La Agresión verbal

Título: “La Agresión Verbal”

Autor: José Pachalián
  
No.: EA284

La agresión verbal es un tema que hoy tiene una incidencia capital en la vida de las personas. Es una forma de administrar la violencia, subida a un vehículo que es la palabra. Lo que logra es destruir,dañar al otro.



 


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Entrevista con José Pachalián

Sandra: El tiempo indicado llega amigas estamos preparadas ya para recibir a las visitas, en este caso un amigo profesional que es, amigo del programa y de la casa que está visitándonos y queremos darle la bienvenida al psicólogo José Pachalián, ¿cómo estas?.

José: Es un gusto Sandra y también estar con todos los oyentes en este programa para poder compartir un momento especial.

Sandra: Si habrá para trabajar en la Psicología, con todo lo que es el ser humano en general y cuantas cosas en cuanto las mujeres por el tema de la discriminación de genero, el lugar en la sociedad, bueno, diferentes situaciones que viven las mujeres.

José: Si es verdad que es un tema tan basto porque el ser humano es muy basto y muy complejo y podríamos llegar a decir que aun la mujer podría llegar a ser mas compleja que el varón en algunos aspectos y realmente cuando nos introducimos en diferentes temas nos damos cuanta que es como un mar profundo, un océano que es difícil encontrarle el fin.

Sandra: Bueno, vamos a bucear un poquito, por lo menos a nadar por allí para poder encontrar alguna respuesta de este tema que elegimos para tratar el día de hoy que es la agresión verbal. Un problema que tienen muchas personas en la sociedad, ¿me parece?.

José: Si, no cabe duda que la agresión verbal es un tema que no se trabaja tanto, Sandra, no se habla generalmente en los medios o en los diferentes lugares de enseñanza en cuanto a lo que es la agresión verbal. Pero notamos en la sociedad, en la vida de las personas, en las vidas de los grupos humanos que la agresión verbal tiene una incidencia capital en nuestras vidas.

Sandra: ¿Vamos a definirla, que es la agresión verbal?.

José: Bueno, podemos decir que la agresión verbal es una forma de administrar violencia, y esa administración de violencia tiene un vehículo, el vehículo es la palabra, y el fin es destruir, lastimar y dañar. Quiere decir que la agresión verbal es una administración de violencia.

Sandra: ¿Pero eso se hace concientemente o hay personas que lastiman sin querer?.

José: O sea, pensamos que hay agresión verbal, cuando hay una intencionalidad cuyo fin es dañar al otro. Podemos también dañar al otro incurriendo en agresión verbal, pero mas bien queremos encausar el tema cuando hay intencionalidad. Aun que como muy bien decís tu, también podemos incurrir en la agresión verbal sin la intencionalidad, quisimos ser sinceros, dijimos lo que pensamos, hablamos sin pensar y lastimamos. Pero queremos mas bien apuntar a la parte donde somos responsables, donde hay premeditación, donde de alguna manera hay calculo, donde de alguna manera dijimos algo con un propósito, y creo que esos aspectos son los que de alguna manera pueden interesarnos mas porque hablan de una forma de sentir y de pensar que no condice con la vida humana positiva.

Sandra: Te quería preguntar, bueno, acerca de la situación que existe en diferentes lugares, tu decías bueno, la agresión verbal puede ser intencional o no puede ser intencional no es cierto? Hasta ahí llegamos, la Biblia nos habla de la lengua, por ejemplo, los efectos que puede causar la lengua para bien o para mal.

José: Sí, el capítulo 3 del libro de Santiago, es un compendio muy sintético pero profundo de lo que significa la lengua, de lo que ella puede hacer que por momentos puede parecer algo muy bueno pero con esa misma lengua podemos dañar y hacer algo totalmente contrario de lo que parecía que era la lengua no? La lengua es como un fuego como dice Santiago. Un mundo de maldad.

Sandra: La Biblia también nos habla de la dulzura por otro lado, como algo deseable, la dulzura de labios, y bueno, te quería preguntar esta situación que viven muchas mujeres, me supongo que muchos varones también. ¿Cómo podemos ayudar, cómo podemos diagnosticar, de alguna manera como profesionales cristianos?

José: Bueno tenemos que decir que podemos llegar a ser víctimas de la agresión verbal no? Estar insertos en un grupo familiar por ejemplo en el cual somos víctimas de una persona o de algunas personas que continuamente nos están agrediendo y dañando a través de sus palabras. También tenemos que decir que podemos ser víctimas pero también podemos ser el victimario podemos ser nosotros los que estamos castigando, lastimando con nuestras palabras a familiares hermanos hijos padres esposos o a quien sea. O también simultáneamente podemos ser víctimas de algunos y nosotros simultáneamente ser victimarios de otros. Quiere decir que nadie puede sentirse totalmente víctima ni totalmente victimario. Porque como muy bien lo dice Santiago, es un mundo de maldad y como es un mundo de maldad, puede parecer muy bueno, y por momentos, ser realmente mala.

