¿Quién puede darme la verdadera libertad?

Título:¿Quién puede darmela verdaderalibertad?

Autor: Herman Hartwich
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Estimados oyentes, estoy sumamente feliz de poder compartir con ustedes la alegría de vivir,  en un país donde hay libertad religiosa. Primeramente quisiera invitarles a leer en el evangelio según san Juan versos  31 al 36. Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Le respondieron, linaje de Abraham somos,  y jamás hemos sido esclavos de nadie.  ¿Cómo dices tu seréis libres? Jesús les respondió, De cierto de cierto os digo,  que todo aquel que hace pecado,  esclavo es del pecado, y el esclavo no queda en la casa para  siempre, el hijo sí queda para siempre,  así que si el hijo os libertare,  seréis verdaderamente libres.

Mis queridos amigos, dije que es un verdadero privilegio de vivir en un país  con libertad religiosa, sin embargo hay una esclavitud peor que la política y social. Y Jesús anuncia dos principios con respecto a l pecado. Uno Negativo,  y el otro Positivo. En primer lugar veamos la esclavitud del  pecado. La idea moderna del pecado es falsa. Ya a través del profeta Isaías en el capítulo 5 verso 20,  el Señor estaba diciendo a través de su siervo:  ay de los que a lo malo dicen bueno,  y a lo bueno malo  que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz. Que  ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo.

Mis queridos amigos,  la verdad es que son tan verdaderas estas palabras,  ay en este tiempo!  Que se han dado vuelta que se han cambiado  todo totalmente los valores,  los valores éticos y morales,  donde hoy un error se dice es una pequeña falta no más. O si se trata de algo malo, bueno, puedo dejar de hacerlo en cualquier momento. Cuando quiero. Hoy día, se ha cambiado totalmente la palabra de Dios. Lo que Dios ha dicho en su palabra que es malo,  hoy se dice es bueno. Lo que Dios ha ordenado que practiquemos  como bueno, la gente dice: malo es. El pecado, la Biblia nos enseña que  el pecado esclaviza a  la persona.

Es una actitud que tiene una fuerza  increíble y tú lo sabes muy bien querido oyente, Tu lo sabes perfectamente que  ese pecado del cual tu te encuentras esclavo, tiene una fuerza increíble, domina tu personalidad. Cambia la dirección de la vida,  si tu te pones a reflexionar,  en algunos aspectos de tu vida, de tu pasado  y de lo que es ahora tu presente seguramente estarás dispuesto a reconocer como ha cambiado la  dirección de tu vida. El hecho de que has permanecido esclavo de tus pecados.  Y valla que nosotros sabemos que no podemos librarnos  fácilmente del pecado.  Porque es un amo cruel.  Es un amo cruel.  A diario nos encontramos con niños,  con jóvenes con adultos,  no importa la edad, en todas las edades,  podemos comprobar la crueldad,  de este amo el pecado. Llega un punto cuando la vida ya no le pertenece a la persona.  Porque como dijera el apóstol San Pablo,  el bien que quiero hacer, eso no puedo hacerlo y  lo malo, que no quiero hacer eso hago.  Esa ley encontraba en su propio cuerpo, cuántas personas en este momento quizás nos están escuchando,  y están gimiendo de dolor y de frustración,  bajo esta esclavitud de este cruel amo.

Que les induce permanentemente  les está haciendo hacer lo malo que no quieren y se proponen a hacer algo bueno al inicio de cada año, al inicio de cada día, al inicio de cada semana  no importa, a cada momento quieren hacer algo bueno, y no lo logran. En esta esclavitud del pecado el futuro es incierto. Porque la Biblia habla de que el esclavo no es heredero porque no es hijo. El pecado,  nos priva de toda capacidad de decisión. La verdad e que  dominados por el pecado,  ya no somos capaces de decidir lo que queremos  pero veamos ahora el otro aspecto.  La libertad que Cristo ofrece,  en el versículo 31 y en el 36, que  leí del capítulo 8: escucha mi querido amigo,  mi querida amiga, si vosotros,  permaneciereis en mi palabra,  seréis verdaderamente mis discípulos. Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Y en el versículo 36 dice:  así que si el hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Hay uno solo que puede romper el poder del pecado. Uno solo y ese es Jesucristo.  Él  vino para dar vida a los demás y para romper las cadenas que  tienen atados a millones y millones de seres humanos. Cristo, dice la Biblia,  vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.  Una gran pregunta es la que se hacían los hombres y que  se siguen haciendo hoy en día. ¿Quién puede perdonar el pecado? Quién tiene el poder? Por supuesto que nosotros sabemos que es Jesucristo. Porque la libertad que Cristo da es inmediata.

En el momento en que tu entregas tu vida a Jesucristo,  que le aceptas a él como Señor y salvador,  que tomas esa decisión de apoderarte de esa obra de gracia,  obra de esa cruz del calvario desde ese mismo momento,  tu vas a gozar de la libertad y no es una libertad a medias,  no es que cada día un poquitito, desde el momento en que tu te entregas,  rotas son las cadenas de el esclavitud  y completa,  porque él vino a dar vida abundante, él dijo en Juan 10:10 el ladrón no viene sino para matar, hurtar y destruir. Pero yo he venido para darles vida, y vida en abundancia. Además en el capítulo 14  de el evangelio de Juan, verso 27,  miren las maravillosas palabras que Jesús pronunció, diciendo: la paz os dejo, mi paz os doy;  yo no os la doy como el mundo la da.  No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.

Te das cuenta que el Señor te ofrece paz, vida abundante paz. Pero además gozo también. En el mismo evangelio capítulo 16 verso 22,  el señor Jesús dijo: también vosotros  ahora tenéis tristezas pero  os volveré a ver y se gozará vuestro corazón. Y nadie os quitará vuestro gozo. Nadie os quitará vuestro gozo. Además es una vida eterna. Él vino a dar vida eterna.  Capítulo 6 del evangelio de Juan. Verso 39 dice y esta es la voluntad del padre,  del que me envió que de todo lo que me diere  no pierda yo nada sino que lo resucite,  en el día postrero.  Mis queridos amigos, y como último,  cómo nos da la libertad Cristo. Ya lo hemos leído, lo voy a reiterar.

Jesús le dijo a los judíos que habían creído en él:  si vosotros permaneciereis en  mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos  y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. En primer lugar, mi querido amigo,  si tu has recibido a cristo como tu Señor y Salvador,  si tu has abrazado la verdad del evangelio  debes de permanecer en él. Si permaneciereis en mi palabra,  si permaneces en su palabra,  entonces tu serás un verdadero discípulo de Jesucristo. Pasarás a ser más que un mero religioso sos un hijo de Dios.

Y en Segundo lugar, hay que conocer la verdad, la verdad! Todo el mundo busca la verdad  quiero saber la verdad ando buscando la verdad. La verdad es una persona, Jesús dijo: yo soy el camino, la verdad y la vida. Él  es la verdad. Ahora yo te pregunto: ¿Quieres ser libre de la esclavitud del pecado? En este tiempo que la gente se debate con el pecado  con el control del pecado; mira mi amigo mi amiga,  este es un mensaje de esperanza para ti. Jesucristo quiere y puede librarte de la esclavitud del pecado,  en la medida que tú le des la oportunidad.  Espero que le entregues tu vida, y experimentes,  la plenitud de vida abundante, y eterna.

La Salvación, viene del Señor!
La gran equivocación 1 de 3

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