Los niños necesitan del Señor

Título: Los niños necesitan del Señor

Autor: Basilio Constantinitis
EA354

Basilio Constantinitis, ya retirado de su cargo en APEN nos visita con nuevos proyectos. Y nos desafía a motivar a los padres a criar a sus hijos en el evangelio, enseñarlos en casa ya que la escuela dominical de una hora semanal no es para nada suficiente para la capacitación de los niños en las cosas de Dios.


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Receta:Ñoquis de sémola y espinaca 


Entrevista con Basilio Constantinitis

Sandra: Bueno, hemos llegado el momento esperado amigas, es el momento de la entrevista, ustedes saben el tiempo de encontrarnos amigos, y sentamos a charlar y es lindo cuando llegan amigos de otros lugares que es en este caso Basilio Constantinitis que ya nos ha visitado en otras oportunidades Basilio ha sido por muchos años en Brasil encargado de una extensa región en el ministerio de evangelización de la niñez de APEN y es un gusto recibirlo nuevamente en Uruguay ahora ya retirado de su cargo en APEN pero con nuevos proyectos, por cierto. Bienvenido Basilio Constantinitis.

Basilio: Gracias es una alegría nuevamente con ustedes el programa de radio de Llamada de Medianoche.

Sandra: Bueno, y es un gusto escuchar su español como algo Portuñol no podría decir, porque en realidad de bastante español, lo habla bastante bien pero con ese acento del portugués que es muy lindo al oído. Basilio con su conocimiento de tantos años trabajando en la niñez latinoamericana y sabiendo que llegamos a tantas mujeres de habla hispana de Latinoamérica quería preguntarle ¿cómo ve usted la niñez en Latinoamérica cuáles son sus principales problemas, cuáles son sus principales características?.

Basilio: Bien, usted debe entender que cada país es distinto de otro país. Algunos países tienen un programa muy bien elaborado, tanto en el área gubernamental como también en el área eclesiástica, en las iglesias. Pero ahí otros países en los que hay mucha necesidad por ejemplo yo pienso en un país como en Nicaragua o un país como Honduras, Guatemala, en nuestra América del sur, Bolivia el propio país de Brasil hay muchos y muchos niños con grandes necesidades físicas, educacionales, y mucho más en el área espiritual.

Actualmente nuestra Latinoamérica son 190 millones de niños, una pequeña parte de estos niños está siendo alcanzada con el Evangelio a través del ministerio de las iglesias a través de ministerios evangélicos que trabajan con niños como también el ministerio de APEN. La mayoría de estos niños no conocen a Cristo nunca escucharon sobre la Biblia, la palabra de Dios y el plan de la salvación, y esto es una responsabilidad primero de los padres y si los padres no lo hace ésta de la Iglesia evangélica. Lo que me preocupa es que muchas veces la Iglesia no está preparada para recibir los niños o a ser algo para los niños. Entonces el programa de nuestras iglesias, mi iglesia propia es la escuela única.

Entro sé qué pasa el niño viene una vez sola en la semana a la Iglesia, sólo a la escuela dominical entonces pasa el tiempo en su hogar y los padres no hace algo por leer la Biblia u orar por ellos, o aconsejarlos. Esta es una gran preocupación entonces yo diría que los líderes, y los pastores, los ancianos tienen la necesidad, es necesario que ellos puedan a sudar a los padres, y a los futuros padres a que se han responsables en el área de la educación cristiana de sus propios hijos.

Sandra: Después se quiere intervenir de apuro cuando se son grandes y están en problemas y no se hizo la inversión cuando fue tiempo.

Basilio: Exacto. En la gran dificultad es que nosotros no invertimos cuando son niños, por ejemplo los psicólogos evangélicos y pedagogos informan que si la Iglesia no trata bien a los niños que están entre dos y cinco años, ellos más adelante van a tener un rechazo a la Iglesia.

Sandra: Si, sin duda hay que darles ese espacio, ese amor y esa enseñanza desde que son pequeños para que haya un cimiento si miento firme. Sin duda en Latinoamérica como usted dice tiene muchas situaciones diferentes, algunas más de conflicto bélico, otras de pobreza, bueno, nuestro país quizás no sea de los países más pobres pero si apáticos a Dios. Muchas veces uno le pregunta a los niños sean escuchado de Jesucristo, y no han escuchado porque los padres dicen: que elija sólo, pero tampoco les dan las opciones para elegir en y le enseñan sobre ellas.