Sandra: Realmente, todo un mundo de descubrir no? Cómo darse cuenta si uno es un victimario la intencionalidad parece ser la clave no? Si yo tengo la intención entonces no me doy cuenta, cuando no me doy cuenta bueno, no podríamos catalogarlo como agresión verbal.

José: Sí, yo diría que en el poco tiempo que tenemos vamos a pensar en la intencionalidad que son la mayoría de las veces.

Sandra: Bueno, entonces te invito, después de unas notas musicales a conversar acerca de estos factores. Cómo se agrede verbalmente de forma intencional.

Sandra: Regresamos amigas, estamos conversando con el Psicólogo, José Pachalián el tema que convoca en este día es la agresión verbal. Yo te preguntaba antes de las notas musicales cómo es esto? Cómo se agrede verbalmente a qué nos estamos refiriendo.

José: Vamos a plantear en los ámbitos en donde podemos detectar la agresión verbal y yo plantea 4 o 5 ámbitos, hay más. Por ejemplo el ámbito de la pareja, el ámbito de la familia, el ámbito laboral, la comunidad o vecindad y por ejemplo, a modo de ejemplo el tránsito. Empecemos con la pareja a nivel del matrimonio, la pareja,

Sandra: Las descalificaciones por ejemplo que forman parte de la agresión verbal,

José: No cabe duda, esa es una de las formas puntuales, después vamos a definir cuáles son las formas en que se agrede verbalmente una de ellas tú la estás diciendo ahora que es, la descalificación. Pero queremos un poquito tratar de visualizar ámbitos donde se mueve. La pareja es un ambiente donde, la forma de hablar y de tratarse nos muestra los niveles de agresión y de agresividad. Como seres humanos todos tenemos niveles de agresión pero, cuando esos niveles son muy altos, de alguna manera eso se ve en el trato, en la forma de hablar en la forma de cómo miramos, de cómo gestualizamos en cómo sociabilizamos con los demás nuestros vínculos y hay muchas veces que se ven en la pareja que uno de los cónyuges son muy agresivos,…

Sandra: O ambos no?

José: O amos si, y a veces uno es amortiguador de la agresividad del otro y funcionan así.

Sandra: Ahora, qué estrategis no? Qué se puede hacer? Ya sea en el trabajo en la familia en la comunidad, porque no es facil, dominarse así mismo si es uno el agresor, y bueno, por supuesto que si la agresión es externa también es muy difícil porque depende de la voluntad de la otra persona.

José: Claro no es fácil dar de alguna manera soluciones mágicas a un tema que la pareja hace años, que ya viene instalando en su forma de ser, y de vivir cosas que se han dado de un vamos. Como que cada uno va asumiendo papeles, en la vida matrimonial, y familiar, y eso queda instalado a través del tiempo, Lógicamente que si yo soy víctima de la agresión del otro, uno de los primeros pasos es decirle al otro lo que yo estoy sintiendo, yo siento que me estas agrediendo.

Sandra: Bueno, eso es una estrategia ya clara.

José: De la manera en la que me estas tratando, de la manera en la que me estas hablando, de la manera en la que estás actuando en casa, porque tu forma de actuar, agrede lastima, aplasta…

Sandra: Poder expresar en palabras,

José: Poder expresar lo que estoy sintiendo, es una manera de poder defenderme y a su vez también no esconder la agresión de la cual estoy siendo víctima. Eso, a su vez también puede ayudarle al otro, a tener un conocimiento, una conciencia, de lo que está siendo, quiere decir que puede ser una fórmula de comenzar a trabajar, este tema.

Sandra: Necesitan las parejas o las personas que están involucradas en estas relaciones una ayuda terapéutica, un tercero digamos o es algo que pueden hacer por sí mismos?

José: Bueno, no cabe duda que si tenemos una ayuda, una ayuda es siempre bienvenida, lo que pasa es que a veces la pareja es tan hermética, qye generalmente a veces uno de los cónyuges a veces se opone, a que un tercero o un profesional, intervenga porque tiene temor, vergüenza, de que salgan a luz, agresiones que tal vez no son solamente de palabras.

Tal vez también son agresiones físicas. Entonces, si un tercero sabe que yo soy un agresor, también va a ser algo no muy gratificante para la víctima, reconocerle a un tercero todo lo que está viviendo todo lo que está soportando, para poder mantener el andamiaje familiar. Evidentemente, Sandra, una ayuda, es importantísima. Cuando uno está en un pozo, necesita levantar la mano para que otro que esté firme tome nuestra mano y nos saque, claro que sería bueno que un profesional, tal vez el pastor de la iglesia, un consejero con experiencia, y discreto, alguien idóneo, puede ser positivo. Estábamos diciendo que se puede ver la agresión verbal en la pareja, pero también en la familia! Y cuántas veces vemos a los hijos, que son víctimas, por ejemplo de agresión verbal cuando son pequeños.

