. Y a veces, en determinadas edades, los amigos son justamente para eso. y qué lindo poder entablar una relación de amistad que quizás si no fuera por el cuerpo de Cristo una no se estaría relacionando con esa persona.
Damiana: Justamente estaba pensando en eso, son esas cosas tan lindas que hace el Señor, porque esas cosas que vos contás existen dentro de la Iglesia y de este amor fraternal tan lindo y tan puro. En el mundo es muy raro ver eso, uno puede llevarse bien con un vecino, por ejemplo, pero es un trato de vecinos y no pasa de eso. sin embargo, entre cristianos es mucho más profundo y en verdad sacian. Incluso conocemos muchos chicos o personas adultas que vienen de contextos familiares malos, donde no pudieron experimentar lo que es tener estos vínculos sanos, fortalecedores, y los encuentran en la iglesia. Entonces siempre el Señor realzó la amistad y apuntó a que seamos amigos. Si bien no lo dijo exactamente con esas palabras, pero al mandarnos a amarnos unos a otros, a cuidarnos, estaba fomentando la amistad.
Victoria: Sí, y además la cercanía. Podemos ver, en la muerte de Jesús, cómo esas mujeres permanecieron ahí. Las mujeres pudieron estar en un lugar más cercano, y eso denotaba la relación que ellas tenían con Jesús y la relación que tenía Jesús con ellas en el trato.
Damiana: Sí, hay muchas situaciones en las que las mujeres tuvieron un lugar muy importante dado por el Señor, seguramente apelando también a esa sensibilidad que tenemos nosotras, esa forma de ver las cosas que a veces no tienen los hombres al ser más técnicos, como hablábamos antes.
Victoria: Sí, totalmente, y también el poder mirarnos entre nosotras, que pueda ser algo lindo mirarnos entre nosotras de estas formas, que a veces surgen y que por nuestra naturaleza van a surgir, pero poder verlas desde el lugar de que Jesús nos amó a todas como amigas. Damiana, me encantó el tema del que estuvimos hablando, gracias por tu tiempo y vamos a seguir conversando próximamente. Un abrazo grande.
Damiana: Muchas gracias, Victoria, gracias a todas por acompañarnos. ¡Bendiciones!
