No Por Qué, Sino Para Qué

No Por Qué, Sino Para Qué

En este programa compartimos un mano a mano con Ignacio Flandes, misionero de Palabra de Vida, que luego de estudiar, conocer a Mónica, casarse con ella, llegara a Uruguay para servir a Dios. Ahora es padre de Abigail, una beba de unos pocos meses. Pero no fue todo tan feliz, cuando en pleno embarazo de Mónica, una enfermedad como el cáncer toca la puerta.


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EA421 – Entre Amigas – No Por Qué, Sino Para Qué



Receta: Macedonia Tropical


Entrevista con Ignacio Flandes

Sandra: Muy bien, y aquí en el tiempo en entrevista queremos darle la bienvenida hay invitado del programa de hoy y agradecerle que haya venido en medio del padre. Así que queremos felicitarlo para empezar, padre nuevo además.

Nacho: Muchas gracias, si Sandra.

Sandra: Bienvenido, y felicitaciones.

Nacho: Muchas gracias, si papá hace dos meses.

Sandra: Ah, chiquitita la nena, y es una nena, y a aclaramos a los oyentes que no conocen.

Nacho: Sí, una nena Abigail, es preciosa la gordita, es un regalo de Dios.

Sandra: Y bueno, así que es si sacamos cuentas para atrás, tiene dos meses nada más la nena, hace un tiempo atrás, casi un año atrás, la sorpresa. Cuéntales el poquito a los oyentes, un matrimonio internacional, con tu esposa que no tienen padres acá y todo eso que a veces las embarazadas requieren, esa ayuda de la familia.

Nacho: Sí, sin duda ha sido un poco especia él l tema con nuestra familia, nosotros somos misioneros de una organización cristiana que se llama Palabra de Vida. Y bueno nosotros nos conocimos estudiando en el seminario con mi esposa, nos conocimos en la Argentina, yo de acá de Uruguay y ella de Costa Rica y allí fue donde nos conocimos, nos pusimos de novios, proyectamos casarnos, nos casamos en Costa Rica pero siempre nuestro anhelo fue venir acá, a Uruguay. Y bueno, estábamos esperando si bien ya teníamos tres años y medio de casados, esperando el momento ya para estar un poquito más estables, no con tantos movimientos porque primero era Costa Rica, pasamos para Argentina y el deseo era estar el Uruguay. Pudimos llegar a Uruguay nos establecimos y bueno, ese era un poquito el momento que vimos que el Señor nos marcaba de poder empezar a pedir el bebe que tano deseábamos, así se fueron sucediendo un poco las cosas, los cambios, y si fue toda una gran alegría cuando nos enteramos que Mónica estaba embarazada, Mónica es mi señora. Y a la vez era un tiempo especial porque era un tiempo donde Mónica tenía a sus papás lejos pero bueno, Dios igualmente fue supliendo personas y dando persona para estar ayudando y conteniendo y siendo de apoyo en ese tiempo.

Sandra: Y me acuerdo cuando los amigos nos enteramos del embarazo de Mónica, y a veces decíamos ella están como sensible, y que se yo, como llevará el embarazo, y temiendo un poco por su salud porque a veces el embarazo pone todavía más sensibles a las mujeres en cuanto a todo, a las emociones a la salud y todo. Y bueno, sin embargo ella bárbaro.

Nacho: Sí gracias a Dios. Nosotros teníamos un poquito del temor porque siempre mi señora ha sido dentro de nuestro matrimonio, la más flojita por decirlo así, la que siempre ha tenido más complicaciones en cuanto a la salud, ella desde niña era asmática y siempre ha tenido algún problema con el frío aún él clima en Uruguay es muy diferente de Costa Rica.

Sandra: Y sí, venido de un país cálido…

Nacho: Hay cuatro estaciones acá, allá solamente dos, y nunca hace frío. Entonces tenemos un poquito del temor por eso, cómo iba a ser el embarazo por el tema de su salud, pero Dios nos sorprendió de una forma increíble, porque su salud estuvo bárbara todo el tiempo del embarazo y sin ninguna complicación.

Sandra: Y ahí habrán empezado los mail, aquí para allá, a enterar a los abuelos a enterar a los familiares.

Nacho: Los mail, las llamaditas y cada vez era todo más frecuente y para ver cómo estaba, las fotos que veían, bueno gracias a Dios tenemos la tecnología hoy, aún las camaritas Web, entonces ahí poniendo la panza en la pantalla para ver cómo iba creciendo, fue muy lindo.

