Malentendidos Comunes 2 / 2

Titulo: Malentendidos Comunes 2 / 2

Autor: John Wilkinson 
Nº: PE955

 

  Hay cuatro velos en las mentes de los judíos, pero ninguno que interfiera con la doctrina de  esta presente dispensación.

El primer velo es la ignorancia; el segundo es el prejuicio; el tercero es el que ha  oscurecido, y aún oscurece, el carácter típico de la economía levítica; y el cuarto es consecuencia de la incredulidad.-

 


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Malentendidos Comunes 2 / 2

Observemos, queridos oyentes, el primer velo, que es: La Ignorancia. Romanos 10:3 habla de los judíos como si estuvieran “ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia.” ¿Cómo se quita este velo? Impartamos información correcta en cualquier tema en que la gente sea ignorante, y el velo será quitado de una vez; en otras palabras, “predicad el evangelio a toda criatura,” y en exacta proporción a como esto es hecho el velo de la ignorancia será quitado.

 

¿No están los gentiles bajo un velo similar? Veamos Efesios 4:17, donde Pablo habla de los gentiles como de gente que “anda en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay”; y entonces habla de tales gentiles como que “perdieron toda sensibilidad,” y que “cometen con avidez toda clase de impureza.” Si hubiera una diferencia entre judíos y gentiles, no sería en contra de los judíos en lo que al velo de ignorancia se refiere.

 

Luego, el segundo velo que es el Prejuicio. La mente carnal está en enemistad con Dios tanto en el caso del judío como del gentil. Pero algunos dicen que hay más prejuicio contra el evangelio por parte de los judíos que de los gentiles. ¿Acaso no tienen los paganos, los musulmanes e inclusive los cristianos nominales – tales como los católicos romanos y griegos – prejuicios contra el evangelio puro y simple? Admitiendo aun que los judíos tengan más prejuicios contra el evangelio que algunos gentiles, ¿ no sería eso acaso consecuencia de la crueldad e idolatría de un cristianismo falso? Los judíos no tienen prejuicios contra las religiones en general, sino solo contra Cristo y el cristianismo en particular. Ellos tienen el mismo poder de discernimiento que cualquier otro pueblo para apreciar lo que es sublime, moral y admirable en el carácter humano. ¿Por qué entonces tienen tanta amargura contra el Nuevo Testamento y contra el Señor Jesucristo? Nosotros decimos que el cristianismo nominal es responsable en gran manera por el prejuicio judío contra Cristo y los cristianos. ¿Cómo se ha de quitar este velo? El primero, la ignorancia – es quitado al “predicar el evangelio,” el segundo, el prejuicio – al predicar el evangelio en el espíritu del evangelio.

 

Ahora bien, veamos el tercer velo – lo que ha oscurecido y aún oscurece, el carácter típico de la economía levítica.

 

Pero esto, querido amigo, nunca obstaculizó la conversión ni lo hace tampoco ahora. Más allá de lo que concierne a la naturaleza del velo, tenemos dos puntos aquí muy importantes y muy claros. Primero, cualquiera sea la naturaleza del velo, no fue infligido a los judíos por rechazar al Señor Jesucristo, ya que este velo estaba en ellos en losdías de Moisés– cientos de años antes de que Jesús naciera. El segundo punto es de igual importancia. Ha de ser quitadodespuésde la conversión y no antes – “Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará,” yno– cuando se quite el velo se convertirán al Señor.

 

Entonces: ¿cuál es la naturaleza de ese velo? Veamos cuidadosamente la Escritura y entonces nos será claro. Veamos Éxodo 34:29-35. “Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí… no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios y tuvieron miedo de acercarse a él… y Moisés les habló…Ycuandoacabó Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro. Cuando venía Moisés delante de Jehová para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía; y saliendo, decía a los hijos de Israel lo que le era mandado. Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios.”

 

¿No es cierto que con frecuencia se piensa que este velo fue algo que Moisés colocó sobre su rostro para esconder o modificar el brillo, porque era muy intenso como para contemplarlo? Este es un profundo error, y consecuentemente, donde se entiende así, se pierde el significado del velo.

 

¿Cuál fue entonces la naturaleza y el uso de este velo? Miremos una vez más el tercer capítulo de 2 Corintios, y obtendremos luz. Pablo habla aquí de los ministros del evangelio como “ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.” La ley mata a aquel que la quebranta – “el alma que pecare, esa morirá,” y “el pecado es la transgresión de la ley.”

 

Pero bajo esta dispensación del Espíritu, querido amigo, el que no cumple con la ley puede obtener vida. Entonces el apóstol continúa, “el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece.”

