Una exposición de Romanos 11. 3/5

Titulo: Una exposición de Romanos 11 . 3/5

Autor: JohnWilkinson 
Nº: PE963

 

Este programa  radial nos anima a que no miremos a los judíos no creyentes como ramas de olivo secas y marchitas, las cuales jamás volverán a desarrollarse, útiles tan solo para arder en el fuego. Nos llama a que seamos obedientes, y en el espíritu de Cristo, les tomemos  generosamente y con cuidado, y traigamos estas ramas desgajadas a su olivo; y a pesar de que no podamos  darle una unión vital, la palabra dice: “Poderoso es Dios para volverlos a injertar.” Injertados una vez más en su propio olivo, “florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto.”

 


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Una exposición de Romanos 11 . 3/5

Las ramas judías fueron desgajadas por incredulidad; el olivo silvestre gentil injertado permanece tan sólo por fe. La Palabra de Dios nunca dice “teme” sin ninguna razón. La historia del cristianismo gentil demuestra que la advertencia no estuvo de más, a pesar de que no fue tenida en cuenta. La incredulidad y la corrupción moral de los judíos, trajo los juicios de Dios sobre “las ramas naturales”; de manera que la incredulidad y la corrupción moral del “olivo silvestre”, traerá los juicios de Dios sobre el cristianismo apóstata.

 

Dice la palabra de Dios: “Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.”

 

Ahora bien, se nos llama en este pasaje a contemplar dos aspectos diferentes de la conducta de Dios hacia los hombres – judíos y gentiles. Hacia los judíos – severidad: Su templo destruido; sus ciudades en ruinas; su tierra desolada; ellos mismos siendo muertos por decenas de miles, y el remanente siendo cazado y perseguido en los cuatro rincones de la tierra. Severidad – el inevitable resultado de la apostasía nacional. “

 

Esta epístola es la epístola a los Romanos, una carta divina dirigida a la iglesia en Roma, la cual se transformó en la iglesia de Roma, y más adelante en el cristianismo gentil. En el tiempo en que esta epístola fue escrita, la iglesia en Roma era una iglesia modelo. Pablo podía decir de sus miembros, “vuestra fe se divulga por todo el mundo.” Continúen manteniendo este carácter y la misma posición, y la bondad de Dios hacia ustedes será continua. Que no haya cambios en su conducta y no verán cambios en la conducta de Dios. Perseveren en la doctrina de los apóstoles, la fe sana, el ferviente amor, el celo santo, y la bendición de Dios será continua e incluso aumentará; pero si apostatan de la sana doctrina y las prácticas sagradas, como lo hicieron los judíos, con seguridad “también serás cortado.” “Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.”

 

Quiere decir, entonces, que hay esperanza inclusive para el individuo judío que no tiene fe durante esta dispensación, siempre y cuando no continúe en su incredulidad. Finalmente, también hay esperanza para la nación, la cual continúa a través de las sucesivas generaciones. La capacidad de Dios de bendecir al individuo y también a la nación demuestra su voluntad y quizás también su prometido propósito.

 

Querido amigo, ya no miremos a los judíos no creyentes como ramas de olivo secas y marchitas las cuales jamás volverán a desarrollarse, útiles tan sólo para arder en el fuego; sino seamos obedientes, y en el espíritu de Cristo, tomémosle generosamente y con cuidado, y traigamos estas ramas desgajadas a su olivo; y a pesar de que nosotros no podemos darle una unión vital, Dios dice: Yo puedo. “Poderoso es Dios para volverlos a injertar.” Injertados una vez más en su propio olivo, “florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo llenará de fruto.”

 

“Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?”

 

Aquí el apóstol da un paso largo, yendo más allá de la esperanza que se puede tener en los casos con menos perspectiva; él dice que, humanamente hablando, los judíos son menos difíciles de convertir que los gentiles.

