Señor: enséñame

Señor: enséñame

Autor: Herman Hartwich

Es importantísimo poder comprender el alcance de una buena enseñanza. En los últimos tiempos donde se levantan falsos profetas, Jesús nos deja una buena enseñanza para tener atesorada en nuestro corazón!


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PE1499 – Estudio Bíblico – Señor: enséñame


 


Qué tal mis amigos es un placer compartir estas líneas con ustedes… vamos a reflexionar en la Palabra de Dios, porque es importante que hagamos un alto en el diario vivir, para conocer la voluntad de Dios en nuestra vida, que es el propósito de Dios para nosotros.

En esta oportunidad yo quisiera leerles unos breves versículos en el evangelio de Mateo Capítulo 9, versos 35 al 38, y dice así el evangelista Mateo.

Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos y predicando el evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, les tuvo compasión de ellas. Porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor entonces dijo a sus discípulos:A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Mis queridos amigos si nosotros nos ubicamos en el momento histórico, en el que Jesús vino al mundo, nos daremos cuenta de que inmediatamente de la necesidad, de la enseñanza como dice aquí el evangelista Mateo que Jesús recorría todas las ciudades y aldeas. Es interesante que Jesús fue hacia la gente. No pretendía que la gente viniera solamente a él. Pero, en este momento cuando Jesús aparecía en la escena de la historia, hacía unos 400 años que no había profeta de Dios hasta que aparece Juan el Bautista. Ese período de 400 años aproximadamente se denomina el tiempo del silencio de Dios.

En el pasado costaba tener sujeto, a la sana enseñanza. Y si en el pasado, que a veces pensamos, ah, antes era más fácil, parece que antes la gente era más piadosa, era más accesible, bueno, no crea que haya sido tan así, si pensamos tan solamente en la época antediluviana, a causa de la proliferación de la maldad, a causa de la desviación de la humanidad, del alejamiento de la humanidad, Dios tuvo que tomar la medida de exterminar y solamente 8 fueron salvados. Si pensamos en la época en la que el Señor tuvo que ejecutar enviando fuego y azufre en el cielo, sobre las ciudades tan corruptas sobre Sodoma y Gomorra, imaginémonos, si en aquella época necesitaban una sana enseñanza imagínense ahora… estamos realmente asombrados cada día de las noticias de las cosas que están aconteciendo. A nivel mundial, especialmente en el área moral.

En esa área afectiva que, como dice la escritura, en los últimos tiempos habrían hombres y mujeres, inclusive sin afecto natural. Los crímenes más horrendos las cosas más tremendas están sucediendo ahora, lo que parecería que la cultura en la cumbre de la civilización está siendo peor, en los animales. Mis queridos amigos, salomón decía en los proverbios 29: 18, sin profecía, el pueblo se desenfrena. Yo quisiera atreverme a decir, sin conocimiento, sin enseñanza sana, sin enseñanza buena, sin enseñanza correcta la gente se desenfrena. La gente sale de la horma. En la que Dios quiere que esté. Por eso, por ejemplo, estoy pensando en el salmista David, en aquel gran Rey David, en sus salmos. Muchas veces él estaba pidiendo a Dios enséñame tus estatutos, enséñame tus mandamientos, enséñame tus preceptos, enséñame el camino de tus estatutos, también decía en una oportunidad el Salmo 143, enséñame a hacer tu voluntad. Si tendremos necesidad nosotros de pedirle a Dios que nos enseñe, que nos enseñe a caminar, como debemos caminar, Salomón, cuando dedica el templo le pide a Dios que le enseñe el buen camino.

Sabemos que Salomón se destacó por su sabiduría y no pidió riquezas, ni fama. Sino que pidió Sabiduría. Para discernir entre el bien y el mal. Sabiduría para gobernar y Dios se lo dio por cuanto él pidió eso. Pero él decía cuando dedicaba al templo: Señor, Enséñame el buen camino. Cuando Juan el Bautista irrumpe en la historia como precursor de Jesucristo allí en Israel también, le dice a la gente, quién les enseñó a ustedes a huir de la ira venidera? Es impresionante porque ellos estaban haciendo una falsa enseñanza, en ese período del Silencio de Dios. Estaban siguiendo las enseñanzas que eran mandamientos de orden y no realmente mandamientos de Dios.

Miqueas por ejemplo, en su profecía, en el capítulo 3 verso 11, habla que Dios está condenando a los líderes religiosos, de la nación, y dice que hasta los sacerdotes enseñaban por precio. La gente a veces dice cosas, enseña cosas aunque no sea lo correcto, pero por dinero. Nosotros como hijos de Dios somos llamados a enseñar la palabra de Dios pero por gracia. Porque les amamos queridos oyentes.

