Esperanza en las dificultades de la vida.

Título: Esperanza en las dificultades de la vida

Autor: Gustavo Caramelino  Nº EA304

Gustavo Caramelino, pastor de una iglesia de Santa Fe, cuenta como vivió las inundaciones pasadas en la provincia de Santa Fe, Argentina.

Nos dice que las adversidades son buenas oportunidades para mirar al Señor, mirarse uno mismo, y mirar hacia fuera


 

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Receta
Tarta de queso


 

Entrevista con Gustavo Caramelino

Natalia: Muy bien amigas, tiempo de entrevista, este tiempo que disfrutamos con ustedes con tantas personalidades, con tantas personas que nos gusta conocer porque tienen un lugar en el servicio de Señor y bueno las traemos para que ustedes también tomen ejemplo, y puedan conocer un poco mas de lo que cada uno en su rinconcito hace por el Señor. En este caso tenemos al Pastor Gustavo Caramelino, de Santa Fe, Argentina a quien ya le damos la bienvenida al programa.

Gustavo: Bueno, gracias Natalia; me siento muy feliz de estar aquí en Uruguay con todos ustedes y poder estar con todas las amigas y con todos los oyentes de la radio de este programa. Es cierto estamos aquí en Montevideo, hemos venido para unas conferencias bíblicas que estamos teniendo aquí de todas las Iglesias de Uruguay y bueno, y ahora tenemos esta hermosa oportunidad de compartir a través de la radio con nuestros oyentes.

Natalia: Exactamente, un bueno tiempo que se tiene del estudio de la Palabra del Señor, realmente el teme de Gustavo es bien interesante, el está hablado del Señor, de la Pascua, porque bueno se lleva en ese tiempo especial, pero queremos conocerte un poco mas Gustavo, en lo que haces para el Señor en Santa Fe, conocer tu ministerio; ¿qué desarrollas en Santa Fe?.

Gustavo: Bueno en Santa Fe a nivel ministerial, yo soy uno de los Pastores de nuestra Iglesia, La Iglesia en Jesucristo hay esperanza, nosotros estamos en la zona norte de la ciudad, y allí compartimos el pastorado con 3 hermanos mas, y estamos allí desarrollando todo un trabajo en el lugar, evangelizando, capacitando lideres. Además del ministerio local de pastorado que estoy haciendo, tengo un ministerio itinerante por Argentina y otros países, enseñando la Palabra, capacitando y evangelizando a través de campañas.

Natalia: ¿Pero no es lo único que haces, porque también tenes un trabajo, a parte de toda la carga que lleva la obra?.

Gustavo: Si yo trabajo secularmente todos los días, tenemos una pequeña empresa, una micro empresa donde comercializamos artículos deportivos y ese es el sustento nuestro en nuestro hogar y además hacemos la obra.

Natalia: Pero, también tenes tu familia con la que compartís el servicio.

Gustavo: Si mi esposa Esther, que no a podido venir porque en dos semanas salimos al exterior para una gira a predicar, entonces ella tenia que quedar con los chicos. A parte ella me acompaña en el ministerio, ella esta muy dedicada a la consejeria de mujeres, nosotros trabajamos muchos años en la Asociación Internacional de Consejeros Cristianos, desarrollamos toda el área de consejeria y ella está abocada básicamente en la Iglesia a eso, trabajaos mucho con grupos pequeños también y ella también está a cargo de toda la escuela bíblica con otros hermanos y hermanas con todo lo que es enseñanza para los niños.

Ella me acompaña siempre en el ministerio y siempre vengo con uno de los chicos que los saco a los diferentes viajes pero estábamos en una cruzada especial en nuestra Iglesia pro semana santa y quedaron todos.

Natalia: Muy bien, así que todos repartidos….

Gustavo: …así es…

Natalia: …pero trabajando juntos para el Señor.

Gustavo: Cada uno en su lugar.

Natalia: En cuanto al ministerio que realizan, antes de preguntarte por el tuyo queremos preguntarte por el de tu esposa, que lamentablemente no pudo venir, no puedo estar con nosotros, nos hubiera encantado, porque como programa de mujeres nos encanta ver esas mujeres y conocer mas en detalle como sirven al Señor, pero bueno, como esposo debes conocer a fondo cual es su ministerio su trabajo.

Gustavo: Si ella básicamente tiene el don de exhortación, eso es muy claro en ella, durante toda la semana esta ministrando y ayudando a diferentes hermanas y lideres de la Iglesia, en casa, en la Iglesia, o en los grupos pequeños.

