Un cambio radical

Este programa trata sobre el perdón, tomando como ejemplo la vida de José. También nos brinda diez pasos prácticos para poder perdonar.


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EA602 – Entre Amigas –
Un cambio radical



Receta: Ensalada para 6 porciones


Entrevista con Liliana García

Sandra: Estamos con Liliana García, una gran amiga y te quería preguntar por ese cambio tan especial que has vivido no hace tanto tiempo, sino tres años.

Liliana: Así es, ya pasaron tres años. Para empezar les quería contar que provengo de una familia de creyentes católica. Toda nuestra vida a girado en torno a obras, a ayudar aquel que menos tiene. Vengo de una familia donde creemos en un Dios que nos ayuda cuando lo necesitamos. Estoy casada hace 26 años, mi esposo también es católico, profesábamos esa fe. Así fuimos creando a nuestros dos hijos. Y ya tenemos una nieta. Soy educadora social, trabajo en INAU que es el instituto del estado que se encarga de los niños en Uruguay. Hace 10 años trabajo en un hogar de chicos abandonados. Es un internado. Mi esposo es oficial de la policía, así que podríamos decir que hemos vivió en la comunidad.
Una mañana como cualquier otras, me levante pero sentí un malestar en mi organismo, pero había que irse a trabajar así que salí. Ese malestar se fue intensificando y termine internada en un hospital. Con un diagnostico de cálculos en la vesícula.
En el hospital había un paro por 24 horas, así que quede internada por ese tiempo esperando la operación. Ese tiempo fue el de mayor sufrimiento que tuve. Me sentía muy sola, a pesar de estar acompañada de mi esposo. Sentía que no valía nada, no tenía fe. Ni me acorde de ese Dios al que yo rezaga. Solo pensaba en porque me pasaba eso.
Llego el momento de la operación, sin diagnostico me dieron anestesia y algo paso en mi. Comencé a ver un túnel, donde cada vez se agudizaba la oscuridad, había como una neblina muy espesa, que me envolvía y no me saltaba. Era muy feo, tenía mucho miedo y sentía mucho frío. Hasta que de pronto me vi, no sé explicarlo pero vía mi cuerpo y a los médicos tratando de reanimarme. En ese momento no tenía dolor, ni miedo estaba en paz. Cuando desperté estaba en CTI y no entendía nada.
Me dieron el alta y aparentemente estaba todo normal. Pero yo sabía que algo mas había pasado, esa experiencia no había sido un sueño. Por 15 días seguí con esa sensación de miedo, con terrores, casi no dormía. Dormí casi sentada porque no quería acostarme porque sentía la misma sensación del túnel que había visto en la operación. Pasado el tiempo logre contarle a mi esposo, el creyó en mí y me trato de animar. Llamamos al sacerdote de nuestra iglesia, para pedirle ayuda. Pero el nos dijo que eran misterios de Dios, así que me dejo sin respuesta. Yo quede peor, porque recordé que si Dios era un Dios de amor, un Dios que todo lo podía también tenía que tener la respuesta para esa situación. Paso el tiempo, agravando mi situación psicología porque me sentía bacía, algo me faltaba, no era yo. Así pasaron 2 meses, hasta que mi esposo se encontró con un sobrino del que es cristiano. Cuando me visito con su esposa les conté de mi situación. Y él me respondió que yo no tenía a Dios en mi corazón, si bien yo creía no lo tenía. Me dijo que Dios era un Dios vivo. Nos invito a un campamento de matrimonios de su iglesia y fue allí donde juntos a mi esposo Luis pudimos recibir al Señor. Pude llenar ese vacío que sentía en mi corazón. Pudimos entender el plan de salvación, Comprendí que Dios estaba vivo, que estaba siempre con nosotros y que no era un Dios de iglesia que estaba colgado de una cruz. Sino que había resucitado y que ahora está con migo en las buenas y en las malas.

Sandra:Sin duda fue una experiencia inusual, pero que sirvió para encontrar a Dios. Ahora tu esposo y tú están viviendo una vida totalmente diferente, ¿Verdad?

Liliana: Si, realmente conocimos a ese Dios vivo. A ese Dios que inconscientemente buscamos tanto y no lo encontrábamos. Pero hoy lo tenemos con nosotros y podemos vivir por Él y para El. Porque pienso que si me dejo regresar a esa vida, fue por un motivo muy especial. En estos tres años he podido llevar la palabra del Señor a mis padres y ellos le han conocido. En este tiempo sin duda han venido las pruebas, pero junto al Señor es tan distinto vivir y superarlas. Eso nos da fuerza para seguir.
A los 5 meses de convertidos le compartimos el evangelio a una sobrina y ella le acepto. Dios enseguida comenzó a obrar en ella, por más simple que parezca Dios le dio un trabajo y comenzó a ir a una iglesia.
Dios tiene misterios pero en su palabra podemos ver que el verdadero creyente se apoya en él, confía a pesar de las circunstancias. Mi sobrina a los 5 meses de haber conocido a Dios murió en un accidente de tránsito.
Ella tenía 21 años y un hijo de 3. Pero esta situación tan difícil llevo que otros conocieran a Dios como su salvador personal.

Sandra:Dios es un Dios que no abandona. Que a pesar de las situaciones difíciles siempre va a estar. Los propósitos de Dios siempre son buenos para aquello que le aman, su palabra nos lo dice. Qué bueno que Dios debe haber reconocido que ustedes le trataban de buscar, de agradar. Tal vez de la forma equivocada, atreves de obras. Porque la Biblia nos dicen que las obras no son suficientes para llegar a Dios y por eso será que te dio esta oportunidad. A través de esa misteriosa forma, en esa operación para poder conocerle a él.
Quedemos pensando en que cada uno de nosotros podemos estar sufriendo alguna situación de vida difícil, pero debemos estar preparados para la muerte.

Perdón (2ª parte)
Vida nueva

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