Los Judíos y el Evangelio 3/4

Titulo: Los Judíos y el Evangelio 3/4

Autor: John Wilkinson 
Nº: PE949

En este programa  radial podemos observar como Saulo de Tarso – el religioso, educado, dispuesto, inteligente y voluntarioso judío – fue elegido por el Señor para liderar el trabajo misionero entre los gentiles, y también para revelar el misterio de la presente dispensación electiva. Como hombre, como judío, como cristiano, y como apóstol.

También nos muestra la manera más efectiva y rápida de evangelizar al mundo.

Manteniéndonos tan cerca como podamos de las instrucciones del mismo Señor Jesucristo mientras aún estaba aquí, y luego siguiendo de cerca la mente del Espíritu Santo como fue expresado luego de la partida del Señor.

  


Descargarlo GRATIS a su propio pc para tener o compartír con otrosPE949.mp3



Los Judíos y el Evangelio 3/4

Muy bien queridos oyentes, mantengámonos cuidadosamente cerca de la línea del plan y la bendición. El mandamiento de Cristo es – Jerusalén, toda Judea, Samaria, y hasta los confines de la tierra. Con maravillosos resultados y rapidez el evangelio ha sido predicado en Jerusalén, Judea, y Samaria; y ahora multitudes de estos discípulos fueron esparcidos a través de la persecución en Judea y Samaria, y luego fuera de la región, aunque todavía predicaban tan solo a los judíos. Ahora que las bendiciones del evangelio eran transmitidas a otros, pese a que los mensajeros fueron enviados a través de la persecución, la iglesia tenía paz y prosperidad en casa. “Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.”

 

En el tiempo del martirio de Esteban y de la furiosa persecución posterior, los convertidos eran solo judíos y por consiguiente los predicadores eran también judíos; y a pesar de que la persecución envió probablemente a millares de convertidos fuera de Jerusalén hacia toda Judea, Samaria, e inclusive a Chipre y otros lugares, predicando el evangelio por todas partes, se hace muy claro que esa evangelización se llevó a cabo exclusivamente entre los judíos y los samaritanos. Parecería que los apóstoles pensaron que con la declaración “hasta los confines de la tierra” nuestro amado Señor se refería tan solo a los judíos esparcidos entre los gentiles. Este error, debía ser corregido, y los gentiles debían tener el evangelio tanto como los judíos, y no en lugar de los judíos.

 

Con la nueva partida el Señor. Estimado amigo, prepara un nuevo instrumento. No solamente usa la persecución para esparcir el evangelio, sino que ahora se vale del líder de la persecución para usarlo en dar a conocer el evangelio de manera muy amplia tanto entre judíos como entre gentiles.

 

Nos encontramos hablando de Saulo de Tarso, este judío tan religioso y perseguidor, al cual el Señor le dice a Ananías,“Instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel.”Inmediatamente después de la maravillosa conversión del perseguidor y de la instrucción divina acerca de su misión especial tenemos otro evento importante para los intereses de los gentiles. Un ángel de Dios le habla a Cornelio en Cesarea y le dice que mande a buscar a Pedro, un judío convertido, en Jope. A la mañana siguiente parten. Mientras estaban en su camino a Jope, alrededor del mediodía, Pedro tuvo una visión extraordinaria, en la azotea de la casa donde estaba hospedado. Esta visión tenía como objetivo quitar gran parte de su prejuicio natural y nacional. A la mañana siguiente acompaña a los mensajeros a Cesarea, es recibido calurosamente por Cornelio y comienza su mensaje diciendo que el evangelio era la palabra que Dios “envió a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo;” y termina él mismo anunciando“que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.”Dice la palabra: “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras” – “todos los que en él creyeren,” etc., – “el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido”– creyentes judíos –“se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.”

 

Estas asombrosas noticias llegaron a oídos de los apóstoles y otros creyentes judíos. “Oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.”