Sandra: Ustedes además en Palabra de Vida, en el Instituto en Argentina fueron consejeros de muchos jóvenes, y supongo sólo que dentro de los estudiantes no sé si habían novios o matrimonios, no sé si se permitía allí en el Instituto, pero esto de la planificación familiar, de cuando uno tiene a los hijos, cuantos va a tener también no solamente no estaban viviendo ustedes sino que habrá sido en algún momento hasta motivo de teoría y de Consejo.

Nacho: Sí, exactamente o sea, uno siempre pienso yo que ellos coloca algo en el corazón de uno, un deseo, un anhelo y bueno y uno hora por eso y le pide a Dios la guía en cuanto a eso. Y si queríamos en un sentido esperar hasta el momento de ya poder estar establecidos en el lugar que creíamos que Dios tenía para nosotros para servirle, que era Uruguay, así que fue por eso un poquito que esperamos hasta ese momento. Y bueno si, ha sido un poco del tema de cómo dice el dicho: uno propone y Dios dispone, de los tiempos de uno y todo eso.

Sandra: ¿Pero si tuviera que aconsejarlo que es mejor ser un padre joven, o esperar?

Nacho: Si tuviera que aconsejar creo que cuando uno se casa muy joven conviene quizás madurar un poquito el matrimonio, esperar 1, 2 años, ese es el consejo o la opinión personal, para poder estar un poco más estable en cuanto al matrimonio en sí, al funcionamiento del matrimonio, a los caracteres que a veces se tienen que amoldar el uno al otro, por eso pienso que lo mejor es poder esperar un tiempito, 1,2 años y después si, ya largarse a la experiencia de la paternidad.

Sandra: Muy bien, vamos a ir a la música, pero te voy a preguntar ahora ya que estábamos hablando de la etapa cuando se enteraron del embarazo, ese embarazo, que siempre dicen el embarazo de la mujer pero es como un embarazo a los dos también, porque el padre va siguiendo al lado todo el crecimiento, ¿hay que festejar el día del padre ya antes del nacimiento, durante el embarazo, que te parece?

Nacho: Yo creo que si…

Sandra: Ya se es padre…

Nacho: Ya se es padre, de alguna manera ya se es padre, papá nuevo, va, yo lo llamó así papa nuevo porque están los padres aquellos que ya tienen los hijos grandes, que ya tienen nietos, que se yo, pero este es un papá de una beba de dos meses, imagínense estará en plena etapa de aprender a cambiar pañales y todo lo que es el bañito y todas las cosas éstas se alegran tanto ver cada avance del bebe. Nacho, hablábamos de la sorpresa, de enterarse, de el embarazo, de la alegría pero poquito tiempo después de enterarse del embarazo, viene una noticia que, ¿no sé si entristece o no sé cómo la toman ustedes?

Nacho: Sí, cuando mi señora estaba en el casi cuarto mes de embarazo empiezo a sentir unas molestias y bueno, voy al especialista, al médico de cabecera y me mandan algunos exámenes y se detecta un nódulo y bueno, hubieron que hacer otros exámenes y más, y al final tuve que pasar por una cirugía, se hizo biopsia del nódulo que sacaron y que ser un tumor, un tumor maligno, y obviamente fue todo una sorpresa como vos decís y algo que a veces no esperamos para nada y que te hace replantearse un montón de cosas. Si fue un tiempo especial, yo creo que y un poco mi temor era también por Mónica, porque creo que para ella fue, estando embarazada un tiempo muy difícil. Si bien lo tomó con mucha fuerza, con mucha entereza, pero sí fue un tiempo difícil donde uno tenía que sí o sí refugiarse en Dios, buscar de ellos y saber de qué Dios tenía propósitos en medio de eso. Uno por ahí parece tiene muchas cosas en teoría, pero una circunstancia así, un momento así que hace realmente vivir lo que una vez aprendiste.

Sandra: ¿Y esto me imagino que era la comunicación constante con Dios, y yo no sé si a través de preguntas, o es simplemente entregarse y confiar, no sé cómo lo vivieron ustedes?

