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La clave para un matrimonio y una familia feliz

"Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa" (Hch. 16:31). Rudi Bork Schlachter traduce Hechos 16:31 de la siguiente manera: "¡Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa!" ¿Qué tiene que ver este conocido versículo con matrimonio y familia? El mismo, enfoca lo que hace algún tiempo me está preocupando. ¿Qué hace que una consejería matrimonial sea buena? ¿Qué es lo que necesitan los cónyuges para poder vivir juntos en una relación armónica y realizada? ¿Existirá la clave para un matrimonio realmente bueno? En el correr de los años, he leído muchos libros acerca del matrimonio – libros para la esposa, para el esposo, y para los dos juntos. He visitado seminarios para matrimonios. Y he mirado materiales en diversos seminarios para matrimonios. Hay allí muchas ofertas buenas y que pueden ser de gran ayuda. Pero, una cosa me llamó la atención, una y otra vez. A menudo, solamente se tratan los temas al margen. Los síntomas son tratados, pero las causas, a menudo, quedan sin ser tocadas. Quisiera ilustrar esto con una imagen. Hay una llave para la puerta de entrada de la casa. Y hay llaves para las habitaciones. ¿De qué sirve un montón de llaves de las habitaciones, la sala de estar, la cocina, el baño, la oficina, el lugar de trabajo, el sótano y el cuarto de los niños, etc., si no hay una llave para la puerta de entrada de la casa para, siquiera, poder entrar a la misma? Muchos libros para matrimonios, seminarios y revistas para la familia, me dan la idea de llaves de habitaciones. Pero falta la llave para la puerta principal. - Las necesidades del hombre son descritas detalladamente. - Las necesidades de la mujer son relatadas también. - Se aclara cuales son las bases para una buena comunicación en el matrimonio. - Se dan ideas para una mejor vida sexual. - Se ofrece ayuda para el trato de las crisis y las cargas que sobrevienen. Por supuesto, estos temas son de suma importancia. ¡Pero, después de todo, las dificultades y el déficit en estas áreas tienen una causa más profunda! "Muchos matrimonios realmente han encontrado ayuda a través de los consejos de expertos, y algunos consejeros también hacen más que esconder los furúnculos con una curita. Pero, según mi criterio, el 90% de todos los problemas matrimoniales son una consecuencia inmediata del pecado. La sola obediencia a las sencillas enseñanzas de las Sagradas Escrituras, en la mayoría de los casos, llevaría al tipo de matrimonio que Dios tiene en mente" (Robertson McQuilkin: Ética Bíblica). El matrimonio es como un dos-ruedas: Un dos-ruedas solamente anda bien sobre dos ruedas. Todo dos-ruedas tiene un problema, cuando una de las mismas pierde el aire o una de las llantas tiene un desequilibrio. Aun el mejor fabricante, el marco más estable, los cambios más caros y el conductor más seguro, no pueden equilibrar el déficit de un pinchazo o de una llanta demolida. Ambas ruedas deben estar en buen estado, si se quiere avanzar correctamente. Un matrimonio solamente es tan bueno como el estado espiritual de ambos cónyuges. Con una llanta pinchada nadie puede ganar la vuelta de Francia. Y los cristianos tibios no pueden llevar un matrimonio que funcione en forma duradera. "Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa." La relación con Jesucristo caracteriza la relación con la familia. ¡Tan sencillamente hay que entender la declaración de este versículo! La estructuración es trivial: causa y efecto. "Cree en el Señor Jesucristo" = causa. "Y serás salvo, tú y tu casa" = efecto. Un buen matrimonio depende de la sólida relación de fe de ambos cónyuges con el Señor Jesús. ¡Ésa es la clave! Te ruego que, por un momento, seas honesto contigo mismo: - ¿Cómo está tu matrimonio? - ¿Cómo te parece que es la calidad de tu matrimonio? - ¿Cómo está tu relación personal con el Señor Jesús? - ¿Cómo te parece que es la calidad de tu obediencia? Rápidamente te darás cuenta que ambas cosas son inseparables. Los daños en mi relación con el Señor, sin lugar a dudas, llevan a una "catástrofe climática" en mi matrimonio. ¡Quién quiere hacer algo por su matrimonio, primeramente debe hacer algo por su crecimiento espiritual! ¡Cree en el Señor Jesucristo! Del carcelero aprendemos esto: La fe personal es contagiosa, forma círculos y transforma. La fe en el Señor Jesús, primeramente transformó al carcelero. A continuación, su fe capturó a su familia entera y la caracterizó. Si estás insatisfecho en tu matrimonio, entonces no te gastes examinando los síntomas. No le adjudiques enseguida la culpa a tu cónyuge. Primeramente, examínate a ti mismo. Tu relación con el Señor, ¿está intacta? ¿Le obedeces? ¿Avanzas en tu vida espiritual?Quizás eso sea demasiado abstracto. Por eso, quiero decirlo en forma bien práctica: - ¿Te tomas tiempo, con la suficiente regularidad, para el intercambio con tu Señor? - ¿Hablas de tus