Palabra de Vida | Guatemala (2ª parte)

Este programa trata sobre cómo Dios nos pide que pongamos fundamentos sólidos en nuestra vida sobre la pureza. Debemos cuidar nuestra mente, emociones y cuerpo. Además de aconsejarnos con esperar en Dios para el noviazgo y matrimonio


DESCARGARLO AQUI:
EA593 – Entre Amigas –
Palabra de Vida – Guatemala (2ª parte)



Receta: Pan de miel


Entrevista con Susana Beitze

Sonia: Estamos con Susana Beitze en el programa anterior nos contó su testimonio y lo que está haciendo en Guatemala. Pero hoy nos va a compartir lo que algo sobre lo que trata con las reuniones de mujeres en Guatemala. Hoy vamos a hablar del Fundamento de la pureza. ¿Para qué sirve un fundamento? Este no es un tema tan actual en el tiempo que vivimos hoy, nos lleva a pensar ¿Puedo mantenerme puro en este mundo tan impuro que vivimos?

Susana: Claro Sonia, son muchas de las preguntas que algunas nos hacemos.
¿Para qué sirve un fundamento? ¿Porque tengo que poner un fundamento?
Si nosotras queremos construir una preciosa casa, obviamente tenemos que empezar con los fundamento. No podemos empezar por el techo. Lo que más cuesta muchas veces es el fundamento pero hay que empezar por allí. Para nuestra vida cristiana si no tenemos un fundamento correcto, es muy fácil que toda nuestra construcción de la vida se caiga. Entonces por eso es tan importante poner un fundamento. Y nos podemos preguntar ¿Qué es pureza? Según el diccionario bíblico, pureza es: condición de puro. Que no está mezclado con ninguna otra cosa. No alterado. Que no está disminuida. Con ninguna suciedad. Esta sin mancha moral. Ósea algo completamente limpio, como el agua que tomamos.

Sonia: Repite otra vez estos cuatros puntos de la definición.

Susana: No está mezclado. No alterado. No está disminuida por ninguna suciedad. Y que es sin mancha moral.

Sonia: Que linda definición, ¿Pero es posible mantenernos puras con esta definición tan compleja?