 

La maravilla entonces no era que los judíos podían ser y eran convertidos por millares; sino que el asombro de los creyentes judíos, – acostumbrados a las maravillas y milagros, – fue que los gentiles eran aceptables para la conversión. Los creyentes gentiles tienen menos excusas para la incredulidad que mantienen sobre la conversión de los judíos, que las que los creyentes judíos tenían para su incredulidad al respecto de la conversión de los gentiles. Los judíos tan solo habían visto unos pocos seguidores en sus sinagogas, pero no habían visto conversiones del Espíritu Santo entre los gentiles; mientras que los creyentes gentiles han sabido siempre que esta presente dispensación se inauguró con la conversión de miles de judíos.

 

Cuando Pedro llegó a Jerusalén fue llamado a dar cuenta por su confraternidad con los gentiles y por comer con ellos. Entonces les cuenta toda la historia con la sencillez de un niño, y luego hace un apelo a sus hermanos en la fe que eran judíos – La Biblia dice: “Si Dios, pues, les concedió (gentiles) también el mismo don que a nosotros (judíos) que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios? Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!”

 

Esta palabra también es aplicada varias veces a los creyentes gentiles, la cual implica que ellos fueron agregados a los creyentes judíos, y juntamente con ellos llegaron a compartir todas las bendiciones espirituales en Cristo en términos comunes. Dios nunca planeó que hubiera una iglesia gentil para excluir a los judíos.

 

Los apóstoles en general, parecían haber caído en una rutina de pensamiento y trabajo que les hizo quedar en una posición desigual frente a la nueva apertura en la empresa misionera.

 

Saulo de Tarso – el religioso, educado, dispuesto, inteligente y voluntarioso judío – fue elegido por el Señor para liderar el trabajo misionero entre los gentiles, y también para revelar el misterio de la presente dispensación electiva. Como hombre, como judío, como cristiano, y como apóstol,Pablo fue tal vez el hombre más destacado de toda época o nación, con la excepción tan solo del Señor Jesús mismo.

 

Aquel que espera que el mundo se convierta durante esta dispensación y antes del regreso del Señor, espera algo que la Palabra de Dios no garantiza en ningún momento, y está condenado por consiguiente a desengañarse y desanimarse. Además, a medida que los hombres se conviertan comienzan a formar parte de la iglesia, de manera que el mundo y la iglesia se transformarían en uno – el mundo sería la iglesia y la iglesia sería el mundo.

 

Sin embargo, pese a que el mundo no se ha de convertir en esta dispensación, sí ha de ser evangelizado. “Predicad el evangelio a toda criatura” es una tarea puesta sobre la iglesia como si fuera a afectar a la conversión del mundo.Es el deber de todo cristiano verdadero el tomar su parte en la evangelización del mundo – ya sea a través del servicio personal en el campo misionero, a través de la oración, o a través de la ayuda monetaria; en algunos casos a través de las tres formas.

 

La pregunta para la iglesia es –¿cuál es la manera más efectiva y rápida de evangelizar al mundo?Mantengámonos tan cerca como podamos del modelo apostólico, en otras palabras, mantengámonos tan cerca como podamos de las instrucciones del mismo Señor Jesucristo mientras aún estaba aquí, y luego sigamos de cerca la mente del Espíritu Santo como fue expresado luego de la partida del Señor.

 

La obediencia pura y sana es la primera condición para la bendición y el éxito.

 

Esperen hasta que sean enviados. Esperen hasta que sean llenos de poder. Entonces vayan a donde los envíe el Maestro, y hagan como les diga. El Señor les dijo a sus discípulos, “Me seréis testigos.” Estaban listos. El Señor dijo “Permaneced en la ciudad, hasta que seáis investidos con el poder de lo alto.” Ellos lo hicieron. El Señor les dijo, me seréis testigos “en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

 

Hemos tenido una obediencia continua en lo que a Jerusalén, toda Samaria y Judea se refiere. La bendición en la línea de la obediencia fue maravillosa. Millares de judíos y samaritanos se convirtieron. Ahora nos toca “hasta lo último de la tierra.”

 

Hemos visto que se requirió de una persecución muy amarga sobre la iglesia para llevar a los discípulos a esta etapa de su misión; y aún cuando fueron dispersados, los apóstoles quedaron atrás: y pese a que los dispersos “fueron a todas partes predicando la Palabra,” la predicaron “tan solo a los judíos.”

Los Judíos y el Evangelio 1/4
Los Judíos y el Evangelio 2/4

Déjanos un mensaje!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>