Nacho: Había de todo, había momentos en que un no aguanta más y hasta vienen las lágrimas y una pregunta ¿Dios porque?…

Sandra: … ¿Por qué ahora estamos esperando un hijo?…

Nacho: … ¿Por qué ahora cuando todo venía bien, cuando Moni, estaba muy bien con el tema de su salud y todo venía bárbaro en el embarazo?, porque los temores eran otros, los temores eran la salud de ella, a veces los temores eran la salud del bebé, que estuviera bien formado, y que no hubiera ninguna complicación y gracias a Dios eso no pasó, y yo que siempre fui el más saludable de la familia, deportista, todo, me agarro eso. Y yo decía ¿Señor porque?, pero bueno Dios también siempre que preguntaba y pensaba en eso del porque Dios traía a mi mente la frase buena, tiene que preguntar ¿para que?, no ¿Por qué? y bueno, era entender que Dios también es soberano, que Dios es dueño de mi cuerpo y él puede hacer con él lo que sea. Pero sí, fue un tiempo difícil de aceptarlo también, esto uno lo puede ser muy fácil pero otra cosa es aceptarlo. Y bueno, a raíz del resultado también tuve que pasar un proceso de quimioterapia, que fueron tres meses, tres meses si muy duros donde, es increíble uno a veces escucha de personas que pasan por un tratamiento así pero hasta que no experimentas algo así no te las cuenta de…

Sandra: … El trastorno…

Nacho: … El trastorno, lo agresivo que llega a ser para el cuerpo. Si bien uno sabe, es para bien que se busca dar una solución, no traer más mal al cuerpo, en mi caso más bien, gracias a Dios se pudo extraer todo el tumor era más bien una quimioterapia preventiva en caso de que hubieran células cancerígenas en el cuerpo, poder eliminar eso, pero sí, fueron meses difíciles a través del tratamiento, todo lo que fue pasar los medicamentos por la quimioterapia, el tema de el trastorno con las venas, las descomposturas que te dan, los mareos, los vómitos, todo lo que trae. Y ella, o sea Mónica también viviendo todo eso y también te preocupa un poco. Pero si fue lindo ver la mano de Dios, que digo Sandra, en ningún momento sentimos que Dios dejó de cuidarnos. En todo momento pudimos ver la mano de Dios a través de hermanos en diferentes lugares, hermanos en la Iglesia, e mail que venían dándonos aliento, diciendo que estaban orando, intercediendo por nosotros y todo eso lo sentimos, lo experimentamos y realmente fue muy lindo aún en la provisión de Dios para los diferentes gastos, obviamente los medicamentos había que comprarlos, los traslados había que hacerlos, pero Dios fue a un cuidando cada detalle y fue mostrando su mano, de que él era poderoso aún en una circunstancia tan difícil, y que él está ahí para dar el consuelo y la tranquilidad en medio de una situación así.

Sandra: Y estoy pensando también en aquellos oyentes que están pasando un momento difícil y que están escuchando y también se preguntan esos ¿por qué?, y pasan por la etapa, algunos se preguntarán ¿para qué?, otros no, otros simplemente se enojaran… bueno, saber que en la medida que uno es un hijo de Dios y a depositado su vida en las manos de Dios, existe esta confianza de que Dios está ahí, cuidándolo todo y teniendo el control de todas las cosas.

Nacho: Sí, así es. Y es interesante, cuando uno pasa algo así uno se da cuenta también de los cerquita que… porque uno obviamente se replantea un montón de cosas, uno sabe que el cáncer es una enfermedad que en muchos casos te puede llevar a la muerte, y uno se da cuenta de lo frágil que es la vida de uno, y de que uno pende de un hilo y que realmente Dios es el dador de la vida, el dueño y él dice hasta cuándo va a estar en esta tierra. Y lo importante en el hecho de pensar, bueno ¿estoy preparado si pasará ahora? y bueno, también era el ruego por poder estar mejor, y que esto fuera algo que quedara en el pasado, pero también entender de qué Dios tienen un mejor. También para mí fue muy importante el hecho de saber que, o leer pasajes en la escritura donde Dios continuamente nos habla de que él nos ama y que si somos sus hijos él tiene lo mejor para nosotros. Hay un versículo en Santiago que dice que toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto y uno puede decir bueno, salió maligno, pero acordarte de que Dios no puede dar nada malo, y si lo mandó ante los ojos humanos es maligno, pero él lo mando para un propósito bueno eso es seguro. Y bueno, quizás el propósito pudo haber sido conocer personas que de otra forma no iba a poder conocer y también poder hablarles de el Evangelio y compartir con ellos del amor de Dios, y quizás aún con el oncólogo que me trata he tenido oportunidades de hablarle de Dios, quizás ese fue el propósito, quizás poder ver la mano de Dios en una forma diferente, su cuidado, poder entender, y depender más de lo que venía dependiendo antes de Dios. Creo que son cosas por las cuales Dios a veces nos hace pasar, que son duras, son difíciles pero en todo momento en la muestra que está ahí, que él nos ama, y que él tiene un especial cuidado, y que no va en enviar nada que no sea para nuestro bien, aunque ante nuestros ojos pueda parecer que no lo es.