Querido amigo, querida amiga, a mí no me pagan para decirte en esta oportunidad, del gran amor de Dios, del gran poder de Dios. Porque Dios nos ama, porque Dios me salvó por gracia y quiere salvarte por gracia. Jesús amonestó a los oyentes, a los seguidores de él que no endurecieran su corazón, que se volvieran a Dios porque él usa la Palabra de Isaías, cuando dice: este Pueblo de Labios me honra más su corazón está lejos de Dios. Él estaba llamando a la gente a creer en Dios con todo el corazón. Era necesario enseñar a estas ovejas perdidas como dice, en el evangelio: Jesús vino a predicar a Enseñar, porque la gente estaba como ovejas perdidas.

La oveja es un animalito que no se orienta fácilmente como otro tipo de animales. Y dice: las ovejas perdidas. Y desamparadas. Dispersas. Tal fue su enseñanza, la enseñanza de Jesús que hasta sus propios enemigos, se asombraban y daban testimonio, y decían: Señor, sabemos que tú enseñas con verdad y no tienes que cuidarte de Nadie porque enseñas con verdad, el camino de Dios. Esto es asombroso.

La enseñanza era necesaria. Pensamos que también hoy es muy necesaria. Es necesario mi amigo, mi amiga, que te permitas ser enseñado en la Palabra verdadera de Dios. Pero también dice el evangelio, que Jesús predicaba el evangelio del reino. Esta actividad comprende la postura del mensajero divino como postura quien anuncia con voz fuerte un mensaje de parte de Dios, de interés para ese pueblo y exhorta, al pueblo a obedecer las demandas de Dios.

Aunque hay mucha semejanza en la enseñanza y la predicación, y todo predicador debe ser también un buen maestro, pero, en la predicación el predicador también apela a las emociones y a una decisión inmediata. Porque no se trata de postergar el desafío porque la Palabra de Dios le presenta porque el mensaje del evangelio te desafía a entregar tu corazón ahora. Hoy, la Biblia habla del hoy si hoy oyes su voz, no endurezcas tu corazón. La enseñanza apela más, por ejemplo, a la mente. También la predicación presenta certezas, mientras que la enseñanza es una explicación del significado de la certeza.

Jesucristo, en el evangelio de Lucas, nos presenta al evangelista, cuando él, se presenta allí, y lee en el libro de Isaías, y él abre el rollo y lee, una palabra profética 800 años antes de que Jesús Naciera, ya Dios había halado antes a través del profeta, hablando acerca del Mesías, el Espíritu del Señor está sobre mí, por cuando me a ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos a predicar el año agradable al Señor.

Mis queridos amigos, aquí, la palabra evangelio aquí significa buena noticia. Bueno, aquí el señor dice yo tengo una buena noticia. Y todo el evangelio está lleno de afirmaciones de que Jesús vino con esta noticia, que es buscar y salvar lo que se había perdido. Muchas veces él dice a lo largo de su ministerio que él no vino a buscar a Justo a través de su arrepentimiento sino a pecadores. Los sanos no tienen necesidad de médicos. Sino los enfermos y estas son figuras que él pone para demostrar que todo lo que se reconocen como pecadores tienen la oportunidad de ser sanados y perdonados. Estamos en el tiempo de la gracia hasta que él vuelva.

Sin duda, el diablo quiere degenerar el mensaje, y hay que tener mucho cuidado con esto mis amigos. El apóstol San Pedro, en el día del Pentecostés, dijo realmente, algo tremendo, cuando dice: y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en quien podamos ser salvos, Jesucristo. Mis amigos esta es la buena noticia, acá la tenemos en Lucas, la leímos recién. El Señor vino a buscar, a librar y principalmente me voy a detener un momento más a predicar “el año agradable del Señor”. Este se trataba del año del Jubileo. Cuando se decretaba el año de la libertad total de los esclavos, el perdón de todas las deudas, la recuperación de todos los bienes perdidos a lo largo de 49 años, a nivel personal o familiar.

Yo quiero decirte mi amigo, el Diablo te ha despojado de todo. El Diablo te ha despojado de felicidad, de honor, de moral, de todo lo bueno. Jesucristo quiere declararte el año agradable, ahora si tu te rindes a él, él vino justamente para darte la vida, y vida en abundancia. Aceptarás tú esto? Yo te animo a que tú tomes una decisión por Cristo, le rindas tu vida y reclames de él el perdón y la restauración de una plenitud de vida. Pero tu tienes que arrepentirte dolerte en tu corazón y pedirle que él te salve

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