También desarrolla charlas en la Iglesia o en diferentes lugares, en seminarios, y bueno, tiene la mayor de todas las labores que es llevar los niños adelante, juntos debemos hacerlos, pero ella pasa el mayor tiempo con los chicos, es decir, es una compañera única, si no me la hubiera dado el Señor yo no podía hacer esto que hago, realmente la amo con todo mi corazón, hoy la estoy extrañando pero ella esta sirviendo al Señor allí.

Natalia: Bueno, ya vamos conociendo un poco quien es Gustavo Caramelino y sobre lo que el hace y sobre algunas situaciones muy difíciles que se vivieron en Santa Fe que vamos a hablar sobre todo porque el también está en la parte de consejeria y bueno, tantas amigas que nos escuchan en tantas circunstancias diferentes talvez hoy estén necesitando un consejo, pero también disfrutamos Gustavo de buena música en el programa y vamos a hacer ahora un pausa y ya regresamos con las amigas para seguir charlando.

Gustavo: De acuerdo.

Natalia: Bueno regresamos, esta charla está pendiente, y me imagino que ustedes mientras escuchaban la música, esperaban que se reanudara la conversación porque tenemos mucho para conversar. Muchas amigas que nos escuchan son de Argentina, tal vez muchas conozcan la circunstancia que vivió Santa Fe hace algunos años atrás con las inundaciones, ¿ustedes Gustavo lo sufrieron muy de cerca, no es así?.

Gustavo: Bueno, esto fue concretamente un poquito mas de dos años, en la ciudad de Santa Fe, para los amigas que nos escuchan de otros países, es uno de los estados de la Republica Argentina y ocurrió una catástrofe hídrica que no data de 500 años atrás, nunca el río Salado que es el que cruza en una de las márgenes de la ciudad, está rodeada por ríos tuvo el caudal de llevas y de agua que tuvo en ese año y bueno fue realmente como una ola gigante, se rompieron los diques de la ciudad y el agua ingreso y prácticamente el 30 % de la población casi 120.000 personas perdieron sus casas, el agua llago a 100 metros, una cuadra de la casa de gobierno, el agua llego a 50 metros del centro de la ciudad, de no haber volado unas autopistas que había el agua hubiera llenado todo la ciudad, porque es un terreno deprimido.

Y bueno, lo cierto es que en nuestro caso nosotros tuvimos 2 metros de agua de río de golpe en nuestra casa, pedimos todo eso comenzó a la madrugada, mientras nosotros estábamos trabajando nos llegaban informaciones de que el agua estaba ingresando al a cuidad tuvimos que cerrar el lugar de trabajo, intentar levantar todo, todos pensamos que íbamos a tener 20 cm de agua y nunca dos metros, jamás, menos donde uno vive.

Bueno, fue muy duro, perdimos todo lo material, perdimos casi todos lo recuerdos, la fotos, los videos de los chicos, el momento mas duro mío fue cuando perdí a todos mis libros, yo compro libros desde los 15 años, porque yo comencé a predicar de muy jovencito, tenia casi 700 libros, yo veía como el agua me los llevaba, e intentaba ponerlos un poquito mas arriba y el agua se los llevaba, perdimos las computadoras, y cuando teníamos el agua a casi 1 metro 60, no había luz, así que prendimos fuego en la cocina, hasta que el agua la tapó, y nos poníamos en la boca papeles de diarios como antorchas para poder circular, hasta que un solo celular que quedo sonó, y nos pedían que salgamos porque el agua nos iba a tapar, las puertas de salida de mi casa estaban atoradas, así que tuvimos que salir por el pasillo y salíamos sin saber que al bajar 3 escalones la calle, la avenida era un río de agua,

pero desde ese mismo momento Dios nos demostró que el tenia todo bajo control, abrimos la puerta y había un bote de hermano que me vino a buscar sin saber si yo estaba y muertos de frío nos subimos al bote, y nos llevaron hasta un lugar donde no había agua, preguntamos por nuestros hijos, ellos había sido evacuados de su escuela, de su colegio que había sido inundada también y llegamos allí, y nos encontramos y nos abrazamos los 5 sin nada, pero estando nosotros y teniendo al Señor