Basilio: Yo tengo un ejemplo, esta semana estamos aquí un grupo de 43 personas que venimos de ocho países para ayudar en la evangelización de la niñez. Aquí en la capital en Montevideo, en mi clase, yo tengo una clase todas las tardes y hoy es el último día, el primer día vinieron 16 niños, el segundo vino sólo uno. ¿Qué significa eso?, que los padres en lugar de ayudar al niño a conocer algo son apáticos y les prohíben envolver. Y toda la Iglesia en una gran responsabilidad en esto el poder aparte de la escuela dominical ofrecer algo más para estos niños. Una opción es transformar los hogares de las familias y tener una clase para niños y para todos los vecinos porque es mucho más fácil que ellos vienen a una casa y no que los padres permitan que sus hijos vayan a una iglesia. Entonces en esa casa usted puede tener una clase de cinco días, una hora feliz, una clase de buenas nuevas, y así entonces trabajar con estos niños y después invitarlos a la Iglesia local.

Sandra: Estaba pensando que es estrategia de las casas fue usada en países donde se prohibía en la evangelización, y es interesante que en países como el nuestro donde no se prohíbe legalmente la evangelización es como una prohibición que nos auto imponemos los seres humanos y también hay que utilizar estrategias para esta limitación que se pone la población.

Basilio: Un ejemplo de este caso es Cuba, en Cuba no ha permitido. El gobierno no deja construir nuevos templos pero dio permiso para tener Casa Culto. Usted en la casa podrá tener un culto y son determinadas casas las que tienen un afiche que dice Casa Culto, y fue el partido comunista los que los colocaron. Y en estas casas APEN tiene clases de horas felices, para los niños que viven alrededor y es una cosa tremenda, ver estos niños después de ser alcanzados en las casas, ellos van para las iglesias y su padres con ellos.

Sandra: Bueno, Basilio vamos a ir a la música por qué también es linda escuchar algo de música y también música de niños. Ya volvemos.

Sandra: Bien amigas regresamos, estamos con Basilio Constantinitis esta charla, este encuentro entré amigos, entre amigas también hablando de la niñez, tan importante para nosotras las madres, las tías, las abuelas pensar en nuestros niños. Pero hay otros niños que además tienen diferentes situaciones además de los nuestros, y bueno poder alcanzar y no solamente a los nuestros si no a los vecinos, a los amigos a los barrio. Hablamos de la situación de Latinoamérica ¿qué temas preocupa más Basilio, las drogas, la pobreza, la guerra?

Basilio: Todas las consecuencias que son drogas, guerra, etc. viene de la mala educación de los hijos en el lugar, muchos niños están totalmente abandonados. Habló de países como Nicaragua, Honduras, Guatemala, Bolivia, Brasil y otros. Es triste ver tantos y tantos niños en la calle y los papás no hacer absolutamente nada, viven 24 horas en la calle. Yo estoy sorprendido con Uruguay, he venido muchas veces, y esta es la vez 17 y por primera vez he visto niños en la calle hasta las 23:30 horas queriendo en limpiar el vidrio del auto, nunca vi esto en Uruguay, en la primera vez. Entonces, ¿de dónde viene?, el que los padres los abandonan, los abandonan completamente.

Sandra: Y las consecuencias emocionales que eso trae, no solamente físicas es de riesgo por estar en la calle significa ese sentimiento de abandono para toda la vida.

Basilio: Ahora, de Amón los niños de las iglesias, los niños de las familias. Es posible abandonar de alguna forma a nuestros propios hijos cuando no los educamos en las cosas de Dios. Tenemos una gran responsabilidad, los hijos no los pertenecen. El salmista dice que ellos son herencia del Señor, entonces, nosotros somos mayordomos. Dios nos entre los hijos para educarlos, para criarlos, para enseñarlos sobre Dios, sobre el plan de la salvación, y si los padres no lo hacen quién lo va hacer. El niño viene una sola vez por semana a la Iglesia, el domingo la mañana un ahora y se va afuera y muchas veces la maestra no está preparada para atenderlos entonces los padres son los responsables.

Nosotros tenemos un libro en la Biblia que es el libro de Deuteronomio. El libro de Deuteronomio, la palabra Defterembora, es una palabra griega que significa de repetición. Y este libro en cuatro capítulos en cuatro lugares diferentes habla sobre la educación. ¿De quién es la responsabilidad? de los padres, es de los padres. Capítulo cuatro, capituló seis, capituló once, capituló treinta y uno todos estos cuatro capítulos son capítulos que hablan sobre esto. La Iglesia está las órdenes para ayudar, la escuela dominical, el programa de la escuela dominical, la educación cristiana, los maestros están para ayudar pero esto no le quita la responsabilidad que Dios dio a los padres. Vamos a ver el capítulo seis de Deuteronomio por ejemplo, a partir del versículo cuatro: Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón.