Y esas marcas de los niños de las agresiones, de toda esa administración de violencia a través de las palabras que los padres propinan sobre sus hijos a veces quedan marcados por años, y a veces de por vida. Pero, vemos que a veces, se da vuelta, la cosa y que a veces terminan siendo los hijos de mayores, los agresores verbales con los indefensos viejitos, o padres, y cuántas veces hemos visto en una casa de salud o en un ambiente familiar, que el hijo o la hija dicen barbaridades.

Con una fuerza con una agresividad, hacia un viejito o una viejita que es un pajarito mojado. Ahí también vemos la agresividad. En la familia, entre cuñados, entre hermanos, suegros suegras nueras, muchas veces en esa tónica de los vínculos, se ve a flor de piel. De la agresividad y cuántas veces hemos participado en una situación familiar y alguien se ofendió porque alguien dijo esto y no hubo un espíritu de perdón y no hubo un reconocimiento y lo que se dijo se fue acumulando, se fue recordando, no hubo un espíritu de perdón y de confesión y entonces eso a veces queda por años, y esas cargas y situaciones realmente marcan la vida de los seres humanos. El trabajo, la comunidad, el tránsito…

Sandra: Ni que hablar, un montón de situaciones que nos envuelven de alguna manera y podemos decir como tú decías, víctimas y victimarios, agredir a otros, o que nos agredan, y tenemos que conocer algunas pautas claras, de cómo salir de esto no? Si te parece, después de una pausa musical en dos minutos hacemos como un goteo, de recomendaciones.

Sandra: Sugerencias! Es tan difícil pensar en sugerencias cuando el problema es tan basto y cada situación en cada individuo es tan diferente. Pero vamos a hacer un goteo en dos minutos de titulares de ayuda, digamos para las amigas.

José: No es fácil hacer un goteo en dos o tres minutos de un tema realmente tan difícil, podemos ver 5 o 6 orientaciones bien rápidas, de cómo poder ayudarnos, en estas situaciones que rápidamente hemos conversado. Hemos dicho, decir lo que siento. Decirle al otro, devolverle al otro, lo que estoy sintiendo, la agresión que estoy recibiendo, y si soy yo el victimario, no hacerme el bobo, también, confesarle, decirle lo que pasó, que tal véz hablé de más, eso puede ayudar a que el otro no se cierre tanto y no vaya juntando resentimientos odio que de alguna manera va a ser una barrera y un muro de separación en la pareja o en el vínculo que estemos tratando. También es bueno pedir ayuda, pedir consejo, hay personas idóneas que pueden aconsejar, nos pueden ayudar, personas positivas, que pueden darnos un espíritu correcto, en una situación puntual, y en lo que debemos hacer, un mal consejo en un momento particular, de nuestra vida, puede ser un momento de inflexión, un momento que nos puede disparar, a donde no sabemos ni queremos. Por eso es importante pedir ayuda, pedir consejo o orientación a una persona autorizada, que tenga elementos en lo espiritual, familiar y personal, proveerme de la ayuda que estoy necesitando. En tercer lugar tratar de no ingresar, en la agresión verbal porque cuando a mi me agreden la tendencia que tengo es de hacerle la devolución, ahora, la devolución, el pagarle con la misma moneda, con que me están lastimando,

Sandra: Es más agresión

José: Es más agresión y más agresión trae más agresión. Y la agresión puede llegar a un limite, insospechado, quiere decir que conviene no ingresar en ese ámbito totalmente negativo, también rodearse de personas positivas, tratar de poder estar en contacto, con personas que hayan tenido experiencia, que sean positivas, que sean optimistas, porque tal vez hay personas que sean negativas que de alguna manera nos insistan a tomar decisiones que humanamente pueden ser las mejores, pero que también nos lleven a un cause de destrucción familiar personal y después de tomar las decisiones no sabemos a donde ir. Tambíen es importante que podamos tener elementos espirituales, leer la Biblia, escuchar buena música cristiana que nuestra mente, que nuestros sentimientos estén embebidos, de la palabra de Dios, de la música de Dios que es como un bálsamo. Y cuando estamos lastimados y heridos, necesitamos medicina. Y no hay mejor medicina que la Palabra de Dios. Y pedirle a Dios sabiduría, sobre cómo actuar, y qué decir frente a aquellos victimarios que me están lastimando a veces como una gota de agua, diariamente, tal vez alguna de las señoras, que esté escuchando el programa, está siendo diariamente lastimada y agredida, por un familiar, yo diría Sandra que le pida a Dios sabiduría, que pida su auxilio, para que ella pueda actuar, proceder, y decir la palabra que conviene.

Sandra: Nos quedamos con estas sugerencias entonces, José muchísimas gracias por tu visita, bueno, vamos a tratar de poner en práctica todos aquellos que de alguna manera hemos lastimado a otros, o que de alguna manera hemos sentido lastimados, bueno, tratar de poner en práctica estas sugerencias y especialmente la última. Pedir la ayuda a Dios, quien todo lo puede, él es quien nos ha logrado cambiar, a través de su palabra. Nosotros seguimos con Natalia para darles la dirección y luego si nos despedimos más formalmente.

La Familia no ha cambiado tanto -Parte II
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