y nunca voy a olvidar la reflexión de mi hija Marianela, ella me dijo, viste papá como Job pero al revés, nos acostamos con todo, nos levantamos si nada y bueno allí empezó un periplo de meses fuera de casa viviendo en un lado, en un lado y en otro lado Pero los creyentes de Santa Fe aprendimos que las Crisis son un momento para crecer y que no solamente Dios trabajó en nuestras vidas, ninguno de nosotros volvimos a ser los mismos sino que además encontramos una puerta abierta para poder ayudar en medio de la ciudad con un amor práctico,

las Iglesias tuvieron que cambiar todos sus cultos se hicieron de centros de evacuados, mientras hacíamos las reuniones teníamos la gente que venía evangelizamos a mucha gente, muchos hermanos que perdieron sus casas y no podían venir a trabajar, hacían equipos evangelísticos e iban a los centros de evacuados y pasaban la película Jesús, y evangelizaban. Dios nos ayudó a entender y a aprender en medio de la crisis.

Natalia: A veces estas circunstancias en medio de la crisis talvez hablar a personas que han perdido todo y se sientan un poco más resentidas o reticentes de recibir a Jesús, cómo evangelizaban? Cómo recibían a la gente?

Gustavo: Bueno, habían 2 tipos de personas, habían personas que estaban quebradas por lo tanto tenían un corazón dispuesto para escuchar a Dios y había mucha gente revelada yo recuerdo que en el lugar de trabajo nuestro luego de que se pudo reconstruir después de unos meses y la gente venía perdiendo todo sobre todo la gente de 70 60 años, ellos decían yo no puedo volver a empezar, yo perdí todo mi historia, mi vida.

Mucha gente en Depresión muchos problemas, bueno todos los que murieron. En la plaza de mayo de santa fe, hay 100 cruces plantadas como símbolo de todos los que murieron durante la inundación y después de eso. Muchas heridas abiertas muchos momentos difíciles.

Pero yo nunca encontre una oportunidad más práctica para mis vecinos para hablarles del Señor. Y voy a contarles un solo caso, que es muy ilustrativo. Al lado de mi casa, hay dos vecinos que yo quiero mucho. Marcelo y su esposa, esos chicos son muy religiosos, él ayuda mucho al sacerdote de la parroquia es un muchacho extraordinario y le hemos hablado mucho del Señor pero el siempre con mucha distancia. Cuando ellos se inundan, la casa de ellos está más baja que la nuestra vivnieron a pedir refugio en nosotros. Teníamos más o menos ½ metro de agua, en ese momento. Subimos a la terraza y mi señora me mira y dijimos sin hablarnos.

Es ahora o nunca. Ella se llevó a la chica a la pieza, los chicos ya habían sido evacuados, y yo me quedé con él en la terraza viendo como en una calle donde normalmente transitan bus, y ómnibus, y autos, iban lanchas. Es una cosa increíble lo que te estoy diciendo. Y nos pusimos allí y le hablamos de Cristo los dos. Y ellos tomaron decisión en ese momento de prueba y yo me acordaba del carcelero de Filipos y yo decía, la circunstancias adversas, son puertas abiertas para hablar de Cristo.

Muchas personas a las cuales yo les acercaba un nuevo testamento, sociedades Bíblicas hizo un folleto especial por la catástrofe, tuvieron un corazón muy sensible y permitieron que ellos se acercaran al Señor. Fue una oportunidad muy linda, dentro de lo difícil no?

Natalia: Tal vez alguna de las amigas que nos escucha está pasando por una situación difícil sea cristiana o no, pero este es el momento de prestar atención no de casualidad estás escuchando el programa, por eso queremos ir a una pausa musical, que te quedes reflexionando en eso para luego volver y traerte un consejo que no Gustavo, sino la Palabra de Dios.

Gustavo: La quiero invitar, para que si tiene una Biblia la abra en el salmo 66 y después hablamos.

Natalia: Muy bien seguimos con ustedes Amigas, teníamos la invitación para leer un Salmo Gustavo.

Gustavo: Sí Natalia bueno yo les decía que cuando ocurren catástrofes como esta uno busca a Dios.

No tiene otra que mirar para arriba. Yo le quiero decir a las amigas que nos escuchan a los amigos que pueden estar pasando un momento de prueba que les es difícil sobrellevar, que las pruebas nos ayudan primero para mirar para arriba, y buscar a Dios, algunos para volver al Señor. Otros para encontrarlo como salvador, y otros para empezar a escuchar. Después hay que mirar para adentro pero no para mirar para adentro egoístamente sino qué tengo que cambiar.

