¡Quebrántame Señor! (1ª Parte)

¡Quebrántame Señor!

Autor: William MacDonald

 La palabra discípulo ha sido por demásutilizada, y cada usuario le ha dado el significado de su conveniencia. Elautor de este mensaje nos lleva a examinar la descripción de discipulado quepresentó Jesús en sus enseñanzas, la cual se halla también en los escritos delos apóstoles, para que aprendamos y descubramos más acerca de este concepto.


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 PE1858- Estudio Bíblico
¡Quebrántame Señor!


 (1ª Parte)


Amigos, ¿cómo están? Para comenzar, vamos a leer algunos pasajes de la Palabra de Dios. El primero está en el Sal. 34:18:“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu“.El segundo en Sal. 51:17:“Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios”.Y el tercero en Stg. 4:6:“Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes“.

No sería correcto decir que la Biblia está llena de referencias sobre el quebrantamiento. Sin embargo, existen suficientes menciones para hacernos creer que es un tema muy significativo en la vida cristiana. Repasemos algunas de ellas:

La fortaleza física de Jacob tuvo que ser quebrantada, antes que fuera vestido con poder espiritual (esto lo leemos enGn. 32:22 al 32).

Los cántaros fueron quebrantados y la luz resplandeció, lo cual aterró al enemigo (así se narra en Jue. 7:18 y 19).

Los siete panes y dos peces fueron partidos para que la multitud comiera (esto está escrito en Mt. 14:19).

El techo fue roto para que un paralítico fuera perdonado y sanado (lo leemos en Mr. 2:1 al 12).

El vaso fue quebrantado, el perfume fuederramado y la casa se llenó con la fragancia (según Jn. 12:3 al 5; y Mr.14:3).

El cuerpo del Salvador fue quebrantado con lo cual multitudes fueron redimidas (de esto nos habla 1 Co. 11:24).

“Cuando el cuerpo de Jesús fue quebrantado por las espinas, los clavos, y la lanza, la redención fluyó como una corriente cristalina, la cual limpia al pecador y le da vida”.

Únicamente cuando nuestros cuerpos terrenales son quebrantados la bendición fluye para los demás (ese tesoro del cual nos habla 2 Co. 4:7). “Dios usa para su gloria a las personas y cosas que están más quebrantadas”.

Veamos ahora: El Comienzo del quebrantamiento

La verdadera conversión es una forma de quebrantamiento. Por naturaleza somos como potros salvajes, sin disposición al servicio. El Espíritu Santo nos convence de pecado, y nos conduce al arrepentimiento, hasta que decimos:

Me rindo, me rindo,
ya no puedo resistirme.

Entonces Jesús nos invita a que llevemos su yugo (del cual nos habla en Mt. 11:29). Así como los yugos de una granja son para los animales quebrantados o mansos, el yugo de Jesús es para las personas quebrantadas. Pero su yugo no irrita; ya que está revestido con amor. Cuando el Señor dice:“Soy manso”, utiliza una palabra que también describe a un animal que ya ha sido domado, es decir, que es dócil.

Veamos ahora: Algunos elementos del quebrantamiento

Confesión. El verdadero quebrantamiento se ve en qué tan dispuestos estamos a confesarnos ante Dios y ante cualquier persona a la que hayamos agredido. Las confesiones de David en los salmos 32 y 51 son ejemplos de verdaderas confesiones. Ese fue el peor año de su vida.

En primer lugar: La confesión debe ser inmediata. La verdadera confesión no esconde las cosas debajo de la mesa, esperando que el tiempo las saque a luz. David esperó todo un año.Hace muchos años, el profesor cristiano Stuart Blackie, de la universidad de Edinburgh, estaba escuchando a sus alumnos mientras ellos presentaban lecturas orales. Cuando un joven se levantó para hacer su presentación, vio que sostenía el libro con la mano equivocada. El profesor entonces se enojó y le gritó “toma tu libro con tu mano derecha y siéntate”. Frente a la dura reprensión, el estudiante levantó su brazo derecho para mostrar que el mismo no tenía mano.Los otros estudiantes se sintieron incómodos en sus asientos. Por un instante el profesor caviló, luego se dirigió al estudiante, lo abrazó y con lágrimas en los ojos le dijo: “No lo sabía. Por favor, ¿me perdonas?”. Su humilde disculpa provocó un duradero impacto en aquel joven.

