Un Camino Fatal (1ª parte)

Un Camino Fatal
(1ª parte)

Autor: Marcel Malgo

El mensaje del profeta Oseas es el del increíblemente paciente amor de Dios. Usted quedará asombrado con los aspectos personales, que tienen que ver con nuestra vida, que serán mencionados en este estudio. Se tratarán temas específicos que nos conducirán, cada vez, a un nuevo desafío.


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PE1553- Estudio Bíblico
Un Camino Fatal (1ª parte)



Antes de encarar este tema, vamos a leer directamente de la Palabra de Dios. Comenzamos con el cap. 3 de Oseas:

“Me dijo otra vez Jehová: Vé, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas. La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada. Y le dije: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo.Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin serafines.Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días.”

Y pasamos a leer ahora el cap. 4:

“Oíd la palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende a los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden.Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán. Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote.Caerá por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre destruiré. Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.Conforme a su grandeza, así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta. Del pecado de mi pueblo comen, y en su maldad levantan su alma. Y será el pueblo como el sacerdote; le castigaré por su conducta, y le pagaré conforme a sus obras.Comerán, pero no se saciarán; fornicarán, mas no se multiplicarán, porque dejaron de servir a Jehová. Fornicación, vino y mosto quitan el juicio. Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar. Sobre las cimas de los montes sacarificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto.Vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras. No castigaré a vuestras hijas cuando forniquen, ni a vuestras nueras cuando adulteren; porque ellos mismos se van con rameras, y con malas mujeres sacrifican; por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá. Si fornicas tú, Israel, a lo menos no peque Judá; y no entréis en Gilgal, ni subáis a Bet-avén, ni juréis: Vive Jehová. Porque como novilla indómita se apartó Israel; ¿los apacentará ahora Jehová como a cordero en lugar espacioso? Efraín es dado a ídolos; déjalo. Su bebida se corrompió; fornicaron sin cesar; sus príncipes amaron lo que avergüenza. El viento los ató en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.”

Hemos leído los capítulos 3 y 4 del libro de Oseas.

Basaremos el siguiente tema en un importante versículo de alto contenido, el cual podemos hallar en el capítulo 4. Anhelo aplicarlo en forma práctica a usted querido oyente, a predicadores, y a padres de familia. Pero daremos primeramente un pantallazo sobre el capítulo 4, lo cual nos llevará a un estudio del capítulo 3, para un mejor entendimiento del contexto.

Aunque Oseas 3 tiene únicamente 5 versículos, es muy instructivo. Aquí se describe el pasado, el presente, y también el futuro de Israel.

El pasado de Israel está simbolizado a través de la infidelidadde la esposa de Oseas. Ella lo había abandonado, pese a lo cual, Oseas recibe la orden de amarla, de comprarla de nuevo. En Oseas 3:1 y 2 dice: “”Me dijo otra vez Jehová: Vé, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas. La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada’’. Este versículo habla del amor de Dios, el cual permaneció a pesar de la infidelidad de Israel. Un amor tan sublime, que Dios finalmente accedió a pagar un alto precio con el propósito de recuperarlo: mediante la sangre de su Hijo, Jesucristo.

La actual situación de Israel se describe en los versículos 3 y 4 de Oseas 3, dónde dice, entre otras cosas: “”Tú serás mía durante muchos días… porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin serafines’’.


Aunque Dios considere a su pueblo como su propiedad(como “”los suyos’’), Israel por su parte, no le corresponde de igual manera, sino que vive como pueblo sin Dios.

El futuro de Israel se anuncia en el versículo 5 de Oseas 3, donde se expresa el arrepentimiento del pueblo ante Dios, y cómo Él en su fidelidad restaurará a su pueblo: “”Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días’’.

Analizaremos ahora el capítulo 4 de Oseas. Los primeros once versículos describen el fruto de la idolatría de Israel. Entre otras cosas leemos: “”Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán’’. Hasta el mundo animal sufre las consecuencias de la impiedad de Israel. ¡Qué repercusión devastadora tiene el pecado!

La segunda parte de Oseas 4 (versículos 12 al 19) describe la manera en la que Israel adoraba a sus ídolos. Allí leemos, por ejemplo, en el vers. 13: “”Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las cimas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras’’.


Es realmente tristecómo se comportaba Israel frente a su Dios; basta con leer una vez toda las maneras de adorar a sus ídolos en esta lista. ¡Al leer al profeta Oseas podemos sentir empatía con el corazón de Dios!

Pero, de todo lo sucedido, ¿sería esto lo peor? ¿Todos los actos pecaminosos de Israel en esa época fueron los causantes de haber alcanzado la cumbre de su idolatría? ¡Aunque sus acciones fueron terribles, sólo eran la punta del iceberg! Y así llegamos, a través de este análisis, al tema crucial que hemos de tratar: El camino fatal.

Lamentablemente tenemos que ir redondeando por aquí. Pero este programa ha servido de introducción para este tema, que seguiremos tratando durante los dos próximos. Así que para saber cuáles de los caminos que tomó Israel en aquella época fueron los más fatales, no se pierda la próxima emisión del programa. Y hacia el final del tema, vendrá como siempre, la aplicación personal, que constituye para cada uno de nosotros un gran desafío. ¡Les espero para compartir con ustedes todo esto! ¡Hasta entonces!


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