 

Miremos cuidadosamente el pasaje que tenemos frente a nosotros. La gloria del rostro de Moisés eraexternaytemporal. La Gloria de Dios en la faz de Jesucristo brilla hacia afuera de una fuente interior divina, y es por lo tantointernaypermanente. Aquí tenemos una “gloria más eminente.” La gloria del rostro de Moisés que eraexterna, ilustraba (si es que no tipificaba) el inicio de la dispensación de cosas externas. La naturaleza temporal de la gloria – “la cual había de perecer” – ilustraba o tipificaba el carácter temporal de la economía levítica. ¿Cuál era entonces el sentido y la enseñanza del velo? El velo estaba para esconder la gloria que desaparecería, y así entonces encubrir el carácter temporal y la naturaleza típica de la economía mosaica. Este velo se remueve con Cristo; cuando el corazón del judío se vuelve al Señor el velo es quitado.

 

Observemos ahora el cuarto velo – Consecuencia de la incredulidad individual. La incredulidad es lacausade esta ceguera – “por su incredulidad fueron desgajadas.” Ningún hombre puede ser culpado de incredulidad hasta que haya tenido una oportunidad de creer.

 

Un hombre estimado amigo puede estar en la oscuridad por falta de luz, mientras que otro puede haber sido cegado por la misma. Muchos paganos están en la oscuridad por falta de luz, mientras que muchos en el cristianismo están cegados por ella. Ningún judío está expuesto a la ceguera judicial debido a su rechazo del evangelio hasta que haya tenido una oportunidad de aceptarlo. No todos los judíos han tenido esa oportunidad, y entre aquellos que la han tenido, no todos rechazaron el evangelio; algunos siempre “asentían a lo que se decía” – ese fue el resultado de la predicación del evangelio a los judíos en Roma, y ha sido el resultado de la predicación del evangelio a los judíos desde aquel entonces. ¿No existe también un velo en los gentiles? En el cuarto capítulo de la Epístola a los Efesios, Pablo se refiere no solo al velo de ignorancia sobre los gentiles, sino que también habla de la “durezade su corazón.” El Señor permite que el dios de este mundo ciegue las mentes de aquellos que no creen. Dios advierte que enviará gran engaño a quienes creen en la mentira, aquellos que no obedecen la verdad sino que se alegran en la injusticia.

 

Con seguridad la ceguera que se aplicó en los gentiles se pronuncia en términos tan severos como la ceguera aplicada sobre los judíos incrédulos. Ciertamente no hay diferencia afavorde los gentiles. La ceguera de los judíos, por peor que sea es solamente parcial – “ha acontecido a Israel endurecimientoen parte.” Hay esperanza, una nueva esperanza inclusive para las ramas desgajadas – “Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.”

 

Querido amigo: No hay nada en estos cuatro velos que impida la conversión de los judíos, la que a la vez no entorpece la conversión de los gentiles. De hecho, “no hay diferencia”; ya que el individuo judío es tan elegible para la conversión como lo es el individuo gentil, ¿por qué entonces la iglesia de Cristo no lo considera así y le coloca en su esfuerzo evangelístico en la posición que tenía hace veinte siglos atrás?

 

El velo de la ignorancia puede ser quitado sencillamente por la predicación del evangelio.

 

El velo del prejuicio puede ser quitado al predicar el evangelio en el espíritu del evangelio.

 

El velo que oscureció, y aún oscurece el carácter típico de la economía levítica, nunca obstaculizó la conversión, ya que el velo debe ser quitadodespuésde que el corazón se ha vuelto al Señor.

 

El velo, que es laconsecuenciade la incredulidad personal, no es alentador pero tampoco por ello desalentador, ya que si no permanecen en incredulidad “serán injertados”; y el mismo velo, por la misma razón, es aplicado a los gentiles.

 

Pensamientos erróneos acerca de los judíos han originado sentimientos rudos y no cristianos hacia ellos; y los pensamientos y sentimientos erróneos han originado una conducta equivocada.

 

Es un error usar la expresión “iglesia gentil” como algo que caracteriza a la iglesia de esta dispensación. Esto le parecerá a alguien un asunto de muy poca importancia, pero promueve una influencia no escritural y peligrosa. Lleva a los cristianos a pensar que esta es una dispensación puramente gentil, así que sin ningún sentimiento de culpa, por ser negligentes con su tarea, dejan de lado a los judíos hasta que se termine el tiempo de los gentiles y la así llamada iglesia gentil se haya completado. Ahora, ha existido una iglesiajudíasin gentiles, pero nunca una iglesiagentilsin judíos. En la apertura de esta dispensación los judíos se convertían por miles antes de que cualquier gentil fuera tenido en cuenta para compartir las bendiciones del evangelio.

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