Esta historia se contó un tiempo después en una reunión donde había muchos creyentes. Al final de la reunión, un hombre pasó adelante, se puso frente a la multitud y levantó su brazo derecho, el cual terminaba en la muñeca, y dijo: “yo era aquel estudiante. El profesor Blackie me llevó a Cristo. Pero nunca lo hubiera logrado, si no hubiera hecho lo correcto”.

En segundo lugar: La confesión debe ser individual. Yo, y no nosotros. Decir: “Padre sinosotroshemos hecho algo erróneo” no es algo genuino.

En tercer lugar: La verdadera confesión es completa y frontal. El Senador D’Amato de Nueva York se había burlado del Juez Ito, imitando un acento japonés. Más tarde, dijo públicamente: “Fue un episodio lamentable. Estuve equivocado por completo. No fue para nada gracioso. Estoy arrepentido por cualquier ofensa que le haya causado al Juez Ito. Le ofrezco mis sinceras disculpas”.

En cuarto lugar: Debe ser específica. Llamemos al pecado por su nombre. Chusmerío. Ira. Juzgar antes de tiempo. Apartar a los jóvenes por tener un espíritu crítico.

En quinto lugar: Debe ser incondicional. No debemos decir cosas como “Si tú me perdonas, entonces yo te perdono”.

En sexto lugar: No debemos minimizar el pecado: “Mi comportamiento fue inapropiado”. Por lo tanto: “Mi comportamiento estuvo fuera de lugar”. Por lo tanto: “Mi comportamiento estuvo equivocado”.Algunos llaman a sus errores “pecadillos” o “pequeñas indiscreciones”.

En séptimo lugar: Debe estar acompañado dela intención de dejar atrás el pecado. La conciencia perturbada de un individuo hizo que enviara una carta a la Oficina de Impuestos. La carta decía: “No he podido dormir durante el último año, porque deliberadamente declaré algunos números incorrectos. Le estoy enviando un cheque por $150. Si aun sigo sin dormir, le enviaré el resto más tarde”.

Cuando el viejo Joe estaba muriendo, recordó que había tenido un problema con Jim y quería resolverlo. Por lo tanto, llamó a Jim a su lecho y le dijo que temía entrar a la eternidad sin confesar su error,y que quería hacer las paces.

Todo parecía estar bien, pero cuando Jim se alejaba de su cama, Joe le dijo: “pero recuerda, si me mejoro hagamos de cuenta que esto no sucedió”.

El tiempo se ha acabado, pero en el próximo programa continuaremos enumerando algunos otros elementos del quebrantamiento.¡Hasta entonces y qué Dios los bendiga!

Adopte una Actitud Humilde
¡Quebrántame Señor! (2ª Parte)

2 pensamientos acerca de “¡Quebrántame Señor! (1ª Parte)

  • 13 agosto, 2017 at 11:21
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    Les escribo desde la ciudad de Chiquimula, en Guatemala, Centro América.
    Les cuento que desde hace más 30 años leía sus publicaciones y aún conservo sus revistas de “Llamada de Medianoche” y otra que no tengo a mano ahorita para recordar su nombre.
    Me la enviaban por correo corriente y las tenía como joyas en mi biblioteca. Me ayudaron mucho y fueron muy buenas e interesantes en mi formación bíblica.
    Si pudieran aún enviármelas, se los agradecería muchísimo.
    !Dios les bendiga!

    Responder
    • 15 agosto, 2017 at 18:00
      Permalink

      Gracias José por comunicarse con nosotros!

      Nos alegra saber que nuestras publicaciones han sido de bendición a su vida espiritual.

      Le cuento que actualmente solo contamos con la revista en formato digital que puede descargar desde esta web de forma gratuita.

      http://www.llamadaweb.org/?page_id=119

      También puede suscribirse para recibir cada mes el aviso que la publicación está pronta para bajar.

      Cualquier consulta, no dude en escribirnos.

      En Cristo
      Robert
      LlamadaWeb.org

      Responder

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