Viviendo por encima del promedio – IV (3ª parte)


Autor: William MacDonald

El autor nos lleva a varios grandes momentos en el tiempo, cuando los cristianos tomaban los dichos de Jesús literalmente, amando a sus enemigos, perdonando a sus enemigos, devolviendo bien por mal, resistiendo sin represalias, dando sin esperar algo a cambio a la brevedad, sólo preguntándose: “¿Qué haría Jesús?”, y luego haciéndolo.

 


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PE2124 – Estudio Bíblico
Viviendo por encima del promedio – IV (3ª parte)



Amigos! Cada día, en todo el mundo, hay cristianos que muestran cómo es Jesús. “Su imagen no se ve por la forma de sus cuerpos, sino en la hermosura de sus mentes y corazones renovados. La santidad, el amor, la humildad, la bondad y el perdón conforman el carácter divino.”

He visto al Salvador reproducido en vidas hospitalarias, nos dice el autor del mensaje. Cuántas veces mis hospedadores me cedieron el cuarto principal con su baño, mientras ellos dormían en otro lugar. En una ocasión, en tiempo de conferencias, una familia tenía dieciséis invitados bajo su modesto techo. Los padres y tres hijos dormían en el garaje. En Taiwán, un misionero durmió en el suelo, junto a la estufa, mientras yo dormía en su cama. Fue maravilloso cuando insistió en que él había dormido más calientito que yo. Trataba a cada invitado como si fuera Cristo. Una hermana en Colorado tuvo un accidente de tránsito de camino a la reunión de la mañana. Sus lesiones requerían cirugía inmediata. Cuando recobró la conciencia, sus primeras palabras fueron: “¿Quién le está preparando la cena a las visitas?”

Cuando pensamos en la bondad de Jesús, nuestras mentes inevitablemente piensan en Su amor por los niños pequeños. Para los discípulos eran una distracción y quizá hasta un estorbo. No así para el Señor Jesús. Para Él eran aptos para el reino de Dios. Siempre he sospechado que se debería sentir más cómodo con los niños pequeños que con los adultos.

Sadhu Sundar Singh era un modelo de su Señor. Frecuentemente, cuando estaba de visita en una casa, se sentaba en el suelo a jugar con los niños. Una noche, algunos de esos niños dijeron: “Mamá, que Jesús nos lleve a la cama hoy.” Habían visto a Jesús en Singh.

Otro incidente nos cuenta una historia similar. Un hombre que iba de prisa chocó descuidadamente contra un joven que venía cargado con paquetes, luego lo regañó como si hubiese sido su culpa. Otra persona que pasaba por ahí y vio lo que había sucedido, ayudó al joven a juntar los paquetes, y le dio un billete de dólar, diciendo: “Espero que esto compense lo sucedido.” El muchacho, ajeno a este tipo de amabilidad, preguntó: “Señor, ¿es usted Jesús?” “No,” respondió el cristiano, “pero soy uno de sus seguidores.”

La Dra. Ida Scudder, una misionera en India por muchos años, tenía un espíritu tolerante. Una vez, un musulmán le preguntó por qué era así. Antes de que pudiera contestar, una amiga hindú, que conocía a la Dra. Scudder, le dio la respuesta: “¿No sabes por qué? Es porque el Dios de la Dra. Ida es paciente y amoroso, y ella es como su Dios.”

Amamos al Señor Jesús por Su bondad y compasión hacia los que están en un nivel más bajo, y nos encanta ver esto en Su pueblo. A William Borden, de Yale, quien creció en un hogar pudiente y lujoso, a veces se le encontraba lavando los platos en una misión en un barrio bajo. Cuando un evangelista británico volvió a su hogar, alguien le preguntó: “¿Qué fue lo que más te impresionó de los Estados Unidos?” Él contestó: “Ver a William Borden, ese hijo de millonarios, abrazando a un mendigo en la misión.”

