Elí: Bueno vemos acá que esta señora se presenta como una madre muy preocupada con la angustia y el agotamiento físico que supone el cuidado que demandaba su hija y también sabemos nosotros que el ministerio inicial de Jesús estuvo dirigido en especial hacia los judíos. Recordamos cuando Juan dijo: a los suyos vino. Pero este mujer que tenía su hija gravemente enferma para ella esto no significaba nada ella no veía que existiera ninguna diferencia entre que ella era griega de raza y de lengua ella había oído hablar de Jesús y fue a él en busca de ayuda. No se le ocurrió pensar para nada que ella era gentil y que él era judío y se acerca y conversa con Jesús. Voy a compartir con ustedes algunos de los diálogos de Jesús con ella según el Evangelio de Mateo. Primero la mujer le dice: ¡Señor hijo de David ten misericordia de mí, mi hija es gravemente atormentada por un demonio!. Y Jesús le dice: no soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel, entonces ella vino y que se postró delante de él diciéndole: ¡Señor socorrerme!. No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos, le dice Jesús y ella le responde, pero aún los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Oh mujer grande es tu fe hágase contigo como quieres y su hija fue sanada desde aquella hora. Vemos que Jesús fue impactado, admirado por la fe, de esta mujer.
Y le concede su petición. Y como tercer punto, vemos que la mujer reconoció su lugar. Ese reconocimiento y esa fe tan persistente, y que logró que su hija fuera liberada que nos queda de esta mujer? Nos impresiona su perseverancia. Que no se desanimó que su fe no se diluyó, al contrario siguió insistiendo. Ella afirmó que estaba de acuerdo con él, con Jesús, y pidió tan sólo una migaja y esto es lo que le impactó a Jesús. Ella reconoció que no tenía derecho héroe no obstante ella pedía por su hija. Y, porque hizo eso? Por que ella sabía que él era capaz, y que enseñanza para nosotros! De curar a su hija, y estaba resuelta a obtener la ayuda que pedía. A mi también me recuerda a Jacob no? Cuando estaba con el ángel y le dijo: no te soltaré sino me bendices ahí algo en común entre ellos los dos. Ella había escuchado mucho de los milagros de Jesús y conoció una historia muy reciente. Que en Galilea aquel profeta médico había echado legiones de demonios de un hombre de Gadara. Marcos cuando finaliza el relato dice: que cuando esta mujer llegó a su casa, halló que el demonio había salido y a su hija acostada en su cama. Qué alegría para esta mujer! no? Cuánta gratitud! Y además ella aprendió una valiosa lección. Nosotras también como mujeres del siglo XXI deberíamos de aprenderla. Que si pedimos con fe podemos esperar una respuesta de Dios que es poderoso y misericordioso para responder a todas estas peticiones. Esta mujer no quedó callada ella salió a proclamar en su comunidad, las cosas que Jesús había hecho. Su fe creció aún más, compartió la buenas noticias, y pensamos que esto abrió un camino. Abrió el camino para que se formara la iglesia que encontró años después Pablo en Tiro no? La iglesia en Tiro donde dice que las enseñanzas que cuando llegó habían cristianos así. Que le hablaron por el espíritu.
Natalia: realmente es impresionante saber eso, y pensaba sabias Elí? En la mujer samaritana también en la similitud que guarda una con otra de ser mujer al margen de lo que en ese momento era el privilegio de ser judío, porque a ellos había sido enviada la salvación pero la constante, lo que no varía es que Jesús si ayudó a esas mujeres a una le dio el conocimiento, por lo que las palabras del propio Jesús de que era el mesías, y a esta mujer porque reconoció en el he insistido de que tenía el poder de salvar a su hija de sanarla. Y bueno, realmente evidentemente la fe de la mujer la salvó a esa, porque ahí Jesús, reconoce lo que esta mujer en realidad valía así que realmente está mujer impacta.
Elí: impacta también y nos recuerda aquello de que sin fe le es imposible agradar a Dios y que Jesús vino y nos dejó esa enseñanza que nosotros también debemos practicar hoy, de romper las barreras no?
