El Poder de la Sustitución 5/5

Titulo: “El Poder de la Sustitución”  5/5
 

Autor: WimMalgo 
Nº: PE1056

¿Quiere renovar el pacto con su Señor y salvador?

 

No se pierda el último programa de una serie  más que interesante  para su vida espiritual.

 


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“El Poder de la Sustitución”  5/5

Querido amigo, ¡Permanece en el descanso sabático!

En Éxodo 34:21 leemos: “Seis días trabajarás, pero en el séptimo día descansarás. Aun en el tiempo de la siembra y de la siega descansarás.”

Pero ahora decepcionaré a todos aquellos que tienen el sábado como día de descanso, pues no vamos a discutir la pregunta de si el día de descanso ha de guardarse el sábado o el domingo. Colosenses 2:16-17 nos exhorta expresamente: “Por tanto, nadie os juzgue en asuntos de comida o de bebida, o respecto a días de fiesta, lunas nuevas o sábados. Todo ello es sólo una sombra de lo porvenir…” Al que quiere discutir si hay que celebrar el sábado o el domingo, quisiera contestarle con Romanos 14:5: “Mientras que uno hace diferencia entre día y día, otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté convencido en su propia mente.” Se trata aquí de algo mucho más profundo: ¡Permanezcan en el descanso sabático! Hay un descanso para el pueblo de Dios, a pesar de que vivimos en un tiempo terriblemente agitado. La quietud interior proviene de la practicada obediencia de fe.

Dios hizo al hombre al sexto día y descansó al séptimo día. El séptimo día fue, pues, el primer día del hombre. Es decir, el hombre comenzó su existencia con un día de descanso. También Éxodo 34:22 es una clara alusión a este día: “Celebrarás la fiesta de Pentecostés, es decir, la de las primicias de la siega del trigo…” Jesús es la Primicia de la siega del trigo. 1 Corintios 15:20 dice: “Pero ahora, Cristo sí ha resucitado de entre los muertos, como primicias de los que durmieron.” A partir de este descanso de la resurrección de Jesús vivimos, trabajamos, sufrimos y vencemos.

Estimado amigo, también ¡Permanece teniendo a Jesús como tu Rey!

En Éxodo 34:23 leemos: “Tres veces al año se presentarán todos tus hombres delante del Señor Jehová, Dios de Israel.” Muchos dicen: “Jesús es mi Salvador”, pero no: “Jesús es mi Señor”. Si Jesús es tu Señor, él reina sobre todas las áreas de tu vida; entonces El también es el Señor sobre todos los poderes enemigos que se acercan a ti. Este es el secreto de la victoria en la vida diaria. Ya no tienes que obtener la victoria, ya no tienes que esforzarte, ya no tienes que pelear contra el enemigo – pues esto Jesús lo ha hecho.

También en Éxodo 34:24 el Señor dice: “Porque yo expulsaré las naciones de tu presencia y ensancharé tus territorios…” En otras palabras: No debemos orar que el Señor nos ayude a vencer al enemigo – pues El va delante, El lo rechaza. Si Jesús no solamente es tu Salvador, sino también tu Señor, entonces ya no necesitas tener ningún contacto con el enemigo.

Querido amigo, te invito a que puedas deleitarte con unos compases de música y enseguida regresamos con la permanencia en la santificación.

Estimado radioescucha! ¡Permanece en la santificación!

En Éxodo 34:25 leemos: “No ofrecerás la sangre de mi sacrificio junto con algo que tenga levadura…” La levadura es – como ya mencioné – una imagen del pecado. Por eso, Pablo dice: “Limpiaos de la vieja levadura…”. Y si se advertía al pueblo de Israel: “No ofrecerás la sangre de mi sacrificio junto con algo que tenga levadura…”, entonces esto significa en sentido figurativo para nosotros, para ti y para mí: ¡Permanece en la santificación! En otras palabras: Recién cuando dices no al pecado, puedes decir sí a Jesús. No puedes aplicar para ti la sangre de Su sacrificio y al mismo tiempo tener pan con levadura, es decir, permanecer en el pecado. Presta atención a la palabra “mi”: “No ofrecerás la sangre de mi sacrificio junto con algo que tenga levadura…” Aquí tenemos una advertencia de seriedad estremecedora para cada hijo de Dios. Es Su sacrificio, Su sangre, que El derramó para ti en la cruz del Gólgota. ¿Por qué te aferras al mismo tiempo al pan con levadura, a los pecados ocultos? Pues así has quebrantado el Pacto. Y el camino hacia la renovación del Pacto es ahora tu voluntad de permanecer en la santificación, es decir, decir no al pecado y sí a Jesús.

También, querido amigo, ¡Permanece en el Pacto con el Señor!

“Guárdate, no sea que hagas alianza con los habitantes de la tierra a donde vas, de manera que eso sea de tropiezo en medio de ti” esto es lo que dice la palabra en el libro de éxodo. Se le advierte a Israel que no haga, además del Pacto con el Señor, ninguna alianza con los habitantes impíos de la tierra. El estar síquicamente atado a hombres ya ha sido de tropiezo para muchos. Si la consideración a una persona que anda por un camino anti-divino es más grande que tu obediencia al Señor, vas a quebrantar el Pacto. Muchos hijos de Dios han caído en esto. Están síquicamente atados por sus padres, hijos, por la esposa o el esposo, por parientes, solamente porque la consideración a los deseos y anhelos de éstos fue más fuerte que la obediencia al Señor. Así una oscura sombra ha venido sobre su vida de fe; la ceguera causada por una atadura síquica es horrible. Lo vemos hoy en todo el mundo en el área religiosa, también lo vemos en la vida de hijos de Dios individuales. ¡Anula la falsa alianza, para que puedas entrar nuevamente en el área del Pacto de Dios!

¡Permanece en Su Palabra!

“Entonces Jehová dijo a Moisés: Escribe estas palabras, porque conforme a ellas he hecho pacto contigo y con Israel”. Dios quiere siempre hacer un Pacto con Su pueblo sobre la base de Su Palabra. Esto significa muy prácticamente: Si tú como hijo de Dios que has quebrantado el Pacto, estás dispuesto a obedecer, entonces serás purificado por la sangre de Jesús y entrarás nuevamente al área del Pacto de Dios. “…porque conforme a ellas he hecho pacto contigo y con Israel.” ¿Quieres permanecer rechazando el pecado, aferrarte a la liberación de tus ataduras, permanecer en el descanso sabático, permanecer en El, tu Rey, permanecer en la santificación, permanecer en Su Pacto, permanecer en Su Palabra y aferrarte a esto, porque El te sostiene? Cuán maravillosas son las palabras de Isaías 42:1: “He aquí mi siervo, a quien sostendré.” ¡El es fiel! Aunque tú seas infiel, El quiere renovar Su Pacto contigo, y si Le dices sí, la consecuencia será maravillosa. Pues entonces irradiarás inconscientemente Su gloria, como lo leemos también de Moisés: “Aconteció que al descender Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, Moisés no sabía que la piel de su cara resplandecía por haber estado hablando con Dios”. ¿Ves? – esto es lo que el mundo necesita hoy: la revelación de la gloria del Señor.

Pero, querido amigo, esto sucede solamente a través de los hijos de Dios que quieren ir enteramente por el camino de la obediencia. ¿Lo quieres? Deseo que así sea en tu vida.

El Poder de la Sustitución 4/5
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