Esto está hablando Dios a los padres, es todo versículos no son para los niños, estos dos versículos son para los padres, entonces el versículo siguiente, el verso siete dice así: y las repetirás a tus hijos. Si los padres no lo practican que en sí, si los padres no lo colocan como práctica en sus vidas, no tienen la autoridad de enseñar a sus hijos, solamente después dice: y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. ¿Cuál es el propósito de Dios, con ese propósito aquí? Es que los padres por lo menos cuatro veces por día les hablen acerca de Dios. Al levantarse, al caminar, al acostarse y al levantarse otra vez. Cuatro veces por día por lo menos el niño tiene que escuchar algo acerca de Dios.

Sandra: Y eso es sencillo si se vive el Evangelio, porque uno va hablando naturalmente todo el día de las cosas del Señor. Cada cosa tiene su aplicación, su enseñanza, y porque Dios quiere esto o lo otro. Ahora qué difícil es cuando se fuerza la enseñanza y uno no condice con lo que vive. Por eso que esto será un desafío también para las amigas y los amigos que nos escuchan de poder compenetrarse, vivir y tener esa relación verdadera con Dios.

Basilio: Mire hermana yo viajó por toda América Latina, y la mayoría de las veces me quedo en casas de familias cristianas, no sabe cuántas veces yo he visto al papá y a la mamá que son cristianas no están de acuerdo con los principios de Dios. Por ejemplo suena el teléfono y el niño va y atiende el teléfono y dice papá fulano quiere hablar contigo y el padre dice no, no di que yo no estoy. El padre enseña a su hijo ¿a qué?.

Sandra: A mentir.

Basilio: A mentir y otras cosas parecidas que son muy tristes. Por lo tanto el ejemplo tiene que ser el padre, el ejemplo tiene que ser la mamá, tiene que comenzar en el hogar. Vuelvo a decir otra vez esto es una gran responsabilidad del liderazgo de la Iglesia que son los pastores, los ancianos de transmitir estas verdades a los padres y y a los futuros padres también, los jóvenes de hoy. Porque conforme esta generación va viniendo, hermanos queridos, oyentes, está siendo cada vez más difícil. Las personas no leen más la Biblia no tienen un tiempo para cantar en el hogar con sus hijos los coritos. Lo que sorprendí en mi infancia ya no se hace más. Entonces esperan que la Iglesia hace milagros una hora en la escuela dominical.

Sandra: Es verdad, parece una vida familiar Light de algún modo, no hay ese espacio de lectura juntos, no hay ese espacio de poder charlar las cosas que importan y por eso de que se sienten abandonados.

Basilio: Y no son solamente las cosas están a la Biblia, hay cosas que no están en la Biblia pero tienen que enseñársela a sus hijos. Por ejemplo, la cuestión de la droga, ¿quién va enseñar a su hijo, el maestro de escuela, sus amigos en la escuela? Son los padres. El tema del alcohol, el tema del cigarro, el tema del sexo ¿quién lo va enseñar, quien va aconsejar a sus hijos? ni

Sandra: Si no son los padres, alguien se va a ocupar, y el mejor de los padres lo hagan con un buen criterio. Ha sido muy lindo de la lo Basilio y también saber que hay esperanza en el Evangelio para nuestros hijos y para nuestras próximas generaciones. La esperanza está solamente en Jesús.

Basilio: Si y si nosotros hacemos nuestra parte enseñando la palabra de Dios a nuestros hijos tenemos una promesa para los padres, la mamá, el Papa. La promesa es que la palabra de Dios no vuelve a Dios vacía, no vuelve. Yo escuché la palabra de Dios en mi infancia mis hermanos escucharon también en la infancia, de los seis hermanos cinco son creyentes, de los cinco dos son pastores, porque alguien, mi mamá nos enseñó la palabra de Dios, todos los días. Entonces nosotros debemos ésa obligación de hacerlo con nuestros propios hijos, si no lo hacemos vamos a lamentarlo más adelante.

Sandra: Que lindo compromiso. A veces hay cosas que no dice: uy que responsabilidad y lo vive como una carga pero esto es un privilegio, es algo precioso que tenemos para con la infancia. Basilio muchísimas gracias por su visita a Uruguay y también su visita aquí a Llamada de Medianoche.

Basilio: Es una alegría estar con ustedes.

Sandra: Muchas gracias.

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