Sandra: Y ahí, se me ocurre reflexionar, empezamos hablando del día del padre, de tu paternidad y bueno ahora nos enfrascamos en esta etapa difícil, ya sé que uno piense bueno, justo la paternidad en este momento tan difícil, pero también del amor del padre de nuestro padre de Dios, aquellos que somos hijos de Dios podemos decir, podemos ver su amor y su cuidado en todas las cosas. Y me imagino que para vos como para debe de ser un ejemplo también, seguir los pasos de Jesús y ver cómo él se comporta con nosotros.

Nacho: Si así es. Y te digo, uno siempre piensa, el matrimonio creo que te cerca mucho haber la relación que Dios tiene con nosotros de amor, como el esposo, como un esposo hace su esposa, el cuidado, el estar pendiente de detalles, y cosas así, pero cuando uno entra también en la paternidad, como lo estoy ahora, uno va entendiendo más también el amor de Dios como padre.

Sandra: ¿Cómo es Abigail?

Nacho: Abigail es hermosa. Abigail tienes ya 5 kilos, 570 g, ese fue el último control, es bastante grande, tiene dos veces y nos han dicho que es bastante grande para los meses no?

Sandra: Sí, es grandota y yo la vi.

Nacho: Muy saludable gracias a Dios y bueno, también es muy tranquila, no es una bebe que está llorando todo el día, tiene sus momentos, sus ratos, pero sigue bastante tranquilita, come un montón.

Sandra: ¿Se arreglan bien ustedes no?

Nacho: Sí, gracias a Dios no nos ha dado mayor trabajo.

Sandra: ¿Quién cambia los pañales?

Nacho: Y, depende del momento, depende quien le toque. Bueno, aquellos que son padres saben que después de comer, hay momentos en que los pañales aguantan un poquito más y podes esperar hasta la siguiente vez que coman, pero cada tanto hay que estar cambiándoselos y bueno, depende del padre que esté ahí dando la mamadera.

Sandra: ¿Así que se turnan para eso también?

Nacho: Nos turnamos para eso si también.

Sandra: ¿Y para la noche?

Nacho: Y para la noche, estamos usando un pañal, que justamente no hay que cambiarlo, o sea que dura bastante…

Sandra: ¿Pero, en levantarse?

Nacho: El levantarse también a veces lo compartimos un poquito. Estos últimos días está levantándose más la mamá que yo, pero si también tratamos de compartirlo un poquito, a veces ella, a veces yo.

Sandra: Y pensaba no, seguramente vos como papá es la vida de Abigail y quieres lo mejor para ella, y asimismo lo podemos poner como un ejemplo de lo que Dios quiere para nosotros.

Nacho: Sí, sí obviamente que uno como padre quiere lo mejor, quiere que esté bien cuidada que no pase frío, que coma lo suficiente, que crezca a saludable y realmente es hermoso ver cómo Dios nos cuida aún a través de eso. Algo que también impacta es un poco la, y que si me hace pensar mucho en quizá, o que me deshacía a mí como hijo de Dios a examinar mi relación con él, me impacta ver, sobre todo, como muchos papás me dicen, sobre todo los papás que tienen niñas como mi caso de que siempre las niñas son del padre dicen muchas veces, de ese enamoramiento que hay de la hija por su papá o la relación que hay. Y uno puede ver a la bebe en mi caso como ella me sigue con la mirada, y en todo momento me quiere ver, y cuando yo me voy a veces del cuarto hace puchero, como que quiere llorar, y uno puede pensar en cómo, que importante es que nosotros busquemos el rostro de Dios. Y siempre en la Biblia se habla del rostro de Dios, como el favor de Dios, como esa comunión íntima con Dios, y a mí me está dejando muchas lesiones esto de la paternidad. Pensar en eso, como un bebé busca a su padre, y también a veces cuando llora, y uno llega y solamente la vos, como a veces la tranquiliza, el hecho de que tranquilidad nos da a nosotros escuchar su vos. Y como tenemos que buscar algún en la Biblia escuchar su vos, no vivir así, separadamente porque no es bueno, no es lo mejor para nosotros. Y son lesiones muy lindas que trae todo esto.

Sandra: Que queremos agradecer muchísimo que hayas venido para aprender, para aprender junto con tu hija, yo creo que cada padre tiene que aprender con sus hijos y también de alguna manera son lesiones que Dios mismo nos está dando.

Nacho: Así es, muchas gracias Sandra por la invitación.

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