problemas, preocupaciones, necesidades y temores con Él? - ¿Te descargas con Él cuando estás enojado o desanimado? - ¿Eres solícito en cumplir Sus mandamientos y los consejos que se encuentran en las Escrituras? - ¿Tomas las promesas de Dios para ti con confianza? - ¿Vives del perdón y en el perdón? - ¿Trabajas con el Señor en tu crecimiento espiritual? El análisis personal más sencillo para analizar la situación de fe personal, se encuentra en Hechos 2:42: Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones." 1. Doctrina de los apóstoles / la Biblia: Una generación de cristianos que considera a la Biblia como pasada de moda, anticuada, y que no se compromete a nada, ¿de dónde saca normas para una sólida vida en común? La postura hacia la Palabra de Dios es cada vez más débil. Como consecuencia, los matrimonios son cada vez más inestables. Las preguntas de los cónyuges infelices son cada vez más fuertes, las respuestas en los libros y seminarios cada vez menos satisfactorias, porque el libro con las respuestas verdaderas ya no es leído y ya no quieren escucharlo. Sigo sosteniendo que el mejor consejero matrimonial continúa siendo Dios mismo, y el mejor libro especializado para el matrimonio sigue siendo la Biblia. La misma, es la máxima autoridad y la norma en todas las cuestiones de la fe y de la vida. Las expectativas y metas que tú tengas para tu vida, ¿están de acuerdo con las expectativas y metas que Dios tiene para tu vida y que Él te revela en Su Palabra? 2. Comunión: La comunión de los creyentes, para mí, significa dos caras de una misma moneda. La comunión consiste en dar y recibir, es decir, en servir y dejarse servir. Muchos cristianos entienden la comunión solamente en forma unilateral, bajo el aspecto de recibir. El pensamiento consumista del creyente, es una seria carga para muchas congregaciones. Grandes demandas son hechas y, con eso, fuertes exigencias para los responsables. Por otro lado, la disposición general "para servir con los dones personales para el bien común" está bajando rápidamente. Quien entiende también la comunión del matrimonio solamente bajo el aspecto de la ventaja personal, muy rápidamente quedará solo. Necesitamos tomar en cuenta y practicar, de una forma totalmente nueva, el lema: "¡Dar hace más feliz que recibir!" 3. Partimiento del pan: En el centro de la Santa Cena está el hecho del perdón y de la reconciliación. Muchos matrimonios tienen problemas por la falta de reconciliación. Los cónyuges ya no están dispuestos a perdonarse, o a recibir el perdón el uno del otro. El pecado ante Dios y los seres humanos todavía es reconocido, pero ya no es confesado ni arreglado. Los hábitos equivocados, los rasgos del carácter y las actitudes son tolerados, o respetados. ¿Eres valiente como para declararle la lucha total al pecado en tu vida? Te asombrará los efectos que eso tendrá en tu matrimonio y en tu familia. 4. Oración: La primera iglesia estaba constantemente "online" con el Señor. La fe viva se muestra en que se ora. Todos los personajes de fe de la Biblia eran personas que oraban. ¿Qué importancia tiene la oración para ti? Y, con esto, no me refiero a tu teoría, sino a tu práctica. Desde hace bastante tiempo observo, en nuestra congregación, como surgen problemas en muchas familias. Unos tienen problemas aquí, los otros tienen dificultades allá. Son desafíos, a través de los cuales el adversario quiere atemorizar, cansar, rendir, y dejar inofensivas a las personas. Si no queremos que lo logre, debemos correr a nuestro Señor. Él desea ayudarnos para que los acosos del adversario se conviertan en extraordinarias experiencias con nuestro Dios. "¡En la Biblia, los milagros siempre comienzan con un problema!" ¿Quieres experimentar un milagro? ¿Quieres ver que tu Señor Jesucristo sique siendo el jefe? ¡Entonces invierte tiempo en la oración! Todo eso junto significa: "Creer en el Señor Jesucristo." Una vida de este tipo, en primer lugar, te caracterizará, te transformará y te hará feliz a ti mismo y, a continuación, a todos los que tienen que ver contigo en la casa, comenzando por tu cónyuge. Todas las buenas ideas para el matrimonio no darán ningún tipo de fruto, si el hombre y la mujer no trabajan seriamente en la base para un buen matrimonio. La relación propia con el Señor Jesucristo es decisiva. No "manejes" las llaves de las habitaciones. Encárgate de poseer la llave para la puerta de entrada a la casa. No trates de "subsanar" los síntomas. Encárgate de la causa. Espero y oro que este artículo haga tres cosas: 1. Una nueva entrega de cada individuo al Señor Jesucristo. 2. Una nueva entrega de todas las parejas y matrimonios al Señor Jesucristo. 3. Una nueva disposición de recibir y de superar los desafíos, de cualquier tipo, en la confianza al Señor Jesucristo. Publicado primeramente en Aktuell 2/2009; publicado con el amable permiso de Johannes Vogel, Bibel-Center Breckerfeld ( info@bibel-center.de)
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