Susana: Es algo que todas la mujeres tenemos que batallar. No importa la edad, ni si somos solteras o casadas. Es algo con lo que todas tenemos que batallas y por eso es importante ponerlo como fundamento. Si no le tenemos es muy fácil que el enemigo nos los robe y después tenemos muchas complicaciones. Tenemos algunos puntos básicos que tenemos que tener presentes. El primero de ellos es muestra mente. Por nuestra mente se comienza a canalizar todo. La Biblia dice bien claro que debemos poner el fundamento bien firme en nuestra mente. Romanos 12:1-2 nos dice: Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios. Que es vuestro culto personal. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad agradable y perfecta. Es bien clara la Biblia. Dios realmente quiere que no nos amoldemos a todo lo que el mundo nos bombardea. Somos bombardeados con miles de cosas a través de Internet, de la musía, la televisión. Las novelas, las revistas y un montón de cosas más. Muchas veces entramos a Internet y sin buscar nada ya somos bombardeadas por imágenes que no se borran más de la mente. Y después es una tentación en la que vamos cayendo. Por eso debemos cuidar nuestra mente y tener los fundamentos bien claro en cuidar nuestra mente. Podemos leer en Filipenses 4:8 que dice Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo digno de alabanza en esto pensar. Nuevamente podemos ver que la Biblia es muy clara. Podrías preguntarte ¿Lo que estoy pensando ahora es bueno? ¿Es puro? ¿Es justo delante de Dios? Si en alguna de esas preguntas la respuesta es no. O si en lo que miras, piensas, escuchas tienes que ponerle un no, seguramente no es puro ante Dios. Algo muy importante que me gusta preguntarme a mi misma es ¿Puedo invitar a Jesucristo a mirar este programa o esta revista? ¿Puedo sentarme con él? ¿Puedo escuchar esta música con él? Y si me respondo que tal vez no, seguramente a Cristo no le va a gustar. Si algo meto en mi cabeza, en algún momento eso va a salir. Por eso es muy importante cuidar nuestra mente.
El segundo punto que debemos cuidar es la pureza emocional. Cuantas veces nos cuidamos de la pureza en nuestra mente, por ejemplo en como pensamos de un chico. Pero emocionalmente nos cuesta y muchas veces no tenemos un límite de cómo pensar o cómo reaccionar. Sobre todo las chicas adolescentes vuelan muy rápido. Así que comparo mi vida emocional con un semáforo. Podemos poner en el verde, que nos guste un muchacho. Está bien que te guste un muchacho. Pero después en el semáforo viene la luz amarilla. Entonces muchas veces emocionalmente no nos cuidamos. Empezamos a jugar con las miradas, decir ciertas cosas o incluso con nuestro cuerpo comenzamos a insinuar y queremos la reacción del muchacho sobre nosotras. Pero ahí viene la luz roja. Debemos prestar mucha atención porque el cambio entre la luz amarilla y la roja es muy rápido. Pensemos en la calle cuando un vehículo no respeta la luz roja, puede provocar un accidente muy grande. Y así puede suceder en nuestras vidas.
Repasando cuando me gusta un muchacho se prende la luz verde. Luego comienzo a coquetear con él, para ser correspondida, y allí se prende la luz amarilla. Y de pronto comienzan los abrazos, los besos, mensajitos que no tiene que haber. Muchas veces con el muchacho no somos ni novios, pero somos “amigovios” y allí rápidamente nos cruzamos al rojo. Allí puede aparecer varios dolores, problemas que nos van a doler el resto de la vida. Hay muchas chicas que tienen el corazón roto y lamentan haberle entregado tanto a un muchacho que después no son correspondidas. La Biblia también nos habla de las emociones, me encantar ver como Dios nos dice que cuidemos lo emocional. Por ejemplo en Proverbios 4:23 nos dice: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.
Nuevamente Dios es muy claro, nos dice cuida tu corazón, lo que sientes, lo que miras. Cuida como correspondes a un muchacho. En Salmo 38:9 Señor, delante de ti están todos mis deseos; Y mi suspiro no te es oculto. Me encanta pensar esto, que cuando me gusta un muchacho, Dios sabe hasta mis suspiros. Pero también quiere cuidarme porque sabe que si no me mantengo pura después tendré que pagar consecuencias muy grandes.
El último punto es ser pura en el cuerpo. Pero si los otros dos puntos no están bien marcados, este se nos hará imposible cumplirlo. Si no pienso en lo verdadero, en lo puro, en lo correcto, en lo que la Biblia me dice. Seguramente enseguida voy a disparar con cualquier muchacho u hombre que me diga algo lindo. Y va a ser muy fácil entregar mi cuerpo. He hablado con muchas chicas que tienen su vida arruinada y han llorado por años por haber terminado en una cama sin nunca haberlo pensado. Por eso si no protegemos nuestra mente y nuestras emociones es muy difícil cuidar el cuerpo. La Biblia también nos habla encanto cuidar nuestro cuerpo. Esa es la voluntad de Dios, en 1º Tesalonicense 4:3 dice: Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación… En la palabra fornicación entra cualquier tipo de inmoralidad sexual. Algo muy importante es que la voluntad de Dios es que tú y yo seamos santas. Tú y yo sin importar la edad que tengamos, si somos solteras o casadas, si tenemos hijos o no. Otro ejemplo en el que podemos pensar es cuando tomamos una lata de refresco. Nos gusta sacarla de la heladera bien fría, abrirla, tomarla. Y algunos chicos luego la aplastan y la tiran. Así sucede muchas veces con nosotras. Un chico quiere tomarnos, usarnos y después nos tira. Hay muchas vidas que han sido destruidas por no respetar la voluntad de Dios en mantenerse puras. Lo que Dios quiere de nosotras lo podemos ver en 1º Tesalonicense 5:23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Dios quiere que seamos guardados sin ninguna mancha, que seamos puras. Esto también es para el hombre. Ambos deben guardarse, conservarse puros. Es importante pensar en qué tipo de mensajes mandamos, como nos dirigimos a ellos. Una vez encontré una pregunta en un libro que me ha servido mucho y es ¿Tratarías a un hombre o muchacho igual si su esposa estaría al lado de él? Esta pregunta nos puede ayudar para ponernos un freno.
Es muy importante que guardemos nuestro cuerpo, nuestros besos, abrazos y pensamientos para entregárselos a ese muchacho que Dios tiene preparado para nosotras. Si nos salimos del plan que Dios tiene para nosotras siempre nos vamos a lamentar.
Un consejo si tienen heridas del pasado. Primero que nada, deja que Dios sane las heridas. El nos dice en Salmo que Sana a los quebrantados de corazón. Segundo no gastes tus fuerzas emocionales antes de tiempo. Si te gusta un muchacho, ora al Señor, espera, pregúntale a Dios ¿Es este hombre que tú tienes para mí? Y cuando tienes la confirmación de tus padres, de la Biblia tienes paz. Entonces actúa. Tercera cosa, gasta tu tiempo sirviendo al Señor. No hay mejor satisfacción que gastar nuestra vida sirviendo al Señor. Y Dios en su tiempo va a proveer del hombre indicado para ti. Nunca trates a un hombre como si fuera tu esposo, hasta que sea tu esposo. Prepárate, veo muchas chicas que tienen 15, 16, 18 años que están locas por casarse o tener un novio. Pero no saben cocinar, limpiar, ni llevar adelante un hogar. Si no sabes hacer nada es eso, ¿Para que se van a ennoviar para pasar el rato? ¿O tienen un plan establecido por Dios para la vida de los dos?
Por eso es importante esperar y mientras ir preparándose. Cuídate, guarda tu mente, tus emociones y tu cuerpo.

Palabra de Vida | Guatemala (1ª parte)
Un amor hecho realidad

Déjanos un mensaje!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>