La Locura de un Joven

La Locura de un Joven


Autor: Herman Hartwich

En este programa Herman Hartwich nos relata la loca historia de un joven que luego de encontrar y criar a dos leones y no termino como él esperaba. Muchas veces jugamos con él pecado y el precio de hacerlo, es el mismo de jugar con leones.


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PE1528 – Estudio Bíblico – La Locura de un Joven


 


Un saludo caluroso en el nombre de Jesucristo queridos amigos quisiera en esta oportunidad hablar de la locura de un joven, pero ustedes quizás dirán: “pero cuántos jóvenes, no es solamente uno, cuántos jóvenes tienen una actitud de locura, de locos”, y yo diría no tan jóvenes tampoco. Todos nosotros cometemos grandes y peligrosas locuras en nuestra vida. Y yo quisiera contarles una historia de un joven que realmente se comportó en una forma bastante destruida.

Hace muchos añosaconteció esto, entre unos oficiales ingleses. Estaban en el África occidental y salieron a una partida de caza mayor y uno de ellos mató a una leona y después halló a los cachorritos y se los llevó a su casa en la localidad de Norfolk, ahora este hombre les daba de con la mano hasta que ellos supieron tomar por sí mismos el alimento y salía con ellos todos los días a retozar y jugar y jugar con ellos. Y a medida que iban creciendo, por supuesto que los juegos de los animales se hacían un tanto medios duros. Pero él joven se divertía aún con sus insólitos animales favoritos. Estos que llamamos hoy mascotas, ahora llegó el momento en que consideró prudente; bueno, a veces somos poco prudentes, encerrar a los animales en una jaula con barrotes de hierro, pero este propietario insistía en entrar siempre en la jaula para jugar con ellos como había hecho hasta entonces.

Y siempre hay algunos buenos consejeros, siempre contamos con buenos consejeros que nos advierten de algunos peligros y este muchacho hizo caso omiso de las advertencias y sus amigos que tenía miedo que la fuerza de los leones un día se desbordara. Y aconteció que una tarde cuando los animales casi habían alcanzado su completo desarrollo, el joven fue a visitarles como de costumbre, estaba la tarde al caer y cuando el propietario cerró la puerta enrejada de la jaula uno de los animales salto sobre el y antes de que se le pudiera prestar ayuda, el joven había sido destrozado aquellos animales que tanto había mimado, que tanto amor y que tanto cariño les había dado.

¿Ahora, que locura la de ese muchacho no es cierto?qué locura, quizás tú mismo estás diciendo qué locura hacer tal cosa, esos animales lo llevan en la sangre y la ferocidad por más que lo críes desde chico en determinado momento sale a luz esa fiera. Pero yo quisiera decirles queridos amigos que no debemos apresurarnos a juzgar duramente porque este mismo juicio se vuelve en contra nuestro punto tenemos ejemplos bíblicos. Sin ir más lejos cuando Natán, el profeta Natán va a la presencia del rey David con una figura que era lo que él había cometido, el propio rey David sentenció al culpable no dándose cuenta que era sobre su propia persona.

Porque a veces juzgamosy no nos damos cuenta que ese juicio debería ser sobre nosotros mismos. Ahora, ¿que, dirá alguno, acaso seremos tan locos como este joven? quizás alguno seguirá: yo no soy tan loco para hacer eso. La realidad es que la insensata actitud del joven de esta historia es un reflejo exacto del proceder de la amplia mayoría de nosotros. Muchos no se dan cuenta del grandísimo peligro al que están expuestas sus almas mientras juegan, juegan no con leones por cierto, sino con algo mucho más peligroso. Si mí querido oyente tú estás jugando con algo mucho más peligroso que un león, o un par de leones, estás jugando con el pecado, censuramos a aquel joven que persistía el jugar con los leones pero los que permanecen indiferentes acerca del pecado cometen el disparate más grande de la vida puesto que las consecuencias del pecado son mucho más trágicas.

