Salvación Eterna (2ª Parte)

Salvación Eterna 
(2ª parte)

Autor: William MacDonald

La palabra discípulo ha sido por demás utilizada, y cada usuario le ha dado el significado de su conveniencia. El autor de este mensaje nos lleva a examinar la descripción de discipulado que presentó Jesús en sus enseñanzas, la cual se halla también en los escritos delos apóstoles, para que aprendamos y descubramos más acerca de este concepto.


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PE1878 – Estudio Bíblico
 Salvación Eterna (2ª Parte)



Amigos, ¿cómo están? Un gusto estar nuevamente junto a ustedes. Repasemos un poco lo dicho en la primera parte del mensaje, antes de continuar.

Cuando somos salvos recibimos el perdón dela pena eterna de nuestros pecados, pasados, presentes y futuros. Todos nuestros pecados eran futuros cuando Jesús murió por nosotros. Dios nunca los recordará nuevamente.

En ese momento comienza una nueva relación.Nos transformamos en hijos de Dios por la fe en Jesucristo. Nada puede quebrantar dicha relación. Usted no puede dejar de ser hijo de su padre terrenal. Y esto también se aplica en el caso de su Padre celestial.

Cuando pecamos, nuestra comunión con Dios se quebranta. No nuestra relación, sino nuestra comunión. La relación es una cadena inquebrantable, mientras que la comunión es un hilo delgado. El feliz espíritu familiar permanece quebrantado hasta que confesamos nuestros pecados.

Preste atención a esto. Recibimos el perdón de la pena eterna de nuestros pecados cuando creemos en el Señor Jesucristo.Ese perdón se recibe una vez y para siempre. Recibimos el perdón como creyentes,cuando confesamos y abandonamos nuestros pecados (como leemos en 1 Jn.1:9).Esto se lleva a cabo constantemente en la vida cristiana. En Juan 13:10, Jesús enseñó que existe un baño de regeneración, pero muchos lavamientos.

Existe una diferencia entre el pecado ocasional y la práctica del pecado. Todos pecamos (como leemos en 1 Jn. 1:8 y10; y 2:2), pero no practicamos el pecado. No dejamos de pecar, pero sí pecamos menos. El pecado domina la vida de un pecador (lo podemos leer en 1 Jn. 3:4 al9). En este pasaje, Juan usa el tiempo presente continuo. Leámoslo de la siguiente manera:

“Quien practica el pecado también practica la impiedad. Todo aquel que permanece en Él no continúa pecando. Todo aquel que practica el pecado no lo ha visto a Él ni le ha conocido. El que practica la justicia es justo. Aquel que sigue pecando es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. Todo aquel que ha nacido de Dios no peca habitualmente”.

La Biblia hace una distinción que, si se observa cuidadosamente, previene que una persona crea que un creyente puede perderse.

Hacia el final del programa anterior,estábamos hablando de que: Existe una diferencia entre un verdadero creyente y aquel que finge serlo. Una persona puede decir que es cristiana aun cuando nunca haya nacido de nuevo. En la parábola del trigo y la cizaña (de Mt. 13:24al 30), el trigo representa a los creyentes genuinos, mientras que la cizaña claramente representa a los embusteros.Cuando Pablo dijo:“…golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado”,él no temía perder su salvación, sino que temía ser descalificado como siervo del Señor. Él no quería ser colocado en la repisa. Debemos observar la diferencia entre la salvación y llevar fruto.

Juan habla de esto último en Juan 15:1 al8. ¡Preste atención al versículo 8, léalo con cuidado! No dice allí que Dios corta a un cristiano que no permanece y lo arroja al fuego. La cizaña tiene un aspecto similar al trigo, pero hasta allí llega su similitud. Existe una diferencia entre aquel que se aparta y aquel que es apóstata. Alguien que se aparta, es un hijo de Dios que no está en comunión con el Señor. Un apóstata, es una persona que en cierto momento profesó creer pero en cierto momento abandonó la fe cristiana. Pedro se apartó, pero Judas fue un apóstata. Cuatro pasajes que describen la apostasía son Hebreos 6:4 al 8, y 10:26 al 31, y Juan 2:18 al 28; y 5:16.

Existe una diferencia entre la reformación y la regeneración. Dos pasajes que describen la reformación son Mateo 12:43 al45 y 2 Pedro 2:18 al 22.

Debemos ser cautelosos al distinguir entre la raíz y el fruto de la salvación. La fe es la raíz; somos salvos por creer en Cristo. Las buenas obras son el fruto.

Muchas personas han sido perturbadas por pasajes que tienen un incómodo “si” en ellos; como, por ejemplo: 

Romanos 8:17:… si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados.

1 Corintios 15:1 y 2:Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis,en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

Colosenses 1:21 y 23:…ahora os ha reconciliado… si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe,y sin moveros de la esperanza del evangelio.

Lo que sigue a cada uno de estos “si”, es una descripción de cómo son los verdaderos creyentes, no de cómo nacieron de nuevo.

¿Pero acaso Santiago no dice que somos justificados por las obras? Sí, lo dice (en Stg. 2:24). Pero él no dice que son las obras en lugar de la fe, ni la fe más las obras. Él insiste en que somos salvos por el tipo de fe que produce buenas obras. La fe es invisible. Las buenas obras la hacen visible. La buena obra de Abraham fue su voluntad desacrificar a su hijo. La buena obra de Rahab fue su disposición a traicionar as u ciudad. Sólo fueron obras valiosas por el hecho que demostraron una fe real,que ya estaba allí. Sin fe, hubieran sido malas obras.

Veamos ahora, también, que debemos distinguir si un pasaje habla de la salvación o del servicio. En 1 Corintios 9:24 al 27 Pablo habla del servicio:

Habla de la tercera persona del plural en una forma indefinida. En otras palabras, los hombres lo hacen. El mundo sólo menosprecia al creyente que no vive una vida que permanece. Ellos toman el testimonio de dicha persona y lo arrojan al fuego.

Sea consciente de la diferencia entre las alvación y el discipulado. Un discípulo puede no ser apto para servir en el reino (como lo menciona Lc. 9:62) y, sin embargo, ser apto para el cielo a través de los méritos del Señor Jesús. Los siguientes pasajes tratan del discipulado más que del camino de la salvación: Lucas 9:23; y 14:26 y 33; yJuan 12:25.

En Gálatas 6:8 Pablo escribe:“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.¿Acaso esto enseña que un cristiano puede perder su salvación? Para nada. Aquí, la vida eterna significa la vida en su plenitud. Habrá niveles de gozo de la vida eterna, en la patria celestial futura. Todos serán felices, pero algunos tendrán una mayor capacidad para disfrutar del cielo que otros. La administración del dinero es una forma de determinar dicha capacidad.

Al considerar el tema de la seguridad eterna, es de principal importancia asegurar, con declaraciones entendibles,que el creyente tiene vida que es eterna y que nunca puede perecer. Existen muchos otros pasajes que requieren seguridad eterna, a pesar de que no lo mencionan con tantas palabras. Finalmente, es de gran importancia ver los versículos controversiales en su contexto. ¿Los versículos hablan sobre la salvación o sobre algún otro tema?

Nunca debemos construir nuestra doctrina sobre la experiencia humana, diciendo por ejemplo: “Conocí un hombre que…”

La Palabra de Dios es nuestra autoridad.

 

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