Natalia: exacto.
Elí: y de ver sólo donde hay una persona con una necesidad y allí debemos ir con el mensaje.
Natalia: y Jesús, nuestro salvador y como nuestro maestro. Tenemos más para compartir con Elí y de esta charla de o y pero antes vamos a ir a un poco luego las palabras de novela/en de música antes de ir a la conclusión ya, de esta historia que se nos presenta tanto en Marcos como en el Evangelio de Mateo.
Natalia: bien amigas continuamos, con Elí con estas mujeres de la Biblia que a veces uno cuando le la Biblia, las le un poco al pasar como un hecho más, las engloba pero va en un grupo de milagros, pero acá nos detenemos a leer en cada una de ellas, a estudiarlas más a fondo, y buena Elí, que enseñanzas podemos obtener de estas historias que nos relata la Biblia?
Elí: bueno yo, he sacado siete. La primera es que está mujer Sirofenicia es un brillante ejemplo para toda las madres, por su perseverancia en la oración, por su humildad y la fe extraordinaria que ella tenía en el poder de Jesús. Las hijas necesitamos que nuestras madres intercedan a nuestro favor. Como segunda enseñanza, de reconocer que dependemos totalmente de la misericordia de Dios y que debemos de humillarnos ante el señor. Como tercera, es ya reconocido y manifestó en voz alta quién era Jesús. Jesús hijo de David. Sabía que él era el Dios del judíos, y le dio el lugar de honor que le correspondía. La salvación nos abre el camino para poder recibir las bendiciones de Dios esta es una cosa que la podemos volver a pasar por nuestro corazón hoy no? como cuarta, ella fue una mujer que no anduvo con rodeos en su petición.
La expresó con forma directa la expresó con claridad y sencillamente. Y nosotros haremos que desconoce nuestras necesidades antes de que nosotros se la planteamos, antes de que acudamos a él pero en su corazón está el deseo de ver nuestra fe, y que nosotros le hablemos de nuestros problemas. El y le da mucha importancia a la actitud de nuestros corazones cuando acudimos a él buscando ayuda. Como quinta enseñanza, debemos sentirnos animadas animados, si hay alguno que nos está escuchando, por la fe que mostró está mujer. Nuestro Dios es fiel, el oye los pedidos de todos los que en él confían sin importarles quiénes somos. Como sexta enseñanza los discípulos aprendieron, y nosotros estamos aprendiendo, ellos empezaron a comprender que la piedad divina y la mayor que las fronteras raciales y que la salvación de su maestro en una fuente para todo. Y como último ítem que fue una de las curas ausentes del señor Jesús, porque la distancia no significa nada para el omnipotente. Habló y fue hecho.
Natalia: realmente gracias Elí por estas enseñanzas por dejarnos pensando en lo que Jesús hizo y en lo que podemos extraer de la palabra pero por sobre todo dejar a nuestros amigos reflexionando sobre todo aquellos que no conocen al señor Jesús como su salvador que están escuchando y todavía, tal vez falte ese paso y sepan que, que no hay distinción, como vemos en este relato de raza, de edad, y condiciones económicas, de ningún tipo que para Dios somos todos iguales y que la única diferencia es la que ya han aceptado la salvación y los que no, y su mayor anhelo es que los que no, los que están todavía como ovejas perdidas como dice él vuelvan al redil. El los está buscando, que está buscando a vos, que hoy nos está escuchando así que estas palabras que Elí nos trajo son las palabras que encontramos en la Biblia y que pueda llegar a tu corazón y que hoy mismo en este mismo programa ahora, cuando disfrutemos de un poco de música pueda pedir la Dios que cambie tu vida, para que la cambie de raíz, y que realmente pueda sanarte y darte esta vida eterna, que estás necesitando. Así que a vos Elí muchas gracias por haber estado con nosotros aquí en este programa y estoy segura que pronto te vamos a tener de nuevo con más historias de estas mujeres que disfrutamos mucho escuchar de la palabra.
Elí: muchas gracias, y hasta pronto.
Natalia: hasta pronto.