La Verdadera Adoración (según Daniel – 1ª parte)

La Verdadera Adoración
según el libro de Daniel 

(1ª parte)

Autor: Norbert Lieth

El horno de fuego, el foso de los leones, el mene-tekel escrito en la pared – ¿quién no conoce estas historias? Todos saben que pertenecen a Daniel. Pero, en realidad, Daniel pasó a la historia porque oraba. Escuchemos acerca de lo más notable en su vida: La verdadera adoración.


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PE1540- Estudio Bíblico
La Verdadera Adoración (según el libro de Daniel)


 


Amigos, comenzamos hoy con un nuevo tema, como ya ha sido anunciado. El mensaje se titula: La Verdadera Adoración segun el libro de Daniel.

La interpretación de Danieldel sueño del rey Nabucodonosor, los tres amigos de Daniel en el horno de fuego, Daniel en el foso de los leones, el „mene-tekel“ escrito en la pared – ¿quién no conoce estas historias? Pero lo más notable en la vida de Daniel, fue su oración… Daniel tenía una vida de oración fresca y permanente, que lo impulsó a lo largo de los años y la cual nunca dejó de cultivar. Esto comenzó cuando era adolescente, y él siguió aferrándose a la oración hasta su vejez. En realidad, Daniel pasó a la historia porque oraba.

Él nos da un ejemplo de:
La verdadera adoración a Dios en la vida de un joven

En el segundo año del gobierno de Nabucodonosor, el rey soñó con una gran estatua, como lo describe Daniel en el cap. 2 de su libro. Nadie podía interpretar este sueño, por lo que el rey quiso hacer matar a todos los magos y astrólogos. Dado que el año del advenimiento al trono no se contaba, el segundo año del gobierno de Nabucodonosor correspondía al tercer año de la permanencia de Daniel en Babilonia, y al momento de la culminación de sus tres años de estudios (como leemos en Daniel 1:5). Cuando Daniel llegó a Babilonia (lo que se narra en el cap. 1, vers. 1), transcurría el año 605 antes de Cristo. En aquel momento, él era muy joven, quizás adolescente. Daniel vivió en el cautiverio babilónico hasta la caída de Babilonia bajo los persas, en el 539 antes de Cristo. Quiere decir que él vivió allí unos 70 años. Pero, desde el principio, Daniel se destacó como una fiel persona de oración (lo podemos ver en Daniel 2:16 al 19).

Todos los magos y astrólogos estaban locos de miedo por la amenaza del rey, pero Daniel se retiró a su casa tranquila y confiadamente. Llevar una vida de oración significa tener comunión con Dios, y por eso nos da seguridad en medio de la inseguridad.

Daniel comunicó el asunto a sus fieles y confiables amigos, porque conocía el poder de la oración en conjunto. También nosotros deberíamos atrevernos mucho más a compartir nuestros asuntos de oración con hermanos en el Señor. En general, nos avergonzamos de nuestras dificultades. Muchos prefieren orar solos, a comunicar su carga a personas de confianza. Pero la Biblia y la historia están llenas de ejemplos de oración en común y de la poderosa respuesta de Dios.

Daniel y sus tres amigos oraron juntos pidiendo revelación y protección. La oración unida es una fuerza comparable a una fusión nuclear. Tiene una gran promesa en el Nuevo Testamento: En Mateo 19:19 y 20 leemos:„Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos“. Por eso, también, al final de esa comunión en oración, leemos en Daniel 2:19 que, entonces,:„… el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche“.

Daniel es, también, un ejemplo de que la:
Verdadera adoración es orar con agradecimiento

Muchas veces oramos y clamamos larga e intensamente por un asunto, pero luego apenas nos tomamos tiempo para agradecer. Esto era muy diferente en la vida de Daniel. Antes de correr al palacio del rey para comunicarle la revelación de su sueño, agradeció al Señor. No dejó la alabanza para más tarde. Dios siempre estaba en primer lugar en su vida, y recién en segundo lugar estaba el rey de Babilonia. Así leemos en Daniel 2:19 y 24:„Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo… Después de esto fue Daniel a Arioc, al cual el rey había puesto para matar a los sabios de Babilonia, y le dijo así: No mates a los sabios de Babilonia; llévame a la presencia del rey, y yo le mostraré la interpretación“.

En Daniel también tenemos un ejemplo de que la:
Verdadera adoración es orar con regularidad

Daniel no dejó que nada le impidiera orar regularmente. Leemos en Daniel 6 que unos gobernadores antisemitas intentaron tender una trampa a Daniel y hacerlo desistir de su vida de oración (así lo dice el vers. 8). También nosotros, debemos tener en cuenta que el enemigo de Dios hará todo para impedir que oremos regularmente. Sin embargo, Daniel reaccionó, justamente, con oración, pues en el vers. 10 leemos:„Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes“.

¿Qué nos muestra este pasaje acerca de Daniel?

En primer lugar, que él: No desistió de la oración (sino que tuvo constancia).

En segundo lugar, que: Sabía orar, tanto en comunión con otros, como también solo.

En tercer lugar, que: Tenía un lugar fijo de oración, éste era en su cámara, en su casa.


En cuarto lugar, que: Tenía la ventana abierta (lo cual es un símbolo de un corazón siempre abierto a Dios y de una comunión inalterable con Él.


En quinto lugar, que: Oraba en cierta dirección: hacia Jerusalén, donde estaba el altar (que es un símbolo de Jesús).


En sexto lugar, que: Oraba regularmente, tres veces por día, como siempre lo había hecho antes.


Y, en séptimo lugar, que: No descuidaba el agradecimiento.

Mis queridos hermanos, el ejemplo de Daniel de la verdadera adoración, a través de la oración es posible desde la niñez, desde la adolescencia como lo vemos en Daniel, también en la juventud y en la edad adulta. Esto se trata de tomar una decisión, no es una “opción”, es una decisión que nosotros tomamos de tener la comunión con Dios a través de la oración; ser constantes, ser fieles, permanente en la fe. Y por sobre todo como lo encontramos también en las epístolas Paulinas, ser agradecidos en todo, porque ésa es la Voluntad de Dios para con nosotros en Cristo Jesús



Tu Puedes Ser el Hijo Pródigo
La Verdadera Adoración (según Daniel - 2ª parte)

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