Siempre que ocurran estas cosas hay que aprender a mirar para adentro. Yo nunca voy a olvidar el día que fui a llevar, después que bajó el agua, mi celular todo inundado que no servía más y cuando estaba en la empresa de celulares en la puerta, suena el celular que no se escuchaba bien, un querido hermano de la ciudad de BS. AS. Que por fin, porque durante días estuve incomunicado se comunicaba conmigo y me decía Gustavo, Gustavo cómo estás? Cómo están tus hijos, como está Esther, y yo en ese momento le dije, mira Felipe, estoy bien pero haciéndome preguntas. Señor qué querés de mí. Qué pecado tengo que dejar, que llamado tengo que atender, qué consagración no he hecho?

Después de lo que he vivido no puedo cerrar el oído y no puedo mirar para otro lado. Necesitamos en las pruebas mirar para adentro y finalmente hay que mirar para afuera y entender que estas oportunidades aún difíciles, son puertas que Dios nos abre para compartir a Cristo. En una revista que nos entrevistaron mi esposa

Esther escribió un artículo, yo lo tengo en la máquina y es bastante difícil de leerlo porque yo me emociono cuando lo leo pero ella entremedio de todo decía: venían a mí las palabras de la escritura, En el día del bien, cosa del bien, en el día de la adversidad considera a Dios y solo uno como lo otro para que nada fuera hecho fuera de él. Y el salmo 66 que yo los invité a buscar sus Biblias,

si recién nos sintoniza y tiene una Biblia cerca, yo le invito a que la busque, esta fue la porción que Dios nos Dio, en la dificultad, Salmo 66: 10 dice porque tú, Oh Dios nos probaste, nos ensayaste como se afina la Plata, nos metiste en la red, pusiste en nosotros pesada carga, hiciste cabalgar hombres sobre nuestras cabezas, (escuche) pasamos por el fuego y por el agua y nos sacaste abundancia. Y la frase que nos llegó es, qué es que Dios nos saque abundancia? Bueno yo quiero decirle que la abundancia más grande que Dios nos sacó fue la del interior, porque vimos la vida de otra manera porque dejamos de renegar por situaciones que son solamente temporales porque nos dimos cuenta de cuán bueno es Dios y de cuáles son los verdaderos propósitos de la vida porque estas cosas nos ayudan a afinar el carácter.

Pero les quiero contar algo. Dios fue tan bueno que a todos los creyentes de la ciudad de Santa Fe nos dio el doble de lo que perdimos. Voy a contar 2 casos nada más. Cuando terminó la inundación saqué todos los libros a la terraza, los abría para que les de el sol, para secarse. Perdí casi todo, me quedaron 200 más o menos. Y bueno, traté de encuadernarlos, ponerlos. Y un día entre tantos hermanos que venían ayudando me llegó, una caja de Bolivia, yo había estado tomando campamentos en Cochabamba, hermanos de varias ciudades, y me vino una caja con libros de estudios, hermosos y lo más lindo es que en la portada de cada libro un hermano de aquí, o de allá de La Paz, hermanos que me dedicaban versículos y decían, hermano, usted bendijo nuestras vidas, queremos llevarle lo mejor para usted que un libro.

He recibido tantos libros Dios repuso todo. Algo e mi Señora, mi esposa es profesora de piano. Desde los 6 años toca el piano. Cada vez que toca el piano es como que se transporta con el Señor, y el agua nos llevó el piano. Lo destruyó totalmente. Pero tenía un valor afectivo porque su papá se lo había regalado de niña.

Ella tenía una amiga que se fue a Estados Unidos a vivir, y se le había quedado su piano en la Argentina su padre vuelve, muy amiga de la infancia, y trató de llevarse su piano a Estados Unidos, lo hago cortito, no lo pudo llevar por temas de la aduana. Y dice por teléfono, si mi piano no es para mí, entonces va a ser para mi amiga Esther. Me subí a la camioneta, traje el piano, lo puse en el living de mi casa cuando había pasado todo, y mi señora desde las 4 de la tarde tocó llorando el piano, viendo como el Señor se encarga de devolver todo. Pero lo más importante para todos los que nos escuchan, es saber que Dios tiene valores más profundos para nosotros.

Si usted está pasando una prueba, si siente que Dios no lo abandonó, si siente que la vida no tiene sentido, yo quiero decirle que la adversidad es una gran puerta. Solo tenga un corazón sincero para acercarse a Dios, conózcalo como salvador si no lo conoce, aférrese a él y vuelva a él, y deje que la abundancia de la vida verdadera, Cristo Jesús pueda ser una realidad en su alma.

Una mujer inquieta
Una Carioca que deja Huellas

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