Cuán solemne es la verdad pensada en la palabra de Dioscuando dice: “el alma que pecare, esa morirá”. Y no se refiere solamente a la muerte física, de hecho es consecuencia del pecado, se refiere a la muerte eterna la muerte segunda de la que habla la Biblia, la consumación del juicio de Dios, la eterna condenación en el infierno. Si el joven en cuestión hubiera seguido los consejos de sus amigos, de sus conocidos podría haberse salvado de una muerte tan trágica pero no vanidoso, imprudente persistió en su locura por pagar su tributo a los leones. Igualmente es necesario, yo creo que es necesario decírselos todos los hombres, y todas las mujeres que continúan su pecado no podrán evadir las consecuencias de esa necedad porque la Biblia dice por boca del apóstol San Pablo “la paga del pecado es muerte”. De modo que si tú persistes en tu pecado recibirás está paga justa y merecida, no te lo estoy diciendo yo te lo está diciendo la palabra de Dios.

Cuando este joven fue atacado por los leonesno podía hacer sino una sola cosa, darse cuenta de su locura y ya era tarde para arrepentirse. La suerte estaba echada. En el día del juicio final sucederá algo semejante, muchos, dijo Jesús, se darán cuenta de su gran imprudencia, de su gran error pero ya seguirá tarde, no habrá remedio se perderán irremediablemente todos los no arrepentidos y no culpemos a Dios, porque esto lo elegimos nosotros, pues dice el apóstol Pedro “el Señor no retarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza, sino que él quiere que todos procedamos al arrepentimiento”.

Es así, hoy sigue resonando como una clarinada la advertencia del profeta Isaías cuando dice “decir el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos y vuélvase al Señor, Dios nuestro. El cual tendrá de él misericordia y será amplio en perdonar. Mi querido amigo, Dios te ama de tal manera que entregó a su hijo para poder ofrecer artes el perdón de sus pecados,

¿ahora cuál será su respuesta? ¿Permanecerás indiferente? ¿Despreciarás al hijo de Dios?

Puede ser que hasta hoy no hayas sabidocuál debía ser tu actitud, o será la actitud hacia Jesucristo. Pero hoy tú puedes rendirte que a Cristo y clamar a él por el perdón de tus pecados. Si tu postergas tu decisión estás en una situación de gravísima y podrá ser mortal. El apóstol Pablo dice así en Hebreos 10: 26 y 27 “ porque sí pecaremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad ya no queda sacrificio por el pecado sino una horrenda esperanza de juicio y hervor de fuego que ha de venir y devorar a los adversarios”

Por eso mis queridos amigos oyentes en esta hora están ustedes frente a la decisión que les presenta la alternativa entre el mayor peligro o la oportunidad más grande de sus vidas. Cuando digo esto recuerdo el símbolo en el lenguaje oriental para crisis. Está compuesto de dos signos uno significa peligro y el otro oportunidad. En este momento que estamos hablando tú estás en crisis, en medio de la crisis, en medio del peligro de persistir en tu indiferencia y condenarte a ti mismo, no por voluntad de Dios o de aprovechar la oportunidad y rendir tu vida a Jesucristo. Reconociendo tu pecado, pidiéndole perdón por el y recibiendo a Jesucristo como Señor y Salvador de tu vida, porque él dio su vida por ti.

Yo quisiera invitarte a terminar en este momento con una breve oración tú quieres puedes acompañarme. Señor Jesús reconozco en este momento que he vivido locamente ignorando, despreciando tu amor. Reconozco que soy pecador, no quiero morir en la condenación. Perdona mis pecados y te recibo como único y suficiente salvador de mi alma, de mi vida. Gracias te doy porque tú prometes, si lo hago, pasó a ser hijos de Dios. Guárdame de todo mal, te lo pido en el nombre de Jesús, Amen.

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