 

Los buenos son injertados en los silvestres, y no los silvestres en el bueno, de esa forma la naturaleza del silvestre es dominada por la calidad del otro. Si el silvestre fuera injertado en el bueno, su naturaleza sometería la calidad del mismo, y todo se haría silvestre. Algunos, siendo conscientes de esto, piensan que Pablo cometió un error. Pero él estaba inspirado; además, era un hombre educado y estaba familiarizado con Palestina y el injerto de olivos. Note sus palabras. Habla de injertar el silvestre en el bueno como algo “contra naturaleza;” si hubiera dicho en armonía con la naturaleza, entonces hubiéramos notado un error. Los judíos son aquí llamados “ramas naturales.” Es tan apropiado llamar a los judíos ramas naturales como llamar a los gentiles injertos de olivo silvestre. Se habla de ambos haciendo hincapié en la diferencia de su condición religiosa, los gentiles como idólatras, los judíos como temerosos de Dios, creyentes en las Escrituras del Antiguo Testamento, y expectantes de la venida del Mesías, basados en la autoridad de esas Escrituras. Los gentiles como idólatras, pueden ser considerados silvestres en tres aspectos. Tienen muchos dioses y muchos señores, en vez de creer en un solo Dios. Adoran muchas cosas que son visibles a los ojos, en vez de adorar al que es invisible. Adoran muchas cosas que ellos mismos hicieron, en vez de adorar a aquel que les hizo a ellos. En estos tres aspectos, los gentiles bien pueden ser llamados olivos silvestres. Los judíos son ramas naturales. ¿Por qué? Jesús es la encarnación y la interpretación de la ley mosaica. El es Dios hecho carne. Revela al Padre. Cumple las profecías judías y explica los sacrificios y el sacerdocio de la religión judía. Ser un creyente verdadero en Moisés es ser un verdadero creyente en Cristo. Por lo tanto, los judíos son ramas naturales. Ahora notemos la fuerza de la ilustración. Si el injerto del olivo silvestre de un gentil idólatra puede ser tomado e injertado, en forma contraria a las leyes de la naturaleza, en un buen tronco de olivo judío, cuánto más serán injertados estas ramas naturales en su propio árbol de olivo.

Pienso que podemos sacar más enseñanza de este notorio pasaje. El olivo silvestre injertado en el bueno, si es dejado por su cuenta, dominará al bueno; eso es, funcionaría de acuerdo a la naturaleza. El injerto de olivo silvestre, el gentil, a pesar de ser injertado contra la naturaleza, es controlado por gracia, y mientras es controlado por la gracia Divina viene a ser un participante, y solo un participante, de la raíz y el tronco del olivo. Los gentiles han descuidado las advertencias de este capítulo – “no te ensoberbezcas, sino teme,” “no te jactes contra las ramas,” “pues de otra manera tú también serás cortado.” Han considerado a los judíos como si estuvieran desgajados por un período indefinido, y se han considerado a ellos mismos como si hubieran tomado el lugar de los judíos en el propósito y favor divinos. Se han llamado a sí mismos israelitas espirituales, y han llamado a la iglesia cristiana – la cual se compone de judíos y gentiles – la iglesia gentil. Le hacen honor a esta denominación en el hecho que le dan la bienvenida a los gentiles en todas partes, mientras que los judíos son excluidos debido a la influencia de la idolatría y la persecución, o en el mejor de los casos, debido al descuido. El injerto del olivo silvestre gentil debería haber perdido su naturaleza al incorporarse a la iglesia cristiana judía como un participante tan sólo de esta bendición; pero ha proclamado ser un Israel espiritual, la iglesia gentil, y ha producido por lo tanto un cristianismo gentil casi tan corrupto como el paganismo. El injerto silvestre gentil ha dominado al buen olivo; ha funcionado de acuerdo a la naturaleza en vez de obrar bajo la influencia dominante de la gracia.

Una exposición de Romanos 11. 2/5
Una exposición de Romanos 11. 4/5

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