Paul Sandberg era otro que no seguía a su Maestro en vano. Un día entró en una cafetería, se sentó en un banco, y comenzó una conversación con la persona que estaba a su lado. Paul, un notable cantante, le testificó a Fred y tuvo el privilegio de guiarlo al Señor. Después de algunas semanas, Fred fue afectado por un cáncer terminal. Paul lo visitaba regularmente en una clínica de bajos recursos, haciendo las tareas que las ayudantes de la enfermera debían haber hecho. La noche que Fred murió, Paul estaba sosteniéndolo en sus brazos, y citando versos de la Escritura. A eso le llamo compasión.

Cristo puede ser representado en todo tipo de estilo de vida. Un hombre de negocios dijo de un competidor cristiano: “No es necesario un contrato escrito cuando negocias con él. Su palabra es suficiente.” Ese contratista nunca redactó un contrato con sus clientes.

Un árbitro de fútbol dijo: “Cuando estoy arbitrando un partido en el que juega Tommy Walker, tengo sólo veintiún jugadores que vigilar, no veintidós.” Tommy nunca rompía las reglas.

Cuando un asesor fiscal le dijo a un cliente que no declarara una alta cantidad de entradas, asegurándole que el gobierno jamás lo sabría, el cristiano dijo: “Debo hacerlo. Soy cristiano.” Su fe afectaba sus finanzas.

Poco después de convertirse, un vendedor de autos usados le dijo a un probable cliente: “No le vendería nada de lo que tengo aquí.” Eso no es común en un local de autos usados.

Un doctor cristiano se rehusó a firmar un reclamo de seguro falso para un paciente, lo que dio paso a un torrente de abuso verbal sobre su persona.

El equipaje de un misionero se quedó en la aduana porque el despachador le pidió soborno y el misionero no quiso pagarle.

A veces vemos la semejanza de Cristo en aquellos que triunfan sobre las pruebas. Una pareja cristiana finalmente había tenido un bebé luego de esperarlo durante años. Tristemente, el bebé murió de apnea (muerte súbita) unos meses después. El pastor dijo: “Lo que realmente me desafió y me conmovió mucho fue cuando cantamos un himno en la iglesia. Atribuyan grandeza a nuestro Dios, la Roca. Vi a esta mujer parada con su esposo, con lágrimas brotando de sus ojos, pero su rostro iluminado y levantado hacia Dios. Y cantaba:
Atribuyan grandeza a nuestro Dios, la Roca,
Su obra es perfecta y todos Sus caminos justos.
Un Dios de fidelidad, y sin injusticia,
Bueno e íntegro es Él.

También recuerdo el caso de Beverly West. El doctor le había dicho que tenía cáncer terminal. Y justo en ese momento, escuchó que Gary Wilson estaba en el hospital con un serio caso de pancreatitis. Así que se sentó y escribió lo siguiente: Queridos Gary, Beth, y familia. Queremos que sepan que están en nuestras oraciones a diario y durante el día. Que puedan experimentar la protección de los brazos eternos a su alrededor. Están siendo sostenidos por Su fortaleza y Su gracia. Puesto que hace poco me diagnosticaron cáncer terminal y ahora estoy en quimioterapia, tengo mucho tiempo para orar. Ustedes están en primer lugar en mi lista.

En Filipenses 3:10 el poder de Su resurrección viene antes de la participación de Sus padecimientos. Ojala todos llegáramos a conocer a Cristo de esta manera. Es un privilegio entender un poquito de lo que fue Getsemaní y la cruz, y ser capaces de decir por Su poder: “Que no se haga mi voluntad sino la tuya.”

Alguien escribió: “Cuán estimulante es pensar que podemos reflejar las cualidades de Cristo para aquellos que Lo están buscando. Por medio de un estilo de vida ejemplar, el discípulo puede hacer que su Señor sea atractivo para los demás. En su carta a Tito, Pablo le instó a enseñarle a los esclavos a agradar a sus amos “para mostrar en todo qué hermosa es la enseñanza de Dios nuestro Salvador” (Tito 2:10, DHH). Las personas no deberían sólo escuchar la verdad que vale la pena escuchar, sino ver la verdad que vale la pena emular.”

Viviendo por encima del promedio - IV (2ª parte)
Viviendo por encima del promedio - IV (4ª parte)

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