El misterio del endurecimiento de Israel.

Titulo: “El misterio del endurecimiento de Israel”.

Autor: Norbert Lieth
  Nº: PE917

Es muy difícil de entender el misterio del endurecimiento de Israel.

En los capítulos 9 al 11 de Romanos apreciamos cómo Pablo también disputó consigo mismo, y con Dios, acerca de esta cuestión.

 

Algunas preguntas para reflexionar: 

  ¿Endureció Dios a Su pueblo deliberadamente?

  ¿Por qué la incredulidad de Israel es considerada un misterio?

  ¿Se convertirá Israel antes del regreso de Jesús?

  ¿Todo Israel será redimido?

  ¿Ese “remanente” del cual habla Isaías es el Israel actual?


Descargarlo GRATIS a su propio pc para tener o compartír con otrosPE917.mp3



“El misterio del endurecimiento de Israel”.

En primer lugar quiero leer en Romanos 11:25. Dice así: 

  “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles”.

Este misterio debe ser el más difícil de comprender. En los capítulos 9 al 11 de Romanos apreciamos cómo Pablo también disputó consigo mismo, y con Dios, acerca de esta cuestión.En el Nuevo Testamento, estos capítulos están ligados a un testimonio central que limita temporalmente el endurecimiento de Israel, por otra parte también están ligados a la era de la Iglesia de Cristo, así como al inicio del reino divino. Por eso, también debe ser incluido dentro de los misterios del reino de Dios.

 

  ¿Endureció Dios a Su pueblo deliberadamente?

  Al leer superficialmente estos tres capítulos de la epístola a los Romanos, da la impresión que el endurecimiento y la caída de Israel fueron necesarios para que la salvación pudiera llegar a los gentiles, pues Pablo dice en Romanos 11:11:“… por su transgresión vino la salvación a los gentiles”. Los primeros pregoneros, seguramente, se dirigieron a los gentiles debido al rechazo que Israel había adoptado hacia el evangelio, como ocurrió con Pablo y Bernabé. Leemos en Hechos 13:46: 

“Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; más puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles”.

 

 Pero en el presente caso no se puede hablar de un endurecimiento deliberado, en el sentido de una predestinación. Pablo explica, en su comparación con un olivo, que las ramas santas fueron desgajadas debido a la incredulidad (Romanos 11:20). Tras reiteradas advertencias divinas esta incredulidad llevó, en definitiva, al endurecimiento, tal como lo expresa Pablo en Romanos 11:8, citando para ello Isaías 29:10-11. El origen del endurecimiento fue entonces la terca incredulidad de Israel. Aquí mismo Pablo también advierte a los creyentes de entre los gentiles, que cuiden de no ser soberbios, pues Dios tampoco los perdonará a ellos.

 

 

  ¿Por qué la incredulidad de Israel es considerada un misterio?

  Pablo, por un lado, aclara que la incredulidad de Israel es temporal, y que en los tiempos del fin todo Israel será redimido. Por otro lado, es precisamente la caída de Israel la que obra como salvación para las naciones. ¿Cómo es posible esto y cómo se comprende? La caída de Israel fue una experiencia triste para Dios, y en cierto sentido, provocó en él un “borrón y cuenta nueva”. Dios quiso bendecir a todas las naciones a través de Israel, pero debido a su incredulidad parecía que Satanás había logrado desbaratar este plan divino. Pero Dios no se inmutó por ello. Un pequeño remanente creyó el mensaje de Jesús y lo propagó por todo el mundo; en los primeros días de la iglesia la propagación del  mensaje de Jesús estuvo a cargo de los apóstoles; luego, todos y cada discípulo era un anunciador del evangelio, como lo leemos en Hechos 8:1,4: “pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”.

Sorprendentemente, debido a la incredulidad de Israel esta buena nueva llegó rápidamente a los pueblos gentiles, tal como lo podemos leer en el libro de Hechos. Además, debemos recalcar que el endurecimiento de Israel siempre afectó sólo a una parte del pueblo. Cuando Dios envió a su Hijo, encontró en Israel un remanente creyente; y así siguió siendo en el transcurso de los siglos, hasta el día de hoy.

 

 

 

  ¿Se convertirá Israel antes del regreso de Jesús?

  En el versículo bíblico citado al comienzo – Romanos 11,25 –  Pablo aclara que el endurecimiento de Israel permanecerá hasta que el número de los gentiles se complete, o dicho en otras palabras: hasta que acontezca el arrebatamiento de la Iglesia de Cristo. Esto, a su vez, es un misterio divino difícil de comprender. Aquellos que sostienen que tienen que convertir a Israel tienen arduo trabajo. Nosotros, como creyentes de entre los gentiles, sin embargo, tenemos una comisión santa que Dios nos dio, es decir, incentivar a Israel por medio de nuestro ejemplo para que nos imiten en lo que a la vida de fe se refiere. Leemos en Romanos 11:11: “Digo pues, ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos”.

Y versículos 13 y 14: “Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio, por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos”.

 

  ¿Todo Israel será redimido?

  En Romanos 11:26, Pablo dice:“… y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad.”Algunos comentaristas afirman que la promesa de redención es para todas las  generaciones de Israel. Pero fácilmente se puede comprobar que estas palabras no se refieren a eso, pues Pablo incluye aquí una cita de Isaías 10:21-22:“El remanente volverá, el remanente de Jacob volverá al Dios fuerte. Porque si tu pueblo, oh Israel, fuere como las arenas del mar, el remanente de él volverá; la destrucción acordada rebosará justicia.”

 

  ¿Ese “remanente” del cual habla Isaías es el Israel actual?

  El contexto de la cita antes mencionada, y muchos otros pasajes bíblicos, muestran claramente que ése no es el caso. Cuando la Escritura habla acerca del remanente de Israel, se refiere a los que de Israel acepten al Mesías en Su regreso y lo reconozcan como rey. Basados en las Escrituras, sin embargo, sabemos que hasta entonces aún han de suceder acontecimientos decisivos. El profeta Daniel dice:“… pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro”(Daniel 12:1). Aquí tampoco se refiere a todos, sino a aquellos que se unan a la Iglesia de Cristo. En este remanente aún oculto, se esconde el misterio divino de Israel y su endurecimiento. Depende de nosotros ser esa clase de seguidores de Jesús que incentiven al pueblo de Israel a imitarnos.

El misterio de la iniquidad.
El misterio de la transformación de los muertos y los vivos en Cristo, de un cuerpo terrenal a uno celestial

Déjanos un mensaje!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>